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miércoles, 29 de abril de 2015

PRENDE



Con el auspicio del programa "Puntos de cultura", en mayo Ferrowhite activa "¡Prende!", un taller para que chicas y chicos de Ingeniero White y más allá, dibujen, recorten, impriman, encastren, remallen, fabriquen un surtido de cosas que sirven para vivir, pero también para contar cómo se vive.

Prendete llamándonos al 4570335 o escribiendo a ferrowhite@gmail.com

domingo, 19 de agosto de 2012

INGENIERO BLUE

Así se ve Ingeniero White a través de un shablón de serigrafía:



Andrea, Carla, Cristian, Marcela, Noe y Nicolás se juntan, acá en Ferrowhite, todos los miércoles a la tarde. Les gusta dibujar. Por eso tienen los dedos llenos de tinta. Quien sabe si lo primero que convendría ver en este museo no son las manos de quienes lo sostienen. Un museo taller deja marcas, crea una mancha identitaria que viaja debajo de las uñas. La serigrafía es una forma de organizar ese contagio. En estos meses, Andrea, Carla, Cristian, Marcela, Noe y Nicolás aprendieron a imprimir sobre papel y tela, y ahora van por todo: madera, chapa, vidrio, cerámica, polietileno... Pero el oficio tiene sus mañas. Requiere, en principio, ser capaz de ver las cosas "en negativo". Saber observar, por ejemplo, a una lancha de flota amarilla como una mancha blanca envuelta en una mancha azul, allí donde, convengamos, ni el mar ni el horizonte suelen exhibir ese color. Dibujar para el shablon requiere síntesis y capacidad para invertir el aspecto inmediato de las cosas. Serigrafiar es, en cierta medida, radiografiar las apariencias. Y también un modo alternativo, el que los artesanos encuentran, de entender la producción en serie, esa clase de actividad que en nuestro mundo corre por cuenta de las máquinas, o mejor dicho, de aquellos que deben subordinarse a sus ritmos. Porque a diferencia de las impresiones industriales, en la serie serigráfica no hay reproducciones exactas. Cada copia resulta, en su imperfección, una huella que señala hacia la persona que la produjo. El pigmento que ralea o desborda sobre cada pieza de tela difumina los bordes netos entre lo idéntico y lo desemejante. Diez remeras recién impresas, todas iguales, todas distintas, parecen preguntar a coro: ¿En qué nos parecemos, en qué somos singulares? Y la pregunta se transfiere, como la tinta a través de la trama finísima del shablón, al grupo de "aprendices" y "maestros" que se reúne en este museo a pesar de que el trabajo y la familia casi no dejan tiempo para otra cosa. Porque si la cultura presupone la tarea de un colectivo, no hay práctica cultural que valga la pena, creemos, si no es capaz de interrogar y transformar, aunque sea un poco, al colectivo que la pone en marcha. Para eso estamos acá. Para eso están ellos, con los dedos manchados, listos para dejar su impronta sobre el blanco que cubre tanto el nombre de esta ciudad como el de su puerto, juntos y a la vez únicos, parte de un mismo equipo con camisetas todas diferentes.



Coordinado por Silvia Gattari y Malena Corte, el taller "Cómo funciona la cosa" levanta la persiana todos los miércoles, a las 14 hs., gracias a un subsidio del Fondo Municipal de las Artes.

miércoles, 15 de agosto de 2012

APOCALIPSIS WHITE


"Apocalipsis White", boceto para serigrafía elaborado por Noe Maceratesi en el taller "Cómo funciona la cosa".

jueves, 14 de junio de 2012

EL MORRAL DEL GENERAL



Siempre atento a las demandas de nuestro pueblo, Ferrowhite lanza su nuevo bolso multifunción, 100% industria nacional (salvo el hilo, la tinta y el genero que son de China), con dibujo de Juan Lima, serigrafía de los compañeros Silvia Gattari y Guillermo Beluzo, y costura de Estela Gómez, vecina trabajadora de Ingeniero White. Un artículo de primera necesidad, tan autóctono como el cangrejo que orna su tela. Para llevar tus 20 verdades bajo el brazo llega "El morral del General". Pedilo así en nuestro coqueto "kiosko obrero".

miércoles, 16 de mayo de 2012

EN MARCHA



Lo dicho: Ferrowhite es un museo que ocupa un taller, pero que además intenta funcionar como uno. “Cómo funciona la cosa” es justamente el nombre del taller destinado a chicxs y grandes de Ingeniero White, que realizamos en este lugar todos los miércoles. En marcha gracias a un subsidio del Fondo Municipal de las Artes, el taller propone el aprendizaje de técnicas de impresión y confección, y a través de ellas, la elaboración de prendas y objetos que den cuenta, en alguna medida, de los intereses y el particular punto de vista de sus hacedores, vecinos de este puerto. Hoy nos juntamos a las 2 de la tarde. ¿Venís?

jueves, 29 de marzo de 2012

CÓMO FUNCIONA LA COSA




En Ferrowhite le damos manija al tercer año del taller de impresión y confección ¨Cómo funciona la cosa¨, dedicado a chicxs y grandes de Ingeniero White y la Bahía toda.

Si querés dejar tu marca en remeras, mochilas, pañuelos, cuadernos, banderas, pancartas... este es tu lugar. Además, a lo largo de 2012, daremos nuestras primeras puntadas en el oficio de la costura, de la mano de Ida Muhamed, ex trabajadora de la fábrica de bolsas para cereal C.A.D.E.

El taller es gratuito. Arrancamos el miércoles 28 de marzo. Podés inscribirte acercándote al museo (Juan B. Justo 3885, Ing. White) o llamándonos al 4570335, de lunes a viernes de 8 a 13 hs. ¡Vacantes limitadas!

jueves, 12 de enero de 2012

LOS RESISTENTES


Roberto Orzali y Héctor Guerreiro ¡juntos! en la fotonovela gif del verano.

domingo, 8 de enero de 2012

MUSEOLOGÍA EN MUSCULOSA



Sí, hace mucho calor, y este museo hace algo al respecto: presentamos nuestra musculosa ferroviaria, para pasar el verano fresquitos como lechuga que crece al costado de la vía.

Pedí la tuya acá, en Ferrowhite, de lunes a viernes de 9 a 13 hs.

miércoles, 6 de julio de 2011

CON LA CAMPERA PUESTA



Buen día. Puede que Ferrowhite sirva, en ocasiones, para contar la historia del trabajo en el ferrocarril y el puerto, o para repensar las formas en que esa historia se cuenta, pero puede que otras veces, simplemente, sirva. Dentro de sus posibilidades modestas, este museo taller busca desarrollar herramientas para mejorar la vida de la comunidad de la que forma parte a partir de organizarse con otros en el hacer. Durante estas jornadas de frío bajo cero, Malena Corte, Silvia Gattari y Guillermo Beluzo, nuestros maestros serigrafistas, estuvieron trabajando en el estampado de más de 50 equipos de gimnasia destinados a los pibes que juegan al fútbol en las inferiores del Club Huracán. Pantalones y camperas que, salvo por la tela que viene de China, fueron confeccionados íntegramente en el Bulevar Juan B. Justo. Vanyna Vena, mamá de uno de los chicos, nos dejó está carta cuyo comienzo transcribimos a continuación.
  
HOLA!!! Quisiera contarles que somos un grupo de MAMÁS trabajando para nuestros hijos que están en el CLUB ATLÉTICO HURACÁN. Ellos juegan al futbol en las inferiores de dicho club, mi nombre es Vanyna y me acompañan Karen, Teresa, Miriam, Mary, Claudia y Mimi.

Hace un tiempo fui a ver a mi hijo jugar porque después de unos años habían logrado el ascenso a la categoría Primera A, ellos estaban súper contentos, pero es un año difícil, es una categoría que hay que mantener, y mi club es de gente muy humilde que está en un barrio de ferroviarios y portuarios castigados a veces por el mar. Aquí todos son fanáticos de HURACÁN y tendría mil anécdotas para contar, en fin, son 96 años de historia de este club. Como les decía, fui a ver a mi hijo jugar, era un día soleado pero muy fresco, jugaban contra un gran equipo de la ciudad y al verlos sentaditos en el banco de suplentes, con sus pantaloncitos cortos tiritando de frío, esperando el momento en que su DT diera la señal para entrar a jugar, mi cabeza hizo un click y mi corazón se estrujó, no sé si era de angustia, de tristeza, de enojo… creo que fueron muchas las emociones en ese momento y dije: hay que hacer algo! ¿Qué estoy esperando?

La carta completa acá.

miércoles, 4 de mayo de 2011

HECHOS BOLSA

Este domingo lanzamos una nueva edición de la Vera Bolsa Libre de Trust, una bolsa para hacer los mandados y, de paso, poner el ojo en los que mandan.

 Ida Muhamed con las bolsas que cosió en su casa del barrio 26 de Septiembre

Un día alguien notó que buena parte de las donaciones de material ferroviario que llegan a Ferrowhite, usualmente en manos de los propios trabajadores ferroviarios, lo hacen adentro de bolsas para las compras. De golpe fue evidente que el acervo patrimonial de este museo había dependido siempre de ese tráfico hormiga y de su particular camuflaje. En lugar de 1 paquete de yerba, 2 docenas de huevos y 100 gramos de mortadela, 20 kilos de fierros oxidados.

Así, nos pusimos a pensar qué contienen, de dónde vienen y a dónde nos llevan todas esas bolsas que a diario llevamos en la mano. Comenzamos entonces un itinerario que nos condujo del almacén “El Globito”, en el Bulevar, a los grandes supermercados ubicados en el norte de la ciudad, y del Polo Petroquímico al relleno sanitario de Grünbein, pasando por la formula química del polietileno [(CH2-CH2)n], las discusiones en torno al cálculo del costo de vida medido en canastas (¿Quién hace hoy los mandados con una canasta?), los proyectos para la instalación de un Polo Plastiquero en la zona, y los informes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) sobre el potencial impacto ecológico de las nuevas bolsas “oxobiodegradables”.

Pero como en un museo taller reflexionar es hacer (y viceversa), nos propusimos convertir todo este divague en un artefacto concreto, y ahí nació la idea de confeccionar nuestras propias bolsas. La “Vera Bolsa Libre de Trust”, primera de la serie, se agotó rápido. Todavía se pueden ver algunas dando vueltas por los comercios de White y Bahía. De su armado participaron los chicos del taller de serigrafía (edición 2009), sus coordinadoras Silvia Gattari, Malena Corte y Lucía Cantamutto, el diseñador Carlos Mux, el director de Ferrowhite Reynaldo Merlino, y las vecinas costureras Susana Cardoso, Titi Trujillo, Maruca Sbaffoni y Rosa Ortiz.

Marta en la carnicería del almacén El Toro, Bulevar Juan B. Justo 

Titi, Maruca y Rosa trabajaron en las fábricas de bolsas para cereal que funcionaron en el puerto hasta los años setenta. Ellas nos contaron cómo era coser más de tres mil bolsas de arpillera en un solo día trabajando adentro inmensos galpones en los que no había un solo calefactor “porque la arpillera arde que da miedo”. De allí que la “Vera Bolsa” no venga vacía sino acompañada por un cuaderno que reúne sus testimonios. 

Esta nueva tanda de bolsas contó con la colaboración inestimable de otra “bolsera”, Ida Muhamed. Ida nos habló de las bolsas que se hacían en su casa. Bolsas no descartables confeccionadas a partir de materiales de descarte: bolsas hechas con retazos de tela, con redes de pesca, con sachets de leche o con el cotín de un colchón de lana. Una manera de hacer economía en un mundo en el que el “use y tire” de la sociedad de consumo aún no había reemplazado al mandato familiar de “que nada se desperdicie”.

“Trust” es una palabra un poco anticuada, aunque su significado, creemos, no ha perdido vigencia. Traducida del inglés al castellano vendría a significar “confianza”. En economía, alude al acuerdo o la unión de empresas bajo una misma dirección con el objetivo de repartirse el mercado, establecer precios (pensemos en las exportadoras de granos instaladas en este puerto, pero también en las cadenas de supermercados), fijar salarios o modos de producción. La expresión “Libre de Trust” puede apreciarse, por ejemplo, en las propagandas de cigarrillos “Particulares” que se conseguían en nuestra ciudad en los años 20. El slogan de la marca remataba así: “Para que no emigre tanto oro argentino”.

Chichín en el almacén El Globito. 

En nuestro día a día, las bolsas materializan sistemas clasificatorios completos. “Poner en bolsas separadas” o “meter todo en la misma bolsa” representan gestos epistemológicos precisos, de los que, podría decirse, se siguen concepciones del mundo contrapuestas. Derivados de la gran industria trasnacional y concentrada (1), las bolsas plásticas organizan el consumo doméstico, el ir y venir de las mercancías. De ellas dependemos para hacer las compras durante el día y para sacar la basura ya entrada la noche. Y ellas, que no se degradan, son una de las marcas más visibles del impacto de nuestro modo de vida sobre el ambiente. Por eso, quizás tampoco el habla, la conversación cotidiana, puede prescindir de su figura. De la Bolsa de Valores a las bolsas de empleo, de las viejas bolsas de arpillera para cereal al desarrollo de los "revolucionarios" silos bolsa que permiten especular mejor con las cosechas, del gran saco de Papá Noel a los bolsones del Plan de Seguridad Alimentaria, las bolsas están en boca de todos, nominando una realidad compleja. Cada bolsa resulta, en definitiva, la punta de un ovillo. La “Vera Bolsa”, cualquier bolsa, es como ese hilo que asoma en la costura de la prenda que llevamos puesta. Ese cabito inocente del que no podemos resistirnos a tirar y que revela, de repente, la trama escondida de las cosas.

(1) Según un informe del CREEBA del año 2006, el 100 % del polietileno de alta densidad, baja densidad y baja densidad lineal que se produce en Argentina es fabricado por la planta que Dow Chemical posee en Ingeniero White. 

lunes, 22 de junio de 2009

martes, 9 de junio de 2009

TALLER DE DOMINGO: BOLSOS Y PARCHES

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Un taller Express donde Maira, Mica, Pao (que vino con su hermanito, Darío), y Mica (la prima de Mari) enseñaron lo que habían aprendido en el Taller. Usando stencils, con plantillas que habíamos hecho entre las chicas y nosotras, se invitó a todos los pequeños visitantes a participar de la actividad: sobre un parche estampaban con esponjas y después se los llevaban para poner en algún almohadón, en alguna remera, en donde gusten.



La consigna también fue que llevaran sus propias prendas para estampar y algunos chicos sí lo hicieron: remeras y buzos con castillos, locomotoras y "FERROWHITE".

Maira, Pao y las "Mica" nos ayudaron un montón explicando a los más chiquitos y ayudándolos pegando las plantillas, buscando los colores y arremangándolos. En los ratos que podían, estamparon ellas también sus futuros bolsos (que la tía de Maira va a coser).

Sofi sostiene su obra.

El taller fue un éxito.

domingo, 7 de junio de 2009

RETRATOS DEL TALLER EN EL NUEVO BLOG

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Hace poco lanzamos el nuevo blog del Taller de Vestuario Crítico: "Vasaescucharmiremera". Con la idea de poder irles contando todo lo que va pasando en el horario del taller, de las cosas que sucedan por fuera de cada encuentro, quiénes son las chicas y, sobre todo,poder ir entendiendo por qué un TALLER-de-VESTUARIO-CRITICO-en-BULEVAR.

Ahora, está actualizado con los "perfiles" de Maira y Mica, con textos escritos por ellas.

Quién es quién (en el Bule y en el taller).

Pasen y vean, lean y comenten si quieren,en vasaescucharmiremera.blogspot.com

miércoles, 29 de abril de 2009

LOS CANGREJOS POR LAS CALLES DEL BULEVAR

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El primer afiche textil quedó adentro de la escuela, esperando que en los recreos los chicos se empiecen a enterar: la directora de la escuela dijo que las chicas de 7mo iban a tener que empezar a contarles a los demás compañeros.
El segundo, en la garita de la 500 cerca de la escuela. Los clavos no querían clavarse.
Y el tercero, en la salita médica de Bulevar.




miércoles, 22 de abril de 2009

LAS TINTAS SE ASOMAN POR EL TALLER...

¡y los cangrejos empiezan a aparecer!

Los afiches textiles están casi listos: las impresiones en serigrafía de las chicas salieron muy bien, todas se animaron a probar.




Ahora sí, solo resta salirlos a pegar por Bulevar y White.

viernes, 17 de abril de 2009

UNA REMERA, DOS AFICHES

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¿Qué taller es aquel donde un encuentro se dibuja un colectivo y al siguiente se empapela una caja con el lugar que más les gusta? ¿Qué tipo de taller? ¿Es un taller de plástica? ¿Es un taller de miradas? ¿Es uno o son muchos talleres?

De a poco, vamos a ir contando.

El martes y el jueves, Maira, Mariana, Stefy, Mica, Paola y Sabrina (el equipo del taller)estuvieron diseñando y confeccionando los afiches textiles para dar a conocer el taller.


Pensaron las consignas, dibujaron letras gordas (calables), recortaron las plantillas, y, cuando las tijeras pudieron descansar un rato, las telas, las esponjas y los acrílicos tomaron protagonismo.

Entre mates y dedos manchados con pintura, los primeras telas empezaron a terminarse (decoradas con corazones de paño y parches de cuadrillé). Cuando los afiches textiles estén listos (quizá ya el martes empezamos a imprimirles los cangrejos en serigrafía) saldremos a colgarlos por el barrio,en la escuela y en algunas paradas de la 500.




miércoles, 1 de abril de 2009

LAS CHICAS NO SE ACHICAN: ENTRANDO EN CALOR

Ayer, pasadas las cinco y media de la tarde estábamos despidiendo a las chicas del Bule en la puerta exterior del museo, Yanet y Luciana, las chicas de Loma, se apretaron con nosotras (Silvia, Anita y yo) en el auto de Male. Hasta que las dos se bajaron en Villa Rosas, fuimos recordando momentos compartidos en las últimas dos horas. Quizá, por su parte, Stefy y Maira (que salieron caminando derechito del museo, como por donde va la 500) también fueran contándose mutuamente lo que habían visto y hecho estos días y en el taller. Quizá Stefy le contó a Maira cómo Firpo la defendió de la perra del museo que la asustó un poco al entrar. Quizá Mariana, que se fue caminando sola, bordeando la ruta como para la termo, fuera pensando qué era todo lo que se había charlado y dibujado.

Quizás, no. No vamos a poder saber en qué iban pensando las chicas mientras se volvían a sus casas, o qué contaron en sus casas cuando llegaron.

Pero sí podemos volver a recorrer cuáles fueron las acciones que se desarrollaron en la fresca tarde del martes.

La primera en aparecer fue Stefy (sin Brian, que sale a las cuatro de la escuela), al mismo tiempo que Maira pedía que la fueran a buscar a la casa: menos mal que Mariana la había pasado a buscar, porque Maira no se acordaba que hoy tenía taller. En la escuela, hoy, habían hablado algo nuevamente pero muchos de los varones no se animan a venir porque el grupo ahora es de todas mujeres. Maira y Mariana llegaron casi juntas con Yanet y Luciana, que se vinieron en la 500. Cuando ya estábamos por empezar, salió Sabrina y, gratamente, se nos sumó.

A la par de unos mates dulces (gracias al azúcar de Zulema), las palabras de Anita fluyeron en la caminata por el parque: todo el espacio exterior del museo, visible, fue conectado a la historia del circuito ferroportuario que da origen a todo ese paisaje. Esbozos del porqué de los elevadores, la chimenea de la usina inglesa (oculta detrás de los eucaliptos), el castillo, la termo, la rambla; acercamientos a los porqué de los barrios y los entramados sociales que aparecen inmediatos a una razón productiva.

El frío nos hizo terminar la excursión exterior y entrar para conversar un poco más detenidamente sobre lo que habían escuchado hasta ese momento. Sobre los espacios vacíos que quedaban entre las imágenes de la gráfica pavimental de Carlos Mux, con lápiz y papelitos a mano, se plantearon lugares que posiblemente debieran estar en el momento de poder decir dónde se siete ubicado cada uno. Si pensamos, desde Ferrowhite, en la razón de identificar (y entender por qué está) aquello que nos rodea, y consideramos importante, del mismo modo, que cada uno pueda empezar a pensar qué cosas son vitales para la coexistencia de todos ellos y qué podría estar haciendo falta.

El primer dibujo de Luciana fue la 504. Mediante palabras, Sabri propuso un Instuto de castellano para extranjeros. Más centros comunitarios, fue lo que Maira escribió. Mary dibujó su casa. Stefy, se acordó cómo era la flor de liz de los scouts. De a poco, fueron saliendo distintos recortes del espacio existente y del imaginario. A pesar de nuestra ansiedad demoledora, algunas cuestiones interesantes comenzaron a charlarse.

El tiempo fue pasando entre las presentaciones personales (guiadas por Yanet), las acotaciones de los dibujos propuestos, los comentarios sobre las propias expectativas del taller y fijando los horarios para los nuevos encuentros. Entre un comentario y otro, nos contaron que les gustaría hacer un taller de teatro. Nos lo contaron, nos lo pidieron.

El lunes nos veremos en la escuela.Ya armamos las redes para empezar a invitar más chicos. Dicen Stefy y Maira que Fernando quiere venir pero tiene que venir con un amigo, Emiliano, y Emiliano quiere venir pero si son más chicos y Nahuelito, si viene Fernando y Emiliano seguro que va a venir.

Y el martes otra vez este equipo se junta a trabajar.


martes, 31 de marzo de 2009

¡SE LARGA EL TALLER DE VESTUARIO EN FERROWHITE!

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La semana pasada, en un recreo, estuvimos charlando con los chicos de 7mo de la escuela 21 para invitarlos a venir hoy a la salida de la escuela. Mientras charlábamos en el pasillo, algunos compañeros, intrigados, se pusieron a escuchar y, entusiasmados por lo que Stefy y Natacha les contaban, dijeron que iban a tratar de venir.

El grupo de los talleres crece y crece.

Cuando estaban en sexto, todo el grado participó de “Papel Reciclado”, del “Vídeo Lourdes” y del “Proyecto Estaciones”. En el verano, (ver ¡Hay equipo!) seguimos reuniéndonos para hacer los banderines y pintar la Rambla de Arrieta con algunos de ese grupo y amigos de los chicos que se iban acercando. Además, tenemos una sorpresa: los chicos de Loma (ver “El taller de los miércoles”) también van a participar.

Ahora, hoy, en un rato, nos juntamos con nuevas actividades, en vista de empezar el Taller de Vestuario Critico.
Acá estamos, esperándolos, mientras pensamos qué buenos van a estar los talleres este año.

miércoles, 18 de marzo de 2009

TALLER DE VESTUARIO CRÍTICO

Es usual que la historia de un lugar se cuente a través de estatuas, museos y monumentos. Cosas de gran escala, destinadas a perdurar en el tiempo tal cual son. El taller que comenzamos este mes parte de la premisa opuesta: ¿Por qué no inscribir esa historia en objetos de menos peso, de uso y desgaste asegurado?

Brian, con guardapolvo de alumno cangrejo, mira desde la Rambla por el catalejo que construyó Toni Armada

Lo que se ve por el catalejo

Junto a un grupo de chicos de 6º año de la Escuela 21 del barrio Bulevar Juan B. Justo, estamos aprendiendo técnicas de serigrafía, stencil, teñido de telas, y empezamos a pensar en las leyendas, logos e imágenes que vemos a nuestro alrededor. La idea: producir remeras con consignas e imágenes que nos permitan llevar en el cuerpo, con lo que nos gusta y lo que no, el barrio, el puerto, la ciudad. El taller se pone en marcha gracias a un subsidio del Gabinete Social del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires que permitirá equipar al museo con todo lo necesario para serigrafiar.