sábado, 31 de enero de 2015

GLORIA



A lo largo de los últimos meses, Pedro Caballero trajo al museo la mayor parte de sus libros y papeles. Ayer por la tarde, junto a sus hermanos Julián y Alberto, volvimos a su casa. Allí encontramos el cuaderno Gloria que aparece en este video.

viernes, 30 de enero de 2015

PEDRO

Con enorme pena les contamos que hoy a la tarde falleció nuestro amigo Pedro Caballero.
Gracias, Pedro. Buen viaje.


martes, 27 de enero de 2015

SALIR AL MAR

2015 empieza con una gran noticia: La Rambla de Arrieta es uno de los proyectos seleccionados por el Fondo Argentino de Desarrollo Cultural (línea infraestructura), auspiciado por el Ministerio de Cultura de la Nación. La iniciativa se propone crear en torno al castillo del puerto un paseo público de gestión comunitaria con vista al canal principal de la ría de Bahía Blanca. O sea, convertir en una posibilidad cotidiana aquello que venimos tanteando con cada recital, cada visita escolar, cada fiesta de carnaval realizada en los últimos años al borde de las aguas más difíciles del mundo. Difíciles, sí, y complejas también, porque en este puerto pasa de todo y todo junto, lo advirtamos o no. La Rambla es un sitio privilegiado para comprender procesos en los que naturaleza e historia no pueden concebirse por separado, pero además es un lugar para pasarla bien. Un lugar para afirmar que en el paraíso de la soja y el polietileno, también se vive de cara al sol.



En 1934 el intendente Agustín de Arrieta proyectó un gran balneario municipal justo en esta zona del puerto. Aunque aquella obra nunca se concretó, fue materializada en la práctica por el ingenio de generaciones de whitenses. La playita de la usina General San Martín fue por décadas una costumbre de los vecinos del Bulevar Juan B. Justo. Una creación renovada verano a verano que incluía convertir al canal de salida del agua utilizada para refrigerar la central térmica en una enorme pileta climatizada. Por eso la Rambla de Arrieta es a la vez la rambla de Lili Torres, de Atilio Miglianelli, de Juan Carlos Alesoni; la rambla de Ida, Nora, Katty, Angelito... personas que desde hace tiempo se organizan en una Asociación de Amigos para darnos una mano, a quienes hoy hay que felicitar porque es su propuesta la que acaba de ser distinguida entre más de tres mil de todo el país. Atender a su sueño no es un acto de nostalgia, es asumir que la misma historia que nos ayuda a entender por qué White ha llegado a ser como es, nos permite imaginar que las cosas fueron y por tanto pueden ser de muchas otras maneras.

¿Y cómo va a ser esta Rambla si por fin nos sale? La verdad que no tenemos idea. Porque lo que sí sabemos es que la identidad de una comunidad no está dada de antemano ni su destino puede darse por descontado. Una comunidad se piensa, se discute, se fabrica, día a día. Reimaginar nuestra relación con las aguas de la ría implica repensar en alguna medida cómo queremos que sea nuestra vida en común de acá en más. En eso estamos. A eso los invitamos.

http://www.cultura.gob.ar/noticias/mas-de-200-proyectos-seleccionados-para-el-fondo-argentino-de-desarrollo-cultural/

martes, 13 de enero de 2015

LA HISTORIA DE LA QUE SOMOS PARTE

En una nota publicada el domingo 11 de enero en la sección "Otras voces" del diario La Nueva Provincia, el ex intendente Jaime Linares afirma que Ferrowhite se inauguró el 7 de noviembre de 2003, sobre el final de su gestión al frente del municipio. Según Linares, el museo cumpliría once años y no los diez que hace poco celebramos. En realidad, lo que se abrió al publico aquel 7 de octubre de 2003, y sólo por ese día, fue el edificio del Taller Regional de Mantenimiento de la ex usina General San Martín, luego de un año dedicado a su restauración y al traslado desde el Hotel de Inmigrantes de algunos de los objetos que constituirían la colección del museo; piezas que, en efecto, había reunido Adolfo Repetti con el apoyo de la intendencia y la colaboración de muchos otros ferroviarios. Pero un museo es significativamente más que el edificio que ocupa o parte de los objetos que contiene. Un museo es además la muestra que propone, las actividades que realiza, los saberes y prácticas que articula. Por eso la constitución plena de Ferrowhite -como espacio autónomo con respecto al Museo del Puerto desde el que se dio sostén al proyecto a través de la obtención en 2002 de un subsidio de la Fundación Antorchas-, demandó todavía todo otro año de labor a puertas cerradas. Un año ocupado en terminar de equipar el edificio, en conformar un equipo de trabajo, en organizar un depósito bajo normas de conservación, en realizar entrevistas, en rastrear fotos y documentos, en redactar un guión de sala, en pergeñar y construir las vagonetas de la Historia de Cartón Pintado y, de manera más amplia, en plantear una forma de relación con la comunidad. Ferrowhite abrió al público con regularidad recién a partir del 6 de noviembre de 2004. Por eso tomamos esa fecha y no otra como referencia para el festejo del pasado 29 de noviembre, porque quienes formamos parte de este museo desde esos inicios a los que el ex intendente se refiere nos reconocemos en ella. Pero como sucede con cualquier fiesta de cumpleaños, celebrar un nacimiento no implica negar el proceso de gestación que todo nacimiento conlleva. Tal como escribimos en el texto de promoción del evento del 29 de noviembre, "Ferrowhite cumple diez años en 2014" pero su itinerario "forma parte de una trayectoria institucional más extensa" que no es atribuible a un gobierno o a otro sino, por fortuna, a la posibilidad de haber dado continuidad a un proceso de trabajo en el ámbito del Estado municipal. Un proceso que no se remonta a 2004 o 2003, sino que tiene su origen en la recuperación de la democracia, en hitos como la gestión de Isabel Barros de Taramasco al frente de la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Bahía Blanca o la constitución del Museo del Puerto en 1987. Con acuerdos y diferencias, se trata de entender que somos parte de esa historia, no propietarios exclusivos de ella.


Arriba, la invitación al evento realizado el 7 de noviembre de 2003. Como puede leerse con claridad, se convocaba por entonces a la "inauguración del edificio que será sede de FERRO WHITE". La apertura del museo plenamente constituido como una institución autónoma con respecto al Museo del Puerto sucedería recién un año más tarde, tal como acredita la invitación que reproducimos abajo.

viernes, 2 de enero de 2015

REYNALDO


Este año arranca distinto. Luego de 30 años de trayectoria extraordinaria, Reynaldo Merlino deja la dirección de Ferrowhite y su labor en el Instituto Cultural de Bahía Blanca. De su talento y empuje, de sus ganas de discutir y transformar, vamos a seguir teniendo noticias porque Reynaldo, por fortuna para todos nosotros, no para. Reynaldo va siempre por más.