martes, 9 de agosto de 2011

ROSA Y REGLAMENTO



El que llegaba tarde a Talleres Bahía Blanca, o faltaba sin aviso, sabía que el supervisor lo iba llamar, que tenía que ir a la oficina pero también, que el único consuelo, antes de dar "el explique", o al recibir la notificacion de la aplicación del reglamento, era que, cualquiera fuera la mala noticia, se la iba a comunicar Rosa, hermosa, con sus dieciocho-veinte años, voz suave y modales dulces.

Rosa Calamante estuvo 17 años en Talleres Bahía Blanca Noroeste, ente 1976 y 1993, en la oficina de personal, sueldos y pedidos de materiales.

Ella, junto a Viviana Padellaro, Patricia Martínez, Liliana Remundini, Marta Alvarez, Graciela Gigliotti, Liliana Gimenez y Alicia Rossi (algunas de ellas, estudiantes de sicología en el Juan XXIII, otras docentes, asistentes educacionales) fueron las primeras mujeres que trabajaron en Talleres, acá en Bahía Blanca, como parte de la iniciativa de quien era jefe en esos años, el ingeniero Domenech. 



En Buenos Aires  había mujeres en Ferrocarriles desde años, lo que pasa es que acá, en Bahia... El taller era un lugar machista, donde la mujer ... vos decis lo mismo, pero si lo decía un hombre: “pero acabo de decir lo mismo”, "ah, pero lo dijo él". Hubo que luchar con eso, las opiniones... Se imaginaron que las chicas iban a ser mas dóciles, pero las mas combativas eramos las mujeres, el grupo de las sicólogas, veían injusticias, las planteaban directamente, los hombres no cuestionaban a ningún jefe, las mujeres en cambio cuestionaron algunas cosas... viste donde hay mujeres... 


  
Tal vez por la formación recibida o por una especial sensibilidad común, hay un punto en estas entrevistas al "personal femenino" que se repite: uno de los impactos más fuertes que produce el taller tiene que ver con el uso de las palabras: 

Para mí era chino, te dictaban, te dictan nombres de elementos que no escuchaste en tu vida, nunca, vos venís de una carrera que nada que ver, nombres de cosas de trenes, nombres inusuales, hollín, estopa, todo lo que se hablaba ahí, era todo raro.

viernes, 5 de agosto de 2011

¿QUÉ TIENE QUE VER EL REACTOR TUBULAR DE DOW CHEMICAL CON LA MÁQUINA DE COSER DE UNA FÁBRICA DE BOLSAS?

Últimamente en el museo nos andamos haciendo una pregunta. La abordamos por un lado y por el otro, la damos vuelta, la desplazamos, la deshacemos y volvemos a esbozar. Es que aproximarnos a una respuesta no nos parece simple.

Ida Muhamed, ex trabajadora de la fábrica de bolsas para cereal C.A.D.E., 
durante el último encuentro de "Cambiá la cabeza. Peluquería y debate." 

  
La pregunta nace de la tarea cotidiana de continuar pensando el museo, observando el espacio que ocupa, mirando los objetos que almacena. El suelo del taller, la tenaza de herrería, el crisol de fundición llevan las marcas del desguace. Nos hablan de un mundo productivo hoy deshecho, que ya no existe. Sin embargo ¿de qué modos podrían ayudarnos a comprender lo que vino luego, lo que ahora tenemos?

La destrucción del anterior sistema productivo implicó la construcción de uno nuevo. O más bien, ¿no habrá sido que para continuar por las sendas del “imperioso desarrollo”, se logró presentar como ineludible la necesidad de acabar con lo que había? El actual complejo industrial y portuario se erigió a partir, por sobre e incluso a pesar de lo que existía previamente.

Al mismo tiempo que se puso en funcionamiento ese dispositivo que la muestra del museo llama Bomba de Evaporación y Vaciamientocon el cual se ejecutó la privatización de los ferrocarriles, la reestructuración del puerto, el desguace de la usina… comenzó a operar otra máquina, a la que generalmente se conoce con el nombre de globalización o neoliberalismo. Desde entonces, arribaron a White grandes empresas transnacionales, el puerto se llenó de camiones, los procesos industriales sufrieron una fuerte automatización, y hasta se puso en marcha una ingeniería social de especiales características que hoy reconocemos en el término Responsabilidad Social Empresaria. Todo lo anterior ocasionó enormes cambios no sólo en los modos de producir las cosas, también en el día a día de la vida de la gente.

Esta Gran Transformación es la que ahora nos proponemos trabajar en el museo. Abordar estos cambios no es más ni menos que pensar, charlar y debatir sobre muchos de los problemas que White y la ciudad de Bahía Blanca toda atraviesan hoy.

Es por eso que para empezar fui a hablar con Ida, porque si alguien conoce de lo que pasó en White, pero además de sus luchas actuales, es ella.

Me encontré con que en el relato de Ida es posible señalar con el dedo este cambio de época del que venimos hablando. Ida me habló de la marea debajo de la casa de chapa en la que vivió durante su niñez donde ahora está la Termoeléctrica, de su padre que trabajaba en la Junta Nacional de Granos, de su propio trabajo como costurera en las fábricas de bolsas para cereal, de su esposo que era maquinista, de las tardes de playa en el zanjón y en Galván junto a familia y amigos… de lugares, oficios y tardes que hoy ya no son igual. Pero además, y sobre todo, me contó de los olores y ruidos que producen las empresas petroquímicas que se encuentran a poco más de una cuadra de la que es ahora su casa en el 26 de Septiembre, de los frecuentes reclamos al 911, de la tristeza por la falta de trabajo. Lo admirable en Ida es que el recuerdo de lo que fue White es actualizado desde los problemas y las luchas del presente y, así como aparece la nostalgia por lo perdido, también se hacen presentes el amor que tiene por White y la esperanza por que las cosas puedan estar mejor.









Acá Ida nos comparte un texto escrito por ella, que leyó en abril pasado en la Sociedad de Fomento de Ingeniero White ante autoridades del Consorcio de Gestión del Puerto, para pedir por la preservación del frente marítimo de la ex usina General San Martín.


Ah, hoy la señora Muhamed cumple años. ¡Feliz cumple, Ida! 

lunes, 1 de agosto de 2011

MENSAJES EN BOTELLAS

Ayer despedimos las vacaciones presentando “Mensajes en botellas”, el libro en el que Mirta Colángelo recoge la historia que ella y sus socios en eso de hacer de la lectura y la escritura actos de deseo y disfrute, sembraron hace mucho, veinte años ya, en las aguas de la ría.


Ayer fue la tarde en la que Martín Marzullo, aquel pibe que a los 8 años lanzó una botella desde el Muelle Nacional,  y Jorge Pérez, el trabajador del puerto de Coronel Rosales que la juntó, se volvieron a encontrar. Una tarde soleada y fría en la que los mensajes con tapita se multiplicaron, ahora preocupados por el destino de esas aguas a navegar, hasta colmar la Fontana di Arrieta, nuestra fuente de los deseos de fabricación china.

En fin, ayer fue la tarde en la que este museo que se sueña eficiente como un taller, se puso al servicio del poder tremendo del vehículo más lento y azaroso del mundo, que no son las botellas, sino esa “educación por el arte” a la que Mirta le dedica su vida.

jueves, 28 de julio de 2011

miércoles, 27 de julio de 2011

LOS CAMINOS DEL AGUA

El próximo domingo, a las 16:30 hs., presentamos “Mensajes en botellas”, libro de Mirta Colángelo editado por el museo con diseño e ilustraciones de Carlos Mux y Guillermo Beluzo. 



Allá por agosto de 1991, los chicos del taller de lectura y escritura de La Casa del Sol Albañil llegaron hasta los muelles del puerto de Ingeniero White -entonces era un poco más fácil- con botellas llenas de mensajes que lanzaron a las aguas de la ría. En este libro Mirta nos cuenta qué pasó con esas botellas, cuál fue el itinerario de sus palabras en ese otro mar (hoy nos despertamos líricos) que es el tiempo.

Pero como esta no es otra que la propia historia de Mirta y su fe inquieta en la educación por el arte, este domingo vamos a aprovechar para escribir y embotellar junto a ella nuestros propios mensajes. Sueños, deseos y reclamos que serán lanzados a la Rambla, si la marea está alta o, en su defecto, a la Fontana di Arrieta. 


La tarde se llenará de susurros, en su auto feo llegarán las chicas de La Mar en Coche y como corresponde a un taller en vacaciones, a la hora de la merienda comeremos tuerquitas. Ah, también tenemos pensado coronar a la Reina del Mar. Ustedes ya se imaginan quién es. Para nosotros, su palabra es ley:

“En tiempos en los que se prestigia la inmediatez, lo urgente, la supuesta ultra comunicación que ofrece la tecnología, creer en la espera, en el camino del agua, en el azar, en los encuentros a deshora…  puede ofrecer disfrutes impensados.”

Mirta Colángelo es educadora por el arte, narradora oral y susurradora. Desde hace más de 30 años coordina talleres de escritura creativa y de animación de la lectura. Recibió, entre otros, el premio “Pregonero” otorgado por la Fundación El Libro de Buenos Aires. Es coautora de los libros “Los nuevos caminos de la expresión” (Colihue,1990) y “Artepalabra” (Lugar, 2007), y cofundadora de la Revista objeto Vox (Arte + Literatura).

lunes, 25 de julio de 2011

LA FÁBRICA DE CIUDADES



El domingo pusimos en marcha "La fábrica de ciudades". Alrededor de setenta chicos trabajaron ensamblando más de trescientos cincuenta círculos, triángulos, óvalos, rectángulos y cuadrados fabricados en este museo taller a partir de recortes de fibrofácil. Arrancamos levantando edificios y barrios por separado para preguntarnos después -delicada cuestión- cómo se juntan, qué relaciones establecen entre sí. El desafío para los pibes urbanistas no fue tan distinto al que asumen los grandes a la hora de dar forma a nuestra ciudad: cómo construir de manera participativa, teniendo en cuenta el conjunto y, al mismo tiempo, el interés de cada uno. Los resultados están a la vista. 
  

 

jueves, 21 de julio de 2011

PIBES URBANISTAS



¿Ya fuiste al shopping, ya sacaste a pasear al perro, ya diste mil vueltas con la bici, ya jugaste a la pelota, a la “Play”, al ludo, al “Counter”, a la perinola, a la “Wii”? Qué tal si ahora fundamos una ciudad. En Ferrowhite estamos fabricando los ladrillos de una metrópoli que solamente entre todos podemos construir. Bahía cambia a toda velocidad y en el museo tratamos de entender cómo. ¿Nos ayudás?

La fábrica de ciudades. Taller de urbanismo para chicos. 
Domingo 24, desde las 15 hs.

martes, 19 de julio de 2011

LA FÁBRICA ARRANCÓ CON FERIA

Las vacaciones empezaron en Ferrowhite con la primera Feria de Artesanos Whitenses. Los “microemprendedores” del puerto coparon el museo para mostrarnos lo que hacen, que no es poco. Pase, vea, y si gusta, lleve. 
  

domingo, 17 de julio de 2011

LA GRAN TRANSFORMACIÓN

Leandro Alonso (el cuarto desde la derecha) y sus compañeros de
2ºA Polimodal de la Escuela de Comercio de Bahía Blanca

¿Cómo comprender un paisaje como este que nos rodea, hecho de puentes, chimenea de ladrillos, inmensos elevadores de cereal, castillo-usina en ruinas, playita a punto de ser rellenada, muelle de más de un kilómetro de longitud con inmenso buque rojo amarrado en su extremo, planta de silos atiborrada de camiones, chimenea de central termoeléctrica con chorro de humo blanco en su cúspide?

¿Cómo hacer "sentir" - a través de lo que se ve, lo que se oye, lo que se huele - que la retórica del "vaciamiento" producido por las privatizaciones de los años 90 enmascara, en realidad, la puesta en marcha de otro sistema productivo, en pleno funcionamiento?

¿Cómo y a través de qué vueltas se puede hablar tanto del modelo agroexportador a principios de siglo XX como del auge de la actual agroindustria extranjerizada?

El viernes 15 de julio vinieron los chicos de 2º A polimodal de la Escuela de Comercio dependiente de la UNS junto a la profesora Patricia Jorge para pensar y analizar, desde el entorno y la muestra misma del museo, el impacto de la reforma del Estado en el ferrocarril a escala local: el predominio del transporte por camiones en el puerto, el cierre de talleres ferroviarios y del galpón de máquinas de Ing. White, jubilaciones anticipadas, retiros "voluntarios" y despidos masivos, la contundente presencia de industrias que generan poco empleo, mucha riqueza que no se queda e inconmensurable impacto en el ambiente, el funcionamiento de los ferrocarriles privatizados en función de la exportación de granos, de la industria petroquímica y la minería...

Todo esto que se formula así de un modo general se basa en historias con nombre y apellido: algunos de los videos producidos en el museo dan voz y rostro a quienes testimonian su propia vivencia de esa historia; y Pedro Caballero, presente, cuenta también su historia.

Cuando termina, uno de los chicos se acerca a Pedro y le dice:
- mi abuelo también fue ferroviario y trabajó acá en White
- ¿Cómo se llama tu abuelo? - pregunta Pedro
- Alonso

¡Alonso! A Marcelino Alonso lo habíamos entrevistado en mayo de 2006. Este es el video que armamos en ese momento:

jueves, 14 de julio de 2011

LA FÁBRICA DE PASARLO BIEN

En vacaciones no dejes de darte una vuelta por esta fábrica.


Sábado 16/7
15 a 19 hs. 1ra Feria de Artesanos Whitenses.
Los “microemprendedores” de este puerto se juntan en el taller para mostrarte lo que hacen.
16 a 18 hs. Cine en el taller: El increíble castillo vagabundo.

Domingo 17/7
15 a 19 hs. 1ra Feria de Artesanos Whitenses.
15 a 19 hs. Ferrocarril Pago Chico.
Héctor Guerreiro nos espera  para sorprendernos con su ferrocarril que recorre, incansable, una Bahía
Blanca en miniatura.

Sábado 23/7
15 a 19 hs. Taller de construcción de locomotoras de juguete.
Ferromodelismo instantáneo: Hilda Thomas y Gastón Lacour te enseñan a construir una locomotora de madera ¡Y después te la llevás a casa!
16 a 17 hs. Magia a la carta.
Galo y Pablo demuestran, una vez más, que la vista es más rápida que el oído, y la mano más rápida que la
vista, y la naríz más rápida que la mano, y la lengua más rápida que la nariz, o algo así.
                               
Domingo 24/7
15 a 19 hs. La fábrica de ciudades. Taller de urbanismo para chicos.
Silvia Gattari, Malena Corte y Guillermo Beluzo te invitan a imaginar la Bahía Blanca del futuro armando
silos, rascacielos y chimeneas con recortes de cartón.
16 a 17 hs. Braulio, El Iluminista. Taller de ilusiones científicamente fundamentadas.
Tenemos al único mago que revela sus trucos. El químico Braulio Laurencena provoca transformaciones
fabulosas y además te explica cómo.
15 a 19 hs. Ferrocarril Pago Chico. Maqueta 100% ferroportuaria.

Sábado 30/7
15 a 19 hs. Taller de construcción de locomotoras de juguete. Ferromodelismo para llevar.
 16 a 17 hs. Magia a la carta con Galo y Pablo.

Domingo 31/7
17 hs. Mensajes en Botellas.
Presentación del libro de Mirta Colangelo “Mensajes en botellas” editado por el museo con diseño e
ilustraciones de Guillermo Beluzo y Carlos Mux. Coronación de “Mirta la Reina del Mar” y lanzamiento de
botellas con mensajes, deseos y reclamos a la “Fontana di Arrieta”.

Además, todos domingos en La Casa del Espía
Submarinos de chocolate con vainillas, Norman McLaren (¿Cómo? ¿No lo conocés?) y el Hombre Chancho.

martes, 12 de julio de 2011

1961: ¿QUIÉN TIENE LA CULPA?


La Nueva Provincia, 20 de junio de 1961.

Un ferroviario de espaldas, abatido, culposo.
Un ferroviario que, según este texto, "trabaja tres horas por día", "vegeta sin horizontes", un ferroviario que muy probablemente sea uno de esos "holgazanes" protegidos por el reglamento (¡sancionado por el mismo gobierno que paga estas propagandas!), un ferroviario "que está de más, que sobra", tal como dice claramente la parte superior de esta publicidad, mucho más provecho sacaría trabajando en otra cosa. 

Una vía de ferrocarril que va hacia atrás, obstruida por la figura y el farol de ese mismo ferroviario que no es capaz de mirar hacia adelante, hacia el futuro. Un ferrocarril "viejo" e "inútil".  

Esta es una de las propagandas con las que se trató justificar la así llamada "batalla del riel" para "modernizar", "racionalizar" y luchar contra la "burocracia" y la "ineficiencia"de la empresa estatal durante el gobierno de Frondizi. Ya el ministro de hacienda, Alvaro Alsogaray se había propuesto eliminar el "déficit" promoviendo la transferencia al sector privado de servicios y tareas accesorias, y dejando a EFEA (Empresa de Ferrocarril del Estado Argentino) solo la operación del ferrocarril en sí. Pero cuando
la comisión presidida por el general Thomas Larkin presenta el 22 de marzo de 1961 su "Plan de largo alcance”, Roberto Alemann, nuevo Ministro de Hacienda, y Arturo Acevedo, ministro de Obras y Servicios Públicos,  promovieron la sanción del  Decreto 4061/61 que disponía el congelamiento del déficit ferroviario mediante la supresión de los servicios antieconómicos, el levantamiento de 40.000 kms de vía, la privatización de actividades complementarias, una “racionalización” de personal que preveía la salida de 70.000 trabajadores ferroviarios, y la introducción de modificaciones en el régimen laboral vigente.


¿Era así, realmente? ¿Tan "inútiles" eran los ferrocarriles? ¿Por qué se encontraban en esa situación lamentable? 

La seccional Noroeste de la Unión ferroviaria comunica, en marzo de 1961: 

Ante las versiones , en vías de concreción, de que en un futuro se ha de poner en marcha un taller de reparaciones de vagones en las inmediaciones de Loma Paraguaya por contratistas particulares, la seccional Bahia Blanca Noroeste de la UF se hace un deber denunciar a la opinión publica que dicho plan configura un eslabón más de la politica de entrega de los ferrocarriles.
Se repite aquí lo que viene ocurriendo a lo largo de todo el país. Estamos frente a una situación desesperante por la escasez de coches, vagones y locomotoras en condiciones de funcionamiento; frente a ello es necesario aclarar que las autoridades encargadas de la marcha de los ferrocarriles nada hacen para aprovechar al máximo las instalaciones que poseen.
Las playas de Bahía Blanca Noroeste tiene capacidad que permite aumentar en número considerable las reparaciones de vagones pero ese detalle no es tenido en cuenta. [...]


Y en la Mesa Redonda del 24 de septiembre de 1961, un dirigente comenta:  

Haciendo números la reparación de vagones en una empresa privada costó al estado 414.000 pesos. La misma reparación en talleres ferroviarios cuesta entre 142 y 198.000 pesos. Calculen ustedes la diferencia.  [...] Mientras hay 4000 vagones esperando ser reparados se mantienen inactivos los talleres ferroviarios encargados de dicha tarea. [...] Con relación al Taller local del Noroeste... hay una serie de tornos, fresas, máquinas del aserradero, guinches de las playas martinetes que no se usan porque no se efectuan reparaciones. Hay un torno para montar ruedas que no se usa por falta de bolillas que vienen del extranjero, martinetes que no se colocan por falta de energía, hay un compresor de 85 HP que tampoco funciona por falta de energíia. Para los martillos neumáaticos no existen repuestos. Se reparan con algún material que se encuentra a mano, pero la duración de los mismos es de quince días... Si el taller contara con las máquinas adecuadas, la produccion alcanzaría un 50% más. 
  
Paros de protesta, jubilaciones de oficio, levantamiento de ramales, cierre de talleres, acuerdos que luego no se cumplen... la modificación del reglamento especifico de la ley 11.544 referido a la duracion de la jornada laboral fue la gota que rebalsó la paciencia de todos: el 26 de octubre inicia la huelga por tiempo indefinido, y llega a tener una duración inédita, 42 días.

miércoles, 6 de julio de 2011

CON LA CAMPERA PUESTA



Buen día. Puede que Ferrowhite sirva, en ocasiones, para contar la historia del trabajo en el ferrocarril y el puerto, o para repensar las formas en que esa historia se cuenta, pero puede que otras veces, simplemente, sirva. Dentro de sus posibilidades modestas, este museo taller busca desarrollar herramientas para mejorar la vida de la comunidad de la que forma parte a partir de organizarse con otros en el hacer. Durante estas jornadas de frío bajo cero, Malena Corte, Silvia Gattari y Guillermo Beluzo, nuestros maestros serigrafistas, estuvieron trabajando en el estampado de más de 50 equipos de gimnasia destinados a los pibes que juegan al fútbol en las inferiores del Club Huracán. Pantalones y camperas que, salvo por la tela que viene de China, fueron confeccionados íntegramente en el Bulevar Juan B. Justo. Vanyna Vena, mamá de uno de los chicos, nos dejó está carta cuyo comienzo transcribimos a continuación.
  
HOLA!!! Quisiera contarles que somos un grupo de MAMÁS trabajando para nuestros hijos que están en el CLUB ATLÉTICO HURACÁN. Ellos juegan al futbol en las inferiores de dicho club, mi nombre es Vanyna y me acompañan Karen, Teresa, Miriam, Mary, Claudia y Mimi.

Hace un tiempo fui a ver a mi hijo jugar porque después de unos años habían logrado el ascenso a la categoría Primera A, ellos estaban súper contentos, pero es un año difícil, es una categoría que hay que mantener, y mi club es de gente muy humilde que está en un barrio de ferroviarios y portuarios castigados a veces por el mar. Aquí todos son fanáticos de HURACÁN y tendría mil anécdotas para contar, en fin, son 96 años de historia de este club. Como les decía, fui a ver a mi hijo jugar, era un día soleado pero muy fresco, jugaban contra un gran equipo de la ciudad y al verlos sentaditos en el banco de suplentes, con sus pantaloncitos cortos tiritando de frío, esperando el momento en que su DT diera la señal para entrar a jugar, mi cabeza hizo un click y mi corazón se estrujó, no sé si era de angustia, de tristeza, de enojo… creo que fueron muchas las emociones en ese momento y dije: hay que hacer algo! ¿Qué estoy esperando?

La carta completa acá.

lunes, 4 de julio de 2011

EL SECRETARIO


¿Quién era ese secretario a quien los jefes consideraban como la clave de la eficiencia administrativa de los Talleres?
¿Quién era ese jefe de oficina que se ocupó de que todos los empleados de la oficina aprendan y progresen?
¿Quién era el que repartía las masas o facturas cuando había algún festejo?
¿Quién es ese ferroviario jubilado que va y viene por todos lados en White, al que todos conocen?

Él es Osvaldo Danei, 80 años, whitense, administrativo en la usina inglesa desde 1946, y jefe de oficina y secretario de Talleres Bahía Blanca Noroeste: contratos, licitaciones, compras, planillas de control de los trabajos de taller, el censo de los bienes, pases para jubilados ferroviarios, toda la papelería referida al funcionamiento del taller pasaba por sus manos.

Cuando en el '91 empezaron a dar los retiros voluntarios, Danei se fue, después de 46 años y varios meses de servicio en el ferrocarril.



Osvaldo Danei trae su álbum de fotografías, y esta es la primera que me muestra:

En la usina del Ferrocarril Sud (la de ladrillos, esa que se ve cuando uno cruza el puente La Niña), 1 de marzo de 1948, día de la nacionalización de los ferrocarriles, el personal del Departamento Eléctrico posa para la foto, incluso el propio Danei que trabaja ahí, como auxiliar administrativo, desde 1946.
Tres años después, pasa -pared por medio- al Departamento Mecánica White siempre como administrativo en ese mismo edificio. Hasta 1970, cuando va por una semana a hacer una suplencia en Talleres Bahía Blanca y se queda 21 años, como jefe de oficina y secretario del jefe del taller.

viernes, 1 de julio de 2011

DÓNDE



El martes 28 de junio comenzaron en Bahía Blanca los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos en jurisdicción del V Cuerpo de Ejército durante la última dictadura militar. Desde Ferrowhite (museo taller) queremos compartir este video de una acción realizada por las calles de Ingeniero White en junio de 2007.

En la avenida Dasso, en Plunkett o Cárrega, saliendo de paredes o ventanas, es posible ver la figura del Eternauta. Viajero del tiempo, el personaje creado hace más de 50 años por Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, aparece por el puerto. Llega para escuchar historias que aún hoy parece difícil contar en público, y deja esta pregunta en los muros:

jueves, 30 de junio de 2011

LA PELUQUERÍA COMO SITIO DE DESCONFINAMIENTO

El domingo pasado volvió a abrir nuestra peluquería. Una peluquería de barrio, aunque no de cualquier barrio, dijimos, sino de uno en el que materiales como el pvc, la urea y la soda caústica se producen por miles de toneladas a pocos metros de casa. Al sillón de Titi Sedrani vino a sentarse Braulio Laurencena, ingeniero químico con posgrado en Berkeley, ex docente de la UNS y responsable de Medio Ambiente de la Municipalidad durante los escapes (de cloro, en un caso, de amoníaco, en el otro), acaecidos en las plantas de Solvay y Profertil durante el año 2000. Alrededor, fueron arrimando vecinos y visitantes con ganas de preguntar por lo que pasó entonces, por lo que puede pasar y lo que se hace para que no, pero también de conversar sobre el día a día de la relación entre industria y comunidad.




¿Qué hay en el humo que vemos salir por las chimeneas? ¿Cuáles fueron las negligencias que desencadenaron los famosos escapes del año 2000? ¿A qué distancia de la población tendrían que estar instalados "vecinos" de semejantes dimensiones? ¿Cuál es la vida útil de una planta que funciona las 24 horas del día y trabaja con elementos químicos que la van agrediendo? Estos fueron algunos de los interrogantes planteados por los participantes del encuentro a los que Braulio, desde su saber especializado, intentó ir dando respuesta. Pero quedó claro que a la hora de hablar estos temas la voz del "técnico" no es la única a tener en cuenta.

Porque si de dar cátedra se trata, los chicos y chicas de El futuro contra la contaminación y Cuidemos el futuro & el de nuestra comunidad demostraron que también tienen mucho para compartir. A través de sus láminas, pudimos aprehender el esquema productivo de las empresas como un proceso en el cual ya no sólo se produce urea, PVC y polietileno. En su planteo, el funcionamiento de cada empresa rompe el cerco perimetral, produciendo un montón de cosas que están presentes en la vida de todos.





lunes, 27 de junio de 2011

ROBERTO CARLOS, CAMBISTA


Lo mío era ir y venir, dentro del taller, de punta a punta, no me lo bancaba eso de estar encerrado en un galpón.

Esto dice Roberto Carlos Gonzalez, quien empezó a trabajar hace un par de meses como personal de mantemiento en Ferrowhite.

Entró en Talleres Bahía Blanca Noroeste en 1978, y después de haber estado un tiempo como peón, ayudante en la sección fundicion, en montaje, y también en tornería, Roberto pudo ocupar la vacante que más quería: ser cambista, estar en la maniobra. Acompañando al capataz y al cabecilla (que iban en la locomotora), él y sus tres compañeros iban encaramados en el "torpedo", de arriba abajo en el taller, entrando o sacando los vagones que iban a montaje o a pinturería, llevando el gasoil o el petroleo a la herrería, o llevando los vagones con materiales al nuevo Almacén Local: había que engancharlos, o desengancharlos, armar los cortes, llevarlos hacia la playa de Juan Molina, o entrarlos desde la playa que estaba al lado de la estación Noroeste.

El taller tenia una bajada, como una pendiente, de Juan Molina a Rondeau, si se te iba un vagón, correte, agarraba una velocidad... Una vez se nos escapó un vagón, entrando a montaje, entró  con portón y todo, pero como ya sabían todos que venía un corte, no había nadie, pero si vos no avisas, hacés un desastre; una vez que avisas, se van todos no queda nadie, sacan los cables, todo las mangueras esas de tension, los que se ponen para cargar los frenos, o cables de electricidad, los cables de las portátiles.

Otra vez se nos escapó la pilota anaranjada, la Cokerill, tenía un seguro, dice el muchacho "yo tengo que ir a la oficina a buscar un papel", la dejó y no quedó nadie: el fue para alla, yo aproveché a hacer mis cosas. No va que se zafa la palanquinta y se pone marcha atrás y agarra para el lado de Rondeau, la pendiente. A la altura de Patricios empezó a agarrar velocidad, ese fue el peor día negro que tuve en el ferrocarril, porque cuando llego a Rondeau los abrió los portones, pasó de largo, ¿sabés a donde fue a parar? Debajo del puente Colón.  Podría haber sido un desastre...
 
Hasta que llegaron los retiros voluntarios, el vaciamiento progresivo del taller y el fatídico telegrama del 30 de abril de 1993:  a las 13.45, llegó, la hora y todo me acuerdo. Al día siguiente, que era el primero de mayo, fue el día mas triste de mi vida, el dia del trabajador, yo ya no tenia más trabajo, me pagaron un año, cobré el fondo de desempleo, a mí me cortaron las piernas, podría tener ahora más de 30 años de servicio.
 
Todavía no sabemos cuánto vamos a conversar, aprender y trabajar con Roberto Carlos Gonzalez. Él viene al museo todos los días a la tarde.

viernes, 24 de junio de 2011

PELO & POLO


Mientras corremos sillas, corremos a comprar café, recibimos al representante de Lule, lo convencemos de que el domingo se siente a cortarse el pelo y buscamos la manera de transformar el espejo de la peluquería en una pantalla de proyección, Pedro se arrima y nos cuenta

jueves, 23 de junio de 2011

PELUQUERÍA DE BARRIO (¡PERO QUÉ BARRIO!)

Este domingo volvemos a abrir nuestra peluquería. Una peluquería de barrio, aunque no de cualquier barrio, sino de uno en el que materiales como el pvc, la urea y la soda caústica se producen por miles de toneladas a pocos metros de casa.

No es extraño que la fabricación de estos productos nos sea presentada en esquemas como el que acá ven:




En este planteo, hay un conjunto de materias primas -gas, agua, energía eléctrica, sal, aire…-, y hay diversas tecnologías que los procesan -hornos, calderas, compresores, reactores, saturadores, clarificadores, filtros, catalizadores, antorchas, torres de enfriamiento…-, para obtener por fin un producto -etano, polietileno, pvc, urea…-. Todo eso hay pero, al parecer, nada alrededor. Desde tal punto de vista, el funcionamiento de cada empresa se encontraría perfectamente circunscripto al interior de sus cercos perimetrales. ¿Pero cómo se ve la cosa del otro lado del alambre? ¿Qué implica tener a un puerto industrial como vecino?


Junto a las chicas y chicos de “El futuro contra la contaminación” y “Cuidemos el futuro & el de nuestra comunidad” empezamos a situar estos procesos en el lugar en el que se desarrollan, ubicando personas e instituciones, acciones y conflictos, y los programas de intervención de las compañías en la propia vida de la localidad. Sobre lo que ellos escribieron, colorearon y dibujaron, nos sentaremos a charlar este domingo.

martes, 21 de junio de 2011

FELIZ DÍA, PEDRO

Este es Pedro Marto repartiendo boletos entre los visitantes del museo el último domingo, Día del Padre.


Pedro tiene una hija, Rosa Estela, a quien por esas cosas de la vida conoció recién de grande. Es una historia larga, difícil, que Pedro decidió compartir con nosotros un día, y que juntos transformamos en una de las escenas de Marto Concejal, el “documental en vivo” en el que cuenta su vida.

Durante todo el tiempo que estuvieron separados, Pedro buscó a Rosa Estela en el rostro de cada chica que se cruzaba por la calle. “Cualquiera podía ser”. Para facilitarse esa tarea imposible, un día se fabricó un identikit. Razonó que esa hija a quien casi no había visto debía parecerse a él y la dibujó, tal como la imaginaba, mirándose a sí mismo al espejo.

Cuando Pedro dio finalmente con el paradero de Rosa Estela -ella vivía en el sur, en un pueblo de la cordillera-, le mandó una carta junto con el retrato soñado. Y desde el sur llegó una noche la llamada que le cambió a Pedro la cara y un poco la vida. “Pero vos, papá, ya me conocías -dice él que escuchó por teléfono esa noche- porque me sacaste igualita.”

Durante cada función de Marto Concejal, la obra que realizamos entre 2007 y 2008, Pedro contaba esta historia mientras con una birome reproducía las líneas de ese dibujo profético sobre una hoja A4 de 80 gramos que unos minutos antes habíamos tenido el cuidado de robarnos de alguna de las oficinas del museo, y que al cabo de la obra quedaba pegada a la vista del público en una de las paredes de la sala. Esas hojas se fueron juntando, con el paso de las semanas, una sobre otra. Hasta que una mañana mirándolas todas juntas nos dimos cuenta, perplejos, que ningún dibujo era exáctamente igual al otro, que Pedro se acordaba de su hija y de esta historia siempre distinto.

Fue entonces que se nos ocurrió lo que no terminamos de hacer hasta este domingo: meter todos esos dibujos en la compu y hacer con ellos una secuencia de video. Un dibujo animado brevísimo en el que, si se quiere, aquello que se anima no es tanto el rostro de Rosa Estela como la serie de movimientos que la memoria de Pedro ejectua en el intento de fijar la imagen de su hija. Así que feliz día también para vos, Pedro. Este fue nuestro reporte de fin de semana desde Ferrowhite (museo taller). Cambio y fuera.

lunes, 20 de junio de 2011

BUENA PREGUNTA

El sábado 18 de junio, a pesar de la lluvia y la distancia, recibimos la grata visita de los chicos y chicas de los grupos Guía- Scout Cnel. Ramón Estomba y San Antonio de Padua.

Entre que nos acercamos al castillo, conocimos 'el piletón de la usina', el guarda Pedro Marto nos picó el boleto, miramos las fotos de la construcción de la usina, Pedro Caballero nos mostró su cajón de herramientas, hicimos funcionar las máquinas de contar la historia y nos asombramos con los barcos portacontenedores en miniatura de Roberto Conte, no alcanzamos a tomarnos una fotografía. Pero que fue cierto, fue cierto.

Casi al terminar uno de los recorridos y después de compartir el video en el que Mario De Simón recorre lo que queda (por poco tiempo) de los Talleres Bahía Blanca Noroeste, tras el desguace, el olvido y la desidia, uno de los chicos dijo algo así: '¿por qué en vez de destruir no se guardó todo para un museo?'

Ante un planteo cuya respuesta resulta difícil de imaginar, nos quedamos un ratito en silencio. Y luego coincidimos: 'Qué buena pregunta'.

sábado, 18 de junio de 2011

EL SANCTA SANCTORUM DE TALLERES BAHIA BLANCA NOROESTE: EL ARCHIVO


Viviana Padellaro ingresó en Talleres Bahia Blanca Noroeste en noviembre de 1978, dos años y medio despues que su padre, Alberto Padellaro, mecánico del Galpon de Ingeniero White muriera como consecuencia de un accidente en una locomotora. Trabajó allí durante 14 años, hasta el 30 de marzo de 1993, en la secretaría del taller.

Toda la correspondencia que llegaba con el tren de la mañana en las consabidas sacas de cuero era clasificada y preparada por ella en los escritorios de los jefes. Ella volcaba en un único informe semanal o mensual, todos los informes que regularmente entregaban los supervisores de cada una de las secciones del taller. Todos los legajos de personal y expedientes de trabajos del taller pasaban por su máquina de escribir y por sus manos: cartulina, maderita, y ganchos para ir archivando cada papel (licencias, cambios de categoría, notificaciones) de cada uno de quienes trabajaban alli, y cada planilla referida a cada trabajo de los que se realizaban en el taller. En su oficina, Viviana disponía de un mueble para tener a mano las carpetas usadas con mas frecuencia, los formularios y las planillas en blanco, y los materiales de oficina.

Y detrás, tambien bajo su responsabilidad, el sancta sactorum del Taller, el archivo: una habitación sin ventanas, con estantes de madera gruesísima, de pared a pared, y del techo al piso, estantes y estantes, y al frente puertas corredizas,  con todos los expedientes que ya estaban cerrados y los miles de legajos personales de miles de obreros.*

(Ciertas leyendas refieren también -pero no Viviana, desde ya- que, muchos años antes de que ella llegara a esa oficina, hubo en ese archivo un suicidio con arma de fuego, que lo usaban a veces los jefes administrativos  para "entrevistar" a algun empleado discolo o que hubiese cometido algun error grueso en su tarea, y también que en una época en que eso podia ser considerado una transgresión, aprovechando la oscuridad reinante y la ubicacción recóndita de ese cuarto, un par de espectadores VIP se hacían proyectar películas subidas de tono. )

Viviana, aún durante los años que trabajó en Talleres, se dedicó a la docencia; actualmente es orientadora educacional en la escuela 13, de Ingeniero White.

* Cuando le cuento lo que me contaron, que todos esos legajos fueron quemados en el horno de la herrería, casi se muere. Y me dijo: el último día que estuve ahí, en marzo de 1993 pensé: ¿qué irán a hacer con todo esto?

UN ACCIDENTE EN EL GALPON DE MAQUINAS, ABRIL DE 1976


Abril de 1976. El galpón está en manos de los militares. Como tienen que sacar rápido una cierta cantidad de máquinas, ordenan a dos mecánicos hacerse cargo de la limpieza del tablero de una locomotora, y como hay apuro, el trabajo se hace con la máquina encendida no más: Ruiz comienza a pasar solvente, se prende fuego, Padellaro se acerca, Ruiz en la desesperación lo abraza, los dos en llamas se lanzan a la fosa contigua, en la que hay grasa y combustible.

Ruiz muere casi de inmediato, Padellaro alcanza a llegar, en un avión de la marina, al Hospital del Quemado en Buenos Aires, conversa todavía con su mujer y sus hijas, y muere recién dos días despues, el 13 de abril, con 49 años.

Siguiendo con una tradición ferroviaria, dos años después, una de las hijas de Padellaro, Viviana, ingresa como secretaria en Talleres Bahía Blanca Noroeste.

Su esposa, Anita Muñoz de Padellaro conserva dos recortes de diario, uno de un diario de Viedma, el otro de La Nación. De La Nueva Provincia tiene, sí, el recorte con el Agradecimiento por las expresiones de condolencias recibidas.


miércoles, 15 de junio de 2011

EL QUE TENÍA LA MANIJA

Ayer a la tarde la municipalidad del Bahía Blanca presentó ante los vecinos del barrio Noroeste un plan para la reutilización de los terrenos que aún ocupan los desmantelados Talleres Bahía Blanca Noroeste



Hace unos días nos visitó Carlos Barros quien fue el encargado de la sección eléctrica en Talleres Bahía Blanca hasta que pasaron a manos de Ferrosur. El funcionamiento de motores de tornos, horno eléctrico, y compresores, las máquinas de soldar, los inmensos puentes grúa del galpón de montaje y el sistema de transmisión del aserradero; la iluminación de las oficinas y de cada una de las secciones eran su responsabilidad. Conocía hasta el último detalle cada uno de los cables, los interruptores y los transformadores, los viejos y los nuevos, y tuvo una participación fundamental en la edificación e instalación de la nueva subestación eléctrica que se terminó de construir en 1989.

He aquí que trajo al museo el instrumento fundamental para su tarea: un medidor de diferencia de potencia con el que podía localizar con exactitud cualquier falla.



lunes, 13 de junio de 2011

LECTORES DE FIERRO



Arrancando la semana, dejamos por acá algunas, unas cuantas, un montón de fotos de lo que pasó en Ferrowhite el sábado durante la presentación de "Los ferrocarriles en Bahía Blanca", libro de nuestro "socio" Héctor Guerreiro a quien verán en estas imágenes feliz junto a amigos, familia y perfectos desconocidos que a partir de ahora, brindis mediante, ya no lo serán tanto porque para eso está, en definitiva, este museo. A los que no pudieron venir les avisamos: quedan libros pero nada, nada de torta.

viernes, 10 de junio de 2011