miércoles, 30 de abril de 2014

AL PUERTO NO SÓLO SE VIENE A TRABAJAR

Programa doble en el museo taller para el largo fin de semana del Día de los Trabajadores.

El sábado 3, a las 17 hs., presentamos la obra de títeres para adultos MUDANZA. Escrita por Maricel Santin y protagonizada por Facundo Dipaola, con dirección de Carolina Erlich y el propio Dipaola, "Mudanza" es una obra de teatro acerca de la relación entre la memoria personal y los objetos que nos rodean, cosas que "traen recuerdos" o que arrastramos sin saber muy bien por qué. Ideal para ver en el museo con entrada libre y gratuita.

Y el domingo 4, también a las 17 hs., abrimos la puerta de La Casa del Espía para dar comienzo al segundo encuentro de ¿LO DECIMOS CANTANDO?, el ciclo que reúne a la pianista whitense Sarita Cappelletti con sus alumnos de canto de la Asociación La Siempre Verde. Esta vez, levanta la mano y pasa al frente Fernando Ramírez, quien interpretará trovas y baladas de su propia autoría.


jueves, 24 de abril de 2014

130

El próximo domingo 27 de abril, Ferrowhite celebra los 130 años de la llegada del ferrocarril a Bahía Blanca presentando en La Casa del Espía la muestra "Caminos de hierro", compuesta por fotografías tomadas en sitios ferroviarios de nuestra ciudad y la región por Sergio y Gustavo Pirola.



1884: EL "TREN DE LA HISTORIA" PASA DE LARGO

La conmemoración de la llegada del ferrocarril a nuestra ciudad, el 26 de abril de 1884, tal vez opaca el hecho de que aquel primer tren, en realidad, pasó de largo.

Al parecer, no fue un tren sino dos los que arribaron a esta zona el 25 de abril de dicho año, alrededor de las siete de la tarde, un día antes de los festejos previstos frente a la Municipalidad para la tarde del 26. Sólo la segunda formación se detuvo unos minutos en la estación Bahía Blanca Sud (1). La primera, en cambio, con el gobernador Dardo Rocha entre su pasaje, continuó sin detenerse hacia la estación El Puerto (hoy Ingeniero White), donde la empresa británica Ferrocarril Sud (Great Southern Railway) concentraba sus instalaciones e intereses.

Allí una “suculenta cena” servida en el mismísimo Galpón de Locomotoras aguardaba a los visitantes. La inauguración oficial de la línea se realizó a las 12:30 hs. del día siguiente, en ese mismo galpón, con un gran almuerzo cuyo menú estaba escrito en francés:

Banquet Hors d´oeuvre – Canapés d´Anchois – Xerez
Potaje Prentanier á la Royale
Relevé Pescaret á la Normande - Aut. Sauterne
Entrées chaudes Bouchées á la Reine – Filet Durham aux Champignones –
Sauté de Volaille a la Perigueux – St. Emilion
Entrées Froide Aspic de Foie Grass Belle-vue – Bourgogne
Punch a la Romaine – Legume Petit pois á la francaise
Rot – Dinde á l´anglaise
Entremets Mille Feuilles á L´italienne – Gateaux de París – Champagne
Glaces - Napolitaines – Fruit frais glàce – Oporto – Café – Liqueurs (2)


Presidían una mesa con más de doscientos comensales, el Gobernador, Dr. Dardo Rocha; el Ministro de Hacienda de la Provincia, Vicente Villamayor; el Presidente del Directorio del Ferrocarril Sud en Londres, Frank Parish; su Secretario C. O. Barker; el Presidente de la Comisión Argentina de la empresa, Guillermo Moores; el Gerente General de la empresa, George Cooper; y el Canónigo Benjamín Carranza, quien bendijo los alimentos. (3)

¿Estaban los trabajadores del galpón invitados al banquete? Nada dicen las fuentes.

(1) “Bahía Blanca ha sido, en los días 25, 26 y 27 una verdadera romería. (…) La llegada del tren inaugural tiene preocupada la atención pública y solo espera el pueblo la menor señal para encaminarse a la estación, a recibir al coloso monstruo, emblema eterno del progreso de estos últimos siglos. No menos de ochocientas personas están en el andén de la estación... Al poco rato se oye un ¡ahí viene!... A este grito responden mil voces que atronan los aires con el hurra más espontáneo y entusiasta que se haya dado entre nosotros. El tren se deslizaba rápidamente por el camino de hierro que termina en el puerto. La obra se había consumado y los hombres con sus semblantes alegres y como poseídos de cierto orgullo por tan grande obra, así lo manifestaron. Sin embargo hubo un pequeño descontento, que desapareció casi enseguida, cuando llegaron hasta nosotros unos delegados del Gobernador que explicaron la causa por la cual había seguido hasta El Puerto el tren y no había parado en la estación (Bahía Blanca), como el pueblo lo esperaba y la razón lo aconsejaba.” Diario El Reporter, Bahía Blanca, 28 de abril de 1884.

(2) “Días atrás habían llegado, en tren, cocineros y mozos, de la empresa de los hermanos Roverano, amén de las correspondientes ‘vituallas’ a utilizarse en el banquete y en el buffet del baile oficial.” Héctor Francisco Guerreiro, Los Ferrocarriles en Bahía Blanca (volúmen 2, F.C.S. – F.C.R.P.B), en prensa.

(3) William Rogind, Historia del Ferrocarril Sud, Establecimiento Gráfico Argentina S.A., Buenos Aires, 1937.


Publicado hace un tiempo en este mismo blog. Investigación: Héctor Guerreiro.

martes, 22 de abril de 2014

LA GRAN NOTICIA


Estábamos por contarles que Malena y Silvia tienen listas en el museo un montón de bolsas nuevas, pero la gran noticia dice al revés: nos cuentan que ayer Malena "rompió bolsa" y nació el hermoso Bruno. Felicitaciones a la mamá y al papá. La familia de Ferrowhite se agranda.

lunes, 21 de abril de 2014

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: ESTACIÓN BAHÍA BLANCA NOROESTE (2)


Vagones detrás de la Estación Noroeste. Febrero de 2003.

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: ESTACIÓN BAHÍA BLANCA NOROESTE

Estación B.B.N.O., ca. 1930.

La estación Bahía Blanca Noroeste (B.B.N.O.) está ubicada sobre calle Sixto Laspiur, entre los pasos a nivel de las calles Rondeau y Juan Molina. Fue habilitada en el año 1891 para el tráfico de pasajeros y cargas, como cabecera de la línea a La Pampa del Ferrocarril Bahía Blanca al Noroeste. Tras las vías ferroviarias se levantaron los talleres del mismo nombre.


Estación B.B.N.O., ca. 1960.

El edificio presenta un cuerpo central a dos aguas y dos cuerpos laterales, asimétricos, con pendiente transversal respecto del primero. La cubierta del volumen principal forma galerías tanto en su frente como en su contrafrente, con lucarnas que diferencian los accesos. La estructura es de madera y tanto la cubierta como los muros están revestidos de chapa de hierro galvanizada.


Estación B.B.N.O., ca. 1978 (imagen de Marcelo Arcas).

El movimiento de pasajeros se efectuaba para las líneas a Toay y Huinca Renancó, en combinación con el B.A.P., y en la sección local, con destino a Coronel Maldonado, Loma Paraguaya, Galván y Garro.
La estación B.B.N.O. atendía a una serie de desvíos empresas particulares, entre otros:

Hardcastle y Cía.
Carminatti y Cía.
Agar Cross y Cía.
Zanatta y Cía.
P. Marchesi y Cía.

La estación responde al tipo de las edificadas como provisorias, y si bien se proyectó la construcción de un nuevo edificio en su lugar las obras nunca se llevaron a cabo. Las crónicas refieren que entre los años 1906 y 1907, durante la administración de la línea por la empresa Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, se acumularon materiales de construcción sobre los terrenos de la empresa lindantes con los galpones de carga. En 1908, comenzaron a efectuarse los trabajos para levantar una amplia construcción, pero pronto se paralizó esa actividad y los materiales se repartieron por otras obras. Incluso se habrían llegado (según alguna crónica) a concretar los movimientos de suelos necesarios para la nueva construcción. El material de las excavaciones habría sido utilizado en el relleno de los taludes que soportan el puente “Colón”, sobre las vías del Bahía Blanca al Noroeste.

Actualmente la estación se encuentra desafectada del tráfico ferroviario.


Estación B.B.N.O., edificio de pasajeros, fachada a la calle.


Estación B.B.N.O., edificio de pasajeros, fachada del lado de las vías.

Publicado por Hector Guerreiro en Caminos de hierro en Bahía Blanca.

miércoles, 16 de abril de 2014

AL PUERTO EN PROCESIÓN

Si te das una vuelta estas pascuas por la Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino, no dejes de cruzar el puente. Te esperamos, ahí donde los santos se ponen escafandra.
 
Sábado 19 y domingo 20, de 15 a 19 hs.
A CRUCIS
Peregriná por la historia ferroviaria como por un calvario y llevate una estampita de San Atilio, patrono de los que quieren a este pueblo.

Domingo 20, de 15 a 19 hs.
SE ARMÓ LA ROSCA
En La Casa del Espía, roscas de pascua y el único café que te resucita después de la cazuela que te clavaste.

lunes, 14 de abril de 2014

PRIMER EMBARQUE



Lo vimos levantarse poco a poco delante de nuestras narices hasta que el día finalmente llegó: esta mañana comenzó el primer embarque de granos a través del flamante muelle de la compañía Toepfer. El buque de bandera de griega Angelic Glory carga 20.000 toneladas de porotos de soja con destino hacia la República Popular China, probable forraje para criaderos asiáticos.

A la izquierda, en el muelle de la usina Piedrabuena que hasta hace poco utilizaba Toepfer, el buque Polaris decarga fuel oil para la central termoelectrica. La foto es de Rodolfo Díaz, ojo avisor de La Casa del Espía.


jueves, 10 de abril de 2014

HISTORIA EN EL ANDAMIO

A mediados del año pasado Reynaldo Merlino, director de Ferrowhite, y nuestro compañero Guillermo Beluzo comenzaron a colaborar con el armado de las salas del nuevo Museo Histórico de Bahía Blanca en el viejo Hotel de Inmigrantes de calle Saavedra. El resultado está a la vista: una muestra montada sobre andamios de obra que invita a entender el pasado como una construcción diaria "con narraciones, investigaciones y estudios, mitos, intereses y verdades -como dice el guión de sala- muchas veces en disputa".

El Museo Histórico reabre sus puertas mañana al mediodía, celebrando el 186º aniversario de nuestra ciudad.

lunes, 7 de abril de 2014

"UNA TARDE DE AQUELLAS"





El segundo año del ciclo "¿Lo decimos cantando?" arrancó con todo, pero mejor que se los cuente la propia Sarita Cappelletti:

"Una tarde de aquellas en que el sol faltó, pero yo ni me dí cuenta! Ferrowhite y ese magnetismo, crisol de energía y magia histórica, con su gente cálida, con esa Casa del Espía tan familiar, con los vecinos de siempre, los de la vida, los del barrio donde crecí, y la presencia de tantos amigos, alumnos del taller y familiares. Gracias por venir. Gracias Lali de la Ocho por tu paciencia y tu compromiso. Gracias totales genio maravilloso de la guitarra Marcelo Salvo, sabio manejo de la viola. Gracias Rosana Fernández por regalarnos esos temas como Bonus Track... a todos no me alcanzan los elogios por su presencia y sus aplausos. Gracias!"

De nada, Sarita. Gracias a vos por regalarnos un domingo soleado (al menos de la puerta para adentro).

jueves, 3 de abril de 2014

TE CANTAMOS LA JUSTA

Este domingo, a la cinco de la tarde, nos encontramos con Sarita Cappelletti en La Casa del Espía para dar comienzo al segundo año de "¿Lo decimos cantando?", el ciclo que reúne a esta legendaria maestra de música de Ingeniero White con sus alumnos de canto de toda una vida. Se anota para el arranque Raúl Alberto Leivar, más conocido como "Lali Delaocho".



UN ENTREACTO DE 30 AÑOS 

Tuvieron que pasar 30 años para que “Lali Delaocho” dejara de supervisar interruptores y líneas de energía de la privatizada Hidronor para comenzar a calibrar los vibratos de su voz. Nacido en Concepción del Uruguay, este litoraleño retomó contacto con el canto al enterarse del taller que Sarita Cappelletti coordina desde hace ya tres años en Ingeniero White. Hasta entonces, sólo cantaba animando encuentros familiares:

“Cantar es lo que más me gusta hacer. Me gusta ver las caras de la gente, viste que vos estás transmitiendo algo y te gusta verles la sonrisa”.

ALTA COMEDIA

Lali nos cuenta que a los 17 años participó de una compañía de teatro independiente dirigida por el padre del actor Guillermo Bredeston:

“Don Juan tenía una casona hermosa y ahí ensayábamos, nos presentábamos en todos lados. Trabajé con gente que después hizo teatro a nivel nacional; mayormente trabajábamos comedia, me citaban más que nada para hacer de payaso, yo nunca fui muy dramático”. 

Pregunta para el público lector: ¿Cuánto del clown reaparece en las expresiones del cantor?

CORRER LA CONEJA

La tarde del domingo 6 de abril, Raúl no sólo compartirá con nosotros su repertorio de tangos, sino también su exquisito Pâté de foie de lapin. Lali tiene su propia quinta en la que cría conejos es un maestro de la cocina, y no de los que ocultan el secreto de sus recetas:

“Picás cebolla con un poco de puerro, condimentás, cortás en trocitos los hígados de conejo y con un poco de manteca, los hechas a dorar a la sartén, cocinas todo ahí. Después lo triturás con una minipimer o algo así, y si te parece que sale muy fuerte, le agregás queso crema. Y listo, ya está el pâté. Es exquisito, todo el conejo es rico”.

¿PERO POR QUÉ LE DICEN "LALI DELAOCHO"? 

"Lali me decían de chico, por Raulito, y de la Ocho porque la calle en la que vivía en Concepción del Uruguay se llamaba “8 de junio”, que es el día en el que el Cabildo de esa ciudad reconoció al primer gobierno patrio."

Todo dicho. ¡Viva la patria! A cantar.

lunes, 31 de marzo de 2014

PARTIRÁ, LA NAVE PARTIRÁ

¡Zarpada botadura del Dundrum Bay! el nuevo buque archivo de Roberto 'Bocha' Conte, con relatos de Roberto Orzali y Rubén Santamaría, música de Los Nonnos de Atilio, cantina para chuparse los dedos y hasta sorteo de viajes por la ría.


   

sábado, 29 de marzo de 2014

LOS DOS ROBERTOS

De frente, Roberto Conte, y a sus espaldas, Roberto Orzali hablando para la televisión. 

Son tan distintos que a veces nos olvidamos que se llaman igual: Roberto Conte y Roberto Orzali, el "Bocha" y el "Chapa", son amigos desde que trabajaron juntos en "La Milonguita", la chata barrera 380B de la Dirección Nacional de Vías Navegables. Conte habla poco y nada. Su socio Orzali compensa tanta parquedad conversando un poco con todo el mundo. En silencio, Bocha construyó a lo largo de los últimos años la maqueta del buque Dundrum Bay que presentamos en un rato, pero son las palabras del Chapa, que navegó en aquel barco, las que ponen a su sofisticadísima réplica en movimiento. Que el museo se convierta esta tarde en una suerte de astillero depende de la actividad de ambos y, claro, de la compañía de todos ustedes.

jueves, 27 de marzo de 2014

miércoles, 26 de marzo de 2014

MI VIAJE EN EL DUNDRUM BAY

Soy Roberto Jorge Orzali. Vivo en Ingeniero White. En 1968, con mi primo hermano Jorge Horacio Siepe, apodado Pinda (le gustaba mucho el jugo “Pindapoy”), decidimos irnos al Brasil a buscar trabajo. En los puertos brasileños no conseguimos nuestro objetivo, que era embarcar, y volvimos a White donde nos enteramos que en el puerto, en el muelle viejo de hierro, había un buque que había quedado embargado por deficiencias en el sistema eléctrico, alimentación, higiene, sin agua potable, etc., etc. Fuimos a presentarnos ante el capitán, que se llamaba Edgard Collins de nacionalidad inglesa. A bordo había marinos de Pernambuco, belgas, ingleses y argentinos.


El capitán nos embarcó a Pinda de segundo cocinero (second cook) y a mí de “Sluki”, o sea limpiador de maquinas. Trabajamos dos meses amarrados en el Muelle de Hierro en forma precaria, hasta que se rompieron los generadores de corriente y no se pudo cocinar más a bordo, aparte, teníamos rotas las bombas de agua. Mi primo y el cocinero utilizaban la cocina de la Cantina Royal para darles de comer a la tripulación. Todo estaba a cargo de la Agencia Marítima Monacci.

Seguimos en esta situación, hasta que nos desembarcaron a todos, a los europeos los mandaron a su país de origen y el barco quedó embargado con un sereno a bordo, hasta que se resolviera la situación del buque. La Agencia Monacci, todas las semanas nos adelantaba dinero, una caja de cigarrillos y una botella de whisky. El buque quedó dos años sin tripulación hasta el momento que se remató y se vendió a una empresa uruguaya en 31.200.000 pesos, se tuvo que formar una nueva tripulación conformada por argentinos y un uruguayo. El capitán se llamaba José Cossa. Se le puso al buque el pabellón liberiano. Luego de las reparaciones  correspondientes nos hicimos a la mar, nos despidieron del muelle de hierro con fuegos artificiales y cámaras de televisión de los medio de Bahía Blanca, además, se encontraban familiares de algunos tripulantes, entre ellos mi madre, mi padre y mis tías. 

Navegamos rumbo al puerto de Necochea donde debíamos cargar al buque con trigo, destinado al puerto de Callao, Perú. Zarpamos del puerto de Quequén, en Necochea, con rumbo al Atlántico Sur. El buque tenía una marcha de 12.013 nudos por hora, era un poco lerdo. A los días tuvimos un fuerte temporal en el Cabo San Jorge, que se encuentra por la zona de Patagones, me acuerdo que nuestro cocinero Guerino Mancinelli alias Pechito, lo mandó a Jorge Rodriguez “Pastilla” a tirar un tarro con basura al mar y si no se agarra de un parante que había en la popa lo barre un golpe de mar. Seguimos navegando rumbo al sur hasta que divisamos el faro Punta Vírgenes que es el faro que marca la entrada del Estrecho de Magallanes. Navegamos por el Estrecho de Magallanes hasta encontrar los canales fueguinos chilenos. Es maravilloso navegar por esos canales, con su naturaleza, con sus canales rodeados de cerros nevados y vegetación, un bálsamo para la vista y el alma. Pechito, que era el cocinero, nos dijo a Pastilla y a mí, si le podíamos pelar 2 ollas de papas y cuando terminamos Pastilla dijo “me cansé de pelar papas”, y tiró la balsa al agua con las papas que quedaban. Pechito, cuando se enteró, nos corrió con el palo de amasar por todo el buque.

Salimos del Océano Pacífico, luego de atravesar los canales, el mar estaba tranquilo, hicimos agua, aprovisionamos los tanques por medio de una chata aguatera que vino del puerto de Valparaíso y a la semana siguiente llegamos al puerto de Callao en el Perú. El viaje duró 25 días desde Necochea al Perú. En Perú se descargó el cereal, luego se navegó hacia el puerto de Salaverri, cerca del Callao, para cargar aceite rumbo al puerto de San Pedro, en California. 

Cuando navegamos hacia el Perú, Guerino Mancinelli, alias “Pechito”, me afeitó la cabeza. Yo tenía una barba larga producto de los días de navegación y Pechito me la cuidaba, me la recortaba, luego me hizo un turbante y le puso una piedra. A la caída del sol, habíamos acordado con los compañeros, que yo me subiera arriba del techo del puente y convocara a la oración, una especia de Ramadán Árabe. Cuando caía el sol, todo el mundo dejaba sus quehaceres y se dirigían a cubierta, hacia la popa  del buque, y yo con una túnica y la barba que tenía parecía un profeta saudita. Me hincaba y hacía que oraba. Todos se inclinaban ante mi figura y oraban. El capitán José Cossa nos observaba y decía “éste es el buque de la locura”. En el Callao, Pechito me hizo un turbante con una piedra de un anillo grande que él tenía. Fuimos con otros tripulantes a un cabaret que se llamaba Trocadera. Yo iba con el turbante puesto y un traje negro, parecía un marajá hindú. Las alternadoras querían hablar conmigo y yo les decía que no hablaba español, solo idioma hindú, cuando salíamos nos matábamos de risa.

Yo me desembarqué en el puerto de Salaberri, junto al mayordomo Moreira y un 2º maquinista. Nos desembarcamos porque tuvimos una discusión referente a horas extras que no nos pagaban. Trabajamos 12 horas y nos pagaban 8. Conseguimos que nos pagaran lo adeudado, pero debido a discusiones que tuvimos, nos volvimos a Buenos Aires por Aerolíneas Argentinas. Mi primo Pinda siguió navegando y ocupó el lugar del mayordomo. El buque puso proa hacia el puerto de San Pedro, California, que viene a ser la terminal marítima de Los Ángeles, la ciudad USA.

Paso a contar algunos hechos que pasaron luego a bordo del Dundrum Bay, que me contó mi primo Pinda. Cuando terminó su viaje en el muelle de San Pedro, a la hora de cenar, a bordo en los barcos, se cena a las 19 hs., mi primo que era el mayordomo, se encargaba de preparar el menú para pasárselo al cocinero que era Pechito Mancinelli. Salieron un rato a cubierta y vieron que cerca del buque navegaban americanos en unos yates, quienes saludaban a los muchachos del Dundrum Bay, y a la vez, los invitaban a subir a bordo de los yates. Pinda, Pecho, el Colorado Serra, el Negro Canale, Pastilla y el uruguayo Kukú abandonaron todo y abordaron esas embarcaciones que estaban tripuladas en su mayoría por gays, quienes los convidaron con cervezas y tequilas  en abundancia. A todo esto, en el barco no había quien cocinara y sirviera la cena. La gota que colmó el vaso, fue que invitaron a toda la gente del yate a subir a bordo, a seguir tomando. El jefe de cubierta, de apellido Rebagliati, fue a increparlos y Pastilla Rodriguez lo corrió con una cuchilla y se la clavó en la puerta del camarote. Éste ante tal situación llamó a la policía de Los Ángeles diciéndole que se habían amotinado unos tripulantes. Ante tal situación, arribaron unos patrulleros de la Policía Portuaria de San Pedro y los llevaron detenidos a Pastilla Rodríguez, Pechito Mancinelli, Pinda Siepe y el ururguayo Kukú. Estuvieron dos o tres días detenidos en una comisaría de Los Ángeles, los sumariaron por motín a bordo y resistencia a la autoridad y luego los liberaron bajo una fianza que tuvo que pagar la empresa. Por lógica fueron despedidos  del Dundrum Bay y fueron deportados en avión para la Argentina. Pechito fue el único que quedó a bordo, siguió como cocinero. 

El Dundrum Bay zarpó desde California hacia el puerto de Rosario, en Argentina, después de haber estado varios días en puerto. Luego de casi 25 días de navegación, llegó a Rosario donde luego de algunas reparaciones y cargar cereal, zarpó para Europa, pero en el transcurso de la navegación tuvo un incendio y una avería en máquinas. Por esa situación se quedó sin propulsión propia, por lo cual, hubo que pedir un remolcador de mar al puerto de Dakas (Senegal), África; no estaba a muchas millas de distancia, así que vino el remolcador y llevó al buque hasta el puerto de Dakas. En ese viaje el único que quedaba a bordo de los que embarcamos en White era Enrique Serra “El Colorado”. En Dakas estuvo unos cuantos días, cerca de un mes, y como el barco no tenía arreglo, hubo que llevarlo a Holanda, al puerto de Rotterdam, donde procedieron a desguazarlo quedando en su morada final.

Fin del viaje

Algunos tripulantes del Dundrum Bay que recuerdo en este momento:

Patricio Bosquiazzo: Contramaestre
Ruben H, Santamaría (Cacho): Mozo de oficiales
Moreira: Mayordomo
Guerino Mancinelli (Pechito): Cocinero
Enrique Serra (Colo)
Polio (Chichín)
Raúl Panale (Negro): Marinero
Jorge Rodríguez: Peón cocina
Josñe Frigole (El Mendocino)
Albricio (Niya): Marinero
Roberto Orzali (Chapa): Mozo oficiales
El Uruguayo (Cucu): Marinero
Jorge Siepe: Lavandin
José Cosa: Capitán
César Rebagliati: (1º Oficial cubierta)
Jefe mñaquinas?
1º Maq. Montes
Tino Di iorgio: Marinero pañolero
Bocha Tailor: Marinero 

martes, 25 de marzo de 2014

UN BUQUE ZARPADO

En Ferrowhite terminamos marzo botando el Dundrum Bay, un nuevo buque archivo de Roberto Conte, parte de una flota que transforma la memoria en acto constructivo.



Junto a llaves, martillos y tenazas, Ferrowhite presenta en sus salas artefactos que no provienen del pasado ferroportuario sino que han sido producidos por los propios trabajadores para contar ese pasado, problematizar el presente e imaginar el porvenir. Los barcos de Roberto “Bocha” Conte son buques archivo. Cargan con sus recuerdos, y con los recuerdos de los familiares y amigos que colaboran en su armado. Cada maqueta vuelve palpable la historia de sus constructores, pero también la idea de que toda memoria depende de actos presentes que transforman necesariamente lo recordado.

Allá por 2008, en coincidencia con el arribo del primer buque regasificador, botamos el Ingeniero White, la réplica de un portacontenedores que, como un arca, pone a salvo los nombres de clubes, bares, peluquerías y negocios que animaron la vida de este puerto. Tras la crisis y la "reconversión" de la pesca artesanal, llegó el San Silverio, un barco de ultramar que reúne el inventario de aquellas pequeñas embarcaciones que casi nunca se alejan de las aguas de la ría.

Ahora es el turno del Dundrum Bay, la réplica de un carguero “de la vieja escuela”, que convoca la historia de los whitenses que se subieron a él para recorrer el mundo cuando la navegación comercial podía ser también una aventura: la del “Chapa” Orzali, con barba y turbante, rezándole a la salida del sol en un cabaret de El Callao; la de “Pastilla” Rodríguez, “Pechito” Mancinelli, “Pinda” Siepe y el ururguayo “Kukú”, perseguidos por la policía de Los Angeles. “Otros tiempos de estadía en puerto, otras condiciones de trabajo”*, apunta el propio Orzali.

¿Pero cómo es que Bocha sabe tanto de barcos? Roberto fue patrón de las chatas barreras de la Dirección Nacional de Vías Navegables, esas mismas que ustedes pueden ver cortadas en pedazos al costado del museo. “Y… en la draga se contaban estas historias… se pasaba mucho tiempo entre barcos…” dice Bocha, para dejar en claro que cada buque transporta años de experiencia vivida. Cajas de vino, tijera y plasticola, con esos elementos Bocha produce su flota. Su hacer es el de un bricoleur que emplea materiales de descarte, con una historia de uso. “Nada se tira, todo se transforma”: sobre ese principio de economía doméstica, Bocha produce el retrato de una comunidad agitada por los vaivenes de la economía mundial.

* Ver al respecto el posfacio de "Flying fish. Los viajes de Roberto Orzali", editado por el museo en 2010.

domingo, 23 de marzo de 2014

SOL DE OTOÑO


¿Qué hacer hoy, domingo 23 de marzo, esta tarde hermosísima, soleada, con 25° C de temperatura? ¿Qué tal llegarse hasta Ferrowhite, junto al castillo, al mar, y visitar el museo ferroportuario con sus historias, sus objetos, sus publicaciones? Los esperamos, desde las 15 y hasta las 19 horas, en Ingeniero White, pasando el puente La Niña.

martes, 11 de marzo de 2014

LECTOR IN FABULA


El domingo vino de visita Horacio Schieda. Con un ejemplar de "Los talleres invisibles" bajo el brazo, nos contó esta historia que le contaba su abuelo Mariano, trabajador de los Talleres Bahía Blanca Noroeste.

viernes, 7 de marzo de 2014

ARRIBA LA PERSIANA

Juan Mosqueira y Carlos Purpura, pintores municipales, esta mañana en La Casa del Espía.

El museo taller vuelve a levantar la persiana los sábados y domingos. Los esperamos este y todos los fines de semana, de 16 a 20 hs., y como siempre, de lunes a viernes, de 9 a 13 hs.

lunes, 3 de marzo de 2014

NAVEGAR EL NAPOSTÁ


Una excursión por el arroyo Napostá, próximamente en este blog.

viernes, 28 de febrero de 2014

miércoles, 26 de febrero de 2014

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: EL MOLINO HARINERO DE PUERTO GALVÁN

Poco después de concretada la ampliación del muelle de Puerto Galván, la empresa Vattuone, Vignolo y Cía., propietaria de establecimientos harineros en Buenos Aires, Esperanza y Pehuajó, negoció con las autoridades del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico (sección BBNO) la construcción en dicho muelle de un gran molino.



Fue así que en mayo de 1909 se inició la obra, entregándose terminado el edificio el 31 de julio de 1910. Instaladas las maquinarias, la elaboración de harinas comenzó aquel mismo año, alcanzando en principio un promedio de 50 toneladas por día para llegar, a principios de 1913, a las 110 toneladas, máximo logrado operando las 24 hs. corridas.

El edificio constaba de dos cuerpos, uno que albergaba el molino propiamente dicho y el otro los depósitos de trigo, oficinas y anexos. El molino estaba dividido en cuatro secciones amplias y bien ventiladas. Tenía además una pequeña playa para el estacionamiento y movimiento de los vagones que operaban la carga y descarga de grano.

El molino contaba con el siguiente equipo:

1 máquina separadora de cuerpos extraños
1 despuntadora del cereal
2 lavadoras
1 secadora
1 cepilladora
14 cilindros dobles
24 centrífugas para separar harina y sémola

El trigo era transportado desde los vagones a los distintos silos, de los silos pasaba a una máquina separadora y luego a la despuntadora, luego iba a las lavadoras donde era limpiado por una corriente de agua continua, para pasar después a las secadoras en donde permanecía bajo una temperatura de 60 a 70 grados centígrados durante 4 o 5 minutos. La operación de lavado era tan rápida que el agua no entraba al grano. En la etapa de cepillado se le daba al grano su primitivo color y brillo.

Finalmente en su paso por los cilindros el grano era convertido, en forma sucesiva, en harina, sémola, afrechillo o afrecho. Separados por las centrífugas, estos productos eran luego embolsados.
Para su embarque se empleaban cintas transportadoras cubiertas que conducían a uno de los elevadores instalados en el puerto. 

Hoy el molino harinero de Puerto Galván continúa en funcionamiento en manos de la empresa de agronegocios Los Grobo.

Fuentes: 

Rogind, William: "Historia del Ferrocarril Sud", Establecimiento Gráfico Argentino S. A. (antes Turtl y Compiani), Buenos Aires, 1937.
Guía del Ferrocarril Sud, año 1931.
Diario La Nueva Provincia, año 1915.

Publicado por Héctor Guerreiro en Caminos de Hierro en Bahía Blanca.

lunes, 24 de febrero de 2014

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: PUERTO GALVÁN (1902-1924)

El Ferrocarril Bahía Blanca al Noroeste (FCBBNO) libró al servicio público la primera sección de su línea -entre Bahía y Bernasconi-, el 29 de enero de 1891. En julio de ese año, la linea ya se extendía hasta Hucal, llegando a General Acha, en lo que hoy es la provincia de La Pampa, en julio de 1896.

Toda la carga de cereales con destino a la exportación captada por el FCBBNO en ésta amplia zona debía embarcar, sin embargo, a través de los muelles que el Ferrocarril Sud (FCS) había construído en Ingeniero White. Es por eso que el 22 de marzo de 1902 el FCBBNO inaugura su propio muelle sobre el estuario de Bahía Blanca, levantado en proximidades de un riacho llamado Galván, de allí el nombre del nuevo puerto.

Concebidas durante la gerencia de William Harding Green, las obras dieron comienzo en el año 1900 bajo la dirección del ingeniero Frank O. Steeven. Consistieron, en un principio, en la construcción de un muelle de madera de 468 metros de longitud.

Muelle de madera de Puerto Galván, en ocasión de la visita del crucero italiano Umbría, al mando del capitán de navío León Viale, septiembre de 1903. 

Cuando en 1904 el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico (FCBAP) toma a su cargo la administración del FCBBNO inicia, entre otras grandes obras, la ampliación de Puerto Galván. El diario Bahía Blanca informaba el jueves 17 de enero de 1907 que quedaba "...librado al servicio el muelle de la empresa FCP en Puerto Galván. En el nuevo muelle podrán tener colocación seis grandes trasatlánticos”. La ampliación del muelle se realizó en hormigón armado y para 1915 había alcanzado los 1363 metros de longitud, conservando aquellos primigenios 468 metros de madera. Por aquel entonces Puerto Galván tenía, con marea baja, un calado de 25 pies. Su extensión permitía el amarre de hasta 21 barcos, por lo que el muelle había sido dividido en varios sitios de distinta longitud:

2 sitios de 68 mts.
1 sitio de 114 mts.
3 sitios de 120 mts
1 sitio de 143,94 mts
1 sitio de 150 mts.
1 sitio de 160 mts
1 sitio de 177 mts

Galván contaba también con 8 sitios para aquellas embarcaciones que esperaban turno.
Para la carga y descarga estaba equipado con elevadores, depósitos, elevadores más pequeños unidos a guinches, y guinches. El elevador Nº 1 y los depósitos identificados con los números 2 y 3 se encontraban a orillas del muelle y cargaban directamente a los vapores. Un segundo elevador, nominado con el número 4, estaba emplazado hacia el centro del muelle y trabajaba en combinación con el elevador Nº 1. El movimiento de cereales de uno a otro elevador era efectuado por cintas transportadoras instaladas en túneles subterráneos.

El elevador Nº 1 tenía una capacidad de 8.480 tons. de cereal a granel y 6.000 tons. en bolsas.
El depósito Nº 2 con capacidad de 9.000 tons. de bolsas.
El depósito Nº 3 con capacidad para 10.000 tons. de bolsas.
El elevador N º 4 con capacidad para 3.000 tons. en bolsas y 10.000 tons. a granel.
La capacidad alcanzaba las 18.480 tons. de cereal a granel y las 28.000 tons. en bolsas.

Cada elevador o depósito disponía de un determinado número de embudos para la descarga de vagones: 28 el Nº 1, 16 el Nº 2, 8 el Nº 3 y la misma cantidad el Nº 4. A través de ellos se podían descargar por día 5.350, 2.100, 2.100 y 720 tons. de grano respectivamente.











Elevador de granos de Puerto Galvan, con el vapor "Breynton" de Cardiff cargando cereales. Imagen: Histamar.

El elevador Nº 1 operaba con 7 cintas para cereales a granel, 7 para embolsado y 1 cinta en combinación con el elevador Nº 4. Contaba además en el primer piso con 7 cintas, en el segundo piso con 3 y en el tercer piso con 3 cintas, solo para embolsado. Tambien había una cinta para transportar hacia el mencionado elevador los productos de un molino harinero también edificado sobre el muelle.
El depósito Nº 2 tenía 2 cintas, extendidas a lo largo de toda esta construcción y divididas en cuatro secciones; 2 cintas en combinación con el elevador Nº 4; y 2 cintas en el segundo piso, en combinación con los dos laterales del elevador para el envío a bordo.
El depósito Nº 3 contaba con tres cintas.
El elevador Nº 4 estaba provisto con una cinta que se extendía todo a lo largo de la construcción; otra bajo el embudo para recepción de vagones; otra sobre los silos; y, por último, dos cintas de salida de los silos, que combinaban con el depósito Nº 2.

La capacidad por cada cinta en combinación con norias era de 180 tons./hora, en tanto las cintas transportadoras operaban a razón de 300 tons/hora. Desde el elevador Nº 1 se podían concentrar en un mismo barco 7 cintas para embolsado y siete tubos o cintas para granel; desde el depósito Nº 2, dos cintas; y desde el depósito Nº 3, cuatro cintas.

Los barcos podían atracar en primera y segunda andana. Junto al elevador Nº 1, en 1ra. andana uno, en 2da. uno y en 3ra. uno. Junto al depósito Nº 2, en 1ra. andana uno y en 2da. andana uno. Junto al depósito Nº 3 1ra. andana uno y en 2da. andana uno. La extensión del muelle del elevador Nº 1 era de 123 mts.; del depósito Nº 2, 130 mts.; y del depósito Nº 3, 150 mts.

Para otro tipo de cargas, el puerto estaba equipado con guinches de 5.000 kgs, de 2.000 kgs. y de 1.500 kgs. El espacio libre para planchada sumaba 10.000 m2, repartidos en varios sitios. Galván disponía de elementos para facilitar el rápido movimiento de los vagones ya sea cargados o vacíos, junto con las playas adyacentes, de las estaciones de Garro y Loma Paraguaya admitía 4.000 ejes sin que se interrumpiera la entrada, salida o maniobra de los mismos. Para efectuar el movimiento de vagones había 5 mesas trasladoras y 41 cabrestantes de 2 tons. cada uno. Había tambien 3 guinches a vapor de 30, 10 y 5 tons.

Las casas importadoras y exportadoras que operaban en Puerto Galván eran, entre otras, Bunge y Born, Mercantile, Ford y Cia, H.C. Elhret. Cada una con un sitio de atraque, asignado según su importancia.



Este plano documenta la ubicación de los elevadores, los depósitos y el molino harinero de Puerto Galván. Arriba figura la estación Galván, habilitada en 1905. Esta estación servía para el ascenso y descenso de pasajeros, en su mayoría de Bahía Blanca e Ingeniero White, que llegaban a trabajar en las distintas dependencias del puerto. Junto a la estación existía una colonia de empleados del ferrocarril constituida por casas y casillas de madera y zinc.

Además de los embarques de cereales, en este puerto se descargaban sustancias inflamables a granel de las empresas Shell - Mex, Tide Water, Compañía Nacional de Petróleos y La Isaura. Todas estas operaciones estaban concentradas en un sitio de atraque nominado con letra N.

Croquis con vista general de Puerto Galván en el que figuran ampliaciones que no se realizaron.

El muelle ofrecía un servicio de agua para los barcos suministrado por 24 bocatomas a razón de 10 tons. por hora. En caso de incendios existían 14 bocatomas más, distribuídas en diferentes puntos de las instalaciones. Para la provisión de agua a las locomotoras de vapor el ferrocarril disponía de 3 tanques. Además de los galpones unidos a los elevadores existían dos galpones más indicados con las letras A y N, el primero de 10.000 tons de capacidad, de 130 x 25 mts, y el segundo con 6.200 tons de capacidad, de 125 x 14,52. Por último, había un galpón arrendado a la firma operadora del molino harinero que operaba en Galván.

El puerto contaba con remolcadores para el servicio de remolque, y para el alije (aligerar una embarcación trasladando parte de su carga a otra) disponía de varios lanchones.

En 1924, después de 20 años, caduca la concesión de la empresa Buenos Aires al Pacífico sobre la línea ferroviaria Bahía Blanca al Noroeste, y ésta última es adquirida por el Ferrocarril Sud, junto con sus instalaciones subsidiarias, entre ellas, Puerto Galván.


Puerto Galván, playa y muelle


Puerto Galván vista este


Puerto Galván vista sud


Puerto Galvan vista norte

Publicado por Hector Guerreiro en Caminos de Hierro en Bahía Blanca.

viernes, 21 de febrero de 2014

lunes, 17 de febrero de 2014

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: LOS GALPONES DE CALLE CHILE (2)



Eliseo Campos en los galpones ferroviarios de calle Chile, 2007.

martes, 11 de febrero de 2014

ARQUITECTURA FERROPORTUARIA: LOS GALPONES DE CALLE CHILE

Parece que siempre estuvieron ahí, atrás de la cancha de Olimpo, tan altos que de vez en cuando algún vago se encarama en sus techos para espiar el fútbol de primera. ¿Qué fueron en el pasado los galpones de calle Chile? ¿Quién los levantó? ¿Para qué servían? En este informe, Héctor Guerreiro y Viviana Patricia Conti, exhuman planos, revistas comerciales y contratos de arrendamiento para contarnos en detalle cómo se construyeron y qué se hacía en ellos.


El plano que vemos arriba documenta el proyecto que la empresa de ferrocarriles Buenos Aires al Pacífico (B.A.P.) formuló para la construcción de los galpones ubicados sobre calle Santa Cruz (hoy Chile), entre calle Donado y Avenida Colón, en terrenos adyacentes al Mercado Victoria. El plan original preveía la ejecución de 6 enormes galpones dotados cada uno de desvíos ferroviarios laterales. Anunciando el inicio de las obras, decía La Revista Comercial de Bahía Blanca de diciembre de 1905:

“La empresa del F.C.N.O. hoy F.C. al Pacífico, nos ha dado, en más de una ocasión, tema para dirigirle francos elogios por sus iniciativas a favor del comercio local, y hoy tenemos el agrado de felicitarla una vez más y de anunciar a nuestros lectores otra iniciativa de la misma Empresa que será muy en breve llevada a la práctica y que consiste en dotar al Mercado “Victoria” de un mercado de forrajes y un depósito de caldos.
Es notorio que el consumo de forrajes en esta ciudad ha alcanzado ya una gran importancia, no contándose sin embargo con ningún local aparente para las relativas transacciones, que continúan haciéndose, según la frase ordinaria, en el wagón, sistema bastante anticuado, incómodo y falto de garantías, por no estar la mercadería a la vista de los interesados y faltar al estímulo de competencia. Por otra parte el mismo aumento de las necesidades de la población exije siempre mayores comodidades para facilitar las operaciones de compra venta y de aquí la conveniencia de tener un mercado adonde el productor pueda remitir con plena confianza sus productos para venderlos al mejor postor. Comprendiéndolo así la Empresa del F.C. al Pacífico piensa construir galpones adecuados para el recibo de pasto, maíz, avena, papas y todo género de hortalizas que se remitan por sus líneas, habiendo ya designado para eso los terrenos que dan a la calle Donado (y Chile) frente al Pabellón del Centro Comercial, en construcción. Los referidos galpones serán dotados además de amplios sótanos para almacenar los vinos y demás caldos de importación que se reciben por el muelle Galván, los que se depositarán allí en las mejores condiciones para su conservación.”

Finalmente sólo se levantaron dos galpones en ladrillo visto. Hacia el mes de julio de 1908, el B.A.P. había concluido el primero, estaba próximo a finalizar el segundo y daba comienzo a la instalación de los desvíos que conectarían a estas instalaciones con la red ferroviaria.




Característica distintiva de estos edificios es que su frente y contrafrente se encuentran emplazados en paralelo a la línea de edificación, mientras que las paredes laterales forman ángulo (algo menor a 45 º) con dicha línea, configuración requerida para la instalación de vías sobre los laterales.

Hoy estas moles centenarias se encuentran en pésimas condiciones. El galpón ubicado sobre Donado y Chile es alquilado por un comercio de venta de materiales de demolición y el otro, próximo al puente Colón, se encuentra ocupado desde hace varios años.


LA ESTRUCTURA METÁLICA INTERNA DE LA PLANTA BAJA

La estructura metálica interna de estos galpones fue encargada por el B.A.P. a la Head Wrightson & amp; Co Ltd de Thornaby – On – Tees, Inglaterra.

En el caso particular de las columnas de planta baja, las mismas se proyectaban desde el sótano y estaban constituidas por 2 perfiles Tipo I Nº 24, sobre los que se asentaban, a modo de vigas, 3 perfiles Tipo I Nº 36 que servían de sustento a una sucesión de perfiles Tipo I Nº 34 sobre los que descansaba el piso de cemento armado de la planta alta.

La unión de todas las piezas estructurales fue ejecutada combinando bulones con remaches. Estas sólidas y estables estructuras, maravillas de la ingeniería moderna, permitieron que en los galpones se albergara no solamente un volumen importante de mercaderías, sino también que se llevaran a cabo modificaciones necesarias para la operatoria de las bodegas de vino.



MECANISMOS DE IZADO: ASCENSORES Y MÉNSULAS

Al momento de su inauguración, los galpones para pasto y vino poseían tres plantas: sótano, planta baja y planta alta. Contaban, además, con un adelanto para la época: 16 ascensores (8 para cada uno de los galpones) accionados por un sistema de malacate manual. El hueco de los ascensores medía 1,68 m. de ancho x 2,68 m.de largo, mientras que la plataforma de elevación era de 1,65 m. de ancho x 2,40 m. de largo.

Los ascensores iban del sótano al primer piso. De acuerdo al sitio en que se encontraban emplazados, podían operar a nivel del riel o a la altura de la plataforma con una cota de 1,28 m. de alto con respecto a la elevación del riel. El siguiente plano grafica ambas posibilidades.



El ascensor tenía forma de triángulo invertido y al descender al nivel más bajo del sótano encajaba en una cavidad de manera tal que al bajar el montacargas quedaba su plataforma a nivel del piso.

Más usual y sencillo de operar y conservar, el izado de cargas a planta alta era ejecutado a través de ménsulas o pescantes con un brazo de 2,90 m. de largo que giraba por medio de bisagras cuyo eje se encontraba retirado unos 0,25 m. de la pared.
 

El sistema antes descripto se complementaba con un balcón de 1,00 m. de vuelo x 3,00 m. de ancho constituido por un piso de tablas de 0,07 m. de espesor x 0,23 m. de ancho, que apoyaba sobre robustos perfiles metálicos tipo “I”.

Los mecanismos de izado mencionados ya no operan o fueron desmantelados. No obstante nos dan una idea de la importancia que le brindara el B.A.P. a la optimización de la operatoria de estos galpones.


ACCESO AL SOTANO Y LA PLANTA ALTA

Para el tránsito de personas entre los distintos niveles, existían escaleras de cemento armado ubicadas en el centro de ambos galpones.

Cada galpón contaba con 8 escaleras, 4  se ubicaban del lado de los desvíos (2 descendían al sótano y 2 permitían el acceso a planta alta), mientras que las otras 4, en igual disposición, se encontraban del lado de los accesos adoquinados. Es decir que para ambos galpones existían un total de 16 escaleras (8 para los sótanos y 8 para planta alta).


PORTONES DE INGRESO

Una vez concluidos los Galpones de Vino y Pasto con sus correspondientes paredones, el ferrocarril Buenos Aires al Pacífico completó el cerramiento del predio con la colocación de 4 portones de 2 hojas: 3 sobre calle Chile y el restante con vista hacia calle Donado.

Los portones fueron diseñados y construidos especialmente para este predio. Se trata de estructuras ciegas de 2 hojas, soportadas por dos robustos pilares de mampostería que se encontraban vinculados a cada una de las hojas por 2 bisagras empotradas 25 cm. en los pilares señalados.

Las dimensiones de las hojas quedaron establecidas en 2,35 m. de alto y 3,615 m. de ancho, lo que permitía cubrir un ancho total de 7,30 m. La estructura reticular de cada una de las hojas se encontraba constituida por ángulos de hierro unidos por chapas nodales remachadas de ¼” de espesor. Las chapas que cubrían la estructura antes señalada eran de1/8” de espesor y la ornamentación rectangular de 1 ½” de ancho x 1/8” de espesor. La parte superior de cada hoja poseía un remate en forma de pica a modo de decoración.




En la parte exterior de las hojas de los portones se colocaron fornidos pasadores que se cerraban con candado, mientras que en la parte posterior de la hoja se colocó un barrete de 7/8” de diámetro para dar mayor rigidez a la abertura cuando ésta se encontraba cerrada.
 

Cada una de las dos grandes hojas del portón distribuía parte de su peso sobre una pequeña rueda metálica maciza de 8” de diámetro y 3” de ancho. Ambas ruedas se desplazaban sobre rieles curvados de 70 libras que acompañaban simétricamente el recorrido que desarrollaba cada hoja tanto al abrir como al cerrar. La mayoría de las uniones y/o ensambles de los materiales que constituían este portón estaban realizados por medio de remaches de distintos diámetros: 5/8”, ½” y 3/8”.

Estos portones siguen instalados en el predio, prestando servicio desde hace más 100 años. Carentes de mantenimiento, brindan testimonio de la calidad de los trabajos que realizara el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico en nuestra ciudad.


PAREDÓN Y MURALLA DE CONTENCIÓN SOBRE CALLE CHILE

El cerramiento de los Galpones de Pasto y Vino sobre la actual calle Chile fue llevado a cabo por medio de un paredón de ladrillos macizos que a su vez cumplía la función estructural de muralla de contención lateral para una parte del puente Colón.

El muro señalado tenía las mismas características que el existente sobre la calle Brickman, aunque con un portón de hierro ciego, que lo diferencia del resto de las construcciones del Mercado de Frutos Victoria. Se trata de una estructura de mampostería sumamente resistente que, a pesar de encontrarse en un sitio poco accesible, no deja de llamar la atención. Esta muralla continúa en pie, a pesar de haber sufrido numerosas reformas que no han respetado las características arquitectónicas originales.



LA ERA DE LAS BODEGAS

Como se dijo, en un primer momento estos galpones fueron destinados a la recepción, acopio y despacho de forrajes y vinos. Pero con el transcurrir del tiempo la actividad forrajera fue decreciendo en ese sector de la ciudad, y cedió paulatinamente su espacio a la instalación de grandes bodegas pertenecientes a las firmas El Globo, Río Grande y La Superiora. El vino llegaba de la región cuyana y en menor medida del valle del Río Negro. La era de las bodegas en los galpones ferroviarios se extendió por más de un cuarto de siglo.

“La Superiora” Viñedos, Bodegas y Expendio S.A., en el galpón “B”

El 19 de Noviembre de 1943, el Ferrocarril Bahía Blanca y Noroeste y “La Superiora” Viñedos, Bodegas y Expendio S.A., establecieron el contrato de arrendamiento Nro.B.B.411/B.59 sobre una fracción del Galpón “B” de Pasto y Vino. Esta fracción estaba compuesta de una superficie de 429 m2 más una superficie adicional de 71 m2 en el exterior del mismo galpón, tal como acredita el plano 43/B.N.241/V. Allí se emplazaría un local destinado a la recepción y fraccionamiento de vinos.



El arrendamiento se estableció de la siguiente manera: a) Por los 429 m2 del Galpón “B” un valor de $ 4,90 m/n por m2 por año. b) Por los 71 m2 en el exterior del mismo galpón a razón de $ 0,50 m/n por m2 por año. El pago de los respectivos importes debía ser efectuado al ferrocarril por trimestres adelantados, en la Oficina del Jefe de la estación Bahía Blanca Noroeste entre los días 1 al 10 de cada período. En el alquiler no se incluía el piso alto ni el sótano del Galpón “B”; en caso de desear ocuparlos se debía convenir el arrendamiento adicional correspondiente. El término de duración de este contrato fue de cinco años a contar desde el 01 de Enero de 1943. Terminado dicho plazo, continuaba en vigor, mientras una de las partes no lo rescindiera con un preaviso de 6 meses.

Se fijaba como domicilio legal para resolver cualquier dificultad que pudiera surgir entre las partes con motivo del cumplimiento y ejecución del contrato, la Ciudad de Buenos Aires. A tal efecto la Empresa determinaba su domicilio legal en la calle Paseo Colón Nº 185 y “La Superiora” Viñedos, Bodegas y Expendio S.A. la calle Godoy Cruz Nº 2200. El 25 de Julio de 1946 se acordó una cláusula adicional por la que “La Superiora” Viñedos, Bodegas y Expendio S.A. Lda. ampliaba el arrendamiento al área de sótanos de este galpón debiendo abonar $ 0,20 m/n por m2 por mes o fracción.

Por intermedio de otra cláusula adicional, el 27 de Noviembre de 1959, de común acuerdo entre las partes, se convino transferir el contrato y cláusulas que anteceden, en todos los derechos y obligaciones a Bodegas Patagón Sociedad Anónima, Industrial, Comercial y Financiera, la que fijó domicilio legal en la Capital Federal, en calle Warnes Nº 374, concluyendo de esta manera un ciclo de más de 16 años de actividad de “La Superiora” Viñedos, Bodegas y Expendio S.A. en estos galpones de pasto y vino.


Sociedad Comercial de Responsabilidad Limitada, Bodegas y Viñedos “Río Grande”, en el galpón “D”

El Ferrocarril Bahía Blanca y Noroeste y la Sociedad Comercial de Responsabilidad Limitada, Bodegas y Viñedos “Río Grande” establecieron el 22 de Agosto de 1945 el contrato de arrendamiento Nro.B.B.437/B.63 sobre una fracción del Galpón “D”, compuesta de una superficie de 809 m2 más una superficie adicional de 133 m2 en el exterior del mismo galpón, tal el plano 45/B.N.313/V. En el galpón antes citado se emplazaría un local destinado a la recepción y fraccionamiento de vinos.

El arrendamiento se estableció de la siguiente manera: a) Por los 809 m2 del Galpón “B” un valor de $ 4,80 m/n por m2 por año. b) Por los 133 m2 en el exterior del mismo galpón a razón de $ 0,50 m/n por m2 por año. El pago de los respectivos importes debía ser efectuado al ferrocarril por trimestres adelantados, en la Oficina del Jefe de la estación Bahía Blanca N.O. entre los días 1 al 10 de cada período.

El término de duración de este contrato fue de cinco años a contar desde el 10 de Agosto de 1945.
Se fijaba como domicilio legal la Ciudad de Buenos Aires para resolver cualquier dificultad que pudiera surgir entre las partes con motivo del cumplimiento y ejecución del contrato. A tal efecto la Empresa ferroviaria fijó su domicilio legal en la calle Paseo Colón Nº 185 y la Sociedad Comercial de Responsabilidad Limitada, Bodegas y Viñedos “Río Grande” en la Avenida Roque Sáenz Peña Nº 832.

En los años 1950 y 1953 se establecieron los nuevos valores de arrendamiento, que se incrementaron significativamente, por medio de cláusulas adicionales pactadas ahora con el Ferrocarril Nacional General Roca.

Bodegas y Viñedos “El Globo” Ltda. en el galpón “B”

A principios de la década del 50, las bodegas y viñedos "El Globo" ocupaban los 3 niveles de uno de los galpones. Esta empresa contaba no sólo con instalaciones para el fraccionamiento de vino, sino también para la elaboración de licores y llegó a ser una de las más grandes y prestigiosas que se instalara en la ciudad.

El 30 de Noviembre de 1945, se formalizó el contrato Nro.B.B.443/B.65 entre el Ferrocarril del Sud, en carácter de Administrador del Ferrocarril Bahía Blanca y Noroeste, con Bodegas y Viñedos “El Globo” Lda., por el que esta última empresa arrendaba una fracción del galpón “B” de Pasto y Vino, constituida por una superficie de1280 m2 e igual superficie del sótano correspondiente, en donde se instalaría un local destinado a la recepción y fraccionamiento de vinos y otras bebidas alcohólicas.


El arrendamiento se establecía en un valor anual de $ 9.216,00 m/n. El pago debía ser realizado por trimestres adelantados, en la Oficina del Jefe de la estación Bahía Blanca Noroeste entre los días 1 y 10 de cada período. El término de duración del mencionado contrato se estableció en 5 años, a contar desde el 15 de Diciembre de 1945.




Se fijaba como domicilio legal la Ciudad de Buenos Aires para resolver cualquier dificultad que pudiera surgir entre las partes con motivo del cumplimiento y ejecución del contrato. A tal efecto la Empresa ferroviaria determinaba su domicilio legal en la calle Paseo Colón Nº 185 y Bodegas y Viñedos “El Globo” Lda. la calle Warnes Nº 2320.

El 2 de Junio de 1948, luego de la nacionalización de los ferrocarriles, se acordó la cláusula adicional por la que Bodegas y viñedos “El Globo” Lda. ampliaba el arrendamiento al área total del piso alto correspondiente al galpón “B” con una superficie -incluyendo los muros y caja de escaleras interiores-, de 1685,25 m2 debiendo abonar $ 1,20 m/n por m2 por mes o fracción.

Siete años más tarde, el 25 de Agosto de 1955, Bodegas y Viñedos “El Globo” Lda. acordó una segunda cláusula adicional, ya para este momento con el Ferrocarril Nacional General Roca, en donde se modificaban los valores de arrendamiento y se aceptaban las modificaciones.

Basta ver los planos de las reformas realizadas por esta bodega para inferir que pasada la mitad del siglo la actividad en estos galpones ferroviarios continuaba siendo próspera.

Publicado en Caminos de Hierro en Bahía Blanca.