viernes, 4 de mayo de 2012

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: COLONIA FERROVIARIA EN MALDONADO



La colonia para empleados ferroviarios que construyó el FCBAP (sección BBNO) en el km. 6,746,79 de la vía a Nueva Roma está próxima a lo que fue la estación Maldonado y el taller (en principio galpón de locomotoras) del mismo nombre. Se construyeron en este sitio cinco conjuntos de viviendas de acuerdo a los planos que se ven más abajo.



Según el plano de planta las paredes perimetrales exteriores y la interior longitudinal y apoyo de la tirantería (cumbrera) estaban construídas con ladrillos de cal (0,30 m esp.) y las transversales interiores con ladrillos de media cal (0,15 m de esp.)

En el exterior el ladrillo se encontraba a la vista rasado, las aberturas eran de madera como así también los cielorrasos y los pisos de las habitaciones, salvo en los locales utilizados como cocina y despensa, que eran de mosaicos.



En la planta había dos cocinas (hacia los extremos) conectadas con el comedor y, entre éstas, se encontraban las habitaciones que eran independientes y abiertas hacia la galería que rodeaba al edificio.

La planta rectangular del conjunto estaba techada a cuatro aguas (dos aguas, una hacia el frente otra hacia el contrafrente, con faldones en los extremos)

Los techos de chapa galvanizada tenían sus canaletas vinculadas con albañales que desembocaban en cuatro aljibes, construídos en cercanía a los esquineros de las viviendas.



Los sanitarios estaban formados por letrinas ubicadas exteriormente en forma lateral con respecto a los edificios. Había cuatro módulos de letrinas (ver plano de ubicación). El agua provista al complejo provenía del tanque de agua del galpón de locomotoras.

Publicado por Héctor Guerreiro en Caminos de Hierro en Bahía Blanca.

miércoles, 2 de mayo de 2012

LA BALSA DE ANGELITO

El miércoles 28 de marzo, Nicolás Ángel Caputo, Angelito, trajo a Ferrowhite una maqueta de la balsa que él y otros buzos de la usina ‘General San Martín’, usaban para sumergirse en los canales submarinos que unen al castillo con la ría. De inmediato, la miniatura pasó a integrar la colección de artefactos documentales del museo, junto con los barcos de Roberto Conte, las locomotoras de Domingo González, los elevadores de Héctor Guerreiro, los pasajeros de Carlos Di Cicco y la estación ‘Ingeniero White’ de Ernesto Micucci.

Ocho bidones de agua destilada, celosías viejas, precintos de plástico, fierros, clavos y tuercas, dos portarretratos, un retazo de lona de tapicería, tres arandelas de madera para cortinas, un cartón de 100 x 75 centímetros, siete letras soldadas, pintura verde, celeste, blanca y roja, sogas y una bandera argentina son algunos de los elementos que componen esta balsa maqueta.


CECI N'EST PAS UN RADEAU (ESTO NO ES UNA BALSA)


Las maquetas muestran lo que no son, esto es así. Su función suele ser representar a escala lo que en la realidad ocupa dimensiones menos manejables. En este caso, la maqueta de Angelito (85 x 70 x 50 centímetros) refiere a una balsa que, si pudiera ser exhibida, ocuparía gran parte del SUM del museo.

Una maqueta no es una balsa, y sin embargo, al ver la maqueta es posible imaginar una balsa. A partir del modelo podemos inducir las características de la embarcación representada: 8 tambores, 2 vigas largas que sostienen un piso de madera, una escalera, cuatro anclas, un toldo. En un museo taller, sin embargo, la maqueta vale además por lo que no enseña por sí misma, pero permite articular a través del acto de su construcción. La balsa maqueta es la excusa para ensamblar y mantener a flote una historia, la historia de la usina General San Martín desde la perspectiva de uno de sus trabajadores.

El artefacto se une, entonces, a lo que su constructor nos cuenta: “En el trabajo de limpieza, el buzo cerraba las compuertas desde afuera y se bajaba al canal que tiene más o menos 1,50 de diámetro. Se ponía la compuerta en el pontón para que entraran los electricistas que ponían una portátil... cada 20 metros una luz... entrábamos con rastrillos, palas, y todas esas cosas para sacar el barro. Adentro de la central, estaba una bomba que cuando nosotros arrastrábamos el barro de la limpieza del canal, lo chupaba, como era licuado, y lo mandaba al mar. Una vez nosotros hecho el trabajo, dos meses y pico, se limpiaba uno y después se limpiaba el otro.”


MAQUETA, ARTE Y DOCUMENTO

Sin necesidad de conocer o ver una fotografía del objeto “original”, cualquier visitante podría decir que la maqueta presenta algunos elementos que no se corresponden con la balsa original, y estaría en lo cierto. Pero lejos de pasar por errores, estas incorporaciones marcan, en realidad, una intención expresa.

Al margen, en parte, de un propósito meramente mimético, la maqueta se vuelve un objeto plástico. Angel colorea los bidones de verde y celeste, agrega un cartón pintado que simula el fondo de la ría, incorpora dos portarretratos (uno con su foto, el otro con una imagen de su compañero Atilio Miglianelli), y una leyenda: “fue construida el 22 de febrero de 2012” rematada por las palabras “Angel y Atilio”, soldadas en hierro, sobre el toldo de la maqueta.

Es en la supuesta falta de fidelidad o precisión técnica (la balsa no llevaba inscripto un nombre ni una fecha de construcción y no tenía dos grandes gigantografías sobre la cubierta) en donde reside, paradójicamente, el vínculo de este artefacto con su original. Porque la maqueta no refiere a una embarcación genérica, una balsa para buceo”, sino todo lo contrario: se trata de la balsa que Ángel, Atilio y el equipo de buceo utilizaban en la usina Gral. San Martín.

La maqueta de Angelito es plástica porque no responde a un uso y un sentido precisos, sino a muchos a la vez. Porque sirve tanto para describir una embarcación, como para explicar un trabajo, contar anécdotas, recordar a los compañeros…


MI AMIGO SUBMARINO

Para Ángel, la maqueta materializa su experiencia de trabajo, pero también una parte de su historia personal. De modo que podríamos decir que Angelito la compuso al tiempo que compuso un relato en el que trayectoria laboral y vital van de la mano. Veamos cómo.

Angel decidió comenzar a construir esta maqueta el 22 de febrero de 2012, día en que cumplió cincuenta años de casado. La balsa se llama “Angel y Atilio” en clara referencia a la dupla de buceo que Atilio Miglianelli y él conformaron durante casi treinta años. Sobre la cubierta, dos fotos que los muestran en traje de buceo, dan testimonio de las tareas que realizaban. Pero la foto de Atilio no está en la maqueta para acreditar el trabajo compartido, sino también para homenajear a quien fue su amigo desde la infancia. Por eso Angelito se alegra al notar lo que hizo de casualidad: dejar el portarretrato que tiene un detalle en color negro para la foto de Atilio, ya que a su amigo le gustaba del sol y estar siempre bronceado.


EL PROCEDIMIENTO CAPUTO

En principio, la operación de construir la maqueta se asemeja al procedimiento utilizado para armar la balsa original. Ángel ajustó lo que tenía a los requerimientos de la tarea: recicló viejas celosías, retazos de tela de tapicería y un pedazo de madera de su casa como antes se reutilizaban los tambores de combustible o se calculaba la distancia conveniente entre unos y otros, según la longitud del tirante que conseguían.

En el gesto del rebusque, la maqueta de Ángel dialoga no sólo con la balsa que intenta representar, sino también con las locomotoras de “Patucho” González, el portacontenedores de “Bocha” Conte o la estación de “Pupi” Micucci, artefactos de su misma especie. Pero la maqueta de Ángel se diferencia de las otras por una cosa. No se trata solamente de una maqueta que documenta algo del pasado.

Es, al mismo tiempo, el prototipo de una balsa que Angel se propone construir junto a nosotros, acá en el museo, para acompañar a “La Celestina” en el zanjón de la usina. Una balsa que, promete Angelito, sería la carroza ideal para pasear a las reinas del Camarón y el langostino y del Humedal en los próximos festejos de carnaval, o el escenario perfecto en el que cualquiera de las bandas de Rock in Ría podría tocar, con batería y todo. 

jueves, 26 de abril de 2012

CASCOS AMARILLOS


En vísperas del Día del Trabajador, las mesas de La Casa del Espía se transforman en una fotogalería horizontal para mostrarte imágenes del trabajo ferroviario y portuario, hoy.

Debajo de la taza de café te vas encontrar con los catangos que reparan las vías de la playa de maniobras concesionada a Ferroexpreso Pampeano, o con los carpinteros que arman los enconfrados del nuevo elevador que edifica la trasnacional Toepfer. Obreros que la magnitud de sus obras suele volver, paradójicamente, invisibles.

Y para probar eso de que tanto el paisaje como su observador son complejas construcciones históricas, te proponemos comparar estas fotos con las imágenes de los contigentes obreros de otras épocas que hay repartidas por el museo. ¿Como puede ser que un puerto que hoy trabaja sin parar, parezca al mismo tiempo vacío?

Ah, Rodolfo Díaz, el autor de estas imágenes, invita a todos con el mejor café.

La Casa del Espía
Domingo, de 15 a 19 hs.
ex usina Gral. San Martín, Juan B. Justo 3885, Ingeniero White.

lunes, 23 de abril de 2012

TODOS LOS FUEGOS


En Ferrowhite liberamos al “Dragón de la draga”. Fue este sábado y estaban acá para recibirlo los chicos de la Orquesta Escuela de Ingeniero White. Hacía frío. Hicimos fuego. Y calentamos nuestras manos batiendo unos tambores plásticos de 200 litros: la batucada del dragón.  

  
Con algo de tigre, algo de águila y mucho de serpiente, el dragón es un animal tan fabuloso como ambiguo. Tanto que no sabemos todavía si la figura pergeñada por Alicia Antich para arañar los muros de La Casa del Espía, es símbolo de oportunidad o de peligro, de protección o de amenaza. Tal vez se trate de todas esas cosas juntas. Tal vez el dragón esté aquí para recordarnos que la fábula no es un territorio perfectamente separado de la historia.¿Qué tendrá que ver el “Dragón de la draga” con el buque con bandera de Hong Kong “Ningbo Dolphin” que, en este preciso instante y ante nuestros ojos, carga 20.000 toneladas de soja con destino a China? ¿En qué se parece el fuego que sale de su boca a los fuegos que emergen de las chimeneas que se ven ahí nomás, tan clarito, desde el patio de la Casa del Niño donde la Orquesta Escuela ensaya cada semana?   
  

Andrés, 10 años, violista, pregunta si creemos en los dragones. La respuesta es sí.


viernes, 20 de abril de 2012

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: EL "BARRIO INGLÉS"



A poco de hacerce cargo de la sección B.B.N.O., la empresa Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico comenzó a realizar una gran cantidad de obras en la ciudad de Bahía Blanca, entre ellas la construcción de viviendas multifamiliares, en planta baja y alta, sobre la calle Brickman (antes 2da. sin nombre), entre Avda. Colón, y calle Donado, en terrenos propios, en las inmediaciones del Mercado Victoria y próximos a la usina eléctrica del mencionado ferrocarril.   


Según el diario Bahía Blanca, del 17 de abril de 1.906, dichas viviendas:
“serían ofrecidas en locación a empleados de la empresa que podrán disponer con poco costo de higiénicas y cómodas habitaciones”.   


De acuerdo a otra crónica del mencionado diario, del jueves 19 de abril de 1.906:

“…en la tarde de ayer el sr. W.B.Harding Green, gerente del B.A.P. (sección B.B.N.O.) presentó a la intendencia municipal los planos de los 14 (en realidad son 13) “chalets” cuya construcción se ha acordado y los que se levantarán en el terreno que posee la citada empresa en la quinta 144, con frentes a las calles Donado, O’Higgins, Colón y 2da. sin nombre”. Sobre la última calle se ocuparía un frente de 205 mts. y de 21,20 mts. en las calles laterales nombradas.  
  

Para esa fecha la empresa firmaba contrato con José Rión y Cía. quien se encargaría de la construcción del complejo edilicio. En el mes de mayo comienzan los trabajos de albañilería;  rescatamos otra crónica del diario Bahía Blanca, del día 04 de mayo de 1.906:
“En la tarde de ayer se colocaron los primeros cimientos, vale decir la piedra fundamental del hermoso conjunto de palacetes proyectado por el progresista directorio del F.C.P., en la sección denominada Barrio del Noroeste, que constituirá en breve tiempo uno de los rincones más pintorescos de Bahía Blanca”.   


Continuaba más adelante:
“Agréguese el proyectado gran chalet que construirán los mismos señores Rión y Cía. para W. B. H. Green y veráse cuanta razón nos asistía el predecir un porvenir espléndido al barrio que nos ocupa”. Para el mes de marzo de 1.907, una parte del  conjunto de viviendas, estaba próximo a su terminación. El “barrio inglés” fue concluído en 1.908. Consta de 13 grupos edilicios, en planta baja y alta, con dos viviendas (apareadas) por  planta, por lo  tanto, cuatro viviendas por grupo sumando un total de cincuenta y dos unidades.   




La construcción de típico barrio obrero inglés, retirada  de la línea municipal, fue trabajada en ladrillo a la vista con  aberturas de madera. La planta alta presenta una cubierta con fuerte pendiente, de pizarra, a cuatro aguas, con la cumbrera rematada en una cresta de chapa de zinc. Con las clásicas  chimeneas, a los cuatro vientos, también en ladrillo visto, una sobre el faldón del frente y la otra sobre el faldón del contrafrente. Los aleros en su borde inferior presentan crestería de madera, similar a los aleros de las estaciones de ferrocarril.Las plantas idénticas entre sí,  constan de dos habitaciones y un ambiente cocina-comedor, con mínima despensa en planta baja y con los baños, tanto de planta baja como alta, separados del edificio y agrupados al fondo sobre la pared medianera. El acceso a la planta alta se efectúa por escaleras de madera (en dos tramos), una para cada vivienda, colocadas exteriormente en el contrafrente.  

  
Los cercos de frente constan de un robusto muro de ladrillo de poca altura con pilares y alambre enmarcado en herrería en su parte superior; la puerta de acceso es de similar factura con un paño fijo de chapa en el tercio inferior. En la zona de separación de las viviendas el cerco es ciego.  

Estas viviendas estuvieron en poder del ferrocarril hasta el año 1996, pasaron luego, a ser propiedad de sus moradores quienes, en algunos casos, han realizado  reformas en sus viviendas alterando la imagen del conjunto. 
















Publicado por Héctor Guerreiro en Caminos de Hierro en Bahía Blanca.

jueves, 19 de abril de 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

IL DRAGO

El próximo sábado 21 de marzo, a las 18 hs., en adhesión al 184º aniversario de la fundación de Bahía Blanca, en Ferrowhite liberaremos al "Dragón de la draga", una criatura concebida por la artísta plástica Alicia Antich para anidar, agazapada y vigilante, sobre los muros exteriores de la Casa del Espía.

Fue durante otro cumpleaños de la ciudad, el 11 de abril de 1932, que el por entonces intendente de Bahía Blanca Agustín de Arrieta inauguraba el grupo escultórico San Jorge y el dragón sobre la fachada de la usina castillo todavía en construcción.

Obra del escultor italiano Troiano Troianni, quien como escenógrafo del teatro Colón realizó en 1948 diez carrozas alegóricas sobre los derechos del trabajador, la imagen en cemento del santo y de la bestia en perpetua pelea se ha convertido, a lo largo de los últimos 80 años, en un emblema de este puerto.
La intervención sobre las paredes exteriores de la Casa del Espía busca vincular esta historia a los fuegos y a las luchas de la coyuntura.

martes, 17 de abril de 2012

YPF

Y un día el cartel se escapó del museo.


lunes, 16 de abril de 2012

UN MAR DE COSAS





Ferrowhite invita a alumnxs y docentes de todos los niveles a indagar en la historia de Bahía Blanca más allá del margen blanco de los libros de historia. Les proponemos pensar la ciudad con los pies sobre la tierra. O mejor, en el barro de la ría.

Será cuestión de aguzar los sentidos y perder el miedo a meter la pata para descubrir cómo los cambios en la producción fueron modificando tanto el paisaje que nos rodea, como nuestras maneras de trabajar y de disfrutar del tiempo libre.

Dos propuestas dos:

LA ARQUEOLOGÍA DE LA MAREA
Las aguas de la ría no son justamente cristalinas, pero su opacidad oculta tanto como deja ver. En esa sopa oscura flotan hilos de tanza, pinzas de cangrejo, granos de soja, pellets de polietileno… ¿Y si el barro de la ría fuera un inmenso archivo en busca de su intérprete? Este año vamos a convertirnos en arqueólogos de la marea para que, en cada hallazgo minúsculo, podamos dar cuenta de los procesos económicos, sociales y ambientales que afectan nuestra vida.

UN IMPERIO CON PIES DE BARRO

Acá, en White, la palabra marea alude no solo al movimiento del mar, sino además al extenso territorio que el vaivén del agua afecta. Sobre ese suelo inestable se levantan, sin embargo, las arquitecturas monumentales que sostienen desde hace más de un siglo la economía de agroexportación y, más recientemente, la actividad petroquímica. Explorar la Rambla es sumergirse en un panorama en movimiento. Les proponemos caminar alrededor del castillo para investigar el lazo que une lo inmenso a lo pequeño, y el pasado remoto al presente inmediato. Pongamos un grano de trigo en perspectiva con los elevadores “más grandes de Sudamérica”. Sigamos el camino de las usinas: de la inglesa, levantada en 1908, a la Central Piedra Buena, iniciada durante la última dictadura militar, pasando por la usina del castillo, inaugurada en 1932. Comparemos el muelle de los elevadores de chapa, instalado por el Ferrocarril Sud en 1907, con el muelle que ahí al lado, y ahora mismo, construye la trasnacional de agronegocios Toepfer.


Visitas: de lunes a viernes de 9 a 12:30 hs.
Ferrowhite, Juan B. Justo 3885, Ingeniero White / Tel. 4570335 . Más detalles sobre las visitas acá

viernes, 6 de abril de 2012

martes, 3 de abril de 2012

FAMILIA FLOTANTE



Ferrowhite se suma a la Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino. El sabado 7, desde las 17 hs., Sarita Cappelletti y su piano nos esperan en La Casa del Espía para cantar junto a las aguas de la Rambla de Arrieta, "Frente al maaar...".

En tanto, y para no disociar digestión de reflexión, el domingo 8, a las 18 hs, estrenamos en el museo “Familia flotante”, documental dedicado a la pesca artesanal en la ría de Bahía Blanca. “Familia flotante” cuenta un día de trabajo a bordo de la lancha San Adrián, propiedad de la familia Mazzella que desde hace tres generaciones se dedica al oficio de la pesca en este puerto. 

La película, con dirección de Rodrígo Caprotti, forma parte del ciclo “TRAZOS, oficios de la provincia”, gestado por el POLO Bs As del programa Polos Audiovisuales Tecnológicos. Se trata de la primera realización en video de alta definición elaborada íntegramente en Bahía Blanca para la nueva Televisión Digital Terrestre, de la que Ferrowhite participa como productor asociado.

La entrada, como siempre, es libre y gratuita.  


jueves, 29 de marzo de 2012

CÓMO FUNCIONA LA COSA




En Ferrowhite le damos manija al tercer año del taller de impresión y confección ¨Cómo funciona la cosa¨, dedicado a chicxs y grandes de Ingeniero White y la Bahía toda.

Si querés dejar tu marca en remeras, mochilas, pañuelos, cuadernos, banderas, pancartas... este es tu lugar. Además, a lo largo de 2012, daremos nuestras primeras puntadas en el oficio de la costura, de la mano de Ida Muhamed, ex trabajadora de la fábrica de bolsas para cereal C.A.D.E.

El taller es gratuito. Arrancamos el miércoles 28 de marzo. Podés inscribirte acercándote al museo (Juan B. Justo 3885, Ing. White) o llamándonos al 4570335, de lunes a viernes de 8 a 13 hs. ¡Vacantes limitadas!

martes, 27 de marzo de 2012

ME PARECIO VER UN LINDO GATITO


Un lindo gatito, dijo Mario Nedelcheff cuando los vio esta mañana en el museo. "Estos eran los gatos, o criques, que había que llevar en una carretilla, veinte, treinta, cuarenta metros, acá en la playa de White, para levantar los vagones cargados que había que arreglar en la playa, y teníamos que salir, tanto para el lado del galpon como para el lado de elevadores. Después conseguimos una zorra, para hacer el trabajo más humano".  


Revisador de vehículos, encargado de Material Remolcado con oficina en la playa de Ing. White durante más de treinta años, e integrante de la Comisión de Radiación, Nedelcheff conoció cada una de las estaciones y los galpones de la línea General Roca, y hasta en sus más mínimos detalles el funcionamiento de los elevadores del puerto. La reparación de vagones en la playa, cargados muchas veces con varios miles de toneladas de cereal o de soda cáustica, la recuperación de coches enterrados en el barro a causa de un descarrilo, o el arreglo de los cables de los vagones cerealeros tipo "canario" (modificados en los talleres de Tres Arroyos) fueron algunos de los trabajos en los que dejó buena parte de sus fuerzas.

Tuvo que ver cómo se empezaron a radiar vagones que estaban aún en condiciones de ser usados, tuvo que ver cómo los privados hacían pasar como estropeados vagones que el mismo había verificado que solo tenian una pequeña falla (para pagar menos alquiler), tuvo que ver cómo personas pagadas exprofeso los dañaban para que el público se queje...

"El ferrocarril es, tiene que ser un servicio público, y estatal", termina diciendo.

lunes, 26 de marzo de 2012

FILBA EN FERROWHITE



El primer Festival Nacional de Literatura FILBA 2012 pasó también por este museo. La tarde del 24, muchos se llevaron su (anti) souvenir con agua del estuario, algunos, los más valientes, se animaron a probar el Elixir de la Ría, y entre otras cosas, quedaron por acá estas imagenes.

sábado, 24 de marzo de 2012

1976: "NO SE DETENGA, EL GUARDIA ABRIRÁ FUEGO"

Cuenta Roberto Salvucci*: "Uno o dos días después del golpe del 76, entró a la usina un tren escuadra de la marina. Para los milicos, el castillo era un 'blanco estratégico de la subversión'. La gente que trabajaba en la usina convivió varios años con los soldados. Hasta un cocinero tenían. Fue en ese tiempo que se construyeron las garitas de vigilancia del perímetro. Eran nidos de ametralladora, como los de la segunda guerra. Afuera, sobre la pared exterior de las garitas, había carteles como los que se ven todavía sobre los alambrados de la base. Decían algo así como 'no se detenga, el guardia abrirá fuego'.


El cartel que fijamos ayer sobre una de las garitas de vigilancia de la ex usina General San Martín

En el marco de las actividades del Festival Nacional de Literatura Filba 2012, se llevara a cabo en el museo esta tarde, a las 16:00 hs., la charla 'Aguas turbias', con la participación de Miguel Ángel Molfino, Gustavo López y Juan Diego Incardona. Presentado por Mario Ortiz, el encuentro se propone como "un recorrido narrativo y poético que apela a la memoria", a 36 anos del golpe.

* Roberto Salvucci trabajó como dibujante técnico en el taller de reparaciones que hoy ocupa Ferrowhite.

miércoles, 21 de marzo de 2012

AGUAS TURBIAS

 


El primer Festival Nacional de Literatura FILBA 2012 desembarca en Ferrowhite este sábado, Día de la Memoria, con dos charlas que prometen: ¨Aguas turbias¨, un recorrido poético y narrativo a 36 años del golpe, y ¨Bar(co) - Discutiendo teorías de Libertella¨. 

Así que acá estamos, yendo y viniendo, con un balde en una mano y una selladora de plástico en la otra, para que todos los que arrimen al museo la tarde del 24 puedan llevarse, junto con lo escuchado, un pedazo de ese mar que resuena en el título de estos encuentros. 

La hipótesis -porque no hay literatura pero tampoco museo sin espacio para la conjetura y la sospecha-, es que la historia de este puerto cabe en la profundidad de un sobrecito: hilos de tanza, pinzas de cangrejo, granos de soja, pellets de polietileno... las aguas de la ría no son justamente cristalinas, pero su opacidad oculta tanto como deja ver. ¿Y si el barro de La Rambla de Arrieta fuera un descomunal archivo, cuyos sedimentos invitan a ser leídos como una memoria, más allá o más acá de lo evidente?


Sábado 24/3 - Ferrowhite (museo taller)

16 hs. AGUAS TURBIAS
Miguel Ángel Molfino, Gustavo López, Juan Diego Incardona. Presenta: Mario Ortiz. A 36 años del Golpe, un recorrido narrativo y poético que apela a la memoria. Lectura de fragmentos de Miguel Ángel Molfino, Joaquín Areta, Ana María Ponce y otros poetas.  


17:30 hs. BAR(CO) - DISCUTIENDO TEORIAS DE LIBERTELLA
Federico Falco, Pablo Katchadjian y María Moreno. Modera: Mauro Libertella.
De acuerdo con las hipótesis libertellianas, existen por lo menos dos zonas de expansión en la literatura argentina: las bodegas de los barcos como espacio de importación de tradiciones literarias y el salón literario – luego, el café –, como lugar de discusión e intercambio.

La programación completa del FILBA Nacional, acá.

martes, 20 de marzo de 2012

AJUSTAJE (SECCION 76)

A ajustador llegaba el que lograba manejar con precisión milimétrica el compás y la lima. Eran ellos quienes daban el toque final a las piezas recién fundidas y torneadas tanto de las locomotoras a vapor en otras épocas como de los vagones, y hacían el mantenimiento de las maquinarias y las instalaciones del propio taller.
Estuvo varias veces con nosotros Sebastián Pacella, capataz de esa sección durante mucho tiempo, y después de habernos contado muchisimas cosas, quiso él mismo hace un par de meses, escribir su propio informe sobre la sección:

Foto: Archivo Ferrowhite (gentileza Sebastian Pacella)

En esta sección se hacía la reparación y mantenimiento de piezas de locomotoras y vagones, y de las  maquinarias que se utilizan en distintas secciones. 

A las locomotoras a vapor se hacían los siguientes trabajos:
Grifería: reparación total de locomotora a vapor
Movimientos: reparación total
Bielas: reparar y poner medida standard
Brazos: reparar brazos de acople medida standard
Crucetas: reparar y colocar zapatas nuevas
Válvulas: reparar y colocar aros nuevos.
Cajas de fricción: trazar y hacer cajas nuevas
Émbolos: reparar y poner aros nuevos
Cilindro freno vacío: reparar
Cilindro aire comprimido: reparar
Manómetros de presión y vapor: reparar
Bóvedas: hacer a nuevo el hogar de fuego.

A las locomotoras diesel-eléctricas:
Reparación de motores de tracción
Rellenado a las partes que han sufrido desgaste
Trazado de piezas para tornear.

Esta sección comprendía diferentes oficios: 
los hojalateros se dedicaban a fabricar zinguería, hacían la reparación de los faroles de mano que utilizaban los guardas y fabricaban los caños areneros para  las locomotoras. 

Los cerrajeros se dedicaban a la reparación de cerraduras, candados y cajas fuertes que llegaban a talleres de todas las dependencias de la línea del ferrocarril Roca (galpones, estaciones, talleres etc). Además, fabricaban llaves con una máquina que se pudo conseguir en la Base Naval Puerto Belgrano como contrapartida por algún servicio de reparación prestado. 

Por su parte, los metaladores se dedicaban al metalado de cajas de locomotoras, así como también al metalado de cojinetes de vagones (es decir, se recubría la caja o cojinete de  bronce una capa de metal más blando para resguardar el eje, metal blanco, compuesto de plomo y estaño como base). Eran ellos quienes fabricaban varillas de soldar para abastecer al departamento almacenes. 

Los albañiles construían las bóvedas, es decir, el hogar de fuego nuevo en las calderas de las locomotoras a vapor. Tenían a su cargo, además, la realización de construcciones menores y reformas en los edificios del taller como por ejemplo el segundo piso de las oficinas de jefatura en la década del 50 o la subestación transformadora, a cargo de Osvaldo en la década del 80. 

Finalmente, en el área automotores, había mecánicos que hacían la reparación y mantenimiento de vehículos del taller: el camión, los camiones chicos que se usaban internamente para transporte de materiales, el elevador y el vehículo motobomba del equipo de bomberos.  


Otro grupo de operarios de esta sección estaba asignado a la reparación de las máquinas –herramienta en las diferentes secciones: compresores, tornos, fresas, cepillos, máquinas de agujerear y tornos de ruedas en sección tornería; machimbradora, garlopa, tupí, sierra carro y máquina de afilar en la sección aserradero; calderas, martinetes, bulonera, balancín y sierra para cortar ejes en sección herrería; guinches eléctricos en sección montaje; guillotina, piedra esmeril y máquina limpia tubos en la sección calderería; máquina de hacer rollos, bomba de aceite y calderas en la sección plantel de estopa; el guinche eléctrico en la sección fundición y mantenimiento, y reparación de los guinches a vapor de la sección playa.


Este texto fue elaborado en base al informe que redactó Sebastián Pacella (nacido en Chieti, Italia, 1924, saquen ustedes sus cuentas), el 29 de noviembre de 2011.

miércoles, 14 de marzo de 2012

MOMO EN LA MAREA



Mareados y contentos, así quedamos en Ferrowhite después del último sábado. La noche del 10 de marzo los ritmos del agua y de la fiesta reunieron sus ciclos en este museo, y de tan raro encuentro vino a resultar ese cataclismo que llamamos el Carnaval de la Marea.

Para muchos acá, la palabra marea alude no solo al movimiento del mar, sino además al extenso territorio que el vaivén del agua afecta. Un sitio en el que cada cosa varía su disfraz con los cambios de la luna, el trabajo de las dragas o el movimiento de los vientos. Un lugar en el que se exporta, se comercia, se produce, sí, pero también se vive y se festeja.

A la compañía de acrobacia aérea "Fuera de Código", a los chicos de la murga "Vía Libre", a las bandas "La Cigarra", "Te va piola" y "Los de siempre", a los tambores de "Vamo' Arrriba", a Sarita Cappelletti y Astor Vitali, a Chiche Ursino y Alejandro Paredes, a los amigos de la Cooperadora del Hospital Menor, a la Sociedad de Fomento del Bulevar Juan B. Justo, a las mamás del equipo de Patín del Club Huracán, a Cacho Santamaría, a nuestros ríanautas: Pedro, Facundo, Guillermo y Roberto, gracias por dejar su huella en el barro. Como la marea, el carnaval se aleja para volver.

martes, 13 de marzo de 2012

CÓMO FUNCIONABA EL PLANTEL DE SATURACION Y RECUPERACION DE ESTOPA (SECCION 84)

Toda la estopa que se usaba para lubricar los ejes de las ruedas de locomotoras a vapor y vagones se preparaba en Talleres Bahía Blanca Noroeste. Hace dos años estuvimos recorriendo el sitio donde estaba el galpón de plantel de estopa con Humberto Gómez quien fue capataz de esa sección hasta su cierre definitivo a fines de la década del 80. 


Así, según nos explicó, funcionaba la sección 84, PLANTEL DE ESTOPA:

La estopa (que se obtiene deshilando trapos y restos de género de diversa clase y recortes de tejeduría) fue utilizada hasta mediados de la década del 70 como medio de lubricación para evitar la fricción y el recalentamiento de las ruedas, tanto de locomotoras de vapor como de vagones. En los galpones de alistamiento diario, en las estaciones de la línea había operarios, los estoperos encargados de colocar en cada caja un paquete de estopa empapada en aceite, de reemplazar la estopa seca y de despachar en tambores la estopa usada. Tanto la preparación de la estopa saturada en aceite,  como la recuperación de la estopa y el aceite usados se hacía en Talleres Bahía Blanca Noroeste, precisamente en la planta de lavado y restauración de estopa.


Talleres Bahía Blanca fue el principal centro de preparación de paquetes y rollos de estopa saturada de todo el sur argentino. La estopa “nueva”, sin usar llegaba en fardos de 300 kilos, envuelta en arpillera. Se recibían dos tipos de estopa, la que se usaba en las cajas de ejes de vagones, compuesta de un 70% de algodón y el 30% de lana; y la que se aplicaba a los ejes de las locomotoras (que se calentaban mucho más y necesitaban más aceite) con un 30 % de algodón y 70% de lana. Un operario se encargaba de cardar la estopa, es decir, de separarla, de sacarle las impurezas (fierritos, alambres, piedras) y de preparar fardos de 34 kilos. Luego, la estopa se colocaba dentro de las dos bateas, de ocho compartimentos, cada una, y debajo de las cuales había una serpentina de vapor con la que se calentaba el aceite que llegaba por medio de un sistema de cañerías desde los tanques aéreos ubicados sobre las muros del galpón. Para que la estopa quede bien impregnada era importante no solamente la temperatura del aceite sino también el tiempo de reposo habitualmente se la dejaba desde las doce del mediodía hasta el otro día a las cinco de la mañana. A las 5 de la mañana se abrían los grifos  y la estopa se iba escurriendo y luego se preparaba el tambor, junto a la balanza, hasta que se llegaban a los 125kgs netos: 34kg de estopa y 91ks de aceite. La estopa tenía que quedar bien untada, pero –fundamental- no tenía que chorrear aceite. Sumando el peso del propio tambor y la tapa, quedaba listo en 200 kg, y se lo preparaba para ser despachado.  


Además de la estopada que se usaba para lubricar, se preparaban rollos de estopa, que se usaban para impedir la salida del aceite de la caja y evitar que entre tierra o arena en la caja. Para eso, había en plantel de estopa siete máquinas para fabricar rollos, las rolleras, conectadas entre sí por un sistema de transmisión. Cada máquina tenía dos rueditas, una para trabajar y otra para pararla: se ataban las hiladuras de la estopa en una punta, se ponía en marcha la máquina, como si fuera un huso y al ponerse en funcionamiento la rollera, iba enrollando la estopa, de mayor a menor en forma de “chorizo”, grandes o chicos, según si eran para cajas de ejes grandes o vagones chicos. Por día, cada operario hacía unos 185 rollos grandes y 210 chicos. Los rollos se iban poniendo en canastos, que luego se tapaban y se colocaban dentro de otra batea con un guinchecito a mano, a cadena; al otro día cuando venía los levantaban de vuelta, los escurrían y los ponían en tambores. Como era un trabajo liviano y sendentario, a las rolleras iban quienes estaban accidentados, con problemas de cintura o quebraduras.  


La recuperación y reutilización de la estopa y el aceite era un aspecto fundamental de esta sección. Los rollos usados se desechaban (se usaban generalmente para hacer fuego), pero el grueso de la estopada usada era devuelta al taller. Se la colocaba en las centrífugas durante una hora, se la preparaba y se la centrifugaba dos veces más. Cuando la sacaban, (a estopa negra, negra, salía blanca , dice Rubén Sánchez) había un obrero encargado de cardarla, sacarle las impurezas  y prepararla para ser impregnada nuevamente.  


No solamente se recuperaba la estopa sino también el aceite: las tres centrífugas estaban conectadas a un tanque subterráneo en el que se depositaba el aceite que desprendía la estopa usada; en ese depósito se lo dejaba descansar. Luego era bombeado hasta el más elevado de los ocho tanques aéreos que estaban emplazados en la parte más alta del muro perimetral del galpón: estos tanques, de más o menos trescientos cuatrocientos litros, estaban todos conectados entre sí, con una leve diferencia de altura uno de otro.


La tierra y las impurezas del aceite decantaban; y después de un intervalo, iba pasando de un tanque a otro, hasta que quedaba completamente limpio y en condiciones para ser bombeado nuevamente a las bateas de saturación y reutilizado.


En esta sección llegaron a trabajar 28 obreros: el que manejaba la centrífuga y el que cargaba la estopa, y después uno en cada una de las 7 rolleras, y los que descargaban y cargan los tambores llenos de estopa (que rotaban todos los meses). En la oficina había un pizarrón, un tablero numerado, grandísimo, con pitones que indicaban en qué estación estaban los tambores, cuándo había sido despachados, si a los tres meses no habían sido devueltos, se reclamaban. cuando había que preparar el vagón con tambores para despachar a la zona, se iba ubicando al fondo el tambor de la estación mas distante para que los fueran descargado de manera ordenada. Nosotros reclamábamos los tambores con la estopa y cuando venía la descargábamos con un vagón entonces los rollos que traían no servían, se gastaban para encendido. 


En una época los operarios de esta sección usaban zuecos de madera. Por otro lado, los que trabajaban en las rolleras no podían tener ni corbata ni anillo:  


Un día vinieron del seguro, empezaron a revisar y había uno con corbata y otro con anillo entonces me dijeron, “¿Por qué esta ese hombre con corbata?  si lo agarra la rollera lo ahorca. No puede trabajar con corbata. Y con anillo tampoco, si se engancha el anillo con unos hilos de estopa se lo lleva la mano y eso después tiene que pagar el seguro” , lo prohibieron.  


Hasta los años 90, hasta el taller siguió proveyendo la estopa saturada y chorizos estopados y repartiendo entre 200 y 300 tambores mensuales entre los ferrocarriles Sarmiento y Roca. 


* La "biblia" para entender cómo se prepara la estopa y cómo se pone la estopa en vagones y locomotoras es el libro publicado por el Ministerio de Industria y Comercio de la Nación, YPF, Lubricación de ejes, s/f. (publicado entre 1949 y 1958, fecha en que ese ministerio fue convertido en secretaría)

* Plano: FCS, FCBBNO: Disposición propuesta del plantel para limpieza e impregnado de estopa, 1943. Gentileza: Héctor Guerreiro.

viernes, 9 de marzo de 2012

PEDRO FONTANA REYES TE INVITA AL CARNAVAL DE LA MAREA


No, no es Don Corleone. Es Pedro Fontana Reyes, mítico locutor de la pileta del Club Puerto Comercial en los 60, invitándonos al Carnaval de la Marea:

jueves, 8 de marzo de 2012

EL CUERPO DE LA LOCOMOTORA (SECCION 75: CALDERERIA)

Cuando las locomotoras a vapor dejaron de circular, a mediados de la década del 70, a buena parte del personal de la sección calderería - que pasó a llamarse "metálica" se asignó la tarea de la preparación de las chapas y los materiales necesarios para la reparación de los vagones graneros. Pero históricamente, esa sección tuvo a su cargo la reparación y limpieza de las todas  las calderas: las calderas de las locomotoras de vapor, las calderas de los guinches a  vapor y, hasta el momento del cierre del taller, las calderas fijas de la sección herrería.

Foto: Archivo Ferrowhite - Procedencia desconocida
(el objetivo de esta foto es observar en una locomotora como las que circulaban en esta zona los elementos que se describen en el gráfico y en el texto de la entrevista)

Para los autores del libro La locomotora, manual práctico para maquinistas y fogoneros (Barcelona, 1928), Lamalle y Legein, la caldera es el alma de la locomotora. Para Ricardo Schettini*, que trabajó como calderero en Talleres Bahía Blanca, la caldera era, ni más ni menos que

EL CUERPO DE LA LOCOMOTORA

“La caldera se levantaba, cuando se desconectaba toda, el guinche la levantaba, la posaba arriba de unos tacos, para que nosotros trabajáramos en la reparación, la enlazábamos por acá abajo con los cables y cuando se desconectaba toda, había que cortar los remaches, sacarlos y ya quedaba suelta. Se reparaba la caja de humo, a veces estaba podrida, a veces había que hacerla nueva, o la chimenea que se quema, porque era una chapa gruesa así. Teníamos que sacar todos, todos los tubos, había calderas que tenían 150 tubos chicos y 21 de los grandes, los grandes van en la parte de arriba, los chicos en la parte de abajo, porque los tubos se cortan y pierden, acá en los cuatro rincones tenemos tapones de registro, vos los sacás para lavar la caldera, porque la caldera adentro se ensucia, porque la caldera toma agua en White, esa era un agua, agua dulce, pero la maquina llegaba a San Antonio y qué tomaba, agua salada, el agua salada tiene mucha potasa, entonces la potasa le provocaba incrustaciones...

 A. Cartocci, Contribución al estudio de la locomotora, Bs. As, 1963

Vos sacabas los tapones, a veces salía como yogur de adentro, como yogur espeso, con un alambre le
pasábamos para lavarla hasta que salía el agua limpia, ... eso que te digo salía como yogur y se va pegando a las paredes, eso es como una persona que come grasa, lo mismo lo mismo, el médico te dice la grasa produce colesterol, en la caldera pasa lo mismo, se le va pegando, se le va pegando, así se hacen incrustaciones en las paredes, ahí es donde se puede quemar porque al tener las incrustaciones no llega el agua por más calor que le des, eso se pone peor que la porlan que no la ablandas con nada. Por eso cuando se revisa, porque se revisa por estos agujeritos, viene el inspector y te coloca ... ¿viste cuando el doctor te coloca la  palita de vidrio con el espejo? Bueno, él ponía así el espejo y nosotros con una lámpara a carburo,  y miraba los estays o virotillos (que son elementos de fijación): entre uno y otro hay una distancia mas o menos unos 10 cm, porque son mil y pico los que lleva. Por el agujero que enfrenta al otro, teníamos que pasarle un macho largo con rosca, con dos canaletitas, eso se pasaba de acá para allá, para mejorar la rosca y después se enroscaba, de esto te queda afuera un pedacito así, para adentro de la caldera y afuera de la caldera, entonces con unas estampas formaba la cabecita, al sobrar una cabecita así, alguien con un fierro grande grueso, con la mano tenia que aguantar y de acá entre dos personas con el martillo a viento, neumático se remachaba de acá adentro y de acá afuera.

La puerta de la caja de humo también entraba en nuestra sección, si estaba muy podrida había que sacarla toda porque esta iba toda remachada y hacer una caja de humo nueva y colocarla o si no, cortarla con el soplete y hacerle los parches respectivos, soldador eléctrico.  

Cuando venia el inspector marcaba los trabajos que había que hacer: decía que había que bombardear la caldera, agarrar el martillo a viento entre dos personas y uno adentro los mil y pico de estays hacerle pr prrrrrrrrr prrrrrr que se vaya cayendo toda esa incrustación. Era terrible, yo tengo pérdida de oído, tremendo, tremendo, era una sección muy fea, polvillo, humo, ruido infernal, todos, el 99% de todos lo que nos jubilamos, del oído estábamos hecho pedazos, cuando nos dieron los cobertores, yo entre en el 55, los pidieron en el 78, 25 años, nosotros nos poníamos a veces en el oído algodón encerado, o nos poníamos algodón, pero ese ruido te golpeaba, terrible. Los caldereros y los que trabajaban juntos que eran de otra sección, porque trabajamos mezclados, toda la gente esta estropeada, completamente estropeada.

El tender también nos pertenecía a nosotros, porque se podría, había que  hacer unos parches, estar adentro, esta dividido por planchas, tirantas, así, todas remachadas, había que estar adentro remachando. Adentro había rompeolas, unas chapas así con agujeros, cosa que cuando la maquina va andando, el agua no este bum bum golpeando adentro de este tanque.     Nosotros había cosas que se trabajaba al aire libre, cuando era la máquina parcial; cuando era general iba a dentro porque había que levantarla, esto iba arriba de unos tacos, en montaje, ... ya te digo estaba todo dividido, la reaparación de la máquina era como los médicos, traumatólogo,  clínico, cardiólogo, urólogo, todo así, esto era lo mismo, una parte uno, una parte otro.”

*Entrevistado el 8 de abril de 2005.