jueves, 9 de marzo de 2017

MANIFIESTAS


Amas de casa, maestras, cocineras,
médicas, bolseras, ingenieras,
domésticas, coperas, costureras,
peladoras, prostitutas, peluqueras,
museólogas, enfermeras, fileteras...

El puerto de Ingeniero White no es sólo un lugar de hombres.

Como las obreras textiles de Nueva York hace 109 años,
estamos acá para exigir salarios y condiciones de labor dignas,
para demandar que las tareas del hogar y el cuidado de los niñxs
sean un trabajo compartido, y para defender la libertad de nuestros cuerpos.

Como dice nuestra compañera Yesica:
"No estamos a la sombra".

Si nosotras paramos
¿Quién para la olla?