martes, 30 de abril de 2013

DOS LECTURAS

Jhonny en la herrería de Ruben "el ruso" Melinger, en Cabral y Avenente, Ingeniero White


Dos lecturas en la víspera del Día de los Trabajadores:

"Hoy tenemos cerca de nueve millones de trabajadores cubiertos por el sistema, alrededor de 600 mil accidentes al año, que van desde el corte de un dedo hasta el fallecimiento, de los cuales unos 50 mil se transforman en incapacidades permanentes. En las primeras etapas del proceso de reconstrucción después de la crisis de 2001-2002, con la incorporación de empresarios nuevos y la fuerte creación de puestos de trabajo, hubo un incremento en la siniestralidad. A partir de 2005-2006 se comenzó a amesetar la cantidad de accidentes y desde 2008 se observa una baja significativa. Tenemos más trabajadores con menos accidentes. Entre 2005 y 2012 las muertes por accidentes laborales bajaron más de 36 por ciento y los accidentes 25 por ciento. Hay que seguir mejorando pero, hoy se registran aproximadamente dos muertes diarias de trabajadores, cuando hace algunos años la cantidad de fallecidos llegaba hasta tres personas."


"...el cuadro ocupacional hoy vigente es prácticamente el mismo que el de un año atrás. Se trata de un mercado laboral relativamente congelado respecto al 2011, lo que supone prácticamente ninguna novedad sustantiva en términos de generación de empleo. Sin embargo, al interior de este congelamiento ocupacional, se observan importantes movimientos, siendo el principal la caída del empleo privado, principalmente el vinculado con el segmento formal, que es contrarrestado por el empleo público, principalmente de carácter provincial. Al interior de la caída del empleo privado sobresale la contracción de aquellos sectores que comandaron la reactivación del empleo en los primeros años de la Post Convertibilidad (nos referimos la Construcción y sus servicios relacionados, así como a la Industria Manufacturera)."

jueves, 25 de abril de 2013

TODO TRENES


Entre fotos y piezas de locomotoras a vapor y diesel, Pedro Caballero exhibe y comenta su colección de “Todo trenes”, la revista que compra, puntual, desde sus años de mecánico ferroviario en el Galpón White. Para leer a la luz del farol de una vaporera y celebrar a pura erudición ferrófila el 129° aniversario de la llegada del tren a nuestra ciudad. Anoten: sábado 27 y domingo 28 de abril, de 15 a 19 hs.

martes, 23 de abril de 2013

LA PATOTA


En la puerta del museo, todos los sábados y domingos de 15 a 19 hs.

miércoles, 17 de abril de 2013

SERVIDO EN BANDEJA


Finalmente, durante la presentación de "El Castillo de la Energía", hicimos el sorteo: Ana Marzola se quedó con el primer premio de la rifa de la Asociación Amigos del Castillo. El segundo premio fue para Angélica Fordighini. ¡Felicitaciones Ana y Nenucha!

sábado, 13 de abril de 2013

EL CASTILLO DE LA ENERGIA (LIBRO PARA DESCARGAR)


Compartimos "El castillo de la energía. Una historia de la ex usina Gral. San Martín", el libro que escribimos junto a Angelito Caputo.

viernes, 12 de abril de 2013

HISTORIA EN MARCHA

El domingo 7 de abril presentamos “El castillo de la energía”, el libro en el que Nicolás Ángel Caputo cuenta su historia de trabajo en la usina General San Martín.


La introducción estuvo a cargo de Sergio Raimondi, director del Instituto Cultural, quien presentó la publicación a partir de preguntas que amplían su lectura: cómo pensar la relación entre la vida de un trabajador y los grandes sucesos que marcan la historia de un pueblo, cómo articular la historia de esta usina con la historia de la generación de energía y con las luchas -pasadas y presentes- por definir cuál debe ser el rol del Estado en la construcción de una sociedad mejor. Luego Analía Bernardi contó parte de lo que se hizo junto a Angel en estos casi dos años de labor. Qué sucedió para que el armado conjunto de un libro derivara en la construcción de una balsa de tambores que si es tan pero tan parecida a aquella que usaban los buzos en su tarea, lo es para delatar todo lo que alrededor nuestro, de aquel entonces a hoy, cambió.


Por último, llegó el turno de Angelito, que aprovechó la ocasión para agradecer a su familia, al público y al museo por haberlo secundado en esta "locura", y para confiarnos algunas anécdotas que hicieron sonreír a todos los compañeros que llegaron hasta acá para darle un abrazo.

Después de las palabras vino el brindis en el parque del castillo. Marcela y Betina, las hijas de Angel, oficiaron de madrinas de bautismo de la flamante balsa. Y para terminar, el grupo de danza del Centro de Jubilados de Ingeniero White, con Angelito como bailarín estrella, puso a todo el mundo a salsear demostrando que la energía, importa poco la edad que tengas, no sólo se genera en las usinas.

Las calderas del castillo se apagaron hace 25 años, pero su historia sigue en marcha.

jueves, 4 de abril de 2013

DESPUÉS DEL APAGÓN

El Castillo de la Energía” cuenta una historia de la usina General San Martín desde su inauguración, en 1932, hasta su cierre, en 1988. ¿Pero qué paso después? Aquí una breve cronología de su desguace y progresivo deteriorio, y de las gestiones para recuperar sus instalaciones.

La nave central de la usina en 1932, año de su inauguración.


28/12/1988: Se recibe la orden de apagar las máquinas de la central. La usina Gral. San Martín deja de producir energía eléctrica.

1993: Se proyecta la repotenciación de la usina. Algunos de sus ex trabajadores y empleados de la central Piedra Buena son convocados para realizar los trabajos de reparación necesarios. Las calderas 5 y 6 y la turbina 4 quedan listas para entrar en funcionamiento. A pesar de ello, la decisión política de reactivar la usina nunca fue tomada.

1999-2000: Se realiza el desguace y remate de las maquinarias y herramientas localizadas tanto en la usina Gral. San Martín como en el taller regional de mantenimiento. Una parte de las herramientas es transferida a la central Piedra Buena. Como resultado de este proceso el interior de la usina queda en pésimas condiciones, verificándose en algunos de sus sectores la existencia de restos de asbesto (material potencialmente cancerígeno en estado de disgregación).

31/12/2001: La Empresa Social de la Energía de la provincia de Buenos Aires (ESEBA S.A.) considerando a la ex usina un bien residual, cede sus instalaciones a la Municipalidad de Bahía Blanca.

11/4/2002: La ex usina Gral. San Martín es declarada “Monumento Histórico Nacional” por la ley 25.580, cuyo artículo Nº 2 ordena: “Destinar las instalaciones de dicha usina al establecimiento de un polo cultural, donde se expresen todas las manifestaciones del arte nacional promoviendo así el desarrollo social y cultural del lugar y su zona de influencia”.

18/7/2002: La ex usina Gral. San Martín es declarada “Monumento histórico y bien incorporado al Patrimonio Cultural de la Provincia de Buenos Aires” por la ley provincial 12.932. A pesar de ambas declaraciones la usina permanece en estado de abandono y creciente deterioro, produciéndose ingresos no autorizados al edificio que provocan nuevos destrozos.

2002/3: Se recupera un sector del taller regional de mantenimiento de la usina como espacio de conservación del Museo del Puerto de Ingeniero White a partir de la obtención de un subsidio de la Fundación Antorchas.

6/11/2004: En el taller regional de mantenimiento y sus galpones anexos se inaugura Ferrowhite como un nuevo museo dependiente del Instituto Cultural de la Ciudad de Bahía Blanca.

2004-2006: La Municipalidad de Bahía Blanca se encarga de la colocación de mallas de hierro en todas las aberturas exteriores de la planta baja. Esta obra detiene provisoriamente los ingresos no autorizados al castillo, que al cabo de un tiempo, rotas las mallas, vuelven a producirse.

10/12/2005: Ferrowhite inaugura el café y espacio de muestras “La Casa del Espía” en lo que fuera la residencia del jefe de planta de la usina.

2006: La Municipalidad de Bahía Blanca realiza una licitación para el retiro del asbesto del edificio principal de la usina. Se declara desierta porque las ofertas exceden en un 150% el presupuesto oficial de $100.000. En diciembre, el Concejo Deliberante eleva un petitorio para que la limpieza del asbesto sea incorporada en partidas presupuestarias provinciales o se soliciten fondos comprometidos por la ordenanza 12.633 (Plan Solidario de Recuperación de Deudas) o de la comisión asesora de Medio Ambiente.

11/05/2008: En lo que fuera una de las casas de bombas de la central, el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) inaugura la seccional de guardaparques “Puerto de Ingeniero White” de la Reserva Natural Provincial de Uso Múltiple “Bahía Blanca, Bahía Falsa, Bahía Verde”.

8/2008: Nuevo llamado a licitación para obras de limpieza y acondicionamiento de la ex usina. El presupuesto oficial asciende a $ 140.000 y comprende trabajos relacionados con la eliminación de materiales tóxicos (tapado de una fosa donde existen residuos de asbesto, limpieza general de pisos y paredes y el retiro de cañerías revestidas con ese material).

2010: El Distrito Sur de la Dirección Nacional de Arquitectura realiza las siguientes gestiones en referencia al “MHN. Ex usina Gral. San Martín – Pto. Ing. White”

  • 30/09/2010 NOTA SOySP Nº 973  MBB donde presenta el “Proyecto de Recuperación de la Usina Gral. San Martín- 1ra etapa.
  • 07/10/2010 NOTA DS Nº 109/109/2010 Distrito Sur destinada a la Dirección Nacional de Arquitectura elevando para su tramitación el proyecto presentado por la MBB, monto del presupuesto $3.000.000.
  • 16/12/2010 NOTA C.N.M.M.L.H Nº 1890 aprueba las obras con la recomendación de cotejar los trabajos con los que se vayan a ejecutar en el Programa Bicentenario y Obra Pública Patrimonial de la Provincia de Buenos Aires.
19/7/2010: La secretaría de Obras y Servicios públicos de la Municipalidad confirma que el gobierno nacional entregará $3.000.000 destinados a la recuperación del edificio. También se plantea la necesidad de retirar los transformadores de EDES. La concreción de dicho aporte queda en suspenso hasta tanto EDES y la Municipalidad acuerden el traslado de los transformadores y el reemplazo del cableado subterráneo aún funcionamiento en el frente de la ex usina.

6/10/2011: Se inicia la demolición del muro perimetral del contrafrente de la usina y se reemplaza por un cerco de alambre olímpico, permitiendo la vista al canal principal de la ría. Esta obra es realizada en el marco del Plan Director de obras de Ingeniero White.

24/11/2011: El Concejo Deliberante de la ciudad de Bahía Banca aprueba por unanimidad, dentro del presupuesto municipal para el año 2012, la partida de $350.000 para el retiro del asbesto y el cerramiento del edificio de la ex usina Gral. San Martín.

03/12/2011: Se celebra en el predio de la usina el festival Rock in Ría organizado por un grupo de jóvenes de Ingeniero White bajo el lema “Salvemos al castillo”.

03/2012: La municipalidad cuenta con $4.000.000 (derivados de la ordenanza 12.633) para obras públicas. Entre el listado de trabajos figura el “saneamiento de la ex usina Gral. San Martín” por un importe de $100.000.

23/02/2012: En referencia al proyecto de recuperación de la usina con fondos del gobierno nacional, el Distrito Sur de la Dirección Nacional de Arquitectura presenta la NOTA DS Nº 013/2012 dirigida al Intendente de la MBB Gustavo José Bevilacqua, donde se solicita documentación complementaria actualizada.

25/6/2012: Con relación a la operación de dragado del canal principal y refulado del humedal próximo al castillo, la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos recomienda que "cualquier proyecto a ejecutar en el sector ribereño contiguo al monumento Ex Usina Gral. San Martín (marisma y cangrejal), preserve adecuadamente las condiciones de amortiguación del edificio y su entorno inmediato".

19/07/2012: Se actualiza el presupuesto para la obra de recuperación de la ex usina a $5.200.000.

20/10/2012: En el hall de acceso al castillo se lleva a cabo “Hasta que las velas no ardan”, celebración multitudinaria en conmemoración de los 80 años de la inauguración de la usina.

La nave central de la usina hoy.











Algunas acciones de la Asociación Amigos del Castillo

2004-2006:
  • Recuperación y colocación del portón de ingreso principal a la usina.
  • Reparaciones parciales en la torre (herrería, colocación de vidrios).
  • Cerramiento de huecos en la losa de la nave central.
  • Retiro de los motores del ascensor y de la grúa puente.
 2007-2008:
  • Participación en las reuniones mensuales de la subcomisión de Medio Ambiente del Concejo Deliberante por el asunto de la limpieza de los restos de asbesto (2007).
  • Entrevistas y pedidos formales con el intendente municipal y con el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB) para informar sobre el otorgamiento del subsidio por parte de Nación y solicitar la contraparte necesaria para que el subsidio se efectivice. 
2010-2012:
  • Retiro de escombros y residuos, limpieza y nivelación de los terrenos aledaños al edificio de la usina en función de constituir la Rambla de Arrieta. 

miércoles, 3 de abril de 2013

EL CASTILLO DE LA ENERGÍA

El próximo domingo 7, a las 16 hs., presentamos "El Castillo de la Energía", libro de Nicolás Angel Caputo, ex trabajador de la usina General San Martín. Y lo hacemos subiéndonos a la balsa que construimos junto a él este verano, réplica de aquella que utilizaba con sus compañeros del equipo de buceo de la usina, allá por los años sesenta. Texto y artefacto invitan a entender el pasado como una construcción compartida en la que el decir y el hacer intentan darse la mano.


El “Castillo de la Energía” cuenta una historia de la usina General San Martín, ese edificio que tantos señalan a la hora de pasar lista a los “monumentos arquitectónicos” que engalanan nuestra ciudad. La mirada, sin embargo, no está puesta en los arcos y las almenas que ornamentan su fachada. Atraviesa las inmensas puertas del castillo para interesarse, en cambio, por todo lo que allí se hizo, año a año, día tras día, para que la central marchara y con ella el puerto, Bahía Blanca y buena parte de la región. Porque esta es una historia de la usina contada desde el punto de vista de unos de sus trabajadores, Nicolás Ángel Caputo, Angelito, como lo llaman sus amigos, quien fuera mecánico y buzo de la central por más de 30 años.

En un museo taller hacer un libro supone, claro, escribir, que Ángel agarre la birome para volver visibles, sobre los renglones de unos cuantos cuadernos “Maratón” y “Potosí”, palabras en mayúscula que cifran y expresan lo que recuerda, pero también implica grabar horas y horas de entrevistas, buscar fotografías, corroborar nombres de compañeros en las listas del sindicato, dibujar el eje de una turbina, salir en un programa de tele, ensayar una canción con los muchachos de ‘Salvemos al castillo’ o fabricar una balsa con tambores industriales.

Todo eso hicimos junto a Ángel durante un año entero de labor, confiados en la idea de que más allá de las características de un edificio, no hay patrimonio sin un colectivo que se reconozca como su propietario y guardián, es decir, sin una historia que establezca un sentido de conjunto y de continuidad que nos vincule como sociedad con todo aquello que de otra manera no sería más que un “montón de cosas viejas”.

Ángel habla y escribe para sus compañeros, pero también por ellos, en el sentido de “en su nombre”. Porque si bien esta es una historia de la usina contada desde la experiencia particular de un trabajador, esa experiencia no hubiera sido posible sin la de sus 150 compañeros. Y eso parece estar claro no sólo para el autor de estas páginas, sino también para muchos de sus colegas que con un “Traémelo” reservaron un ejemplar cuando este libro era todavía una expresión de deseos.

sábado, 30 de marzo de 2013

SOBRE LLOVIDO...


Y sí, obvio, el Ritual de la Marea se suspende. Por ahí es que desarrollamos el poder de convocar al agua y no lo sabíamos...

jueves, 28 de marzo de 2013

EL RITUAL DE LA MAREA


Ferrowhite se suma a la Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino invitándote a celebrar el Sábado de Gloria frente a las aguas de la Rambla de Arrieta. A partir de las 19 hs., procesioná alrededor del castillo con la comparsa de tambores Vamo' Arriba, asistí al desembarco de nuestras balsas de bidones y disfrutá de una parrilla junto al mar.

Desde hace más de un año, en el museo taller se vienen desarrollando una serie de embarcaciones no convencionales, artefactos flotantes realizados con bidones de agua y tambores plásticos, que adaptan a los materiales y a las demandas del presente, las balsas utilizadas en otro tiempo por los buzos encargados de mantener limpios los canales submarinos de la ex usina General San Martín.

El Ritual de la Marea es una buena ocasión para entrar en contacto con estos dispositivos de navegación que, construidos en colaboración con trabajadores portuarios y de la ex usina, intentan reimaginar la relación de whitenses y bahienses con las aguas de la ría.

domingo, 24 de marzo de 2013

miércoles, 20 de marzo de 2013

AL AGUA PATO


El próximo sábado, a las tres de la tarde, junto a la Reserva Natural Bahía Blanca, Bahía Falsa, Bahía Verde te invitamos a celebrar el Día Mundial del Agua frente a las mismísimas aguas de La Rambla de Arrieta.

Pasá una tarde en contacto con la ría para descubrir los secretos que guarda la marea. Lo dicho: Las aguas de este puerto no son justamente cristalinas, pero su opacidad oculta tanto como deja ver. En esa sopa oscura flotan pinzas de cangrejo, hilos de tanza, plumas de gaviota y granos de soja ¿Y si el barro de La Rambla de Arrieta fuera un inmenso archivo en busca de su intérprete?

Luego de la excursión, nuestros amigos guardaparques proyectarán dos audiovisuales sobre la importancia de conservar los “humedales” característicos del estuario de Bahía Blanca y sobre la gaviota cangrejera -especie en peligro de extinción en nuestro país-, documentales realizados por Agustín Balestrini y la productora "Mil aves", respectivamente.

Bajo el lema "Cooperación en la esfera del agua", se compartirán ricos mates al aire libre, y café y tortas en La Casa del Espía.

viernes, 15 de marzo de 2013

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: ESTACIONES CERRI Y AGUARÁ

En la actual localidad de General Daniel Cerri (denominada Cuatreros hasta principios de los años 40) hubo dos estaciones ferroviarias, la estación Gral. Cerri, construida por la empresa Ferrocarril Sud (línea Zapala Neuquén), habilitada en octubre de 1897, y la Estación Aguará, del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, inaugurada en 1912, sobre la flamante línea en construcción hacia Patagones que años más tarde habría de conectar con la línea del Estado a Bariloche. 


La estación Gral. Cerri, un edificio con paredes de ladrillo rojo con puertas y ventanas de madera, techo a dos aguas de tejas francesas y alero de tejas sobre el andén, emplazado en la zona de Cuatreros Viejo, comprendía además, la casa para el jefe y el personal auxiliar, un galpón de carga y descarga, un molino y un tanque de agua. No fue esta estación, sin embargo, la que marcó el pulso de la vida económica de la localidad. Fue la estación Aguará (una pequeña estación de ladrillos rosados y techo de chapa, como todas las estaciones del Buenos Aires al Pacífico) la que permitió, gracias a su estratégica ubicación a sólo 3 kilómetros de la costa, el desarrollo de la industria frigorífica y lanera.

En efecto, desde la apertura del frigorífico Sansinena en 1903, la llegada y descarga de ganado en pie para el faenamiento se venía realizando en la estación de Villa Olga (perteneciente a la línea construida por el Ferrocarril Bahía Blanca Noroeste-línea a Toay). Pero dos años más tarde se inauguró la lanera Santa María de la firma Soulas en 1905 (que paso a llamarse luego, en 1929, Lanera Argentina), para efectuar el lavado de lana y preparación de cueros y pieles del ganado faenado en el frigorífico. Fue esta firma la que cedió al FCBAP una parte de sus terrenos para una nueva estación ferroviaria, la estación Aguará, a cambio de la construcción y uso sin cargo por 25 años del desvío a la lanera. De ese modo, la apertura de la estación Aguará en 1912, ubicada mucho más cerca del frigorífico y la lanera, permitió agilizar y hacer más rentable el movimiento de los vagones de hacienda, tanto de los que traían animales en pie como de los vagones del tranvía con los que llevaban la carne para ser comercializada en la ciudad de Bahía Blanca. 

Así, entonces, si bien los vagones que llegaban al muelle eran controlados, en realidad, por el frigorífico mediante su propio ferrocarril de trocha angosta, las empresas ferroviarias BAP (hasta 1924), Ferrocarril Sud (entre 1925 y 1948) y Ferrocarriles Argentinos tuvieron a su cargo el tráfico de los desvíos hacia los corrales del frigorífico y hacia la lanera. Pero no fue sólo la industria de la carne la que generó una actividad intensa en esa estación. En 1938 el frigorífico Sansinena fue arrendado por la empresa Argentine Fruit Distributor (subsidiaria del FCS) para exportar fruta a través de puerto Cuatreros de modo que los trenes fruteros del Ferrocarril Sud fletados por esa empresa exportadora llegaban a Sansinena a través de Aguará, y hasta el muelle mediante zorras con locomotoras a vapor.


En cambio, para los pasajeros -obreros en su mayoría- ninguna de las dos estaciones resultaba del todo cómoda porque, incluso si descendían en estación Aguará, se veían obligados a caminar varias cuadras hasta las fábricas, por calles de tierra que, con frecuencia, y en especial los días de lluvia, se volvían intransitables. Por eso en 1924, por iniciativa del gerente del frigorífico, comenzaron a funcionar los ómnibus entre Bahía Blanca y el frigorífico Cuatreros, a cargo de la empresa de Cipriano González, con cuatro servicios diarios de ida y vuelta. Esto provocó una reducción tan considerable de la cantidad de pasajeros por tren que la empresa Ferrocarril Sud en 1929 redujo los servicios diarios y en 1930 suspendió definitivamente los servicios locales de pasajeros a Aguará. Recién en 1947 fueron reactivados, cuando se implementó un nuevo tren local de pasajeros hasta Aguará, con un coche Wickham, que permitía – gracias a las combinaciones en la estación Bahía Blanca Sud con otros trenes locales provenientes de Villa Mitre, Villa Rosas, Ing. White y Barrio Noroeste – que los varios cientos de trabajadores lleguen hasta las puertas mismas de ambas fábricas. Sin embargo, en los horarios de diciembre de 1950 este servicio ferroviario ya no figura, por lo que ni estos intentos por parte de la empresa ferroviaria, ni el estado del camino que muchas veces se volvía intransitable a causa de la lluvia, lograron revertir la preponderancia de los ómnibus.

De este modo, tanto la competencia del transporte automotor como los altibajos producidos en la comercialización y la exportación de la carne y de la fruta se hicieron sentir tanto en una estación como en la otra, pero sobre todo en la de Aguará. En efecto, por un lado, el ritmo y el volumen de las exportaciones de carnes a través de Puerto Cuatreros se vieron afectados por las transformaciones técnicas de esa industria (carne enfriada, congelada, envasada). Por otro, hubo a lo largo del siglo XX, largas interrupciones en la exportación de carnes, una entre 1925 y 1947, que permitió activar en cambio, el comercio de exportación de fruta fresca; y otra entre 1956 y 1959 a causa de un incendio que destruyó por completo las cámaras del frigorífico y que obligó a construir prácticamente a nuevo toda la planta. Finalmente, el comercio de exportación de carnes por el puerto Cuatreros declinó - sobre todo por cuestiones tarifarias- al punto que hacia 1970 toda la producción salía por el puerto de Buenos Aires. En ese contexto, la función de ambas estaciones quedó circunscripta a no ser otra cosa que una estación de paso, dado que los trenes que se dirigían a Zapala y a Patagones prácticamente ya no se detenían ni en una ni en la otra.

Después de la privatización de los ferrocarriles, el edificio de la estación Cerri fue vandalizado y demolido hasta los cimientos. Por su parte, la estación Aguará dejó de funcionar en 1995, pero fue rehabilitada en 2003, cuando se repuso el servicio ferroviario hacia Carmen de Patagones. Las dificultades en el mantenimiento y por último, una tormenta de arena que sepultó las vías en extensos tramos, hicieron que a fines de 2011 queden definitivamente clausurados los servicios de Ferrobaires. Actualmente la estación se encuentra abandonada.



Este texto fue escrito por Ana Miravalles y Héctor Guerreiro para el volúmen 4 de la colección "Cuadernos de historias del sur bonaerense", editado por EDIUNS en el marco del proyecto "La historia cultural de Bahía Blanca y la región: elaboración de materiales didácticos con docentes de nivel secundario desde una mirada crítica".

viernes, 8 de marzo de 2013

ESMILCER


Prometemos seguir practicando, Emi, vos nada más vení cada tanto a tomarnos examen, que algún día vamos a aprender a decir bien tu nombre.

miércoles, 6 de marzo de 2013

CONTRA VIENTO Y MAREA





¡Qué linda nos salió la fiesta que no hicimos! El último sábado la “batalla del agua” la ganó la lluvia, y por paliza. Hubo que suspender el Carnaval de la Marea, y sin embargo, difícil decir que la fiesta no tuvo lugar en absoluto, si tenemos en cuenta todo lo que se remó y que tal la pasamos en eso.

Porque un carnaval no dura dos o tres horas sino varias semanas, unos cuantos meses, y si se piensa bien, todo el año. El tiempo que les lleva a Ida, Julián, Norita, Marcelo, Alejandro, Titi y Nenucha agruparse en la Asociación de Amigos del Castillo, las mañanas que Roberto le dedica al armado de una balsa, los francos que su hijo Federico, oficial dragador, se patina pintándola, las dos quincenas completas de enero que Abril, Agostina, Agustina, Azul, Carla, Celina, Luciano, Melina, Pilar, Sebastián, Tiziana y Valentina, se pasan en la Escuelita de Verano de la Escuela 21, fabricando banderines y un cardúmen de peces de cartapesta.

Nuestro carnaval de este año no va a posponerse ya que el calendario de mareas, al menos en el futuro inmediato, no nos favorece, pero todo lo que se hizo hasta acá ya es nuestro, no se pierde, y por eso, se comparte: ayer pasó Sol del Saladero y se llevó los antifaces cangrejo que armamos con cartón tetra brick, para repartirlos en el corso que se festeja el próximo viernes 8 en la canchita del barrio.


“Viva el Carnaval, donde la mezcla nos hace únicos”, se entusiasma Francisco en Facebook, comentando desde España la foto que aparece arriba. Y quien sabe si, desde tan lejos, no acierta en el planteo. Exageramos un poco al afirmar esto, pero lo decimos igual: junto con lo que produce, un museo taller le da forma al sujeto grupal de esa producción, un colectivo que reivindica una identidad al mismo tiempo que la amplia, la desplaza, la transforma, en el que mujeres y hombres -disculpen el rapto filosófico- se “co-pertenecen” sin establecer una condición definitiva de pertenencia, un colectivo, en fin, que pisa firme pero con gambetas de cangrejo, cuyo paso es tan poco previsible como la lluvia o el viento en este lugar.

sábado, 2 de marzo de 2013

SE SUSPENDE


La batalla del agua la ganó el cielo, y por paliza. Ante el clima imperante y las previsiones meteorológicas más que negativas decidimos suspender el Carnaval de la Marea. Nuestro carnaval de este año no va a posponerse (ya que el calendario de mareas no nos favorece en el futuro inmediato), pero la mayoría de las actividades previstas se reprogramarán seguramente en un próximo evento. Todo lo que se hizo hasta acá ya es nuestro, no se pierde, y es motivo suficiente para estar más que contentos.

viernes, 1 de marzo de 2013

lunes, 25 de febrero de 2013

LA BATALLA DEL AGUA


¡Suenan redoblantes y tambores! Se viene el tercer Carnaval de la Marea, ya llega la batalla del agua, y las gacetillas de prensa inundan el ciberespacio:

Con “carrozas flotantes” construidas en el museo junto a vecinos de la localidad, el Carnaval de la Marea se propone como una fiesta frente a, y al mismo tiempo, en las aguas de La Rambla de Arrieta, el paseo alrededor de la ex usina General San Martín que la Asociación Amigos del Castillo viene impulsando desde hace varios años.

Participan la comparsa Vamo’ Arriba, el Taller de Percusión del barrio Spurr, las murgas Vía Libre del barrio Noroeste y Los Alegres del Patiecito de la Casa del Niño de Ingeniero White, junto a la pianista Sarita Cappelletti y sus tangonautas, y la súper banda Los Tiburones de la Ría. Habrá guerra con espuma química y agua de perforación propia, parrilla frente al mar, antifaces de cangrejo y bomberos voluntarios que se vuelven locos y te corren a manguerazos.

Para muchos en este puerto, la palabra “marea” alude no solo al movimiento del mar, sino además al extenso territorio que el vaivén del agua afecta. Un sitio en el que cada cosa varía su disfraz con los cambios de la luna, el movimiento de los vientos o el trabajo de las dragas. Un lugar en el que se produce y se comercia, sí, pero también, contra viento y marea, se vive y se festeja.

jueves, 21 de febrero de 2013

LOS TÉMPANOS DEL ARCHIVO Y EL CRISOL DE LA FIESTA

Los amigos del Área de Diseño y Comunicación del Instituto Cultural nos hicieron un par de preguntas con vistas al segundo número de la revista Rompeviento. Embalados con el armado del tercer Carnaval de la Marea, nos salió responder esto:

¿Con qué se encuentra un visitante al llegar a este museo?

Ferrowhite es un museo ubicado en una encrucijada fabulosa de muelles, rutas y rieles, de barros milenarios y bull carriers último modelo, de elevadores y usinas monumentales, y casas con parra y gallinero. Por eso la pregunta es menos que te vas a encontrar acá como que vas a hacer con todo esto. Porque, estate seguro, este lugar va a hacer algo con vos antes incluso de que te des cuenta.

Puede entonces que Ferrowhite se defina no solo por las piezas que atesora sino además por lo que somos capaces, entre muchos, de hacer con ellas. Martillos, tornos y tenazas; escariadores, sierras y bigornias; caladores, cuchillos y piedras de afilar… más de 5000 piezas del ferrocarril y el puerto, escamoteadas por un grupo de ferroviarios durante las privatizaciones de la década del noventa, son el punto de partida para intentar comprender cómo se organizaban los talleres en los que esas herramientas eran utilizadas, cómo eran el orden y los conflictos de la sociedad a la que servían, y que tal resultan, en comparación, las cosas hoy.

Quizás este museo debería contar entre su patrimonio tanto a los objetos que aloja como a las personas que lo frecuentan, o mejor, a lo que nos imaginamos que todas esas personas pueden llegar a hacer cuando se juntan. Ahí está el Arca Obrera, la balsa de supervivencia hecha con bidones plásticos en desuso que armamos con ayuda de Angel Caputo, Luis Leiva y Roberto Orzali, trabajadores del mar. Ahí están los buques archivo de Roberto Conte, las locomotoras de Domingo González, los pasajeros en miniatura de Carlos Di Cicco, y la maqueta de la Estación Ingeniero White que edificó el “Pupi” Micucci en la cocina de su casa, un portuario y tres ferroviarios que dan cuenta de la historia que les toca vivir, poniendo en juego en sus construcciones saberes  que derivan pero al mismo tiempo están más allá, o más acá, tanto de las habilidades pulidas a lo largo de su vida laboral, como de las rutinas que la industria de la cultura programa para sus ratos libres.

En un museo taller las cosas, además de ser exhibidas, se fabrican. ¿Y qué produce un museo taller? Un museo taller genera nuevas herramientas. Libros, cuadernos, volantes y libretas; camperas, banderas, remeras y musculosas; almuerzos, carnavales, sesiones de peluquería y obras de teatro; almanaques, imanes, morrales y bolsas para las compras; vagonetas, balsas, mecanos y estandartes. Cosas que sirven, y no para cualquier cosa. Útiles para ampliar nuestra comprensión del presente y, por tanto, nuestra perspectiva del futuro, forjados en la labor con objetos y documentos del pasado, pero también en el cuerpo a cuerpo con la experiencia vital de cientos, miles de trabajadores que forman parte de, y le dan forma a, esa historia. Por eso, además de contarte con qué cosas te vas a encontrar acá, queremos que sepas que nosotros contamos con encontrarte a vos. A la posibilidad de esa reunión está referida la amalgama siempre imperfecta entre la palabra museo y la palabra taller. 

¿Qué va a pasar en Ferrowhite durante 2013?

¿Y si los tiempos que conciernen a un museo no se contaran solo en años, décadas, siglos, sino también en horas, minutos y segundos? ¿Y si las grandes continuidades que el saber histórico empolla a lo largo de años y años de culo en la silla, se pusieran en juego (y en crisis) en un rapto de risa, en un paso de baile, o en un choque de copas? Sin exagerar, tal vez Ferrowhite resulte un banco de pruebas apto para cruzar con provecho temporalidades que a diario se disocian. Los témpanos del archivo y el crisol de la fiesta. El proyecto anual de un museo con estas características, si acaso existe, deberá estar atento, por tanto, no solo a la cronología sino a aquellos sucesos que trastocan el plan. 365 días, en efecto, pero ¡todos diferentes!
Contado en trazo grueso, con lápiz de carpintero, 2013 viene barajado así:

El 2 de marzo vuelve el Carnaval de la Marea, un corso con carrozas flotantes que reunirá a la Murga Vía Libre del barrio Noroeste con los chicos del Taller de Percusión de Spurr, a los Mocosos del Patiecito de La Casa del Niño de Ingeniero White  con el “monstruo azul” de los corsos de Cerri, para volver a afirmar, por tercer año consecutivo, que en las aguas de este puerto se produce y se comercia, sí, pero también, contra viento y marea, se vive y se festeja.

Con el fin de los carnavales y el inicio de las clases pondremos en marcha la versión 2013 del Mecano de la Marea, un juego de construcción fabricado con botellas de plástico y maderas de descarte, que sirve para aprender sobre la operatoria de este puerto, antes y ahora, y al mismo tiempo sobre el reparto de beneficios y perjuicios que dicho funcionamiento genera.

En abril, en coincidencia con un nuevo aniversario de la ciudad, lanzaremos “El Castillo de la Energía”, libro en el que Nicolás Angel Caputo cuenta sus días como mecánico y buzo de la usina General San Martín. En tanto que en junio vendrá a visitarnos Juan Carlos Cena, para presentar “Ferrocarriles Argentinos”, publicación que incluye un artículo elaborado por el museo en base a lo que sobre la recuperación de los trenes en nuestra zona escribieron los ferroviarios  Darío Aldo Temperini, Mario De Simón, Adolfo Blasco, Raúl Rial y Pedro Caballero.

Del taller “Cómo funciona la cosa” saldrán nuevos morrales y bolsas para las compras con frases para llevar en un puño. Pero el producto estrella del taller será “Dicho y hecho” la primera serie de cajas para herramientas fabricada en este museo impresas con algunas de las frases memorables de los entrevistados de nuestro archivo oral. Imprescindible para ordenar el galponcito del fondo inspirándose en verdaderos campeones de la changa y el arreglito.



Lo que pase en vacaciones de invierno preferimos que sea una sorpresa, pero seguramente habrá taller de ritmos industriales. Septiembre nos encontrará preparando y octubre celebrando un nuevo cumpleaños del castillo, con la segunda edición de la fiesta de San Atilio, el único santo que cree más en el laburo que en los milagros. El año cierra con la presentación de “Los talleres invisibles”, libro en el que Ana Miravalles sintetiza una investigación que lleva más de cinco años en torno a la historia de los Talleres Bahía Blanca Noroeste, pieza clave durante casi 100 años de la infraestructura logística de la región y sector urbano en pleno cambio.  En el medio, lo queramos o no, va a pasar de todo, y quien les dice, quizás lo más importante.

lunes, 18 de febrero de 2013

¡ESTAMOS AL HORNO!


Pedí tu número acá en el museo, escribiéndonos a ferrowhite@gmail.com o llamándonos al 4570335, de lunes a viernes entre las 8:30 y las 13 hs.

viernes, 15 de febrero de 2013

PECES DE PAPEL


Los chicos de la Escuelita de Verano de la Escuela 21 cerraron el ciclo estibal 2013 visitando nuestro museo. Abril, Agostina, Agustina, Azul, Carla, Celina, Luciano, Melina, Pilar, Sebastián, Tiziana y Valentina dejaron por acá los banderines y peces de cartapesta que vamos a estrenar durante el próximo Carnaval de la Marea.

A propósito de estos peces, Anabel Acuña, la "Dire" de la Escuelita, nos contó una historia que, ella jura, le contaron los chicos, y de la que transcribimos un pedacito: 

PECES DE PAPEL

Esta historia me la contaron en una escuela del Boulevard, resulta que los peces de la ría de Ingeniero White se habían mandado a mudar ¡Vaya a uno a saber dónde! 
(...)

Pero los chicos del Boulevard tuvieron una idea increíble, hicieron muchos peces de papel mache. 
Los pintaron de muchos colores y los decoraron con lentejuelas, como si de un carnaval se tratase y hasta se animaron a escribir sobre los peces de papel su deseo para que la ría sea de todos.

Dicen los chicos del barrio que cuando los peces de papel coparon la ría, lo primero que pasó fue que el papel absorbió todos los contaminantes del agua como una esponja, los peces se hincharon mucho, como los peces globo y de esta manera la ría volvió a tener el pelo de color clarito.

Luego de a poquito los peces de papel comenzaron a desintegrarse con él agua de la ría y en ese preciso momento liberaron los deseos de los nenes, estos deseos nadaban libres por la ría y de inmediato ¡Comenzaron a cumplirse!


La historia completa acá.

viernes, 8 de febrero de 2013

ESCUELA DE CARNAVAL




¡Pero claaaaro! Si la escuela fuera así todo el año, como dice nuestro amigo Cacho Mazzone, "otro sería el cantar". Los chicos de la Escuela de Verano de la Escuela 21 del Bulevar Juan B. Justo estuvieron muy ocupados durante todo enero confeccionando los banderines y los peces de cartapesta que van a lucir durante el próximo Carnaval de la Marea. Todo con la ayuda imprescindible de Noe Maceratesi, docente, dibujante, integrante de nuestro taller "Cómo funciona la cosa" y, por lo que se ve, ahora también fotógrafa. Con colaboradores así la fiesta no puede fallar.

martes, 5 de febrero de 2013

EL ORO Y EL BARRO

Este post apunta a dar cuenta de algunas de las características, continuidades y cambios del modelo productivo consolidado en Ingeniero White a partir de los años noventa. Como tal, recupera aspectos y extiende el análisis iniciado en entradas anteriores (1) en torno a cuestiones que nos ocupan desde hace rato y que subyacen, en cierta forma, a muchas de las actividades que nuestro museo ha encarado en el último tiempo. (2) 

Por eso acompañan este borrador imágenes del Arca Obrera, la irónica "balsa de supervivencia" hecha con bidones plásticos en desuso que construimos, acá en Ferrowhite, con ayuda de Roberto Orzali, Luis Leiva, Angel Caputo y Roberto Conte, trabajadores del mar. El Arca sirve para navegar, y así mirar bien de cerca, desde las propias aguas de la ría, a los enclaves sobre los que aquí se trata. Objeto derivado de la producción de las empresas asentadas en este puerto, el Arca porta nuestro deseo de conocer mejor el entorno con el que convivimos a diario y, al mismo tiempo, carga con el interrogante sobre las condiciones en las que se formulan las distintas representaciones sociales de dicho espacio. Ambiciosa, la pregunta podría ser: ¿Qué lugar le cabe a un museo estatal tanto en la pintura como en la potencial transformación de este paisaje?

Luego de una caracterización general (punto 1), nos preguntaremos cómo se reparte la riqueza generada por los complejos agroexportador y petroquímico asentados en este puerto (ítems 2 y 3), señalaremos algunos hitos en la historia del polo (punto 4), para considerar por último el impacto de las políticas de responsabilidad social empresaria en la comunidad local (punto 5) en el marco más amplio de lo que algunos autores llaman el “modelo (neo)extractivista” (punto 6).


1. LA GRAN TRANSFORMACIÓN

En poco más de 10 años, en el lapso, si se quiere breve, que va de principios de la década del 90 al comienzo del nuevo siglo, Ingeniero White cambió y mucho. Cambió el ferrocarril, cambiaron el puerto y sus industrias, y como consecuencia de ello, también la vida de quienes habitamos en este lugar.

Es frecuente asociar aquellos años, y este museo ha colaborado para ello, con la desaparición de todo un orden productivo: reducción de los ferrocarriles, reestructuración del puerto, despido de miles de trabajadores, fin del Estado social y empresario... pero menos habitual resulta entender que la destrucción de aquel mundo implicaba, al mismo tiempo, la construcción de otro. Uno en el que la relación entre capital y trabajo, entre industria, población y medio ambiente, sufría una transformación drástica, al ritmo de mutaciones que excedían por mucho los límites de la localidad, de la región, del país, para poner en juego a la vuelta de la esquina dinámicas de alcance global que están en la base de nuestra realidad presente.

Ese vasto cambio de época que a vuelo de pájaro solemos caracterizar haciendo referencia al fin del Estado de bienestar, a la crisis de la sociedad del trabajo, a la inserción creciente de la ciencia y la técnica en los procesos productivos, a la mundialización de los flujos comerciales y financieros, tuvo en Ingeniero White hitos precisos: disolución de la Junta Nacional de Granos (1992), privatización del Ferrocarril Nacional General Roca (1991), reorganización del puerto como un ente autónomo (1992/3), privatización y ampliación del complejo petroquímico (1995/2000), radicación de empresas agroexportadoras de origen transnacional. (3)

La reconfiguración de aquel viejo orden dió lugar a nuevas formas de riqueza y de miseria, a nuevas maneras de repartir los beneficios y los costos derivados de la actividad económica en la zona, pero también a nuevos conflictos y modos de responder a ellos, en este nuevo siglo, por parte de las empresas y del Estado. La ampliación del polo petroquímico insumió, durante la segunda mitad de la década del '90, una inversión global de alrededor de 2.000.000.000 de dólares. Semejante cifra no fue destinada, sin embargo, al financiamiento exclusivo de edificios, equipos, insumos y salarios. En ese montón de plata hay que contar, además, los costos derivados de la puesta en marcha de un dispositivo que no existía con anterioridad a la privatización de estas empresas. Un artefacto complejo, hecho de articulaciones múltiples, en ocasiones sutiles, que tiene por función ya no la producción de polietileno, urea o soda caústica, sino de palabras, imágenes y acciones coordinadas en el campo de los medios, de la cultura, de la sociedad civil, sin las cuales el normal desenvolvimiento de la primera producción se vería seguramente dificultado.

Por cierto “vecinos”, “comunidad”, “organización”, no son solo palabras clave para nuestros museos estatales. Enseñando a conducir, a tirar la basura, a plantar árboles, “acercando la cultura a la gente”, financiando la obra pública o colaborando para organizar a las instituciones según criterios empresariales, las empresas se convierten en fábricas de civilidad. Factorías del lazo social destinadas a desactivar, o al menor a acotar, el descontento que su propio funcionamiento material genera. Un resultado no menor de dicha actividad es la percepción mayoritaria de que el presente modelo productivo es un “dato duro” de la realidad. Es decir, parte de nuestra naturaleza y destino, algo que ni siquiera podemos pensar en modificar.


2. AL GRANO

Seis grandes empresas transnacionales conforman el complejo agroindustrial radicado en este puerto: Terminal Bahía Blanca, Cargill, Moreno, Los Grobo, Toepfer y Louis Dreyfus Commodities. A través de las terminales de estas compañías se exporta el 20% de la producción del agro de nuestro país. Así se explica que durante el 2011 por Ingeniero White hayan circulado 8 millones de toneladas de granos, que  llegaron hasta acá sobre 60.000 vagones y 170.000 camiones (4), y fueron exportados por medio de más de 400 barcos que partieron navegando a través de los 45 pies de calado del canal principal de la ría. (5)

Mucho es lo que llega. Mucho también es lo que se va. Pero mientras la franja industrial que se erige entre ciudad y mar continúa extendiéndose, resulta difícil saber cuánta es la riqueza que en concreto queda para la ciudad como resultado de todo este proceso. Para avanzar en ese cálculo, es preciso tomar en cuenta la remuneración al trabajo y el pago de tasas municipales, es decir, los flujos de dinero que parten de las empresas y van hacia los trabajadores y el municipio. En cambio, no se consideran las remuneraciones al factor capital porque los accionistas se encuentran fuera de la ciudad. La remuneración al capital es plata que sale de Bahía Blanca hacia el lugar donde residen los dueños de las empresas.

De este cálculo resulta que de la riqueza generada en las empresas del complejo agroindustrial durante el año 2009 (244 millones de pesos), 34 millones fueron para los trabajadores y 1.5 millones para el municipio. Es decir, la riqueza generada en Toepfer, Terminal Bahía Blanca, Cargill, Moreno y Los Grobo se repartió de la siguiente manera: los trabajadores recibieron el 14% y el municipio el 1%. Gran parte del 85% restante se lo llevaron los dueños de las empresas. (6)

Poco es lo que reciben los trabajadores porque escasa es la mano de obra que estas compañías, con procesos de producción altamente automatizados, necesitan para funcionar, luego de concluidas las obras necesarias para su instalación. Según datos también del 2009, las empresas del actual complejo cerealero emplean de manera directa alrededor de 400 personas. Número sensiblemente menor a los más de 1000 trabajadores que supo emplear hacia los ´60 la Junta Nacional de Granos, hoy Terminal Bahía Blanca, luego de ser privatizada y pasar a estar bajo control de la compañía global de agronegocios Bunge, en 1993.

Si ponemos estos 400 empleos directos en relación con el total de empleos que hay en la ciudad de Bahía Blanca, podemos decir que sólo el 0,3% corresponden a las empresas cerealeras. En efecto, de cada 1000 personas que trabajan en Bahía Blanca, sólo 3 lo hacen de forma directa en el complejo agroindustrial.

¿Qué ha cambiado en Ingeniero White desde la construcción del primer muelle de hierro por parte de la Compañía Ferrocarril del Sud hasta hoy? ¿Qué se ha transformado desde entonces hasta este momento en que Toepfer está construyendo un nuevo muelle, Louis Dreyfus Commodities comenzó a operar recientemente en su propia terminal cerealera y se proyectan nuevas ampliaciones del área industrial? No cabe duda de que muchas cosas ya no son lo que eran. Pero lo que parece no haber cambiado es el arribo incesante de granos desde los campos de la pampa para ser exportados por las aguas de la ría hacia algún país más o menos lejano, y la profecía de algunos sectores de que este proceso supone, contra toda evidencia, el bienestar y la prosperidad infalible del conjunto de la sociedad que lo sostiene.



3. PLATA Y POLO

El Polo Petoquímico local está compuesto por seis grandes empresas: Dow Argentina, Solvay Indupa, Compañía Mega, Profertil, TGS y Petrobras. (7) En Bahía Blanca se produce más del 60% del total de los productos petroquímicos elaborados en el país. Del total de las exportaciones argentinas de esta clase, más del 50% corresponde a empresas del polo local, alcanzando en el año 2008 alrededor de 600 mil toneladas, por un valor cercano a los 640 millones de dólares.

Estas cifras destacan la importancia del complejo asentado en Ingeniero White en relación a la industria petroquímica nacional. Grandes números que suelen promocionarse con fervor, pero que contrastan con los porcentajes de riqueza que, al cabo del proceso, quedan en concreto en nuestra ciudad.

Dow Argentina, Solvay Indupa, Compañía Mega y Profertil, asociadas a partir de 2001 en la Asociación Industrial Química Bahía Blanca (AIQBB), emplearon en 2009 de forma directa a 1130 personas. Si ponemos en relación este número con el total de empleos en la ciudad durante el mismo periodo, se advierte que solo el 0,9% de los ocupados bahienses fueron contratados de manera directa por las mencionadas compañías. En efecto, de cada 1000 personas que trabajan en Bahía Blanca, sólo 9 lo hacen en el polo. Incluso si tenemos en cuenta los 2000 empleos indirectos que generan estas empresas, el porcentaje no varía de manera rotunda. Pasa del 0,9% al 2,5%.

La riqueza generada por las empresas de la AIQBB durante el año 2009 se repartió de la siguiente forma: los trabajadores recibieron el 6%, el municipio recibió el 0,50% y los dueños de las empresas se llevaron el 93,5%. (8)
  
empleos directos
1130
empleos en Bahía Blanca 
124.000
empleos directos / empleos en Bahía Blanca
0,90%
aporte directo
Remuneraciones
172 millones de pesos
Tasas
15 millones de pesos
aporte directo
187 millones de pesos
valor agregado
2900 millones de pesos
aporte directo / valor agregado 
6,50% (6% empleados, 0,50% municipio)

Entre lo que queda en la ciudad, también podríamos considerar lo que las empresas destinan a sus programas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE). Los datos de los que disponemos al respecto corresponden a Dow y, aunque se refieren al total de lo que dicha compañía denomina como “inversión social” en toda la Argentina, la mayor parte pertenece a Bahía Blanca, por encontrarse ubicado aquí su principal complejo productivo. En relación a la utilidad, en 2009 la inversión social representó el 0,7%. En 2010, en cambio, dicho porcentaje disminuyó al 0,3%. Es decir, por cada 1000 dólares que se llevaron los accionistas, sólo 3 se destinaron a programas de RSE.

De este modo, del 2009 al 2010, mientras la utilidad creció un 219%, la inversión social se redujo al 2%. Y si a la inversión social la ponemos en relación con las ventas netas, el porcentaje asignado se reduce a un exiguo 0,04 %. Veremos sin embargo cómo este porcentaje resulta clave en el sostenimiento del conjunto.

2009
2010
Ventas netas 
1436,3 millones US$
1607,7 millones US$
Utilidad
85 millones US$
185,8 millones US$
Inversión social
620.682 US$
610.706 US$
Inversión social / Utilidad
0,7%
O,3%
Inversión social / Ventas netas
0,04%
0,04%
    

4. DE "POLO DE CRECIMIENTO" A "ECONOMIA DE ENCLAVE" 

El surgimiento del polo petroquímico hacia fines de los años ´60 debe ser entendido en el marco de una profundización de la política económica nacional de industrialización sustitutiva de importaciones. Su localización en Bahía Blanca respondió en principio a la relativa proximidad de materias primas (en especial, de gas natural proveniente de la patagonia, el insumo básico del complejo) y a la existencia de un puerto de aguas profundas y de una importante red ferroviaria y vial. Sin embargo, no fueron estas las únicas consideraciones que se tuvieron en cuenta a la hora de ubicar el complejo en nuestra ciudad: en 1968, el Consejo Nacional de Desarrollo declaró al partido de Bahía Blanca “Polo de Crecimiento Provincial N°1 de la Región del Comahue”. Esta medida, que impulsó la realización de otras inversiones en el área portuaria, como la construcción del elevador de granos número 5 y la ampliación del muelle de carga general, propició también el inicio de la construcción de industrias petroquímicas en nuestra ciudad.

La implantación del complejo surgió fundamentalmente de una decisión del gobierno nacional. Odisio plantea que “ello obedecía al paradigma reinante en la posguerra, el `funcional´, que tenía como objetivo la `promoción industrial´ de las regiones rezagadas impulsada desde la administración central del Estado (es decir, de arriba hacia abajo) para lograr polos de crecimiento, jerarquizados y fuertemente controlados.” Por detrás del impulso del Estado al proceso de industrialización sustitutiva de importaciones, se encontraba la noción de que “dado que el crecimiento económico no se propaga de manera geográficamente uniforme o entre sectores, para lograr el desarrollo era necesario implantar empresas (industriales sobre todo) que motorizaran ese proceso volcando externalidades positivas al resto de los actores regionales”. (9) Por lo que, si bien no fue el factor decisivo, se esperaba que la implantación del complejo petroquímico tuviera un impacto económico marcado sobre el espacio local.

Sin embargo, debido a los vaivenes de la historia política y económica argentina, el funcionamiento pleno del polo fue administrado por el Estado durante un lapso relativamente breve de tiempo. La puesta en marcha de todas las plantas del complejo se produjo recién en 1986, y ya en 1990 comenzó a modificarse su esquema organizativo, con la venta a privados de sus plantas satélites. Finalmente, hacia fines de 1995, el complejo fue privatizado en su totalidad, quedando bajo control de grandes empresas transnacionales que impulsaron la ampliación de su capacidad productiva. Desde entonces, la dinámica de acumulación que adoptó el complejo no hizo más que acrecentar el flujo de dinero que se canaliza hacia afuera de la ciudad y del país. “Entre 2000 y 2002 (con la entrada de la compañía separadora de gases MEGA), el valor agregado por las cuatro empresas principales del complejo se quintuplicó, mientras los beneficios recibidos por los trabajadores creció el 25%. A su vez, en un lapso de apenas 5 años (entre 2002 y 2005), el valor agregado total creció un 233% mientras que lo que quedó en la región apenas se incrementó en un 17%”. (10)

Fue así que el polo terminó por adquirir el carácter de una "economía de enclave" en tanto emplea una cantidad limitada de mano de obra, tiene escasa capacidad para generar encadenamientos productivos a nivel regional y transfiere al exterior ganancias cuantiosas. (11) Pero el concepto de "enclave", cerrado en relación al entorno inmediato pero no a las dinámicas globales del capital, sólo es aplicable en términos económicos. Al mismo tiempo que genera una incidencia en la economía local menos significativa de la que aparenta, el complejo industrial produce un alto impacto socioambiental, ya que, por un lado, consume de modo intensivo bienes comunes como el gas y el agua potable, al tiempo que ocupa buena parte del territorio costero antes dedicado a la recreación, y por el otro, sus desechos y accidentes (escapes, explosiones), generan constante incertidumbre con respecto a la contaminación del aire, de las aguas del estuario y de los suelos, comúnmente asociados, sin que esto pueda darse por comprobado, a la crisis de la pesca artesanal, al deterioro de las viviendas e incluso a problemas de salud de la población. (12)
5. LA COMUNIDAD EN CUESTION

Los números del sector agroexportador y del sector petroquímico nos ayudan a dimensionar los modos en que se reparten hoy los beneficios y los perjuicios derivados del modelo productivo implantado en este puerto en los años 90. La riqueza nunca es "abstracta". (Si estas cifras lo parecen, ¿será porque, de todo ese dinero que contabilizan, poco queda por acá?). De hecho, en torno a estos números se articula toda una historia de demandas por parte de distintos sectores de la comunidad. Whitenses y bahienses están lejos de resultar actores secundarios de un proceso que, iniciado hace dos décadas, ha generado en el tiempo distintos conflictos, distintos modos de expresar reclamos y reivindicaciones, y distintas maneras de responder a ellos por parte de las compañías y del propio Estado.

La movilización ante los escapes de cloro y amoníaco en el año 2000, las protestas derivadas de la crisis de la pesca artesanal (2001-2009) y el movimiento asambleario contra la extensión del dragado del canal principal de la ría hacia la zona de General Daniel Cerri (2010-2012), son ejemplos contundentes al respecto. También lo es la vasta operación de ingeniería social y cultural que las empresas por separado, de manera conjunta, y en acuerdo con distintos estamentos del Estado, han implementado en el área de los medios de comunicación (13), la educación, la actividad cultural y la gestión de problemas públicos y comunitarios, en función de volver su doble contabilidad de ganancias y daños no sólo un hecho aceptable sino incluso deseable, ineludible a la hora de concebir el sostenimiento y la prosperidad de este sitio. 

El punto es que los cambios que vivió Ingeniero White a partir de la década del noventa no sólo modificaron la relación de los vecinos con el espacio que habitan, sino su propia manera de entender y organizar la comunidad que constituyen, en la medida en que dicha comunidad es a su vez constituida por la intervención activa de las políticas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) en la dinámica de la mayoría de las organizaciones vecinales de la localidad. Antes que ajeno, el origen de nuestro propio museo resulta un caso testigo de este proceso. (14) Si, por un lado, un simple repaso al pasado whitense vuelve inconcebible, antes como ahora, la idea de una comunidad aislada de las idas y vueltas de la historia de la ciudad, del país y del mundo, también resulta evidente que en las últimas décadas el vínculo entre comunidad, capital y Estado ha variado su eje y complejizado sus formas. Allí donde la cuestión del trabajo, mediada por cámaras patronales, oficinas estatales y sindicatos, estaba en el centro de los consensos y conflictos de otras épocas, la imbricación cotidiana de los departamentos de relaciones públicas de las compañías con las sociedades de fomento, las cooperadoras y los clubes de este pueblo, sugiere que es la propia vida de la comunidad, y no solo ya la de sus trabajadores -necesarios en menor cantidad para la operatoria portuario industrial-, la que se encuentra hoy en el centro de la escena. Afirmar esto no supone poner en duda las buenas intenciones de fomentistas, funcionarios corporativos y estatales. Tampoco se trata de asumir entre unos y otros lazos de subordinación directa, al margen de astucias y discusiones. En ese mismo contexto nos movemos. Y, demás está decir, ninguna de las mejoras para la población obtenidas por vía de las ayudas del "sector privado" puede considerarse poco relevante. Pero su importancia es tan difícil de soslayar como lo son los límites a los reclamos que a través de ellas se consolidan. Al mismo tiempo que atienden a esta o aquella necesidad, las ayudas privadas directas o indirectas, están destinadas a sancionar un orden con jerarquías claras, en el que existen reclamos "viables" e "inviables", modos "correctos" e "incorrectos" de plantearlos, e interlocutores "válidos" o "inválidos" ante el poder económico y político.

Documentar en forma pormenorizada este proceso resulta, en buena medida, una tarea pendiente. Aquí bocetamos apenas algunos hitos de su evolución. Hasta mediados de los años noventa, momento de su privatización completa, las compañías petroquímicas o bien no contaban con áreas de relaciones públicas o el rol de las mismas era acotado. Es en el organigrama de las empresas en poder de capitales trasnacionales que las oficinas encargadas de atender la relación con la comunidad comienzan a tomar protagonismo. Un hecho que caracteriza el mencionado paso a manos privadas es la adopción, en 1995, del proceso APELL, un programa de las Naciones Unidas de "concientización y preparación" de la comunidad para "manejar efectivamente los accidentes y evitar que se transformen en catástrofes". Cinco años más tarde, serían justamente dos accidentes que solo la dirección del viento no transformó en catástrofes, los que cambiarían la relación entre comunidad, capital y Estado. Los escapes de cloro en Solvay y de amoníaco en Profertil, sucedidos en agosto y septiembre de 2000, desencadenaron un movimiento de protesta, con acampes en los portones de acceso a las propias compañías, que determinó la sanción, en noviembre de ese mismo año, de la Ley Provincial 12530, por la que el control de la actividad industrial pasó de la órbita provincial a la municipal, creándose el Comité Técnico Ejecutivo (CTE) e imponiéndose una "tasa ambiental" a la actividad petroquímica para financiar al nuevo organismo. (15) Del intento de concientizar a la comunidad acerca de riesgos industriales que debían darse por asumidos, se pasaba a discutir acerca de las posibilidades de control efectivo de las compañías e incluso, aunque hoy parezca extraño, sobre su lisa y llana reubicación. De allí que la protesta impulsara también, del lado corporativo, la creación de la AIQBB y con ella, el inicio de acciones coordinadas entre las empresas del polo en función, entre otras cosas, de "mejorar la convivencia" en un momento crítico de la relación.

El comienzo del nuevo siglo resultaba difícil para Ingeniero White también en otros aspectos. La crisis ambiental local coincidió con la crisis económica nacional que derivó en el derrumbe del gobierno de la Alianza a fines de 2001. Dicha situación fue determinante para el establecimiento de un nuevo giro en el vínculo entre vecinos e industrias: plazas, bicisendas, talleres de capacitación, medicamentos, fue lo que el consorcio industrial ofreció a una población llena de carencias en momentos en que un Estado desintegrado no daba respuestas. Una de las acciones pioneras en tal sentido fue el programa SOLES (Solidaridad Empresaria en las Escuelas de Ingeniero White), que consistió en un comienzo en la provisión por parte de las empresas de un complemento alimentario para los alumnos de los establecimientos educativos de la localidad. Junto con la “copa de leche”, llegaron luego a las escuelas estatales los talleres de química, los sitios de confinamiento, los barbijos y los simulacros para entrenar la “adecuada respuesta” de chicos y jóvenes ante posibles accidentes industriales. (16) 

Más cerca en el tiempo, y en correlato con la recuperación económica del país, el otro hito ineludible en esta somera historia es la firma, en septiembre de 2010, del "Plan Director para la Localidad de Ingeniero White" refrendado entre el municipio, el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, el Consorcio del Parque Industrial y las compañías YPF, Dow Argentina, Profertil, Solvay Indupa, Mega, Cargill, Terminal Bahía Blanca, Oleaginosa Moreno Hnos., Patagonia Norte, Louis Dreyfus Commodities, Toepfer International, Bahía Petróleo, Central Térmica Piedra Buena y Petrobras. Al menos dos rasgos distinguen al Plan Director de iniciativas anteriores. En primer lugar, se trata de la primera acción destinada al conjunto de la comunidad local, concertada por la gran mayoría de las empresas radicadas en este puerto y por un importante número de organizaciones intermedias. En segundo, el Estado municipal, hasta ese momento abocado a funcionar, a través del CTE, como órgano de control de las compañías, asume además el papel de gestor de fondos provenientes de las mismas empresas cuyo desempeño debe fiscalizar, convirtiéndose así en un mediador entre el sector privado y las organizaciones de la comunidad. El plan prevé la inversión, en el lapso de cuatro años, de 40 millones de pesos aportados mayoritariamente por el sector petroquímico y el sector agroexportador destinados al "fortalecimiento de la identidad sociocultural portuaria y la mejora de la calidad de vida de los whitenses". En promedio, 10 millones de pesos anuales que, comparados con los 3.503 millones de dólares exportados en 2010 a través de este puerto (aproximadamente 14.012 millones de pesos tomando en cuenta la cotización de aquel momento), equivalen al 0,71 % del dinero movilizado en Ingeniero White sólo en aquel año. (17)


6. JUEGO DE LA COPA Y LEY DEL EMBUDO

Si la privatización y ampliación del Polo y la llegada de las trasnacionales de agronegocios se dieron en un contexto de franca retracción del Estado, o de franca acción del Estado en función de desarticular muchas de sus funciones anteriores, la actividad del complejo portuario local coincide, de 2003 a esta parte, con un periodo en el que el gobierno nacional vuelve a concebir al sector estatal como un agente activo tanto del desarrollo económico como de la distribución social de la riqueza. Pongamos entonces el panorama hasta aquí expuesto en perspectiva con el horizonte más amplio de la nación.

Este es un listado de las 30 empresas que en Argentina más exportaron durante el ya mencionado año 2009:

Cargill, Bunge, Repsol YPF, LDC, Aceitera General Deheza, Molinos Río de la Plata, Nidera, Siderca, Vicentin, Pan American Energy, AC Toepfer, Minera La Alumbrera, ADM, Asociación Cooperativas Argentinas, Toyota, Oleaginosa Moreno, Noble Argentina, Ford, Wolkswagen, Peugeot-Cirtroen, Petrobras, Aluar, Dow Arg., Compañía Mega, Mercedez Benz, Fiat, Minera Arg. Gold, Shell, Esso e Iveco.

Siete cerealeras, siete automotrices, cinco aceiteras, cinco petroleras, dos petroquímicas, dos mineras y dos siderúrgicas "se quedaron en un año con 41.136 millones de dólares, el 73,9% de los 55.669 millones que ingresan por exportaciones.” (18)  De las 30, al menos 9 forman parte del complejo industrial de Bahía Blanca: 5 cerealeras y 4 petroquímicas. En el conjunto, es crucial la importancia de las compañías de capital transnacional: “Entre las 500 empresas más grandes del país, 292 son extranjeras. Producen el 75% del total, obtienen el 86,6% de las utilidades totales, generan el 56,4% del empleo, invierten el 81,5% y exportan el 77,9% del total.” (19) También es importante tener en cuenta el tipo de actividad que desarrollan: 21 de las 30 empresas mencionadas, entre ellas, las 9 presentes en Ingeniero White, desarrollan actividades de tipo primario extractivo.

Lo que estos indicadores insinúan es que, así como el capital transnacional concentrado en el sector primario motorizó durante la última década el crecimiento récord de la economía argentina, también preserva un importante poder de mando sobre ella, financiando pero al mismo tiempo limitando tanto el desarrollo de una industria nacional diversificada y a su vez integrada en cadenas de valor, como las medidas destinadas a reducir la desigualdad social que distinguen positivamente al ciclo kirchnerista de gobiernos anteriores. Profunda es la brecha que separa a la distribución empresarial de la distribución social de la riqueza. El Estado se presenta como el puente capaz de salvar dicho abismo, desempeñando un rol sin duda más activo en relación a épocas previas, pero bajo la convicción o, dadas las relaciones de fuerzas y los juegos de alianzas, el condicionamiento de sostener e incluso ampliar una matriz productiva instalada justamente durante la última década de siglo anterior. (20)

Los puertos son nodos claves en este paradigma de producción que abarca, con matices, a buena parte de Sudamérica, y que se caracteriza por la inserción internacional de los países de la región como proveedores de materias primas a través de la explotación intensiva de sus “recursos naturales” (monocultivo de soja transgénica, megamineria, explotación petrolera, depredación pesquera),  el desarrollo de "entramados productivos" débilmente anclados a las comunidades locales, y un impacto socioambiental no menor sobre las mismas. (21) Sucesos que marcan el presente de la ciudad, como los proyectos de extensión del dragado de la ría y del sector industrial hacia la zona de Cerri o la llegada a puerto de la minera Vale, no pueden entenderse, creemos, al margen de dicho contexto.

Así como los defensores del neoliberalismo solían representar a principios de los noventa la distribución "espontánea" de la riqueza a cargo del mercado a través de la imagen de una copa que, una vez llena, se derramaba sobre el conjunto de la sociedad, las políticas de atención de las demandas y de atenuación de los conflictos en la zona de Ingeniero White durante la última década, tal vez podrían figurarse bajo la forma de un embudo que es agitado de vez en cuando. Un embudo es una copa sin base, una copa agujereada, imposible de llenar, a través de la que las riquezas se escurren sin volcarse. La tarea compensatoria consistiría en sacudir con más o menos fuerza ese embudo, para que el mayor número posible de gotas salpiquen, cuidando al mismo tiempo que nada rompa o dificulte el funcionamiento del mecanismo.

Ante este panorama, resulta difícil postular continuidades o rupturas netas entre lo que en este lugar sucede hoy y lo que sucedía hace diez o quince. Difícil, también, sacar conclusiones tajantes acerca de lo que los cambios y permanencias registradas en dicho lapso supondrán a futuro. En este puerto, los acontecimientos del pasado reciente nos sugieren que las continuidades mantenidas a rajatabla pueden derivar en conflictos generados “de abajo hacia arriba”, así como ciertos cambios, promovidos a tiempo “de arriba hacia abajo”, han resultado útiles para prolongar, e incluso profundizar, el orden en marcha. Allí donde “neoextractivismo” y “neodesarrollismo” entrelazan sus lógicas, los procesos se complejizan. Esta es, desde luego, una historia con final abierto.





Notas



(3) "En términos de relaciones económicas, la globalización planteó una nueva división internacional del trabajo que acentuó aún más las asimetrías entre los países centrales y periféricos. Así, se trata de una tendencia de los países del norte a desplazar fuera de sus fronteras las primeras fases de la actividad extractiva que abarca incluso las primeras etapas de los procesos, privilegiando el medio ambiente local pero a costa de un mayor deterioro del medio ambiente global, y particularmente de los países del sur cuyos territorios son utilizados como fuente de recursos y sumidero de residuos (Naredo, 56).
 
En consecuencia, la actual etapa expresa una demanda cada vez mayor de los países desarrollados hacia los países dependientes, en términos de materias primas o de bienes de consumo, lo cual aparece reflejado en la consolidación de una matriz productiva de corte extractivista, basada en la sobre-explotación de recursos naturales y en la expansión de las fronteras hacia territorios antes considerados como 'improductivos': la megaminería a cielo abierto, la privatización de tierras, la construcción de grandes represas, el boom de los agro-negocios basados en los transgénicos y la siembra directa, los proyectos de infraestructura previstos por el IIRSA y los llamados  biocombustibles, ilustran a cabalidad esta nueva división territorial y global del trabajo entre el Norte y el Sur en el contexto del capitalismo actual, que repercute en una “desigual distribución de los conflictos ecológicos” (Martínez Alier: 2004) y territoriales. (…)
Lejos de cualquier linealidad, este escenario va instalando a los diferentes gobiernos latinoamericanos, y muy particularmente a aquellos que se consideran de centro izquierda y de izquierda, frente a nuevas tensiones y conflictos, por no decir verdaderos dilemas y contradicciones visibles en la colisión incipiente entre, por un lado, las luchas por la defensa de la tierra y el territorio, en nombre de los “bienes comunes”; y por otro lado, el afianzamiento de matrices productivas, orientadas al mercado externo, en nombre de un discurso neodesarrollista, con base extractivista."

Svampa, Maristella y Sola Alvarez, Marian "Modelo minero, resistencias sociales y estilos de desarrollo: los marcos de la discusión en la Argentina", en: Ecuador Debate, n 79, Quito, pp. 105-126. En línea: http://www.maristellasvampa.net/archivos/ensayo49.pdf

(4) Suplemento especial “18 aniversario del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca”, La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 1 de septiembre de 2011, pp. 14-15.

(5) Consorcio de Gestión del Puerto De Bahía Blanca, [Estadísticas] “Tipo de productos y cantidad de buques por terminal. Año 2011”. Disponible en línea: http://www.puertobahiablanca.com/.

(6) Centro Regional de Estudios Económicos Bahía Blanca Argentina, “Aporte de las grandes empresas del complejo industrial y portuario”, en: Indicadores de Actividad Económica, n°113, Bahía Blanca, noviembre 2010, pp. 20-32.
Dentro de ese 85 % restante resulta preciso deducir lo que tributan las empresas agroexportadoras al Estado Nacional en concepto de retenciones. Pero vale aclarar que el monto que estas empresas liquidan al fisco recae sobre los productores agropecuarios. De allí se comprende que el conflicto con el gobierno por la Resolución 125 haya sido impulsado, en primer lugar, por  los  propios productores.

(7) En esta sección consideramos, sin embargo, sólo las cifras correspondientes a las empresas reunidas en la Asociación Industrial Química de Bahía Blanca (AIQBB), es decir, Dow Argentina, Solvay Indupa, Compañía Mega y Profertil, ya que la información de la que disponemos proviene de un informe del CREEBBA encargado por la propia AIQBB  en no se considera a TGS y Petrobras: CREEBBA (Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca), "El sector petroquímico durante 2009", en: Indicadores de la Actividad Económica n 109, Bahía Blanca, marzo 2010, pp. 20-27.

(8) Dow Argentina, Departamento de Asuntos Públicos, Balance de sustentabilidad 2009-2010, 2011.

(9) Tolcachier, Fabiana, "Historia del pueblo de puerto. Ing. White", Ingeniero White, Museo del Puerto (mimeo).

(10) Odisio, Juan Carlos, "El complejo petroquímico de Bahía Blanca: una historia sinuosa", en: Estudios Ibero Americanos, v. XXXIV, n. 2, PUCRS, diciembre de 2008, pp. 114-129.

(11) Viego, Valentina, “El desarrollo industrial en los territorios periféricos”, EdiUNS, Bahía Blanca, 2004.

(12) Rajaduras en paredes y techos derivadas del hundimiento de terrenos producido por el descenso de las napas de agua del subsuelo ocurridos tras el asiento de estas grandes estructuras edilicias en el frente costero de la ciudad.

(13) Heredia Chaz, Emilce “Las representaciones de la Sustentabilidad en Noticias del Polo de la Asociación Industrial Química de Bahía Blanca (2004-2008), en III Jornadas Hum.H.A., Departamento de Humanidades, Área Historia del Arte, Universidad Nacional del Sur. Disponible en línea: http://www.jornadashumha.com.ar/PDF/2009/Heredia%20Chaz.pdf

(14) Constituído en un inicio como "sala de conservación" gracias a la obtención de un subsidio de la Fundación Antorchas por parte de la Asociación de Amigos del Museo del Puerto en el año 2002, Ferrowhite se benefició de la ayuda extraordinaria de dos contrapartes locales exigidas por la mencionada fundación para concretar su aporte. Tales contrapartes fueron cubiertas en partes iguales por la Municipalidad de Bahía Blanca y la empresa PBB Polisur (Dow Chemical, en la actualidad). 

(15) A través de esta misma ley se crea también el CCyM (Comité de Control y Monitoreo), integrado por representantes del gobierno municipal, las empresas, las universidades locales, ONGs y sociedades de fomento.

(16) “Cambiá la cabeza. Peluquería y debate”, ciclo de encuentros con vecinos de Ingeniero White y barrios próximos al puerto realizado en Ferrowhite (museo taller) entre mayo y diciembre de 2011. 

(17) CREEBBA (Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca), “Una mirada de las exportaciones por Bahía Blanca en 2010”en: Indicadores de actividad económica n° 119. Disponible en línea: https://docs.google.com/file/d/0B4AAo_3Xvl49YTc1ZmJmMTAtOWRhMS00ZGY5LWI1ODktNTA5YjE4Y2JjYmJm/edit?pli=1

(18) Genoud, Diego y Rosales, Diego, “Reparto en el purgatorio” en: revista Crisis, n°5, Buenos Aires, junio/julio de 2011. Los datos citados en el artículos provienen de un cuadro elaborado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas en base a cifras de la revista Prensa Económica.

(19) Genoud, Diego y Rosales, Diego, “Reparto en el purgatorio” en: revista Crisis, n°5, Buenos Aires, junio/julio de 2011. Estos números surgen de la Encuesta Nacional a Grandes Empresas elaborada por el INDEC.

(20) Si, por un lado, la actividad extractivista mantiene su importancia a pesar de los cambios políticos continentales hacia la izquierda, por el otro, los gobiernos progresistas de la región han buscado, con distinta suerte, modificar el esquema heredado de distribución de los excedentes generados por dichas producciones.  En nuestro país, el conflicto derivado del intento por parte del gobierno nacional de incrementar en 2008  las retenciones al sector agropecuario es un ejemplo de la dificultad que implica dicha tarea, en la medida en que involucra no solo el interés de las trasnacionales, sino el de las elites locales asociadas a sus negocios. Por otra parte, la reestatización de YPF a principios de 2012, sin que suponga, al menos en lo inmediato, una reducción de los impactos negativos del “extractivismo”, resulta una medida que va contrapelo del predominio de los capitales extranjeros sobre la propiedad y objetivos de gestión de dichas explotaciones.

(21) Gudynas "Diez tesis urgentes sobre el nuevo extractivismo. Contextos y demandas bajo el progresismo sudamericano actual”, disponible en línea: http://es.scribd.com/doc/52945770/Diez-tesis-urgentes-sobre-el-nuevo-extractivismo-de-Gudynas