lunes, 16 de abril de 2012

UN MAR DE COSAS



Ferrowhite invita a docentes y alumnos a indagar en la historia de Bahía Blanca más allá del margen blanco de los libros de historia. Les proponemos pensar la ciudad con los pies en la tierra. O mejor dicho, en el barro de la ría. 

Un castillo frente entre silos, muelles y chimeneas. Un taller en una encrucijada fabulosa de rutas y rieles. Un museo con salida al mar, al menos por ahora.

Quién sabe si, antes de ser escrita o leída, la historia no puede aprenderse, además, con los cinco sentidos. La idea, entonces, es abrir bien los ojos, parar la oreja y respirar hondo para descubrir juntos cómo los cambios en la producción fueron modificando tanto el paisaje que nos rodea, como las maneras de trabajar y de disfrutar del tiempo libre.

Dos recorridos entre muchos:

1) UNA ARQUEOLOGÍA DE LA MAREA
Las aguas de la ría no son justamente cristalinas, pero su opacidad oculta tanto como lo que deja ver. En esa sopa oscura flotan hilos de tanza, pinzas de cangrejo, granos de soja, pellets de polietileno… ¿Y si el barro de La Rambla de Arrieta fuera un archivo en busca de su intérprete? Este año vamos a convertirnos en arqueólogos de la marea para que, en cada hallazgo minúsculo, podamos dar cuenta de los procesos económicos, sociales, ambientales que afectan nuestra vida. ¿Nos ayudan a hincar la pala?

2) UN IMPERIO CON PIES DE BARRO
Acá, en White, la palabra marea alude no solo al movimiento del mar, sino además al extenso territorio que el vaivén del agua afecta. Sobre ese suelo inestable se levantan, sin embargo, las arquitecturas monumentales que sostienen desde hace más de un siglo la economía de agroexportación y, más recientemente, la actividad petroquímica. Explorar la Rambla es sumergirse en un panorama en movimiento. Les proponemos caminar alrededor del castillo para investigar el lazo que une lo inmenso a lo pequeño, y al pasado remoto con el presente inmediato. Pongamos un grano de trigo en perspectiva con los elevadores “más grandes de Sudamérica”. Sigamos el camino de las usinas: de la inglesa, levantada en 1908, a la Central Piedra Buena, iniciada durante la última dictadura militar, pasando por la usina del castillo, inaugurada en 1932. Comparemos el muelle de los elevadores de chapa, instalado por el Ferrocarril Sud en 1907, con el muelle que ahí al lado, y ahora mismo, construye la trasnacional de agronegocios Toepfer.  


Visitas: de lunes a viernes de 9 a 12:30 hs.
Ferrowhite, Juan B. Justo 3885, Ingeniero White / Tel. 4570335 . Más detalles sobre las visitas acá

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