lunes, 3 de agosto de 2020

PÓNGASE LAS NARVIC!

¿De qué está hecha la colección de un museo? De cosas, claro, pero también de la curiosidad de quienes las interrogan como si en cada una se abriera la puerta a un mundo fascinante y desconocido. En esta entrada al blog, Ezequiel Semo nos cuenta la historia detrás de un simple par de botas ferroviarias.


Hace algunos años, junto a un amigo, visitamos un taller ferroviario. No recuerdo si era Victoria, Mechita o Gambier, en La Plata. Recorriendo sus rincones y en un sector abandonado, con piletas, tipo vestuario o comedor, encontramos un par de botas. Apoyadas en un mueble, estaban muy dañadas por el intenso uso, pero con su suela amarilla y sus cañas todavía erguidas, con orgullo, resistiendo el paso del tiempo. Las mismas eran marca Narvic y en sus laterales izquierdos tenían el aplique de goma en relieve de FERROCARRILES ARGENTINOS: uno por bota. Ni lerdos ni perezosos, rescatamos los apliques que se despegaron sin casi hacer esfuerzo. Hoy me arrepiento de no haber llevado el calzado.

En el universo del uniforme ferroviario, las botas formaban parte del "equipo de lluvia" que junto a la capa azul, o al conjunto pantalón - chaqueta impermeable naranja eran provisto a cambistas, limpiacoches, auxiliares y peones de estación. Las había con punteras de acero y sin punteras.En la foto vemos a Esteban Martini, ferroviario y fundador del Museo Ferroviario Del Tuyu, como cambista en la estación Mercedes del Sarmiento, año 1985. y aunque las botas que calza no tienen los apliques de FA, nos permiten ilustrar muy bien a este calzado en su ámbito de trabajo: los durmientes, el aceite, el balasto, los coches y vagones. He visto otras marcas además de las Narvic y hasta algunas sin logo del fabricante pero con sello de Raies S.A., una empresa pergaminense proveedora de uniformes.


Para concluir, en el año 2015 investigando en la colección de uniformes del archivo de Ferrowhite, encontré un saco de gabardina verde, de maquinista, el cual en su bolsillo del pecho llevaba pegado un aplique de los que vemos en la foto! Sí, el usuario, le pegó un aplique de bota a un saco! De este "encuentro calzado", es que mi amigo me cantó una canción que seguro pertenecía a la publicidad y que hoy la sigo cantando: Póngase las Narvic!

lunes, 6 de julio de 2020

MUCHEDUMBRE Y TORTAS FRITAS



Un museo en cuarentena es una cámara de ecos, una red de voces intentando sintonizar cómo se genera por estos días la vida en común. Hace un par de semanas les propusimos a algunxs amigxs que nos contaran un sueño de sus días y noches de cuarentena. El sueño que tuvo Zulema refleja lo que sucedió tantas veces en el parque del castillo, cuando las personas que hacemos Ferrowhite nos animamos a convivir. También habla de los roles de cada unx en esa red. Zule, casera desde los primeros años de esta historia, sigue cuidando del predio de la usina, a pesar de que el museo está cerrado. Mientras tanto, contamos los días para que su premonición se cumpla.

lunes, 29 de junio de 2020

CIEN DÍAS

Llevo 100 días sin ir al museo. Ni el triple de las vacaciones más largas duraron tanto. Es la primera vez en 15 años que estoy tanto tiempo alejada de mi lugar de trabajo. Con más vértigo que asombro, noto cómo ese lugar se volvió, de algún modo, mi casa. 

Como cuando llegaba el boletín de calificaciones de la escuela, terminar el primer trimestre de la cuarentena invita a hacer una suerte de balance. Lejos de la idealización, me doy cuenta de lo que echo de menos de la tarea cotidiana. Vestir el mameluco de Ferrowhite, revisar el orden de las fotos que van en la valija y salir a la espera de los contingentes de chicxs justo cuando la escarcha se levanta. El bullicio, las carcajadas y hasta el olor a papa frita en el Prende durante el pic nic con el que habitualmente despedimos la mañana en el museo. Extraño quedar cansada de poner el cuerpo y el afecto durante dos horas varias veces a la semana en lo que llamamos las “visitas educativas”.

   
Hace un par de semanas, mientras andaba en bicicleta, pasé por una plaza y vi los juegos rodeados de cintas de PELIGRO. Pensé, parafraseando a lxs amigxs de ABTE, que sin niñxs -como sin ancianxs- la ciudad como experimento social de estar juntxs, es un embole. Sin el juego o la contemplación sin tiempo, la experiencia ciudadana se reduce a los modos y criterios de la productividad económica. Aburre no cruzarse con personas que nos recuerdan que la vida no es sólo trabajo, aunque en una sociedad capitalista como la nuestra, para quienes somos obrerxs como yo, se haya vuelto fundamental (y no tenerlo, un garrón).

Hoy apenas unas baldosas separan ‘mi casa’ de la ‘oficina’. Duermo un poquito más, pero apenas tardo unos minutos desde que me lavo la cara, preparo el mate y ‘me conecto’. En la era de la información, el trabajo depende cada vez más de la comunicación virtual y se inmiscuye en la intimidad de quien trabaja. Se filtra en el ‘teléfono personal’, no tiene horarios precisos y requiere de una disponibilidad mental y emocional difícil de regular. Las salidas de la fábrica como la que los hermanos Lumière registraron en 1895 ralean, porque el límite entre dentro y fuera del trabajo se ha vuelto cada vez más difuso.

Me doy cuenta de que extraño la distancia, que es precisamente lo contrario al distanciamiento social. Es decir, la distancia como el trayecto a ser recorrido de un punto a otro para llegar al encuentro y lo inesperado que puede aparecer en el camino. El viaje eterno y apretujado en la 500, la vuelta en auto con algunx compañerx. Extraño al museo como espacio público de la diferencia. Como ese lugar que permite salirnos de la mismidad que en cierto modo es cada familia, al encontrar otra espacialidad, otras personas, objetos de otros tipos o tiempos y confrontarse acaso con otras realidades.

El viernes 19 de junio, junto con amigos docentes y estudiantes del Profesorado de Educación Primaria del Instituto de Formación Docente “César Avanza”, nos encontramos en este plano virtual para reflexionar sobre las “salidas educativas” en Ciencias Sociales y las relaciones entre escuelas y museos. En pleno aislamiento social, paradójica y necesariamente, hablamos de salir, y no hicimos más que juntar ganas de encontrarnos cuando pase la cuarentena.

Acá la conversa virtual con Oscar Benítez Jara del ISFD Nº3 y Gastón Concetti, de la EEP Nº1 de Bahía Blanca.

domingo, 28 de junio de 2020

DÓLAR WHITE

Ni el oficial, ni el "blue"... en este museo, el único billete que cotiza es el Dólar White, y acá nuestro compañero Pablo Oviedo se los presenta.



jueves, 25 de junio de 2020

LA HISTORIA ES AHORA



En este video de la Asociación de Historia Oral de la Argentina, Ana Miravalles cuenta sobre la labor en el archivo oral de nuestro museo.

lunes, 22 de junio de 2020

PORTAL



Dejamos por acá el registro de la mesa de la que participamos hace una semana junto a Maristella Svampa, Investigadora Superior del Conicet y Profesora Titular de la Universidad Nacional de La Plata; Fabiola Heredia, Directora del Museo de Antropología de la Universidad Nacional de Córdoba; y Teresa Riccardi, Directora del Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori de la ciudad de Buenos Aires, con la coordinación de Victoria Noorthoorn, Directora del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.

viernes, 19 de junio de 2020

ESCUELA Y MUSEO


Esta tarde nuestra compañera Analía Bernardi participa de la charla 'Escuela y Museo', organizada por el Ateneo de Ciencias Sociales del Profesorado de Educación Primaria del Instituto Avanza.
https://us04web.zoom.us/j/3743420155…

jueves, 18 de junio de 2020

miércoles, 17 de junio de 2020

TODO LISTO

El sábado en el encuentro -ahora virtual- de todas las semanas, encaramos la difícil tarea de ponerle nombre a nuestro proyecto de las huertas. Desde el viernes comenzaron a llegar al grupo de whatsapp del Prende mensajes mostrando agendas, fibras, lápices y gomas, contando que estaba "Todo listo!"



Esa mañana de frío, cambiamos la pala por el lápiz, los surcos en la tierra por los renglones en la hoja, y empezamos a trabajar con las palabras. Comenzamos preguntándonos qué es una constelación. En conversaciones por grupos, ‘universo’, cielo’, ‘grupo’ y ‘conjuntos de estrellas’ fueron algunas de las respuestas que surgieron entre grandes y chicxs.

Silvia nos contó que esos conjuntos de estrellas forman dibujos en el cielo y que, como cada unx de nosotrxs, tienen nombres. También que puede haber constelaciones o universos de otras cosas, por ejemplo de palabras. "Esas son una cosa tremenda", dijo, porque se van juntando y agolpando en nuestras cabezas desde que estamos en la panza de nuestras mamás. Las palabras nos sirven para comunicarnos con otras personas, para expresar lo que nos pasa, pero también tienen el don de divertirnos: por cómo suenan, cómo riman con otras y por las asociaciones -a veces disparatadas- que nos despiertan.

                                               

Arrancamos entonces jugando. Escribimos la palabra ‘huerta’ en el centro de una hoja y la repetimos en voz alta un par de veces. Prestándole atención al sonido que hacía cuando la leíamos, alrededor de esta palabra estrella (como si fuera el Sol de nuestra constelación) anotamos las que primero se nos vinieron a la cabeza: ‘puerta’, ‘muerta’, ‘tuerta’, ‘compuerta’, ‘cierta’, ‘cubierta’, ‘divierta’…

En un segundo anillo, apuntamos aquellas otras que nos hacían acordar de nuestro proyecto desde que lo iniciamos. Podía tratarse de cosas, acciones, recuerdos o emociones. Y ahí fueron apareciendo lo que sentí haciendo la huerta: ‘Prende’, ‘semillas’, ‘patio’, ’regar’, ‘lechuga’, ‘pachamama’, ‘pala’, ‘sol’, ‘gusano’, ‘asco’, ‘espantapájaros’, ‘yuyo’, ‘barro’, ‘sucio’, ‘rastrillar’, ‘energía’, ‘adrenalina’, ‘hortalizas’, ‘uva’, ‘felicidad’, ‘remolacha’, ‘ansiedad’, tomate’, ‘gracias’…


En un tercer momento, tratamos de componer frases relacionando las palabras de los tres anillos de este juego. Salieron estos títulos posibles (y ahora tendremos que ponernos de acuerdo para decidir con cuál nos quedamos):


La puerta a la huerta me conecta
Prender 40 huertas
Abramos puertas para más huertas
Conjunto de sentidos hacen de la huerta mi camino
40 espantapájaros para estos mirlos
Las manos en mi huerta con la tierra me conectan
40 huertas para espantar al virus
La huerta me conecta con las siembras del año en el Prende
Abramos más puertas, qué haya más huertas
La huerta me conecta con el año en el Prende
Orquesta de sentidos en la huerta compartimos
40… a vuelo de pájaro
¡¡¡ A sembrar vecinos!!!
Abramos la tierra, sembremos semillas
Basta de tomates plásticos, hagamos más huertas
Comamos más sano sembremos en casa


¿Y para qué tanto título? Al final del taller, revelamos el secreto. Resulta que estamos buscando un nombre para el proyecto que, junto con la Cooperadora del Centro de Salud de Ingeniero White, vamos a presentar en la convocatoria del Programa Nacional Puntos de Cultura. A través de la construcción de cajones-invernaderos y la realización de encuentros, visitas y talleres, nuestra intención es fortalecer y potenciar las huertas de las 40 familias que estamos participando de este proyecto. Crucemos los dedos.

viernes, 12 de junio de 2020

ADMINISTRAR LA INCERTIDUMBRE

Este lunes nos sumamos al último encuentro de "Administrar la incertidumbre", un ciclo de charlas organizado por el Museo de Arte Moderno de la ciudad de Buenos Aires, MALBA, PROA y el Museo Nacional de Bellas Artes.

miércoles, 10 de junio de 2020

RESISTENCIA



Los amigos del Laboratorio Sensorial de Guadalajara, México, nos invitaron a participar de su podcast Resistencia.

lunes, 8 de junio de 2020

EL PRESENTE COMO RUINA FUTURA

Las obras de nuestro compañero Pablo Oviedo no responden a un estilo. Resultan, más bien, una manera de interrogarlos todos, ahí donde la frontera entre los emblemas de la alta cultura y los íconos de la cultura de masas se desvanece. Algo de eso pasa en estos dibujos, en los que neoclasicismo y neoliberalismo se dan la mano para componer una imagen de nuestro tiempo como ruina futura.


jueves, 4 de junio de 2020

CHICAS DE OVERALL


¿Quién dijo que de mameluco sólo van los varones y que esa prenda sólo sirve para trabajar? En el Taller de Corte y Confección, nos pusimos a fabricar este overall de cuarentena para atender a la compleja mecánica del mundo doméstico en este tiempo en el que tantas cosas suceden en casa.











https://issuu.com/ferrowhite/docs/mameluco_final_color

sábado, 30 de mayo de 2020

UN ARCHIVO ENTRE MUELLES Y RIELES


Reconstruir la historia de los trabajadores del tren implica rearmar la estructura organizativa que permitió a las empresas ferroviarias vincular extensos territorios a lo largo de más de un siglo. En esa tarea, es el propio archivo del museo el que va encontrando un orden. En eso consiste el "cuadro de clasificación" en el que trabajan por estos días Ana Miravalles y Julieta Ferragine, algo así como el plano maestro de un laberinto de papeles. Desde otro ángulo, Ramiro Ravasi, ha comenzado a colaborar en la transcripción de algunas entrevistas que forman parte del archivo oral del museo. Y muchas fotos del puerto y de las usinas de principios de siglo ganan luz y nitidez gracias al trabajo de edición que realiza Héctor Herro. En el archivo, ese pasado que solemos asociar a la linealidad sucesiva de un relato, va encontrando la forma de una suerte de mapa que dispone en la geografía apretada de unos cuantos estantes, los rastros de la historia que nos trajo hasta acá.

miércoles, 27 de mayo de 2020

LARGA DISTANCIA


Hace unas semanas, a algunas personas amigas del museo les mandamos este mensaje por whatsapp:

Te invitamos a participar de la propuesta de reunir nuestras voces en un relato colectivo que sirva de testimonio de lo que nos pasa mientras estamos distanciadxs. ¿Qué hacemos, pensamos y sentimos en estos días de “aislamiento social”? ¿Te animás a grabarte a vos mismo? ¿Te animás a hacerle estas preguntas a quienes comparten la casa, el patio o el barrio con vos? ¡Esperamos escucharte!

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero en estos días en que sobreabundan y un poco saturan, preferimos cerrar los ojos y concentrarnos en la escucha. Dejarnos llevar por el timbre de voz, por las entonaciones y por los modos de hablar para poder “ver” a las personas que son tan particulares como sus voces.

¿Qué extrañás de la vida anterior? o, ¿cómo se habita el espacio durante la cuarentena? fueron algunas de las preguntas que nos sirvieron como excusa para sabernos cerca y bien acompañadxs.


CUARENHUERTA

Este audio recupera algunas voces de cuando, allá por el mes de abril, arrancamos con el proyecto “Buena semilla”. O mejor dicho, de cuando las medidas de la distancia social “nos obligaron” a comenzar la huerta comunitaria, que desde el año pasado queríamos hacer en el museo, en los 40 patios que hoy la conforman.

https://soundcloud.com/ferrowhite-705544030/larga-distancia-voces-de-un-museo-en-confinamiento

Se trata de los primeros comentarios que surgieron mientras recibíamos el paquetito con las semillas en la puerta de nuestras casas, picábamos la tierra de nuestros patios o conseguíamos maples de huevos o cajones de pescado para armar los almácigos. En esos días, hubo quienes compartieron sus saberes y quienes sus dudas, y todxs, eso sí, compartimos el entusiasmo.

Aunque no se parece a la charla final de cada sábado en el Prende, cuando nos reunimos alrededor de la mesa larga para poner en común las sensaciones del encuentro, este audio nos ayuda a imaginar una gran conversación.

En este enlace escuchamos a Mabel, Marita, Andrea, Negrón (Rubén), Estela, Joaquín, Nahiara, Katty, Miguel, Analía, Liliana, Vicky, Sayra, Yesi, Camila, Teo, Bianca y Fiorella.

martes, 26 de mayo de 2020

FOROS DE POLÍTICAS CULTURALES



El lunes 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, se llevaron a cabo las mesas de reflexión “El porvenir de los museos de arte y las nuevas utopías”, en el primer encuentro virtual de los FOROS DE POLÍTICAS CULTURALES con la participación de Ezequiel Grimson, subsecretario de Políticas Culturales del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires; fue coordinada por Fernando Farina, director provincial de Artes del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y estuvo integrada por Ana Longoni —directora de Programas Públicos del Museo Reina Sofía de Madrid—, Gabriela Rangel —directora artística del MALBA —, Nicolás Testoni —director del Ferrowhite - museo taller de Bahía Blanca—, Valeria González —secretaria de Patrimonio del Ministerio de Cultura de la Nación — y Federico Ruvituso —director del Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti de La Plata.

miércoles, 20 de mayo de 2020

INFODEMIA

Lejos de la sierra y el martillo con los que fabrica de todo en el museo, nuestro compañero Guillermo Beluzo empuña el plumín para transformar en historia gráfica el virus de la infodemia.








lunes, 18 de mayo de 2020

"MUSEOS POR LA IGUALDAD"


Hoy es el Día Internacional de los Museos, cuyo tema de este año propone, en favor de la "diversidad" y de la "inclusión": "museos por la igualdad". Aunque la igualdad, claro, no es cuestión de un sólo día, sino un principio y a la vez un horizonte para la acción que atraviesa siglos de historia política, una idea poderosa que acá, pisando las calles del Saladero y el Bulevar, resulta, antes que nada, una tarea pendiente.

Un museo para la igualdad tal vez sea un espacio dedicado a denunciar los mecanismos que convierten a las múltiples formas de la desigualdad en un hecho sistémico, comenzando por los propios criterios jerárquicos que llevan a los museos a sancionar qué cosas se consideran valiosas, dignas de ser exhibidas y conservadas, y cuáles no.

O puede que, de manera menos radical pero igual de ambiciosa, un museo comprometido con la igualdad sea aquel capaz de expresar lo que tenemos en común, en tiempos de individualismo viral, para así fortalecer los lazos solidarios que cimentan la supuesta condición de posibilidad de una distribución más equitativa de los distintos tipos de riqueza.

Pero todo esto suena demasiado general, demasiado abstracto, demasiado alejado de nuestras modestas chances para hacer de esta una vida menos injusta. Acá la noticia de este Día Internacional de los Museos es que sobre el suelo salitroso de unos cuantos patios, a metros de silos repletos de soja transgénica, brotaron, desfachatadas, las lechugas. Y que para que eso suceda Lorena, Melisa, Mateo, Fiore, Thiara, Mabel, Cami, Teo, Emily, Luana, Jaz, Erika y Karen prepararon plantines en maples de huevo; Miguel, Nahiara, Gisella, Beto, Ale, Sole, Mailén, Emi, Marita, Priscilla, Dylan y Martina armaron almácigos con cajones de pescado; Yesi, Susana, Analía, Bea, Pao, Bianca, Male, Anita, Juli y Katty abrieron surcos en la tierra; y todxs nos pusimos a probar con un saber y un hacer que nadie conocía de antemano. Capaz que es eso: las semillas de la siempre improbable igualdad prenden ahí donde somos capaces de compartir esta potencia.






viernes, 15 de mayo de 2020

PORVENIR

El próximo lunes, Ferrowhite se suma a esta mesa.


lunes, 11 de mayo de 2020

PERDER EL TIEMPO

Demostrando que, además de genial diseñador, es un tipo preocupado por el destino de la humanidad entera, en esta entrada nuestro compañero Carlos Mux escribe sobre el futuro del tiempo y la promesa incumplida de un porvenir de abundancia y eternas vacaciones.


De manera repetitiva y agotadora, muchas veces les comenté que desde mi niñez me quedó el firme recuerdo de un libro que leí en una noche de insomnio. Se llama “Amos de títeres”.

La novela está ambientada en el futuro, y en algún momento, dos enamorados se casan y toman vacaciones para disfrutar de su luna de miel.

Pero en el futuro tiempo para vacaciones no hay, y para hacerlo tienen que tomar pastillas que aceleran el metabolismo de manera que todo se pueda hacer a una velocidad vertiginosa. Duermen 10 minutos y se despiertan frescos como si hubieran descansado 8 horas. Se mueven muy rápido, todo lo hacen a la velocidad de la luz. Entonces, en un fin de semana sus acciones y sus pensamientos son parecidos a los que hubieran tenido durante el transcurso de una semana en circunstancias normales.

Por supuesto que hay que tomar algunas precauciones y la experiencia tiene ciertas limitaciones. Hay que hacerlo, si es de a dos, de manera simultánea para estar al mismo nivel de velocidad y no es posible salir al exterior porque encuentran que el mundo gira a un ritmo muy distinto, en cámara lenta. No pueden manejar un auto y no pueden comprar algo en el supermercado (tengan en cuenta que una espera de 5 minutos en la cola del súper equivale para ellos a 4 horas), es decir que tienen que llevar una vida alienada hasta que pasa el efecto del medicamento.

Yo siempre imaginaba que ese era el ritmo de vida de una mariposa que vive 24 horas. A nosotros una vida de 24 horas puede parecernos una existencia efímera, pero probablemente lleve un ritmo vertiginoso similar al que viven los humanos en el transcurso de una vida de 75 años (ritmo vertiginoso llevarán ustedes, mi vida no tiene nada que ver con eso) y su experiencia podría ser equivalente. Lo mismo podría ocurrir con una tortuga que puede vivir 250 años. ¿A cuánto equivale su vida? ¿Es posible medir el transcurso de la vida en un vínculo directo con el tiempo?

Uno de mis primos me contaba que en la cárcel “el tiempo no pasa”, que es insoportable su inmutabilidad. Ahora que no está preso, o mejor dicho, ahora que está preso en su casa ¿el tiempo transcurre de manera diferente? ¿Y a qué velocidad? (el dúo Zambomba dice: “yo al igual que vos tengo vacaciones pero yo un poco más porque duermo menos”).

El paso del tiempo no es regular porque se encuadra bajo ejes culturales muy delimitados . Varias veces escuché decir que en el campo el tiempo transcurre de manera diferente, de modo más lento, y hace poco me contaron que en Sierra de la Ventana el invierno es más largo.

Pienso en el tiempo como concepto abstracto. Tal vez podríamos arriesgar a decir que la percepción del tiempo depende de los parámetros culturales y que en una enorme medida tiene que ver con las circunstancias personales. También está asociado a la productividad como sinónimo de eficacia (“perder el tiempo”).

En esta cuarentena, me pareció interesante pensar cuáles son esas circunstancias personales y en qué medida se percibe el tiempo de otro modo (si es que ocurre).

Me imaginaba que, si esto es cierto, es interesante preguntarnos a quién (primero que nada) y de qué modo, esta nueva situación genera modificaciones en la conducta dentro de una rutina horaria. ¿Se modifica la percepción del tiempo?

(¿Mencioné que en la novela la humanidad es atacada por un parásito?)

*

En febrero viajamos a Toay con mi familia y fuimos a una reunión de compañeros de la escuela secundaria. Asado, vino, tequila furioso y la frutilla del postre: una discusión entre un mexicano fabricante e instalador de elementos de cocina premiun y un ingeniero argentino. El mexicano, cansado de ir y venir de México decía que el futuro estaba en los viajes a la velocidad del sonido. El argentino defendía la teletransportación por sobre cualquier posibilidad superadora. El tiempo que me queda por vivir prometo lamentar no haberlos filmado.

Esta discusión absurda, infantil y trasnochada de dos hombres grandes, me llevó a recordar algunos pasajes de mi infancia, cuando Estados Unidos y Rusia (ya en su fase final) mandaban satélites y naves tripuladas al espacio y donde todos los chicos de mi edad fantaseaban acerca del futuro. Todos pensaban que para el año 2000 el mundo iba a ser fabuloso. Robots por todos lados y una vida de vagancia, abundancia, placer continuo -es decir, una vida dedicada a andar en bicicleta, a jugar a la mancha escondida, a las bolitas y a comer helado de chocolate, es decir: un mundo tan maravilloso que sería inútil describirlo).

Yo nunca decía nada para no parecer un aguafiestas, pero como siempre y fiel a mi doctrina negativa, me encontraba dentro del equipo de los escépticos conformado por un integrante.

De modo que independiente a mi mirada negativa acerca del futuro de la humanidad y de cualquier vida sobre el planeta, pensaba en la pandemia de hoy y esa mirada increíblemente optimista acerca de un nuevo orden mundial que priorice algo más que los mercados.

El museo dice que es un generador de herramientas para ampliar la comprensión del presente y nuestra perspectiva del futuro, y cuenta con varias herramientas, entre ellas, los tres obreros y las tres obreras en construcción que se posicionan en tres momentos temporalmente bien definidos.

Sobrevolaba sobre mi cabeza calva (además de cierto dejo a Cabernet Sauvignon del sábado por la noche) lo que hablamos acerca de "Cómo era Bahía Blanca en el futuro", me preguntaba si no podríamos pensar en un trabajador y una trabajadora que teatralice acerca del trabajador del futuro teniendo en cuenta las limitaciones y posibilidades de este potencial nuevo orden mundial que genera la pandemia en relación a la economía y el trabajo.

Por ahí no son las obreras y obreros, tal vez es otro elemento, pero por más que trataba de encontrar algo, poco encontraba de ficción en la sala del museo.

O tal vez nuestra vida recomienza como la recordamos, con todas nuestras preocupaciones mundanas.

Les mando besos voladores.

domingo, 10 de mayo de 2020

PACELLA



Agua, un surgente en el medio del taller, un largo caño y canillas para que se refresquen hombres en blusa de grafa o mameluco. El recuerdo brota de la memoria de Sebastián Pacella (Chieti, Italia, 1924), evocado tal vez por el calor de esa mañana de diciembre en la que nos encontramos para recorrer, después de tanto, las ruinas de los Talleres Bahía Blanca Noroeste. No sólo hacía calor aquel día sino además -lo van a oír- mucho viento. Pero nada de eso amedrentaba a Pacella que, si lo dejaban, se ponía a armar el taller de nuevo. En el museo guardamos fotos y testimonios de su vida de ferroviario, pero también copias de los proyectos que escribió en estos últimos años para reactivar talleres, construir un frente marítimo en Maldonado y utilizar el agua termal que se acumula bajo el suelo de nuestra ciudad. Sebastián Pacella falleció hoy a los 95 años. Y acá lo despedimos con este abrazo.

jueves, 7 de mayo de 2020

CUAREN-TIME


¿Se acuerdan que hace unos días desde el taller de corte y confección los invitamos a fabricar pantuflas y a "revolear la chancleta"? Bueno, acá Verónica Altomare nos muestra qué tal les salieron a ella.

Dice Vero:
Es la primera vez que hago un molde. Lo seguí tal cual, pero le di unos retoques al armarlo. Usé materiales q tenía en casa (que encontré después de tanto buscar 😅). Retazos de jeans, acrílicos y lana rosa. El polar era de un chaleco viejo de mi hermano. Pinté los parches "onda pandemia" 😂 sobre tela de jean y después los cocí. Le di el toque con la lana. Recordé que mi abuela me había enseñado un poco de esa costura de chica y lo aproveché. Ah, y les hice antideslizante abajo para terminar. Espero les guste 😘.

lunes, 4 de mayo de 2020

EL FUTURO YA LLEGÓ



En 2008, publicamos "Cómo era Bahía Blanca en el futuro", un libro que recopila visiones sobre el porvenir de nuestra ciudad aparecidas en la prensa de fines del siglo XIX. Para promocionarlo, armamos este video que ahora puede verse como una extraña premonición.

"Cómo era Bahía Blanca..." trata sobre las esperanzas y los temores de quienes vivieron aquí hace más de un siglo. Las preguntas que nos hacíamos hace doce años se han vuelto, en cierta manera, urgentes: ¿Bajo qué figuras imaginamos hoy nuestro porvenir? ¿Qué nos está permitido soñar y qué no en relación con el futuro? ¿Quiénes intervienen en su definición y según qué intereses?

El libro lo encontrás acá: https://issuu.com/ferrowhite/docs/co_mo_era_bahi_a_blanca_en_el_futuro

sábado, 2 de mayo de 2020

UNA FLOR EN ESTA ISLA


Javier Barrio viajó a la Isla en busca de aventura y volvió con una canción de amor en la cabeza.
Enterate acá: https://islainvisible.wordpress.com/2020/04/13/una-flor-en-esta-isla/

miércoles, 29 de abril de 2020

MONSTRUOS DE LA CUARENTENA


Diseñado junto a las chicas y los chicos del taller Prende, ¡Qué chucho! es un juego de mesa para armar en casa con todos los monstruos que nuestra imaginación libera.

Te lo bajás haciendo click acá: https://drive.google.com/…/1Oq4ezsiQGBPsTxDaO0En4Inrl…/view…