domingo, 30 de agosto de 2009

30 DE AGOSTO - DIA DEL FERROVIARIO


Un homenaje para todos los ferroviarios, los de antes y los de ahora.

sábado, 22 de agosto de 2009

UN CAPITULO QUE NO ESTA CERRADO: LA HUELGA DE 1958 EN BAHIA BLANCA E ING. WHITE


1) Ayer, Antonio "Chiquito" Martinez, de Talleres Bahía Blanca Noroeste, ferroviario desde 1947 hasta 1994, hojeaba el capítulo "La (larga) huelga de 1958 en Bahía Blanca e Ingeniero White" en el libro de Juan Carlos Cena, Ferroviarios, iba leyendo algunas partes, y entonces me empezó a contar cómo fue que él también estuvo ahí, que los presos les tiraban los colchones y que cuando llegaron a la Base les dieron soja con agua para comer (detalle que hasata ahora nadie había mencionado).

2) Hoy encuentro este comentario en la entrada "1 de diciembre 1958: Concentráronse..."

Cuando yo tenia 7 años, mi padre fue detenido por este hecho, primero lo llevaron a la base naval de Puerto Belgrano, y luego fue trasladado a la Escuela Mecánica de la Armada, donde paso 8 largos meses detenido, a mi viejo le decian NEGRO y el apellido era Depietri. 22 de agosto de 2009 10:23


Fueron 4000 (calculan) los ferroviarios que caminaron por alem hasta el regimiento, muchos más los que tuvieron que trabajar en los talleres, galpones y estaciones militarizados, otros (cuyos nombres aun no conocíamos, como De Pietri) que estuvieron presos durante todo ese tiempo. ¿Quiénes son los que todavía no han contado su historia?

¿Y en la huelga de 1961, la de los 42 días, qué pasó, cómo lo pasaron los ferroviarios de Bahía Blanca e Ingeniero White?


Entre la anécdota individual, aislada, y circunscripta a detalles como el calor, el viento sur, el amontonamiento en la celda tal o cual, el "matecocido a la mañana", y la referencia abstracta y general a las huelgas y al proceso de paulatino desmantelamiento del sistema ferroviario, ¿es posible pensar un espacio común para la construcción de una historia local que se articule, cada vez con más precisión y presencia, en algunos de los relatos más abarcativos de la historia de los ferrocarriles, del movimiento obrero y de las transformaciones de la sociedad argentina de los últimos cincuenta años?

viernes, 14 de agosto de 2009

FERROVIARIOS, EL ULTIMO LIBRO DE J. C. CENA

Juan Carlos CENA,
Ferroviarios: sinfonía de acero y lucha,
La nave de los locos, Bs As, 2009, 512 páginas.

Una historia de las organizaciones sociales y gremiales ferroviarias y de las huelgas ferroviarias entre 1896 y 1992, dedicada por Cena "a todos mis compañeros ferroviarios que lucharon y luchan por un ferrocarril al servicio del pueblo".

Cuando a fines de 2006 Juan Carlos Cena, ex ferroviario y autor de El guardapalabras (1998) y El ferrocidio (2003) leyó en el blog Archivo White uno de los textos relacionados con la primera experiencia de teatro documental "Nadie se despide en White", en particular lo que cuenta Hugo Llera sobre la huelga de 1958, nos invitó a participar de su libro sobre las organizaciones y las huelgas ferroviarias.

Así, como pasajeros invitados al tren de este libro, raudamente conducido por Cena, aportamos el texto "La (larga) huelga de 1958 en Bahía Blanca e Ingeniero White", que forma parte del capítulo "Las primeras resistencias ferroviarias".

En cuanto pueda posteo el índice y un párrafo de la introducción que me gustó mucho.
Esa tradición nos llega desde los socavones de la historia del movimiento obre­ro. En 1896, cuando estalla la primera huelga general ferroviaria, que comenzó en los talleres de Tolosa y tuvo como redactor de las proclamas de la huelga a José Ingenieros, los ferroviarios rechazaron, con firmeza, introducir en el convenio colectivo de trabajo el problema de la competitividad, en esa época se llamaba "tarea", porque creaba dentro de los trabajadores una división. Era la introduc­ción de conductas egoístas a través de la competencia en el trabajo.

jueves, 6 de agosto de 2009

PALABRAS CRUZADAS (Y EN EL MUSEO TALLER EL TRABAJO NO SE DETIENE)



Otra instancia del debate, en Un documental en vivo.
Mientras tanto, en el museo taller, el trabajo no se detiene.