viernes, 27 de diciembre de 2019

DESBORDES

Este año, en el ámbito de los museos, “educación” fue una palabra candente. En parte, por la polémica definición de “museo” que el Consejo Internacional de Museos perteneciente a la UNESCO (ICOM) propuso discutir en la reunión que se realizó a principios de septiembre en Kyoto. Por primera vez en mucho tiempo, se dejaba de mencionar explícitamente a la educación como una de las funciones centrales de un museo. Se podría pensar que la omisión correspondía a que ese aspecto ya se da por sobreentendido; pero también sabemos que hay una tensión entre lo que se nombra (y de esa manera la palabra constituye) y lo que queda oculto.



La propuesta finalmente fue rechazada por el 70% de los asistentes a esa Conferencia, además de haber recibido muchas otras críticas por parte de instituciones no hegemónicas y de personas que no pudieron (y/o no quisieron) participar del encuentro. Desde los espacios vinculados a la Museología Social, por ejemplo, se señaló que más que en ‘definir’, esto es fijar sentidos con palabras idealizadas que distan de la realidad, el interés debería estar más bien en ‘proponer’, es decir en orientar la acción de los museos hacia nuevos horizontes. Y que en esa línea, la discusión teórica y semántica nos distrae de otras urgencias que suceden día a día en nuestros territorios y con las que los museos, como instituciones públicas, debieran implicarse.

Mucho de eso se discutió en las Jornadas de Educación en Museos en Tucumán, ¡las primeras!, donde participamos llevando la propuesta “Andá a laburar al puerto” en su versión portátil e imantada. Un obrero, tres atuendos y un montón de objetos-ícono son parte del material que usamos con chicxs y grandes a la hora de jugar y reflexionar sobre las transformaciones históricas en el trabajo ferroportuario. ¿De qué pueden ser metáforas el escudo del Club Barcelona, el lobo marino de Mar del Plata o el panfleto anarquista de la huelga de 1907? ¿Con qué trabajador los asociamos y por qué? son algunas de las preguntas que dinamizan el ejercicio.  


Contrariamente a lo que el imaginario común propone, el puerto no fue (y no es) sólo “un lugar de hombres”. Por eso, este año llevamos adelante una serie de conversaciones y talleres junto con todas las Amigas del museo para intentar responder a la pregunta ineludible sobre qué trabajos hacían y hacemos las mujeres a la par que los varones. La señorita maestra, la bolsera y la microemprendedora resultaron las “obreras para armar” que, salidas de esta tarea colaborativa, pronto van a incorporarse a la muestra.


Obreros y obreras son y serán parte de los recursos que usamos durante las visitas educativas. Esas que comienzan con la inquietud de lxs docentes por venir junto con sus grupos a trabajar sobre “el modelo agroexportador”, “el impacto del neoliberalismo en el puerto” o “cómo funciona un museo”. Docentes corajudxs que siguen buscando presupuestos de transporte, completando interminables planillas para salir de la escuela y convocando a otras divisiones para que el viaje salga más barato.

Pero si llegar al museo es todo un albur (a buscar en el diccionario), una vez acá, los derroteros de la fortuna continúan marcando el camino: que si la marea está baja, bajamos al humedal; que si la muestra ya está inaugurada, entramos en la Casa del Espía; que si el shablon quedó bien revelado, hacemos algún ejercicio de impresión serigráfica en el Prende. No hay dos visitas que se parezcan.

Lo que pasa en una visita educativa es difícil de transmitir por lo intangible de su condición, por lo imprevisible de sus efectos, por todo lo que en ella nos excede. Acá, habida cuenta de tantos años de trabajo, creemos en ese desborde, en la potencia de lo que entra en relación en el encuentro. Y esta intuición se volvió certeza al ponerla en común y compartirla con los grupos que participaron de las “Jornadas de Intersección de saberes” que organizó el Programa Arqueología en Cruce de la UNS.



De uno de estos ‘desbordes’ surgió “Fábrica tomada”, una pieza de danza realizada por un grupo de estudiantes de la carrera de Expresión Corporal acerca de la historia de las ‘Bolseras’, al cabo de una visita por el museo dedicada a analizar la relación entre los movimientos de la danza y los del trabajo. Otro ejemplo: luego de una visita de un 3er año de La Piedad, se nos ocurrió convocar al taller de hojalatería de esa escuela para que sus integrantes nos ayudaran a fabricar un molde con forma de foquito. Y de esa manera, continuar la producción de baldosas que arrancamos este año en el Prende como parte del proyecto de extensión universitaria “Crece desde el pie”.







De manera imprevista sucedió también que, con un grupo de adolescentes que de manera apresurada habíamos juzgado de “apáticxs”, se nos ocurrió usar el shablon de “Sin mí, tampoco hay historia” con el que hace un tiempo habíamos impreso unas cuantas bolsas. Entonces ocurrió algo increíble: al terminar el recorrido, un piercing que se había roto en al camino hacia el museo, apareció prendido en una percha del taller. Esa mañana uno de los pibes creyó importante dejarlo ahí, como reliquia de una historia compartida de “aventuras, travesías y peleas”, que ahora pasaba a ser parte del patrimonio de nuestro museo.


Lo que pasó aquella vez fue tan vibrante que decidimos seguir usando ese shablon para otras visitas. Muchas de ellas salieron ‘bien’ a la hora de poner manos a la obra, vencer el miedo de que “me salga mal” e imprimir; pero hubo una en la que, a pesar de los intentos, no podíamos. Se ve que lo habíamos usado tanto que se había tapado de tinta y no imprimía.



Ese día nos visitaban de la Escuela Primaria de Adultxs Nº 705 (de las sedes de los barrios Villa Delfina y Noroeste) y tras el enorme esfuerzo que significa llegar hasta el museo, no queríamos quedarnos con un sabor amargo. ¿Qué hicimos? Nos propusimos “devolver la visita” y por una tarde trasladar el taller a la escuela que, cabe decir, no tiene sede propia, sino que funciona en los espacios que le presta una Sociedad de Fomento y la murga “Los pibes del Machimbre”.


Nos parecía importante imprimir esta frase sobre el bucito de un bebé que va a clases con su mamá y sus hermanxs, un cartón para ser regalado al verdulero del barrio o un pedazo de tela que, labor mediante, se volverá una carpetita con puntillas para la mesa de la cocina. Replicarla una y otra vez en los soportes que tenemos a mano y que pueblan nuestros espacios cotidianos.





Porque, aunque suene anticuado, algo que aprendimos en este museo taller tiene que ver con la importancia de la repetición y la insistencia. Las marcas de los incontables golpes de la maza sobre la bigornia, las decenas de copias de los dibujos de los chicxs que hacemos en el Prende, la cantidad de RITOs (Reglamentos Interno Técnico Operativo) que pueblan el archivo del museo con el nombre propio de cada trabajador en la primer página. Pequeños gestos sobre los que se funda la singularidad y se afirma la existencia. Sin los cuales no sería posible aprender y sin los cuales, tampoco habría diferencia.






Queremos agradecer a lxs docentes, chicxs, adolescentes, jóvenes, estudiantes, acompañantes terapéuticos, familiares, trabajadores sociales y adultxs mayores que nos visitaron este año. Eriza la piel repasar cuántas personas pasaron por este museo público. ¡Que se repita!


Hogar 'Don Orione' - Incudi – Programa Envión de Harding Green - Salud Mental del MBB – Programa U-PAMI – Centro de Formación Profesional Nº 401 - Escuela Nº 41 de Alférez San Martín – Jardín Nº 944 – Escuelas Primarias de Adultxs Nº 703, Nº 705 y Nº 721 – Escuela de Artes Visuales “Lino Spilimbergo” – Escuela de Danzas “Alba Lutecia” – Instituto de Formación Profesional “Julio C. Avanza” – Grupo de investigación en historia de la Universidad Nacional de Cuyo – Escuelas de Educación Primaria Nº 1 (Macrocentro), Nº 2 (Microcento), Nº 15 (Ing. White), Nº17, Nº50 (Rosendo López), Nº39 (Patagonia), Nº 52 (Villa Serra), Nº58 (Vialidad) – Colegio Marina Copa – Colegio Don Bosco – Colegio María Auxiliadora – Colegio Rosario Vera Peñaloza- Escuela de la UNS - Escuelas de Educación Media Nº 3 (Hospital), Nº 5 (Noroeste), Nº 10 y Nº 13 (ex Nacional)  – Escuela Técnica Nº 1 (Ing. White), Nº 2 (Tiro Federal) y Nº 4 (San Cayetano)– Escuelas de Educación Secundaria Nº6, Nº16 (Cooperación) Nº 19 (Pacífico), Nº 21 (microcentro), Nº 22, Nº 29 (Maldonado), Nº33 (Cabildo), Nº 34, Nº 39, Nº 43 - Escuela Normal de la UNS – Escuela de la Universidad de La Pampa - Colegio Victoria Ocampo (Microcento) – Colegio Sarmiento (Ing. White) – Colegio La Piedad (Noroeste)- Colegio Americano (Kilómetro 5) - Escuela Secundaria de Trenque Lauquen, Nº 2 de Mayor Buratovich, Nº 1 de Pedro Luro, Técnica Nº 1 de Patagones, Escuela Secundaria Nº 8 de Hilario Ascasubi.

lunes, 16 de diciembre de 2019

MUJERES EN BLOQUE

Las compañeras de la cooperativa de baldosas Las flores de Spurr, nos invitaron, junto a La Poderosa, a participar de una jornada de fabricación de bloques de cemento. 





A comienzos de año, la UNS aprobó el proyecto de extensión ‘Vivienda digna’, que compromete a ambas cooperativas y consiste en construir bloques para levantar dos viviendas que serán destinadas a vecinas del barrio. Este encuentro tenía como excusa celebrar, parrilla de choris mediante, esa gran noticia. 







A la vez, el encuentro no fue ajeno al reclamo que lxs trabajadorxs del Programa Envión están dando por mejorar sus condiciones laborales. Sofía y Cintia nos contaron que de ese espacio aprendieron sobre proyectos autogestivos y colectivos como los que hoy están llevando a la práctica. Esa tarde publicaron en las redes: “Y [gracias] en forma especial al Programa Envión que nos otorgó no sólo los medios para nuestros trabajo sino también el conocimiento, educación, contención y apoyo a lo largo de todo nuestro camino”. 





Nosotras les decimos gracias a ustedes por alimentar la articulación con el museo. En este año que se va, pudimos acompañarnos en distintas actividades y, lo más significativo, aprendimos mucho unas de las otras, tanto en los talleres de baldosas como en los de trabajos de mujeres, así como también, en el manejo de una bloquera. ¡Sigamos construyendo juntas!

viernes, 13 de diciembre de 2019

UNA FIESTA



Tardamos algunos días en compartir estas fotos, pero casi todo lo que hace un museo ¿no tiene que ver con la posibilidad de afirmar, en plena dictadura del instante, nuestro derecho a la demora? El domingo nos sentamos serenos en la gramilla, nos clavamos uno, dos, mil choripanes y, al ritmo de las bandas, meneamos la melena, mientras caía la noche y la marea subía, sigilosa, como la espuma en los vasos de cerveza. Una fiesta es también un tiempo de prórroga. Un armisticio provisorio con nuestras rutinas productivas, con el trajín de un año bravo que, de a poco, se termina.

A los integrantes del Taller Prende, a las amigas y amigos de la Asociación y al equipo del museo; a las bandas Polaroid y La 500; a Marcela, DJ Beto, el Pochy y su cervecería Gister; a Cacho, Lali y el Cotorra; a Cocó, Taty, Graciela y la Negrita; a Abel, Diego, Claudio y el Chueco; al Chapa, Fede y su amigo fletero; a las panaderías La Nueva Central y Del Puerto; y al Consorcio de Gestión que nos permitió recuperar otra sala de la usina; a todxs y cada uno, gracias.


















jueves, 12 de diciembre de 2019

DESEMPOLVANDO ARCHIVOS



Ferrowhite es uno de los ganadores del concurso "Desempolvando archivos".

El premio nos permitirá seguir trabajando con los documentos traídos al museo por tantísimos ferroviarios: planillas de personal, libros contables, planos y manuales que peregrinaron por galpones, roperos y altillos antes de llegar a nuestras manos. Desde entonces, hemos avanzado en la identificación, clasificación y descripción de esta suerte de rompecabezas infinito. Nos encontramos ahora frente a la necesidad de catalogar el conjunto, de completar la descripción de cada fondo y de generar los instrumentos para que estos papeles resulten accesibles para su consulta.


Con esos trabajadores que improvisaron archivos en cajas de galletitas y bolsas para las compras, nuestro museo comparte la percepción nítida de que lo que sigue al desguace de aquel mundo de vida y labor es un acto final de aniquilación histórica del que no sólo los ferroviarios sino todos somos víctimas. Contra esa sentencia injusta es que, cada mañana, nuestra tarea profesional se pone en marcha.

Gracias a las fundaciones Williams y Bunge y Born por apoyar esta iniciativa.

martes, 10 de diciembre de 2019

ENVIÓN

Ayer terminamos de imprimir 40 remeras para la sede local del programa Envión, un espacio fundamental para la vida de las chicas y los chicos de nuestro barrio que, desde acá, apoyamos.



lunes, 9 de diciembre de 2019

EN CASA


El domingo 1 de diciembre fue, en la Casa del Espía, una tarde de encuentros únicos.


Por un lado, el de tres mujeres que no se conocían entre sí. Allí pasaron su infancia y adolescencia: Elena Franke, nieta del primer jefe de la usina castillo, el alemán Gustav Monch, durante la década del 40; Glay Bottini, sobrina de Louis Slasky, el jefe checoslovaco que vino después; y Elena Compiano, hija de Oscar Compiano, el último jefe que residió con su familia en ese lugar hasta mediados de los años 60. Las tres vivieron en esa casa, las tres jugaron en el parque del castillo, las tres se bañaron en “la playita”, pero no de manera simultánea, sino sucesiva. Por eso nunca hasta ahora habían tenido, siquiera, noticia la una de la otra.

Y por otro lado, fue la oportunidad para reunir a cada una de esas mujeres con amigas que hacía décadas no veían: Adriana Blasoni, Haydee Tejeda, Perla Costanzi y muchas otras con las que se reconocieron, se emocionaron y, juntas, volvieron a evocar tantas vivencias.

Nada de esto no hubiera sido posible sin el minucioso trabajo de rastreo que a lo largo de varios años llevó a cabo Rodolfo Díaz, y de su reelaboración, como relato, por parte del escritor Patricio Chaija: el gerente alemán y sus posibles vínculos con las redes de espionaje nazi que operaban en la Argentina, la casa de muñecas, las andanzas de las niñas en el parque del castillo, los visitantes que llegaban hasta la “superusina”, todo volvió a aflorar en esta tarde en la que, por unas horas, la casa volvió a iluminarse con la memoria de sus anteriores ocupantes. Participaron el grupo creativo de danzas l’ Atelier, de Pamela Lenzú, el cantante de tangos Jorge Morantes, y la repostera Ana María Araujo, quien nos deleitó con su maravillosa torta-libro.

Cuando a través de las ventanas de la casa vimos a Maura Beluzo pedaleando con su bicicleta por entre los muchos visitantes que habían llegado hasta el museo, la felicidad –y el sentido de todo, en verdad– terminó de ser completa. La casa y el parque volvieron a vivir con el recuerdo y la emotividad del encuentro de estas señoras, y siguen viviendo así, en el goce de una nena de 7 años y en el de todos nosotros.





martes, 3 de diciembre de 2019

TODXS INVITADXS


El taller Prende se agranda y lo celebramos bailando en el parque del Castillo. Tocan las bandas "Polaroid" y "La 500", la Asociación de Amigues prepara choripanes y el Pochy Acosta pone en marcha su patio cervecero.

Este año, con la colaboración del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, ampliamos las instalaciones del Prende. Buen motivo para despedir así el 2019.

La entrada es libre y gratuita.

jueves, 28 de noviembre de 2019

DE GIRA


El sábado 30 de noviembre, a las 19 hs., inauguraremos en la Dirección de Turismo - Terminal de Ómnibus de Punta Alta la muestra "Isla Invisible - residencias artísticas en las islas del estuario", una nueva aventura dentro del proyecto que impulsamos, desde fines de 2017, junto al Servicio de Guardaparques de la Reserva Natural de Usos Múltiples “Bahía Blanca, Bahía Falsa, Bahía Verde”.

Con lxs artistas-expedicionarixs hicimos una selección de los videos, escritos, objetos, fotografías y dibujos que resultaron de nuestras estadías en la Isla de la Gaviota Cangrejera y la Isla Bermejo. Registros sensibles que nos invitan a reimaginar nuestra relación con el estuario, ese paisaje cercano y a la vez tan remoto.

El domingo 1 de diciembre, a las 17 hs., nos encontramos en el Observatorio de aves “Alas de la marisma”, en Arroyo Pareja, para realizar una salida de interpretación de la naturaleza y un taller de dibujo.

La muestra se podrá visitar hasta el 30 de diciembre. Todas las actividades son gratuitas.
Aprovechá gaviota que hay tiempo, pero pasa volando.

martes, 26 de noviembre de 2019

LAS MUJERES DE LA CASA


Este domingo presentamos “La Casa del Espía”, libro de nuestro compañero Rodolfo Díaz.
El libro relata las historias de tres mujeres que vivieron en la casa en la que hoy funciona el café de Ferrowhite, desde la inauguración de la usina castillo, en 1932, hasta la década de 1970.

La presentación estará a cargo de Ana Miravalles y contaremos con la presencia especial de Elena Franke (nieta del primer jefe de la usina), Glay Bottini (sobrina del segundo jefe) y Elena Compiano (hija del último jefe que habitó la casa).

La cita será en la propia Casa del Espía, a las 17hs., y amenizarán el Grupo de Danzas Españolas L'atelier y los tangos del maestro Jorge Morantes.

martes, 19 de noviembre de 2019

INTERSECCIÓN DE SABERES


El pasado 15 de noviembre participamos del Encuentro de educadores. Intersección de saberes: ciencia, arte y práctica de saberes, organizado por el Programa de Arqueología en Cruce de la UNS.

Este espacio lo inició en el año 2016 un grupo de docentes universitarios que parten de la idea de que todas las personas producimos conocimientos y que aprendemos, nos educamos, más allá de los ámbitos de educación formal. Tanto ellxs como nosotrxs creemos en la retroalimentación que sucede en el cruce de esos saberes, deriven de la educación científica, o de la artística o formen parte del llamado ‘sentido común’. Sean prácticos o abstractos. 

Alejandra y Cecilia, integrantes de este grupo, nos habían visitado unos días antes del encuentro en el Prende para incorporar alguna propuesta desde el museo. Nos sugerían compartir con el resto de lxs participantes reflexiones sobre las prácticas comunitarias y educativas que trabajamos desde acá, haciendo foco en la idea de que el museo ya es un espacio educativo en sí mismo.

Propusimos que el museo fuese visitado en el contexto de esas jornadas y que se volviese un espacio que habilitara la escucha y la conversación. Preparamos el SUM con una ronda de banquitos para reponer, aquí y ahora, prácticas ancestrales, donde la palabra circule de manera horizontal. Con ovillos de lanas de distintos colores fuimos construyendo puentes de y entre las reflexiones que esa mañana se compartieron. Las palabras intersección e interseccionalidad jugaron como conceptos transversales de estos ejes de debate: niñez y juventudes en territorios (escuelas, museos, barrios) // El arte, la filosofía y la ciencia en discusión // Los conocimientos situados en intersección // El taller y la indagación como espacios de co-construcción de conocimientos.



De esta forma, tuvimos la oportunidad de conocer y aprender de las experiencias de Antropolúdica de Buenos Aires, del Área de Museos de Necochea, del Museo Pío Pablo Díaz de Cachi (Salta), de docentes de San Antonio Oeste (Río Negro), del grupo de Filosofía con niñxs y, de los estudiantes y docentes de los Profesorados de Nivel Inicial y Primario. Las intervenciones se unían en la idea de que si el conocimiento es situado y se construye entre diversas personas, es más potente.



En la segunda parte del taller, cambiamos el ejercicio de la palabra por el del hacer concreto. Imprimimos en serigrafía esta imagen, creada en el taller ‘Prende’, porque nos pareció que sintetizaba el espíritu de estas jornadas. Nos preguntamos, con la intersección de saberes en el cuerpo, ¿quién es este bicho con alas de ave, torso de tuercas y patas de tenaza?