miércoles, 3 de octubre de 2012

¡ZARPAMOS!



Ferrowhite se hace a la mar. Unimos Ingeniero White con el puerto de Buenos Aires para participar de Fase, encuentro de arte y tecnología que entre el 11 y el 14 de octubre activará las salas del Centro Cultural Recoleta, y lo hacemos arriba de nuestra balsa bidones, bautizada para la ocasión el Arca Obrera.

“La idea de este encuentro es presentar y discutir proyectos que, a través del arte y la tecnología, generan críticas y revisiones en la escena artística y en el contexto en donde cada uno de estos proyectos funciona”, apuntan los organizadores del evento. “Subrayamos la importancia de producciones artísticas y sociales que se hayan mantenido en el tiempo y que estén marcando tendencia. Nos interesa el arte como proceso y no como commodity.”

Hecha con bidones plásticos en desuso, el "Arca Obrera -dispositivo de escape en caso de accidente-" es un vehículo para capear, con algo de humor, el temporal del progreso que arrecia sobre este puerto. Resulta de la tarea asociada del equipo del museo taller junto a Roberto Orzali, Luis Leiva, Roberto Conte y Angel Caputo, trabajadores del mar. ¿A qué tipo de museo pertenece un objeto como el Arca Obrera? A uno en el que ya no es preciso responder a esta pregunta.

Tal vez la pregunta implícita en el proceso de su construcción y uso es qué tipo de lazos somos capaces de tramar en el disenso, toda vez que de mantenernos unidos depende seguir a flote.

(Ferrowhite no es un “museo de arte”. Pero tal vez sí una institución que, de a ratos, se piensa como una obra, a condición de desmontar la ficción de autonomía que la noción de obra suele llevar implícita, y de reconocer, al mismo tiempo, las oportunidades que esa ficción de autonomía habilita para quienes quisiéramos no subordinar del todo nuestra vida a la razón instrumental y a la lógica del lucro. También a eso está referida la amalgama entre la palabra museo y la palabra taller. Porque en este lugar, en la periferia de una ciudad, en la periferia de un país, en la periferia del mundo, quizás sea la propia institución museo la primera noción a examinar y desarmar, como hace un mecánico con cualquier cosa. Pero no para abandonarla, prenderle fuego o ironizar con nostalgia sobre ella, a la manera de aquellas lejanas vanguardias y neovanguardias, que en definitiva, necesitaron de la institución artística para ser reconocidas como tales, sino quizás como un artefacto a hackear en favor de nuestros, por cierto más módicos, intereses. Aunque no estamos para nada seguros de que eso se pueda.)


lunes, 1 de octubre de 2012

80

80 años se cumplen hoy, 1° de octubre de 2012, de la inauguración del castillo.

La usina eléctrica que por más de cincuenta años fabricó la energía necesaria para que encendieran las lamparitas del alumbrado público, se accionaran las norias de los elevadores del puerto y funcionaran las planchas, las heladeras y los televisores que fueron poblando los hogares de la región.

Una usina cuya peculiaridad radica no sólo en su apariencia, sino también en su historia. La que comienza con su construcción y puesta en marcha por parte de las Empresas Eléctricas de Bahía Blanca (una filial local de la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad), pasa por la provincialización en los años 40', sufre los incrementos en la demanda energética derivados del desarrollo de la industria nacional en los años '50 y 60', para terminar siendo un ejemplo elocuente de la política de desguace del patrimonio público de fines del siglo XX.

80 años del castillo que, a pesar de haber sido declarado monumento histórico provincial y nacional, aún espera ser recuperado, como lo fueron en estos últimos años su taller de mantenimiento (hoy Ferrowhite), su parque y la residencia del jefe de planta (La Casa del Espía).


Una central eléctrica cuyo funcionamiento dependió, en lo concreto, del trabajo de muchísimas personas: 150 trabajadores en sus mejores épocas, entre peones, medio oficiales, oficiales especializados, capataces, jefes de sección y de turno, que se encargaban de trabajos específicos, aunque relacionados entre sí, dentro de las secciones de máquinas, calderas, electricidad, regulación, laboratorios de agua y aceite, taller regional, carpintería, pintura, hojalatería, almacén...

Como celebrar este cumpleaños precisa de todos los que alguna vez trabajaron en el castillo, y de todos los que apoyan su puesta en valor, los invitamos a sumarse a la fiesta que estamos preparando para el próximo sábado 20 de octubre a partir de las 19 horas

¿Dónde? En el parque de la usina, dónde más podía ser.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

PLAYA Y PLATA

Uno de nuestros “vecinos” más próximos, la compañía cerealera Toepfer, ha comenzado a construir desde fines del año pasado un nuevo muelle que se extiende por el frente costero del Castillo. Hasta el momento, Toepfer venía utilizando el muelle de la Central Termoeléctrica Luis Piedra Buena. Sin embargo, hacia fines del 2010, firmó un contrato con el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca por medio del cual se le concedió el uso de un espejo de agua de 1.46 hectáreas para la construcción de su propio muelle. Del mismo contrato se desprende la posibilidad de desarrollar en el área contigua “inversiones agroindustriales a definirse”, a partir de “la ejecución de relleno del refulado” que “corre por cuenta del CGPBB”.[1]



A través de la edificación de esta nueva obra valuada en el orden de los U$D 18.000.000, Toepfer avanza a paso acelerado sobre el frente marítimo de la usina General San Martín, ese mismo espacio que en el museo comenzamos a llamar, desenterrando imágenes del pasado, la Rambla de Arrieta, y por el que hemos venido trabajando junto a vecinos de White para su conversión en un paseo comunitario. De este modo, un lugar donde hasta no hace tanto hubo playa, corre ahora el riesgo de dejar de ser también un humedal donde crecen el jume y las espartinas, donde viven cangrejos, becasas, flamencos, gaviotas, patos y garzas, para transformarse en muelle y, quizás, en terreno apto para nuevos asentamientos industriales. Una vez más, dejar de ser para volverse otra cosa. Destrucción y construcción. Mutaciones que en Ingeniero White se producen predominantemente en el mismo sentido, bajo las mismas lógicas. Aquí, el territorio es constantemente creado y recreado a imagen y semejanza de los deseos corporativos.

Toepfer es una de las seis grandes empresas transnacionales que conforman el complejo agroindustrial radicado en el puerto local (las otras son Terminal Bahía Blanca, Cargill, Moreno, Los Grobo, y Louis Dreyfus Commodities). A través de las terminales portuarias de estas compañías se exporta el 20% de la producción del agro de nuestro país. Así se explica que durante el 2011 por Ingeniero White hayan circulado 8 millones de toneladas de granos, que llegaron hasta acá sobre 60.000 vagones y 170.000 camiones [2], y fueron exportados por medio de más de 400 barcos que partieron navegando a través de los 45 pies de calado del canal principal de la ría.[3]

Mucho es lo que llega. Mucho también es lo que se va. Pero mientras la franja industrial que se erige entre ciudad y mar continúa extendiéndose, difícil resulta no preguntarse cuánta es la riqueza que en concreto queda para la ciudad como resultado de todo este proceso. Para avanzar en este cálculo, resulta preciso tomar en cuenta la remuneración al trabajo y el pago de tasas municipales, es decir, los flujos de dinero que parten de las empresas y van hacia los trabajadores y el municipio. En cambio, no se consideran las remuneraciones al factor capital porque los accionistas se encuentran fuera de la ciudad. La remuneración al capital es plata que sale de Bahía Blanca hacia el lugar donde residen los dueños de las empresas.

De este cálculo resulta que de la riqueza generada en las empresas del complejo agroindustrial durante el año 2009 (244 millones de pesos), 34 millones fueron para los trabajadores y 1.5 millones para el municipio. Es decir, la riqueza generada en Toepfer, Terminal Bahía Blanca, Cargill, Moreno y Los Grobo se repartió de la siguiente manera: los trabajadores recibieron el 14% y el municipio el 1%. Gran parte del 85% restante se lo llevaron los dueños de las empresas.[4]

Poco es lo que reciben los trabajadores porque poca es la mano de obra que estas empresas, con procesos de producción altamente automatizados, necesitan para funcionar, luego de concluidas las obras necesarias para su instalación. Según datos también del 2009, las empresas del actual complejo cerealero emplean de manera directa alrededor de 400 personas. Número sensiblemente menor a los más de 1000 trabajadores que supo emplear hacia los ´60 la Junta Nacional de Granos, hoy Terminal Bahía Blanca, luego de ser privatizada y pasar a estar bajo control de la compañía global de agronegocios Bunge, en 1993.

Si ponemos estos 400 empleos directos en relación con el total de empleos que hay en la ciudad de Bahía Blanca, podemos decir que sólo el 0,3% corresponden a las empresas cerealeras. En efecto, de cada 1000 personas que trabajan en Bahía Blanca, sólo 3 lo hacen de forma directa en el complejo agroindustrial.

 


¿Qué ha cambiado en Ingeniero White desde la construcción del primer muelle de hierro por parte de la Compañía Ferrocarril del Sud hasta hoy? ¿Qué se ha transformado desde entonces hasta este momento en que Toepfer está construyendo un nuevo muelle, Louis Dreyfus Commodities comenzó a operar recientemente en su propia terminal cerealera y se proyectan nuevas ampliaciones del área industrial? No cabe duda de que muchas cosas ya no son lo que eran. Pero lo que parece no haber cambiado, lo que ha permanecido inmutable desde ese 26 de septiembre de 1885 en que fue habilitado el primer tramo del muelle de hierro del Ferrocarril Sud, y este septiembre de 2012 en el que Ingeniero White celebra, conmemorando aquel acontecimiento, su 127 aniversario, es el arribo incansable de granos desde los campos de la pampa para ser exportados por las aguas de la ría hacia algún país más o menos lejano, y la profecía de algunos sectores de que este proceso supone, contra toda evidencia, el bienestar y la prosperidad infalible del conjunto de la sociedad que lo sostiene.

Las fotos que acompañan esta entrada fueron tomadas por Rodolfo Díaz y Carlos Mux.
[1] Puerto Bahía Blanca, 2011/12 Anuario Puerto Bahía Blanca, Buenos Aires, 2011, pp. 44-45.

[2] Suplemento especial “18 aniversario del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca”, La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 1 de septiembre de 2011, pp. 14-15.

[3] Consorcio de Gestión del Puerto De Bahía Blanca, [Estadísticas] “Tipo de productos y cantidad de buques por terminal. Año 2011”, [En línea] http://www.puertobahiablanca.com/.

[4] Centro Regional de Estudios Económicos Bahía Blanca Argentina, “Aporte de las grandes empresas del complejo industrial y portuario”, en: Indicadores de Actividad Económica, n°113, Bahía Blanca, noviembre 2010, pp. 20-32.
Dentro de ese 85 % restante resulta preciso deducir lo que tributan las empresas agroexportadoras al Estado Nacional en concepto de retenciones. Pero vale aclarar que el monto que estas empresas liquidan al fisco recae sobre los productores agropecuarios. De allí se comprende que el conflicto con el gobierno por la Resolución 125 haya sido impulsado, en primer lugar, por los propios productores.

martes, 25 de septiembre de 2012

127 AÑOS EN 127 FOTOS (Y OTROS TANTOS AMIGOS)




"Lindo domingo en Ferrowhite. Rica pastafrola, buenos mates y una muestra de fotografías que sólo es así de grata cuando hay un guía como Pedro Caballero." Esto escribe Rocío Chibli, hace apenas un rato, en nuestro muro de Facebook, y nos parece que no hay mejor resúmen de lo que pasó por acá el pasado 23.

"Álbum White", así se llama la muestra que organizamos junto a Pedro a partir de las imágenes recopiladas años atrás por otro ferroviario de este pueblo, Adolfo Repetti. Quien conozca la residencia Caballero acordará con nosotros en que algo en esta muestra recuerda a su patio. Cierto principio de acumulación que dota a las imágenes de un espesor extraño para los tiempos que corren, de un peso imposible de ponderar en cantidad de bits. Pilas de fotos que pasan de mano en mano. Fotocopias en marcos de madera barata que raspan y ensucian los dedos. Imágenes que exigen una, muchas voces, para ser salvadas de la isla del instante que capturan y en el que permanecen cautivas. Pedro es solo el primero de esos interpretes. Ahí están Ida Mohamed, Roberto Orzali, Carlitos Neira y cien vecinos más para tomar la posta, para ampliar o disentir, entre mate y mate, a la hora de hacer de este archipiélago un continente compartido.

viernes, 21 de septiembre de 2012

miércoles, 19 de septiembre de 2012

ÁLBUM WHITE


Este domingo Ferrowhite se suma a los festejos por un nuevo aniversario de Ingeniero White con una muestra de imágenes recopiladas en los años '90 por el ferroviario whitense Adolfo "Cachi" Repetti, seleccionadas y comentadas por otro ferroviario de este pueblo, Pedro Caballero.

127 años en 127 fotos (para mirar pero también tocar) de clubes, escuelas, sociedades de fomento, sindicatos y comercios, de fiestas, bailes, comilonas y amigos queridos que son parte de la historia de este puerto.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¡QUE VIVA MÉXICO!



Los cortos documentales producidos por Ferrowhite participarán, entre el 27 de septiembre y el 7 de octubre de este año, de la XXIV Feria del Libro de Antropología e Historia, a realizarse en el Museo Nacional de Antropología de México.

Seleccionados por el Ministerio de Educación de la Nación, los videos del museo integran la muestra "Documental Etnográfico Argentino". Se trata de tres series de películas breves: "El rebusque", dedicada a los saberes de oficio en su adaptación a las crisis, "El puerto", sobre las experiencias de vida de los vecinos de Ingeniero White en relación con la transformación de su espacio costero y "El ferroviario", que extiende al mundo de la imagen la tarea de documentación encarada desde el archivo oral de la institución.

Los organizadores del envío destacan la singular estrategia de producción y difusión puesta en práctica a través de estas realizaciones que, con recursos mínimos, buscan establecer un dialogo entre el "arte del audiovisual" y los objetos que el museo exhibe, integrándose a fiestas, visitas escolares, charlas o funciones de teatro documental.

Los videos de "El rebusque", "El ferroviario" y "El puerto" pueden verse en nuestras salas todos los sábados y domingos, entre las 15 y las 19 hs. Algunos se encuentran on line en: https://vimeo.com/user1834893/videos

jueves, 6 de septiembre de 2012

"LO QUE SOMOS NO ESTÁ EN LA SANGRE, SINO EN LA HISTORIA Y LA EXPERIENCIA COMPARTIDA"



El martes, Día del Inmigrante, Ferrowhite mudó su actividad a la Asociación Dante Alighieri. Allí presentamos "La lingua del Giretti. Idioma, inmigración y trabajo en Bahía Blanca a principios del siglo XX". Un poco charla, otro poco recital, el encuentro propuso pensar la relación entre la lengua y las condiciones sociales en las que se dieron tanto la partida como la llegada a estas tierras de miles de trabajadores. "Piernas tenemos, no raíces" sugirió Ana Miravalles, a manera de (provisoria) conclusión, para invitarnos a entender que las herencias culturales pueden ser el fundamento de una habilidad prospectiva para inventar, a partir de la mezcla, un futuro mejor.

Junto a los alumnos de Dicción Italiana del Conservatorio de Música, terminamos cantando "Quel mazzolin di fiori", mientras probábamos unas masitas riquísimas preparadas por las profesoras de la Dante. Delicias que algunos llaman chiacchere, y otros sfrappole, sfrappe, crostoi... vaya uno a saber.

domingo, 2 de septiembre de 2012

TODOS SOMOS MIGRANTES



Geniale Giretti vino a la Argentina en tres oportunidades, en 1905, 1911 y 1921, pero las tres veces volvió a Italia, a su pueblo, San Vittore. Su hijo Tito, en cambio, sí se quedó en nuestro país, pero como fue empleado del ferrocarril, debió mudarse de una estación a otra antes de lograr radicarse, ya grande, en Bahía Blanca. Eusebia y Rafael, los padres de Mónica Amador, llegaron desde Bolivia a Hilario Ascasubi en 1980. Hace apenas meses que su hija, nacida allí, decidió establecerse en nuestra ciudad donde estudia y trabaja. 

No han sido pocas las ocasiones en que la palabra "inmigrante", o sus variantes menos neutras "tano", "gallego", "moishe", "turco", "paragua", "bolita"..., sirvieron para marcar a los que llegaban de "afuera" y así reforzar el supuesto lugar de privilegio de quienes se consideran de "adentro" por haber impuesto una ley, un régimen de propiedad, un cierto paradigma de identidad, o por el simple hecho de haber llegado antes. Sin embargo, nada nos asegura que vayamos a permanecer en un mismo sitio para siempre. La experiencia de los Giretti y los Amador sugiere lo contrario. 

Desde hace por lo menos dos siglos, los desplazamientos poblacionales son constitutivos del funcionamiento de las economías capitalistas. Puestas las cosas en perspectiva, quizás las migraciones, tanto las externas como las internas, resulten un fenónemo compartido por la mayoría de las sociedades modernas. Pero las corrientes migratorias representan mucho más que una fuerza de producción, a menudo barata, precarizada, esclava. Los migrantes reconfiguran los paisajes que atraviesan. A su paso, desafían tanto las nociones esencialistas de la identidad, como aquellos elogios de la "diferencia" que se enuncian al margen de los contextos territoriales específicos y de las luchas concretas por la igualdad. 

viernes, 31 de agosto de 2012

LA LINGUA DEL GIRETTI





La Asociación Dante Alighieri y Ferrowhite (museo taller) invitan a la charla de Ana Miravalles "La lingua del Giretti: idioma, inmigración y trabajo en Bahía Blanca a principios del siglo XX.", a realizarse en el auditorio de la Asociación, Rondeau 26, el martes 4 de septiembre, a las 19 hs.

Geniale Giretti llegó por primera vez a Bahía Blanca procedente de San Vittore (Le Marche, Italia) en 1905. Durante su paso por esta zona, escribió tres libretas, editadas por el museo taller en 2008, en las que cuenta sus andanzas como jornalero en el campo y peón de una cuadrilla ferroviaria. Preguntarse cómo leer esas libretas hoy es una invitación a mirar la Bahía de principios del siglo XX a través de los ojos de un trabajador inmigrante y preguntarse también acerca del largo itinerario de la experiencia migratoria en nuestra zona, a través de la experiencia misma del lenguaje y sus transformaciones.

Participan del encuentro alumnos de Dicción Italiana del Conservatorio de Música de Bahía Blanca, quienes interpretarán canciones de la "Belle époque contadina".

Ana Miravalles es Licenciada en Historia (UNS), responsable del archivo de Ferrowhite, y profesora de italiano en la Asociación Dante Alighieri y en el Conservatorio de Música de Bahía Blanca.

miércoles, 29 de agosto de 2012

IDIOMA, INMIGRACIÓN Y TRABAJO

No digan que no les avisamos con tiempo: el próximo martes 4 de septiembre, a las 19 hs., en el auditorio de Rondeau 26, la Asociación Dante Alighieri y Ferrowhite (museo taller) celebran el Día del Inmigrante invitando a todos a la charla de Ana Miravalles "La lingua del Giretti: idioma, inmigración y trabajo en Bahía Blanca a principios del siglo XX."

A manera de adelanto, compartimos con ustedes este álbum. ¿Qué relación existe entre todas estas imágenes? Tienen 6 días para pensarlo.

martes, 28 de agosto de 2012

LA ARQUITECTURA DEL RECUERDO

La colonia del Inspector de Locomotoras del Ferrocarril Sud cuyos planos publicó Héctor Guerreiro días atrás, resultó ser  la casa en la que vivió parte de su infancia y juventud nuestro amigo Mario De Simón, último jefe de los Talleres Bahía Blanca Noroeste. A continuación, Mario nos invita a recorrer ese edificio de chapa y madera, tal como él, de puño y letra, lo recuerda.


OLORES
Los de la cocina, económica, grande, a carbón, mi mamá le pasaba seguido en la plancha
un limón cortado que generaba un olor particularmente agradable, sobre la plancha se hacían
los churrascos, la cocina estaba siempre en movimiento en la elaboración de las distintas comidas,
contaba con una serpentina para agua caliente la que se almacenaba en un tanque en un plano
superior, sobre la cocina, para el lavadero y el baño.

También, el olor a mar cuando el viento venía de su lado.

RUIDOS
De la calle los de los ómnibus de la línea 1 en ese entonces, cuando pasaban para Bahía
o de regreso sobre el empedrado de la calle Guillermo Torres. También de los camiones con
cereales que iban al puerto y de los carros.

LUCES, SOMBRAS
La de los veladores colocados sobre los sillones para leer o escuchar radio.
La sombra de los tamariscos altos que estaban en el patio cuando bajaba el sol. Todo el alambrado
perimetral estaba con tamariscos.

GALLINERO
Era de una construcción de chapa y alambre extremadamente prolijo y muy amplio,
nunca tuvimos pollos o gallinas, mi papa decía que el deporte de los ferroviarios era robarle las
gallinas al jefe, cosa que pasó cuando estuvimos en la colonia al lado de la usina.

ESCONDITES
Sobre el lateral de la calle Torres había un alambrado y sobre este tamariscos.
Paralelo a estos, a eso de dos metros de separación había otra hilera, que formaban en la parte
superior una glorieta, que no era un escondite pero era agradable caminar por allí.

Sensaciones. Todo el patio estaba cubierto de grava (caracolitos chicos) y al caminar producía una
sensación de caminar sobre una alfombra mullida con un ruido característico



RECUERDOS
Cuando Eva Peron visitó el puerto de Ingeniero White, la comitiva paso frente a la casa y nosotros
estuvimos mirando (debe haber sido alrededor del año 50).

Un día entró un hombre a caballo en nuestro patio. Tenía un pañuelo rojo atado en el cuello y
traía un papel, que le entregó a mi papa y se fue. Allí decía que lo retaba a duelo. 
Mi papa fue a ver al comisario, para hacer la denuncia y no paso más nada.

En el patio había un mástil, donde izábamos la bandera en las fiestas patrias.
El patio tenía una casilla con herramientas y lugar para hacer hobbies o trabajitos pequeños de
mantenimiento.

Eran habituales las partidas de canasta a la noche en vísperas de feriados (hasta muy tarde) con los
vecinos (la familia Marquez).

Un día mientras escuchábamos por radio (sería fin de semana o feriado, porque estaba mi papa,
también) la colisión y hundimiento del buque Maipú, orgullo de la flota mercante Argentina con
un buque holandés. El capitán del Maipú era el hijo de nuestra vecina (Sra. de Marquez). Mi
mama se puso en contacto con ellos para avisarles (el capitán no tuvo consecuencias físicas).

Como en la escuela industrial de Bahía Blanca no había espacio, los que cursábamos el último año
íbamos a la tarde/noche a la escuela. Yo tomaba el tren local (a la tarde) y volvía en ómnibus a la
noche en la línea 1 de la Unión, que me dejaba en la equina de nuestra casa. El ómnibus salía de
la plaza Rivadavia frente al banco Nación. Cuando estaba por salir, se sentía el grito del guarda: 
"Arriba los que van a guaite”. En esa época empecé a trabajar en Mecánica White.



Nuestra familia bahiense nos visitaba, por lo general algún fin de semana tomaban el tren local. La
estación quedaba bastante alejada, aunque en ese momento no nos dábamos cuenta y parecía
normal caminar el recorrido.

Las visitas eran de amigos, por lo general ferroviarios.

Mi primo de Campana, con sus padres cuando se recibió de medico, hicieron un viaje a visitarnos
a White. Comimos un asado hecho en un horno de barro que yo había hecho y estaba, en el patio,
entre la glorieta de tamariscos. Mi primo comentaba a cada rato “deja que caliente el horno el
dueño del amasijo”.

En el patio había flores (un lindo jardín) y una huerta (especialmente tomates y verduras), que era
trabajoso mantener. Al principio el ferrocarril ponía un peón para mantenimiento, pero después
lo retiraron, así que continuó con el trabajo mi mamá.

Mi papa fabricó un telescopio y desde allí mirábamos la luna. Los cristales los hicieron en la óptica
Proverbio (de Bahía).

Para las estufas, el ferrocarril proveía carbón o quebracho como leña. Teníamos una leñera grande
al lado del lavadero.

Las provisiones se compraban en el club de empleados (bazar) que estaba en Bahía Blanca (un
lugar grande) y tenía una sucursal pequeña cerca de la superintendencia en White.

Para comprar ropa mi papá iba a New London en Bahía, quien estaba en contaduría era Ezequiel
Crisol.

Hasta aquí llegue con los recuerdos, pero siempre se puede profundizar un poco más.
Un abrazo

Mario

Nota: Les mando un esquema de cómo estaba ubicada la casa en el predio que teníamos (si la memoria no me falla).

domingo, 19 de agosto de 2012

INGENIERO BLUE

Así se ve Ingeniero White a través de un shablón de serigrafía:



Andrea, Carla, Cristian, Marcela, Noe y Nicolás se juntan, acá en Ferrowhite, todos los miércoles a la tarde. Les gusta dibujar. Por eso tienen los dedos llenos de tinta. Quien sabe si lo primero que convendría ver en este museo no son las manos de quienes lo sostienen. Un museo taller deja marcas, crea una mancha identitaria que viaja debajo de las uñas. La serigrafía es una forma de organizar ese contagio. En estos meses, Andrea, Carla, Cristian, Marcela, Noe y Nicolás aprendieron a imprimir sobre papel y tela, y ahora van por todo: madera, chapa, vidrio, cerámica, polietileno... Pero el oficio tiene sus mañas. Requiere, en principio, ser capaz de ver las cosas "en negativo". Saber observar, por ejemplo, a una lancha de flota amarilla como una mancha blanca envuelta en una mancha azul, allí donde, convengamos, ni el mar ni el horizonte suelen exhibir ese color. Dibujar para el shablon requiere síntesis y capacidad para invertir el aspecto inmediato de las cosas. Serigrafiar es, en cierta medida, radiografiar las apariencias. Y también un modo alternativo, el que los artesanos encuentran, de entender la producción en serie, esa clase de actividad que en nuestro mundo corre por cuenta de las máquinas, o mejor dicho, de aquellos que deben subordinarse a sus ritmos. Porque a diferencia de las impresiones industriales, en la serie serigráfica no hay reproducciones exactas. Cada copia resulta, en su imperfección, una huella que señala hacia la persona que la produjo. El pigmento que ralea o desborda sobre cada pieza de tela difumina los bordes netos entre lo idéntico y lo desemejante. Diez remeras recién impresas, todas iguales, todas distintas, parecen preguntar a coro: ¿En qué nos parecemos, en qué somos singulares? Y la pregunta se transfiere, como la tinta a través de la trama finísima del shablón, al grupo de "aprendices" y "maestros" que se reúne en este museo a pesar de que el trabajo y la familia casi no dejan tiempo para otra cosa. Porque si la cultura presupone la tarea de un colectivo, no hay práctica cultural que valga la pena, creemos, si no es capaz de interrogar y transformar, aunque sea un poco, al colectivo que la pone en marcha. Para eso estamos acá. Para eso están ellos, con los dedos manchados, listos para dejar su impronta sobre el blanco que cubre tanto el nombre de esta ciudad como el de su puerto, juntos y a la vez únicos, parte de un mismo equipo con camisetas todas diferentes.



Coordinado por Silvia Gattari y Malena Corte, el taller "Cómo funciona la cosa" levanta la persiana todos los miércoles, a las 14 hs., gracias a un subsidio del Fondo Municipal de las Artes.

jueves, 16 de agosto de 2012

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: LA CASA DEL INSPECTOR

Buscando acá y allá, nuestro compañero Héctor Guerreiro dio esta vez con los planos de la casa que el Ferrocarril Sud construyó en White para el Inspector de Locomotoras. Nos cuenta Héctor en su blog Caminos de Hierro en Bahía Blanca:

La casa para Inspector de Locomotoras, edificada por el FCS en Ingeniero White, era amplia bien aireada e iluminada. Unica en su tipo, fue construída de acuerdo a planos aprobados en 1918.


El acceso a la vivienda se realizaba a través de un vestíbulo o hall que comunicaba hacia la izquierda con la sala y a la derecha con el comedor, hacia atrás continuaba una circulación o pasillo hacia los dormitorios y la habitación de servicio.

Un corredor semicubierto  protegía la puerta de entrada, las aberturas de la sala y de los dormitorios.


El dormitorio principal  lindaba  con la sala y compartía con ésta la salida de humos del hogar, otro dormitorio un poco menor en superficie seguía al anterior. Un dormitorio de servicio y el baño principal se encontraban en el interior de la vivienda, al contrario de las casas para empleados en las que el WC era de acceso externo.

La cocina limitaba con el comedor aunque no se comunicaba directamente con éste, compartía la salida de humos de la cocina a carbón con el hogar del comedor. A la cocina se accedía a través del pasillo mencionado anteriormente o desde el exterior a través de un patio. Poseía un pequeño local  para despensa.

En el patio un techado semicubierto para lavadero limitaba con una pequeña carbonera. También en el patio había un WC.

Los pisos del vestíbulo, el pasillo, la cocina  y otras zonas de servicio eran de mosaicos, los demás locales tenían piso de madera (dormitorios, sala y comedor). Los cielorrasos eran de madera machimbrada y la cubierta de chapa galvanizada. Toda la carpintería era de madera.


Esta casa, de importante factura en su época, está en la actualidad deteriorada por la falta de mantenimiento como es común en la casi totalidad de las viviendas construídas por el ferrocarril. La casa para Inspector de Locomotoras debería figurar, por su valor edilicio, entre los edificios considerados de importancia arquitectónica y ser conservada en consecuencia como bien del patrimonio ferroviario local.

miércoles, 15 de agosto de 2012

APOCALIPSIS WHITE


"Apocalipsis White", boceto para serigrafía elaborado por Noe Maceratesi en el taller "Cómo funciona la cosa".

lunes, 13 de agosto de 2012

90-60-90

Las visitas escolares no paran ni con la helada. Con la vuelta a clases, recibimos a los alumnos de 2º año de la Escuela de Comercio de la UNS. Cuatro cursos, acompañados por las profesoras Patricia Jorge, Mercedes Paloto y Andrea Etcheverry, que vienen estudiando el proceso de reforma del estado iniciado durante el primer gobierno de Carlos Menem.

Con los chicos recorrimos el parque del castillo para descubrir cómo las privatizaciones transformaron el espacio portuario: la constitución de Ingeniero White como un "puerto autónomo", la llegada de empresas transnacionales dedicadas a la exportación granera y a la producción petroquímica, el desguace de la usina General San Martín, el cercado del frente costero y el cierre de espacios de recreo como la playita del castillo, fueron algunos de los temas que guiaron nuestra excursión por La Rambla de Arrieta.

La entrada al museo estuvo marcada por una observación de Pedro Caballero: para entender lo que pasó en los noventa quizás haya que ir más atrás. Pedro contó una vez más cómo era trabajar en el Galpón de Locomotoras de Ingeniero White y señaló que la destrucción de los trenes no comenzó en los años 90’ sino que desde los 60’ se aplicaron medidas que nos terminaron dejando “en pampa y la vía”.

                                   

Estas visitas fueron una buena oportunidad para transformar a El Mecano de la Marea, el juego de construcción que estrenamos durante las vacaciones, en un útil de estudio. 63 botellas de aquarius sirvieron para improvisar una maqueta del Elevador Central con la que los chicos empezaron a hacerse una idea de los volúmenes que se manejan en este puerto. Usando como soporte la balsa de bidones, representamos la extensión de la red vial y de la red ferroviaria (hoy por hoy 70.000 km de carreteras contra 20.000 de vías).

También comparamos estadísticas de exportación de 1969 y de 2011 para advertir, por ejemplo, que hace 43 años el principal producto que salía por Ingeniero White era el trigo en tanto hoy, por lejos, es la soja. Y nos llamó la atención que el volúmen total de los granos exportados aumentó muchísimo, de un millón y medio a ocho millones de toneladas, en tanto la mano de obra empleada en la operatoria portuaria disminuyó drásticamente. Cosas que te dejan pensando mientras suena la bocina del colectivo que señala el retorno al aula.

martes, 7 de agosto de 2012

ACÁ ESTÁN, ESTOS SON


El próximo 1° de octubre la usina General San Martín cumple 80 años y en Ferrowhite ya tenemos comisión de festejos. Betiana, Vivi, Leo, Agustín, Gabriel, Victorio y Magalí, le ponen pilas a la idea de recuperar el "castillo de la energía". Pocos de ellos habían nacido cuando la central sufría su definitivo apagón, pero acá están. Mírenlos, el pasado diciembre, zapando un rock 'n' roll con Angelito Caputo, ex trabajador de la usina. ¿Con qué se vendrán l@s pib@s este año?

lunes, 30 de julio de 2012

CONEJOS ADENTRO DE UN CASCO



Sí, las vacaciones se terminan, pero volvemos a clase con algunos trucos bajo la manga. El domingo pasaron por Ferrowhite los muchachos del Centro Mágico Bahiense. Créannos que aunque abrimos bien los ojos, igual nos dejaron con la boca abierta. Nudos imposibles, naipes que viajan de una punta a la otra del mazo, ¡billetes de 100 que se multiplican!, en fin, ilusionismo que no sale de una galera sino de adentro de un casco.

Estas últimas dos semanas se nos pasaron volando. O mejor dicho: dibujando dragones, fabricando puertos, bailando al compás del ritmo un poco insensato de este museo, que por un acto de prestidigitación temerario, se anima, de vez en cuando, a transformarse en otra cosa. La mala noticia es que las Vacaciones en Cuadritos se terminan. La buena, que la última viñeta no dice FIN, THE END o C' EST FINI, dice CONTINUARÁ...

martes, 24 de julio de 2012

CONCIERTO PARA BIGORNIA Y BIDÓN



Puede que Ferrowhite se defina menos por las piezas que atesora que por lo que somos capaces, entre varios, de hacer con ellas. "Sonamos", el taller que Fernando Zwenger puso en marcha el último domingo, invitó a chicos y grandes a jugar con el museo. Juntos convertimos a este taller en una gran sala de ensayo y a sus herramientas en los instrumentos de una orquesta extraña, dispuesta a descubrir timbres insólitos en tornos y bigornias y una cadencia en los movimientos de cada labor. Uno, dos, mil ritmos entrelazados que nos dejaron tarareando estas preguntas: ¿Y si entre trabajo y juego existiera algo más que una simple relación de exclusión mutua? ¿Y si jugar fuera imprescindible a la hora de comprender las historias de laburo que este museo registra, procesa, cuenta? Todo lo que es viejo, la que ya no sirve, es susceptible de entrar en un museo, pero también de convertirse en un juguete. Es decir, de transformarse, en manos de pibes y no tan pibes, en objetos sin una función fija, cosas con usos y sentidos imprevistos, en los que años, décadas, un siglo entero fluyen, tal vez, en el tiempo fugaz de una tarde de domingo.

jueves, 19 de julio de 2012

"¡QUÉ MÓSTRUO!"





"¡Qué móstruo!" Así se llama el laboratorio de fauna extraordinaria que Mirta Colángelo pone en marcha en Ferrowhite durante estas vacaciones. El fin de semana pasado hicimos aparecer un dragón de 4 metros de largo que se comió 40 martillos, 200 pinzas, 700 tuercas y 1 princesa. ¿Te animás a fabricar tu propio animal fabuloso? Nos encontramos este domingo, a las cuatro de la tarde.

Y para amansar a la fiera, nada mejor que un poco música. Desde las 17 hs., Fernando Zwenger te espera para compartir "Sonamos", nuestro taller de ritmos industriales, para poner a bailar al dragón y armar con tanques, bigornias y bidones la gran batucada ferroportuaria.

lunes, 16 de julio de 2012

FÁBRICA DE PUERTOS

 

"El mecano de la marea" es un juego para que chicos y grandes armen vías, silos y muelles como los que se construyen en gran tamaño alrededor de Ferrowhite. Ayer logramos nuestro primer embarque: 5 kilos de soja con destino a un Asia imaginaria pintada con tinta china en la pared. Granos que pasaron por cintas, balanzas y norias hechas con botellas, bidones y caños de plástico, para comprobar una vez más que el ingenio de los pibes es una fuerza de tracción poderosa. Si te lo perdiste, todavía tenés chance: el próximo sábado 21, a las cuatro de la tarde, te esperamos para calzarte el casco.

jueves, 12 de julio de 2012

EL MECANO Y SUS MECÁNICOS




Guillermo, Silvia y Carlitos, chochos como nenes con chiche nuevo.

martes, 10 de julio de 2012

LA FIESTA DEL "MÓSTRUO"


Vacaciones en Ferrowhite
JUGUEMOS EN LA RÍA, MIENTRAS…

Sábado 14 y Domingo 22
15 hs.
SONAMOS
Taller de ritmos industriales
Vení a hacer música con la historia ferroportuaria. Tanques y bidones se convierten en tambores y timbales para que armemos juntos la gran batucada del taller. Armoniza Fernando Zwenger.

16 hs.
¡QUÉ MÓSTRUO!
Laboratorio de fauna extraordinaria
¿Conocés al dragón del castillo? ¿Y al de La Casa del Espía? ¿Y al del Consorcio? Inventá vos tu propio animal fabuloso, ponele un nombre y contanos qué hace de la mano de la maestra alquimista Mirta Colángelo.

Domingo 15 y Sábado 21, 16 hs.
EL MECANO DE LA MAREA
Fábrica de puertos
Vuelve el taller de urbanismo para pibes, esta vez para levantar elevadores, vías y muelles como los que se construyen, en grande, alrededor del museo. Te calzan el casco Silvia Gattari y Guillermo Beluzo.

Domingo 29, 16 hs.
LA MAZA Y EL MAZO
Magia a la carta
Los ases del Centro Mágico Bahiense hacen maravillas con naipes para que vuelvas a clase con unos cuantos trucos bajo la manga.

Además, supermaqueta Ferrocarril Pago Chico, merienda de campeones en La Casa del Espía, y para los más grandes: la crisis cuadrito a cuadrito (historietas que te cuentan el 2001).

viernes, 6 de julio de 2012

SOPLAR Y HACER BOTELLAS


Si arrimás a Ferrowhite este fin de semana te vas a encontrar con una nueva balsa de bidones y con botellas y botellones PET que representan vagones, silos y bodegas de barco. Son parte de los preparativos para estas vacaciones de invierno que se mezclan a los hierros del taller para plantear una sospecha: si el pasado no guarda ninguna edad de oro, el emblema de este presente tal vez se componga de una singular aleación de materiales en la que, problemático, el plástico no puede faltar.

lunes, 2 de julio de 2012

WHITE EN 1'


El Colegio Presidente Sarmiento y Ferrowhite convocan al primer concurso de video “White en 1 minuto. Espacios de vida, espacios de producción.”, destinado a alumnos de los establecimientos educativos de nivel medio (ESB, Polimodal, Escuelas Medias, Escuelas de Educación Técnica) ubicados en la localidad de Ingeniero White y en los barrios aledaños al puerto (Villa Rosas, Villa Serra, Loma Paraguaya, Spurr…). ¿Qué decimos cuando decimos Ingeniero White? ¿Dónde termina “el pueblo” y empieza “el puerto” hoy? Las presentaciones podrán ser individuales o grupales. Descargar las bases haciendo click acá.