lunes, 15 de noviembre de 2010

EL HILO DE LA HISTORIA

 
Hoy vinieron los chicos y chicas del colegio La Asunción a conocer el museo y sobre todo a encontrarse con Ida Muhamed, una de las señoras cuya voz integra la publicación Bolseras. Relatos de mujeres que trabajaron en las fábricas de bolsas de Ingeniero White y Villa Rosas.
Así que después de reconocer el modelo agro exportador en las construcciones que se ven desde el parque del museo, de dar algunos mazazos en la bigornia y de hacer funcionar a puro brazo las máquinas de contar la historia que integran este museo taller, fuimos al salón de usos múltiples a tratar de pensar en los millones de bolsas que habría que coser para cargar las 5.730.812 toneladas de cereal que entre enero y agosto de este año se exportaron por el puerto local.
Para ayudarnos a imaginar el trabajo de confeccionar esas millones de bolsas, ahí estaba Ida. Presta para reponer esa experiencia y para saldar cualquier duda que los chicos y chicas traían después de haber leído y releído Bolseras en el aula junto con el profesor Oscar Benítez.
Si trabajaban por obligación o porque querían, si les pagaban bien, si podían salir a comprar algo para comer, qué pasaba si alguna estaba enferma y hasta con qué fríos de ahora se pueden comparar los que pasaban debajo de los galpones de chapa fueron algunas de las cuestiones que los chicos querían conocer.
Preguntas necesarias para pensar en las condiciones de trabajo, de esclavitud, como dice Ida, de esas fábricas de bolsas, que sin embargo parecen no anular lo que un muchachito pareció descubrir en Ida, los buenos recuerdos que le trajo encontrarse con una de las máquinas que había en la fábrica. Y, quizás sobre todo, la alegría de poder compartirlo.