Mostrando entradas con la etiqueta Usina General San Martín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Usina General San Martín. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de junio de 2015

HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA

Llegó el día. Hoy arrancamos con la recuperación de una de las salas de la ex usina General San Martín e iniciamos la apertura definitiva de “La Rambla de Arrieta”. Dos obras que buscan poner en marcha aquello que muchos, desde hace tanto, reclaman como un derecho evidente: “entrar al castillo” y “salir al mar”.





La sala en cuestión se encuentra ubicada en la planta baja de la usina, sobre una superficie de alrededor de 200 metros cuadrados. Un estudio realizado por especialistas del Departamento de Geología de la UNS certificó que en el lugar no hay asbesto, material contaminante presente en otros sectores del edificio. Por lo que la obra a encarar consistirá, en primer lugar, en aislar este recinto del resto de la construcción, y en realizar una limpieza de acuerdo con los protocolos de seguridad sobre el tema, para avanzar luego en su acondicionamiento como nueva sede para los talleres que el museo realiza. Es decir, como un espacio en el que la historia del trabajo que Ferrowhite elabora se tense y traduzca en trabajo comunitario.

Con la Rambla de Arrieta nos proponemos crear en torno al castillo un paseo público con vista al canal principal de la ría de Bahía Blanca. O sea, convertir en una posibilidad cotidiana aquello que el museo viene tanteando con cada recital, cada visita escolar, cada fiesta realizada en los últimos años al borde de las aguas más complejas del planeta. Complejas, sí, porque en este puerto pasa de todo, lo advirtamos o no. La Rambla es un enclave privilegiado para comprender procesos en los que naturaleza e historia no pueden concebirse por separado, pero además quiere ser un lugar para pasarla bien. Un sitio para afirmar que en el paraíso de la soja y el polietileno, también se vive de cara al sol.

Desde que fue inaugurada por las Empresas Eléctricas de Bahía Blanca (una filial de la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad), el 1° de octubre de 1932, hasta su salida de servicio el Día de los Inocentes de 1988, la Central General San Martín -bautizada en un principio "Ingeniero White"-, iluminó durante décadas a toda la ciudad. Allí se produjo la energía necesaria para activar elevadores y muelles, pero también cada una de las lamparitas, heladeras, radios, lavarropas y televisores que fueron poblando los hogares de la región a lo largo del siglo XX.

Primero el apagón y luego el desguace convirtieron a la usina en un agujero negro del patrimonio público. Su recuperación forma parte de un proceso que, más allá de los proyectos fastuosos que el castillo comprensiblemente inspira, confía en la labor sostenida y cotidiana junto a las personas que habitan, en concreto, este lugar. Un itinerario que inició allá por 2002 con la restauración del Taller Regional de Mantenimiento, espacio en el que funciona Ferrowhite desde fines de 2004; que continuó con la puesta en valor de la residencia del jefe de planta, convertida en el café La Casa del Espía; con la regeneración del parque de la usina y con el despliegue de innumerables actividades en la última década.

Las obras en la Rambla y la usina se llevan a cabo junto a la Asociación Amigos del Castillo. Son posibles gracias al apoyo, ganado en concurso, del Fondo Argentino de Desarrollo Cultural y del programa “Puntos de cultura” de la Secretaría de Cultura de la Nación, al aporte de la Fundación Cargill, y a la colaboración de los guardaparques de la Reserva Natural Bahía Blanca, Bahía Falsa, Bahía Verde.

lunes, 22 de diciembre de 2014

VÍ LUZ Y SUBÍ

El viernes 19 y el sábado 20, despedimos el año abriendo otra vez las puertas de la usina General San Martín.







martes, 16 de diciembre de 2014

¿QUERÉS ENTRAR AL CASTILLO? VENÍ, ASOMATE.


El viernes 19 y el sábado 20 de diciembre, entre las 20 y las 23 hs., despedimos el año abriendo nuevamente al público las puertas de la usina General San Martín, un lugar que es parte crucial de la historia de nuestra ciudad. El evento, que da continuidad a la intervención realizada durante la fiesta de aniversario del museo el pasado 29 de noviembre, constituye la primera acción llevada a cabo en la nave central del "castillo del puerto" desde su salida de servicio, en 1988, y su posterior desguace, a partir de 1997.

Desde su puesta en marcha por parte de las Empresas Eléctricas de Bahía Blanca (una filial local de la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad), el 1 de octubre de 1932, hasta su salida de servicio el día de los inocentes de 1988, la usina General San Martín -bautizada en un principio "Ingeniero White"-, proveyó de electricidad a Bahía Blanca y a una creciente zona de influencia por más de cincuenta años.

Su historia, por tanto, tiene mucho que ver con el desarrollo de nuestra ciudad. En ella se produjo durante décadas la energía necesaria para que funcionasen elevadores y muelles, y también para que encendieran cada una de las lamparitas, las heladeras, las planchas, las radios y los televisores que fueron poblando los hogares de Ingeniero White, de Bahía Blanca, e incluso, de varias localidades de la región, una central eléctrica cuyo funcionamiento dependió, en lo concreto, del trabajo de muchísimas personas: 150 trabajadores en sus mejores épocas, entre peones, medio oficiales, oficiales especializados, capataces, jefes de sección y de turno, que se encargaban de trabajos específicos, aunque relacionados entre sí, dentro de las secciones de máquinas, calderas, electricidad, regulación, laboratorios de agua y aceite, taller regional, carpintería, pinturería, hojalatería, almacén...

Inaugurada en tiempos en los que comenzaba a declinar la hegemonía del capital inglés en la región, la historia de esta usina da cuenta de la estatización del servicio eléctrico durante el primer gobierno peronista, brinda testimonio sobre el incremento en la demanda energética derivado del desarrollo de la industria nacional en los '50 y los 60', para terminar siendo un ejemplo elocuente de la política de desguace del patrimonio público de fines del siglo XX. A pesar de haber sido declarada Monumento Histórico Nacional y Provincial, la central General San Martín aún espera ser recuperada, como lo fueron en estos últimos años su taller de mantenimiento (hoy Ferrowhite), su parque y la residencia del jefe de planta (La Casa del Espía).

Más sobre la historia de la usina General San Martín por acá.

lunes, 23 de diciembre de 2013

LUZ DIVINA

En Ferrowhite arrancamos el año presentando "El castillo de la energía", una historia de la central eléctrica General San Martín, y lo terminamos fabricando esta estampita stencil de casi tres metros de alto para pedirle a San Atilio, patrono profano de la energía, que nos ilumine en una navidad plagada de apagones. Pero como no sólo la estampita sino también el santo es un poco nuestro invento, antes de prenderle una vela para que la luz vuelva, más vale intentar responder un par de preguntas seculares que quedaron picando, allá por abril, tras la publicación del libro: ¿Qué pasó en el país con el manejo de la energía después del cierre de la usina, hace ya 25 años? ¿Y qué pasa hoy? Acá una primera aproximación a un tema tan fundamental como complejo.


Por un instante habrá parecido un chiste, pero no: los trabajadores de la usina General San Martín recibieron la orden de apagar las calderas de la central justo un 28 de diciembre, día de los inocentes. La salida de servicio de la usina castillo a fines de 1988 coincidió con la crisis eléctrica que signó los últimos meses de la presidencia de Raúl Alfonsín y, en cierto modo, anticipó también la transformación estructural del sector energético que poco después llevaría adelante el gobierno de Carlos Menem.

Sin idealizar la situación previa, la privatización en los noventa de grandes empresas públicas como YPF, Gas del Estado, Segba, Agua y Energía Eléctrica e Hidronor implicó no sólo su desmembramiento en empresas menores sino también la consecuente pérdida por parte del Estado de su capacidad para coordinar el desarrollo conjunto de un sistema de generación y distribución de energía que empezaría a ser manejado a partir de entonces por la "mano invisible" del mercado. El servicio eléctrico en particular pasó a estar organizado en tres segmentos: generación, transporte y distribución, en los que se multiplicó el número de empresas pero "se redujo el de trabajadores". (1) En teoría, la libre competencia iba a favorecer por sí sola la inversión privada que se traduciría, a su vez, en exploración de recursos, en la instalación de nuevos equipos generadores y en la ampliación y mejoramiento de las redes de transporte y distribución. Sin embargo, los sucesivos cambios en la propiedad de las privadas derivó en una progresiva reintegración vertical y horizontal del negocio energético que "lejos de desmonopolizar los mercados" terminó favoreciendo la consolidación de "estructuras oligopólicas concentradas". (2) Veamos un caso cercano: luego de privatizada, la Central Piedrabuena pasó de un dueño a otro. Su actual propietaria, la empresa Pampa Energía, representa un buen ejemplo de "reintegración vertical", ya que hoy por hoy Pampa realiza negocios tanto en el segmento de generación como en el de transmisión y distribución. (3)

El Plan de Convertibilidad (1991-2001), que igualaba por ley el valor del peso al del dolar, permitió a las compañías establecer precios equivalentes o superiores a los vigentes fuera del país sin que ello repercutiera en los usuarios. Expresada en dólares, la tarifa eléctrica llegó a ser más alta que en casi cualquier otro periodo de la historia argentina, aunque el aumento no fuera percibido como tal. (4) Mucho se discute acerca de si las empresas reinvirtieron sus ganancias excepcionales en el mejoramiento y ampliación de sus servicios o si, por el contrario, fugaron las utilidades hacia sus casas matrices, las desviaron hacia otros emprendimientos, o las apostaron en el juego de la especulación bursátil. (5) Lo cierto es que esta situación ventajosa cambió drásticamente tras la crisis de 2001 y la pesificación de la economía en 2002. ¿Cómo proteger el bolsillo de los usuarios sin afectar la rentabilidad de las empresas? Conservando en lo esencial el marco regulatorio sancionado durante los años del menemismo, la respuesta del gobierno a partir de 2003 consistió en mantener bajas las tarifas y aplicar en compensación una política de subsidios a los servicios públicos privatizados que desde entonces fue en aumento. Mientras que en 2004 el monto global de subsidios representaba el 2% del gasto público total, para 2012 esa participación había alcanzado el 11%. (6) Estos subsidios se otorgaron en un nuevo contexto económico de promoción estatal de la industria, de recomposición del ingreso de los sectores populares y de consecuente incremento del consumo interno. Fue así que la demanda de energía creció en Argentina entre 2002 y 2011 a un ritmo similar al de su producto bruto interno. Un promedio del 5,30 % anual en lo que respecta a la demanda eléctrica. (7) El problema es que las inversiones destinadas a explorar, generar, transportar y mejorar la distribución de los recursos energéticos no parecen haber aumentado en la misma proporción. De hecho, habrían decrecido en sectores clave. 

Argentina posee una matriz energética poco diversificada. El 85 % de la energía que pone a nuestro país en marcha depende del gas y del petróleo, dos recursos no renovables con alto impacto en el ambiente (8). Sólo el gas natural representó, en 2011, más del 50 % de la oferta de energía primaria producida en nuestro suelo. (9) Al mismo tiempo, el gas llegó a convertirse en un insumo crítico para la generación eléctrica. Esto se debe a que buena parte del aumento en el consumo de luz se sostuvo en las últimas dos décadas gracias a la instalación de turbinas de gas con ciclo combinado (TGCC), equipos eficientes y relativamente baratos, un auténtico salto tecnológico difundido a comienzos de la última década del siglo pasado. Las estadísticas de la Secretaría de Energía de la Nación muestran cómo en el período 1991-2000, mientras la producción hidroeléctrica fluctuaba y la de energía nuclear se mantenía más o menos constante, la cantidad de megawatts originados en usinas de ciclo combinado y en equipos de Turbo Gas fue en franco aumento. (10) En este contexto, la mala noticia es que desde 2004, y a contrapelo de un periodo de bonanza económica, la producción de gas decayó en nuestro país, acompañando la curva declinante de la producción petrolera iniciada seis años antes. "Mientras la demanda de gas natural se expandió a una tasa del 4,95 % anual acumulativo, la producción local, que hasta 2004 estaba en crecimiento, comenzó a declinar con una tasa promedio negativa del 2,00% anual acumulativo." (11) Si el petróleo y el gas escasean, entonces resultan más caros, con el consecuente impacto sobre los costos de toda la economía, incluida la producción y comercialización eléctrica. 

El gobierno viene cubriendo este déficit con la importación de combustibles y electricidad desde otros países (Bolivia y varias naciones de ultramar nos venden gas, Venezuela fuel oil y gasoil, Paraguay y ahora también Uruguay, electricidad) aunque a precios considerablemente más altos que los locales. (12) Sin embargo, la brecha entre consumo y producción fue ampliándose hasta volverse crítica. Nuestra nación, que en los ochenta había logrado la autosuficiencia energética, debió realizar en 2011 importaciones en el rubro por una suma equivalente a U$D 9.367 millones. La "factura" ascendería este año a los 13.000 millones de dólares, cifra con un impacto negativo mayúsculo en la balanza de pagos argentina que el flujo de divisas generado por la exportación de commodities agrarios ya no parece poder compensar. (13)  


Es este horizonte el que atraviesa cada buque gasero que vemos llegar a puerto y el que está por detrás de las restricciones de este insumo para las industrias del Polo Petroquímico durante los meses fríos en resguardo del consumo doméstico. La reestatización de YPF a principios de 2012 y su discutida alianza con la petrolera norteamericana Chevrón para la explotación, vía fractura hidraúlica (14), del gran yacimiento de petroleo y gas no convencional de Vaca Muerta, son medidas que intentan revertir tal panorama. (15) En lo que respecta al sector eléctrico, mientras las empresas distribuidoras -responsables inmediatas de los cortes- presionan por un aumento de tarifas, las principales apuestas en favor de diversificar la matriz energética están centradas en la demorada puesta en marcha de la central nuclear Atucha II (16) y en la construcción a mediano plazo de varias represas hidroeléctricas: Garabí-Panambí (compartida con Brasil, sobre el río Uruguay), Los Blancos (en Mendoza) y Chihuido (en el río Neuquén), proyectos entre los que destaca la central Kirchner-Cepernic, a levantarse sobre el río Santa Cruz. (17) Emprendimientos que, de concretarse, demandarán todavía unos cuantos años para entrar en funcionamiento. Entre tanto, en nuestra ciudad el resistido proyecto de extensión del dragado hacia la zona interior del estuario de Bahía Blanca con el fin de instalar allí una planta regasificadora parece definitivamente empantanado, aunque avanzan los planes para construir en General Daniel Cerri una nueva usina térmica por parte de la trasnacional norteamericana AES.

La falta de gasoil durante las cosechas, la escasez de gas durante el invierno, las fallas de la red eléctrica en los días de calor, convierten a la cuestión energética en una perpetua carrera contra reloj que suele dejar de lado la necesidad, ardua pero imprescindible, de articular un plan estratégico a largo plazo coherente con las políticas de industrialización de la última década, atento al impacto ambiental y humano de la explotación intensiva de recursos no renovables, y capaz de resolver las asignaturas sociales pendientes del sistema. Estas alcanzan no sólo a los vecinos afectados por cada apagón, sino también a los numerosos pueblos que continúan fuera del Sistema Interconectado Nacional, y a esa porción más que importante de la población pobre de las grandes ciudades obligada a consumir gas envasado a un precio cinco veces mayor que el que pagan por el gas de red subsidiado aquellos sectores de mayores recursos. (18)

Ahora sí, se acabó el sermón. Oremos: San Atilio, ten piedad de nosotros, dadnos tu luz.


(1) MORENO (Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora): "Crisis energética: el sistema eléctrico argentino". Como en el caso de los ferrocarriles, es inevitable preguntarse cuál fue el rol de la dirigencia sindical durante el proceso privatizador. En septiembre pasado falleció Oscar Lescano, Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza desde 1984, aquel en el que se destacaron en los sesenta y setenta dirigentes combativos como Agustín Tosco y Oscar Smith, a quien Lescano secundaba en el gremio cuando Smith fue secuestrado y desaparecido por un grupo de tareas de la dictadura, en febrero de 1977. "Oficialista de todos los gobiernos", Lescano acompañó la privatización de SEGBA, en 1991, transformándose en un emblema del "sindicalismo empresario".
(2) Kosulj, Roberto: "La crisis energética de la Argentina: orígenes y perspectivas".
(3) Para un análisis pormenorizado de esta tendencia a la concentración en la generación de energía en distintos países de Sudamérica ver Ruiz, Alfonzo José Mateo: "El costo del capital en la industria de la generación eléctrica", en Revista Voces en el Fénix, Año 2, número 10, Octubre de 2011.
(4) Kosulj, Roberto: "La crisis energética de la Argentina: orígenes y perspectivas".
(5) Un dato significativo sobre el estado de las redes de distribución en nuestra ciudad a dos décadas de las privatizaciones: a pesar de que la central fue cerrada, el tendido eléctrico subterráneo de la usina General San Martín continúa siendo utilizado para abastecer a sectores cruciales del puerto como la playa de camiones de la ex Junta Nacional de Granos, en el pasaje El Guanaco, o Puerto Galván. Estos cables llevan tanto tiempo bajo tierra que tienen características técnicas por completo distintas a las de los utilizados en la actualidad. Este es el "Informe de Grado de Cumplimiento de los Contratos de Distribución y Transporte de Energía Eléctrica de Jurisdicción Nacional" elaborado en 2004 por la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (UNIREN).
(6) Auditoría General de la Nación: "Una década al cuidado de los fondos públicos. Energía. Informe sectorial del presidente de la AGN".
(7) Ibíd.
(8) A pesar de las ventajas que para su desarrollo presentan varias regiones de nuestro territorio, el aporte de las energías renovables (eólica, solar, geotérmica, biomasa...) continúa siendo marginal en el país. En ello inciden, además de los costos de intalación que estas tecnologías de generación suponen, la necesidad de rendimientos altos y urgentes derivados de la demanda actual y la presión que ejercen los intereses asociados a la explotación de recursos no renovables. A través de la Ley Nº 26.190, el gobierno de Nestor Kirchner estableció en 2006 el "Régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía". En 2009, ENARSA puso en practica el programa de promoción de energías renovables GENREN que se continuó en 2011 con el GENREN II. Pero pesar de estos esfuerzos, la generación de energías no renovables todavía parece lejos del 8% del total nacional previsto para 2016 por dicha ley. Tomas Lukin et al.: "Fuentes de energía renovables". Herrera Vegas, Rodrígo: "El panorama de las energías renovables en Argentina.". Otro cambio significativo fue la sanción, también en 2006, de la Ley de Biocombustibles Nº 26.093 que "estableció que a partir de 2010 todos los combustibles líquidos comercializados en Argentina deberán ser mezclados con un mínimo de 5 por ciento de biocombustibles", ver Miño, Ariel Ricardo "Energías renovables". Sobre el impulso que esto supuso para los intereses involucrados en la producción de azucar, soja y maíz en el país ver Genoud, Diego "La oligarquía del futuro". Un informe en profundidad sobre el estado, los problemas y las posibilidades de desarrollo de estas energías en Secretaría de Energía de la Nación: "Energías Renovables. Diagnóstico, barreras y propuestas. 2009".
(9) Secretaría de Energía de la Nación: "Balances Energéticos 2011". 
(10) Secretaría de Energía de la Nación: "Informe Decenal del Sector Eléctrico 1991-2000"
(11) Auditoría General de la Nación: "Una década al cuidado de los fondos públicos. Energía. Informe sectorial del presidente de la AGN".
(12) Diario el Cronista Comercial: "Argentina energética. El costo de ser un país importador

(13) Fernández Blanco, Pablo: "Cada vez se importa más gas y más caro". Sacks, Fernanda: "Combustibles líquidos en argentina. Situación del mercado de naftas y gasoil."
(14) La extracción de hidrocarburos por el método de fracking o fractura hidraúlica abrió una enorme controversia al respecto sus consecuencias para el medio ambiente. Observatorio Petrolero Sur: "Fractura expuesta. Hidrocarburos no convencionales en la Argentina" e "Invasión Fracking". Argumentos técnicos en favor de este tipo de explotaciones acá: "Sobre no convencionales, Vaca Muerta, fracking y otras yerbas".  
(15) Un repaso de la política petrolera del primer gobierno de Perón, la década menemista y la kirchnerista hasta el momento previo a la reestatización de YPF, en Gadano, Nicolas: "YPF, Pasado y Futuro". 
(16) En junio de este año, el Ministro de Planificación Julio De Vido, de viaje por Rusia, habló de la licitación de dos nuevas centrales atómicas. Krakoviak, Fernando: "Otras dos centrales nucleares en carpeta".
(17) También situado en Santa Cruz, otro emprendimiento discutido es la Central Termoeléctrica Río Turbio, cuya construcción fue anunciada en 2004 con la idea de aprovechar la producción de carbón del yacimiento existente es dicha localidad del sur. Luego de muchas idas y vueltas, la usina aún no fue concluída y al parecer Yacimientos Carboníferos de Río Turbio tampoco estaría en condiciones de abastecerla con la cantidad de carbón que demandaría su operatoria. Villalonga, Juan Carlos: "Río Turbio, una usina mal concebida".
(18) Gak, Adrian Leonardo: "Energía, un insumo para el desarrollo" y Kosulj, Roberto: "Energía y pobreza. Una análisis de nexos complejos" en Revista Voces en el Fénix, Año 2, número 10, Octubre de 2011. Recién en 2012 se dejó de subsidiar a algunos countries y barrios de alto poder adquisitivo de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

miércoles, 29 de mayo de 2013

HÁGASE LA LUZ

 

Esta vez fue en pleno centro de Bahía Blanca. Ayer volvimos a presentar "El Castillo de la Energía", el libro que Nicolás Angel Caputo, nuestro "Angelito", escribió para recordarnos que -al menos para nosotros, seres terrenales-, no alcanza con las palabras para que la luz se haga. Por eso, porque la luz que permite leer las palabras de un afiliado al Sindicato de Luz y Fuerza no es un fenómeno que podamos dar por descontado, iniciamos la ceremonia en el Centro Histórico Cultural de la UNS plantando un portalámparas sobre la mesa y enroscando en él una bombita eléctrica marca Phillips fabricada allá por 1912 que, ¡milagro!, aún brilla entre nosotros.

Difícil saber, hoy por hoy, de dónde provienen los watts que encienden nuestra lamparita centenaria, si de la cercana usina Piedra Buena o del remoto Chocón -en cuya construcción trabajó José Caputo, hermano de Angel, a fines de los sesenta-, si del complejo nuclear Atucha, inaugurado por Perón en la ribera del Paraná en el '74, o de la río arriba aún más distante, represa hidroeléctrica Yaciretá. Sin embargo, por más de cincuenta años, entre octubre de 1932 y la navidad del '88, la respuesta fue más o menos sencilla. Casi toda la energía consumida en Bahía Blanca se producía en un solo lugar: la usina General San Martín o, como todos le decimos, el "castillo del puerto". Una construcción con formas tan llamativas que parecen haber ocultado a lo largo de los años, tanto las funciones de dicho edificio como la labor de aquellos ocupados en atenderlas. Adentro de la caldera infernal, perdidos tras los tubos del condenso o sumergidos en la sopa opaca de la ría, los laburantes de la luz trajinaban su vida entre las sombras. Sólo se volvían visibles, paradójicamente, cuando la luz se iba. Las fallas, los cortes en el suministro eléctrico, los ponían por un rato en evidencia, aunque no, justamente, para ser felicitados.

Ayer nos acompañó Nicolás Trellini, en representación del Colegio de Arquitectos de la ciudad. Nicolás confirmó nuestra sospecha de que, en términos disciplinarios estrictos, el castillo del puerto constituye un verdadero enigma. Una construcción difícil de ubicar en algún estilo arquitectónico preciso. Una rareza monumental definida por un doble anacronismo: no sólo se trataría de una obra a contrapelo de los estilos dominantes para la época en la que fue inaugurada, sino que el pasado al que aluden sus formas no se correspondería con un periodo histórico particular, sino con muchos a la vez. Un poco gótico, otro poco normando, quizás románico pero absolutamente moderno en su estructura de hormigón armado, este castillo heterodoxo sólo parece poder ser comprendido, anacrónicamente, como precursor de un posmodernismo al que se anticipa medio siglo.

Quizás su aspecto genéricamente "medieval" invite a ser descifrado hoy como el símbolo de otro proceso. Este castillo funcionó, en efecto, como cabecera de un feudo eléctrico. El monopolio sobre la provisión de energía que la compañía Italo Argentina de Electricidad afianzó en la ciudad con su construcción, se extendió, luego de la estatización de la usina, en 1948, otras cuatro décadas. Todo ese tiempo tardó un Estado Nación formalmente constituido a mediados del siglo XIX, en hacer efectivo el Sistema Interconectado Nacional de distribución de energía. Entre tanto, como dice Angel, "todo dependía de acá". Por eso "había que correr a la madrugada" o "quedarse hasta cualquier hora", como recordaron anoche algunos de sus compañeros, porque todo ese tiempo estuvimos "solos", "prácticamente aislados".


La pérdida de protagonismo de la central General San Martín no explica, sin embargo, su cierre. Mucho menos su posterior desmantelamiento. "El Castillo de la Energía" permite también documentar que la definitiva salida de servicio de la usina, repotenciada poco años antes, no coincidió con el fin de su vida útil. Pero si bien es discutible cuán rentable era mantener a fines de los ochenta la central en funcionamiento, la decisión de desguazar sus máquinas dañando seriamente el edificio, a fines de los noventa, resulta, en cambio, muy difícil de justificar. Si el estado actual de la usina da cuenta de la dificultad para revertir el efecto de las políticas que condujeron a su destrucción, la apertura en 2004 de Ferrowhite, de La Casa del Espía a fines de 2005, el avance de La Rambla de Arrieta, y ahora la publicación de este libro -sólo con las palabras no alcanza, pero sin ellas tampoco se puede-, representan indicios de que las cosas pueden cambiar para mejor. Como resumió ayer Analía Bernardi, este es un libro "para que la historia del castillo quede", pero también "para que su historia siga".

28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNSIMG_422928/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS
28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS
DSC0428328/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13. Presentación de El Castillo de la Energía28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS
28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNSDSC0428028/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNS28/05/13 - Presentación del libro "El Castillo de la Energía" en el Centro Histórico Cultural de la UNSDSC04489

lunes, 27 de mayo de 2013

DE LA USINA A LA UNS


Mañana martes 28 de mayo, a las 18 hs., en el Centro Histórico Cultural de la Universidad Nacional del Sur (Rondeau 29), presentamos en Bahía Blanca "El castillo de la energía", libro en el que Nicolás Angel Caputo, Angelito, cuenta sus días como mecánico y buzo de la ex usina General San Martín. Las palabras estarán a cargo de Nicolás Trellini, en representación del Colegio de Arquitectos, hará su presentación el bandoneonista Julián Mansilla, y quién les dice, por ahí Angel se viene con la armónica.

viernes, 12 de abril de 2013

HISTORIA EN MARCHA

El domingo 7 de abril presentamos “El castillo de la energía”, el libro en el que Nicolás Ángel Caputo cuenta su historia de trabajo en la usina General San Martín.


La introducción estuvo a cargo de Sergio Raimondi, director del Instituto Cultural, quien presentó la publicación a partir de preguntas que amplían su lectura: cómo pensar la relación entre la vida de un trabajador y los grandes sucesos que marcan la historia de un pueblo, cómo articular la historia de esta usina con la historia de la generación de energía y con las luchas -pasadas y presentes- por definir cuál debe ser el rol del Estado en la construcción de una sociedad mejor. Luego Analía Bernardi contó parte de lo que se hizo junto a Angel en estos casi dos años de labor. Qué sucedió para que el armado conjunto de un libro derivara en la construcción de una balsa de tambores que si es tan pero tan parecida a aquella que usaban los buzos en su tarea, lo es para delatar todo lo que alrededor nuestro, de aquel entonces a hoy, cambió.


Por último, llegó el turno de Angelito, que aprovechó la ocasión para agradecer a su familia, al público y al museo por haberlo secundado en esta "locura", y para confiarnos algunas anécdotas que hicieron sonreír a todos los compañeros que llegaron hasta acá para darle un abrazo.

Después de las palabras vino el brindis en el parque del castillo. Marcela y Betina, las hijas de Angel, oficiaron de madrinas de bautismo de la flamante balsa. Y para terminar, el grupo de danza del Centro de Jubilados de Ingeniero White, con Angelito como bailarín estrella, puso a todo el mundo a salsear demostrando que la energía, importa poco la edad que tengas, no sólo se genera en las usinas.

Las calderas del castillo se apagaron hace 25 años, pero su historia sigue en marcha.

jueves, 4 de abril de 2013

DESPUÉS DEL APAGÓN

El Castillo de la Energía” cuenta una historia de la usina General San Martín desde su inauguración, en 1932, hasta su cierre, en 1988. ¿Pero qué paso después? Aquí una breve cronología de su desguace y progresivo deteriorio, y de las gestiones para recuperar sus instalaciones.

La nave central de la usina en 1932, año de su inauguración.


28/12/1988: Se recibe la orden de apagar las máquinas de la central. La usina Gral. San Martín deja de producir energía eléctrica.

1993: Se proyecta la repotenciación de la usina. Algunos de sus ex trabajadores y empleados de la central Piedra Buena son convocados para realizar los trabajos de reparación necesarios. Las calderas 5 y 6 y la turbina 4 quedan listas para entrar en funcionamiento. A pesar de ello, la decisión política de reactivar la usina nunca fue tomada.

1999-2000: Se realiza el desguace y remate de las maquinarias y herramientas localizadas tanto en la usina Gral. San Martín como en el taller regional de mantenimiento. Una parte de las herramientas es transferida a la central Piedra Buena. Como resultado de este proceso el interior de la usina queda en pésimas condiciones, verificándose en algunos de sus sectores la existencia de restos de asbesto (material potencialmente cancerígeno en estado de disgregación).

31/12/2001: La Empresa Social de la Energía de la provincia de Buenos Aires (ESEBA S.A.) considerando a la ex usina un bien residual, cede sus instalaciones a la Municipalidad de Bahía Blanca.

11/4/2002: La ex usina Gral. San Martín es declarada “Monumento Histórico Nacional” por la ley 25.580, cuyo artículo Nº 2 ordena: “Destinar las instalaciones de dicha usina al establecimiento de un polo cultural, donde se expresen todas las manifestaciones del arte nacional promoviendo así el desarrollo social y cultural del lugar y su zona de influencia”.

18/7/2002: La ex usina Gral. San Martín es declarada “Monumento histórico y bien incorporado al Patrimonio Cultural de la Provincia de Buenos Aires” por la ley provincial 12.932. A pesar de ambas declaraciones la usina permanece en estado de abandono y creciente deterioro, produciéndose ingresos no autorizados al edificio que provocan nuevos destrozos.

2002/3: Se recupera un sector del taller regional de mantenimiento de la usina como espacio de conservación del Museo del Puerto de Ingeniero White a partir de la obtención de un subsidio de la Fundación Antorchas.

6/11/2004: En el taller regional de mantenimiento y sus galpones anexos se inaugura Ferrowhite como un nuevo museo dependiente del Instituto Cultural de la Ciudad de Bahía Blanca.

2004-2006: La Municipalidad de Bahía Blanca se encarga de la colocación de mallas de hierro en todas las aberturas exteriores de la planta baja. Esta obra detiene provisoriamente los ingresos no autorizados al castillo, que al cabo de un tiempo, rotas las mallas, vuelven a producirse.

10/12/2005: Ferrowhite inaugura el café y espacio de muestras “La Casa del Espía” en lo que fuera la residencia del jefe de planta de la usina.

2006: La Municipalidad de Bahía Blanca realiza una licitación para el retiro del asbesto del edificio principal de la usina. Se declara desierta porque las ofertas exceden en un 150% el presupuesto oficial de $100.000. En diciembre, el Concejo Deliberante eleva un petitorio para que la limpieza del asbesto sea incorporada en partidas presupuestarias provinciales o se soliciten fondos comprometidos por la ordenanza 12.633 (Plan Solidario de Recuperación de Deudas) o de la comisión asesora de Medio Ambiente.

11/05/2008: En lo que fuera una de las casas de bombas de la central, el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) inaugura la seccional de guardaparques “Puerto de Ingeniero White” de la Reserva Natural Provincial de Uso Múltiple “Bahía Blanca, Bahía Falsa, Bahía Verde”.

8/2008: Nuevo llamado a licitación para obras de limpieza y acondicionamiento de la ex usina. El presupuesto oficial asciende a $ 140.000 y comprende trabajos relacionados con la eliminación de materiales tóxicos (tapado de una fosa donde existen residuos de asbesto, limpieza general de pisos y paredes y el retiro de cañerías revestidas con ese material).

2010: El Distrito Sur de la Dirección Nacional de Arquitectura realiza las siguientes gestiones en referencia al “MHN. Ex usina Gral. San Martín – Pto. Ing. White”

  • 30/09/2010 NOTA SOySP Nº 973  MBB donde presenta el “Proyecto de Recuperación de la Usina Gral. San Martín- 1ra etapa.
  • 07/10/2010 NOTA DS Nº 109/109/2010 Distrito Sur destinada a la Dirección Nacional de Arquitectura elevando para su tramitación el proyecto presentado por la MBB, monto del presupuesto $3.000.000.
  • 16/12/2010 NOTA C.N.M.M.L.H Nº 1890 aprueba las obras con la recomendación de cotejar los trabajos con los que se vayan a ejecutar en el Programa Bicentenario y Obra Pública Patrimonial de la Provincia de Buenos Aires.
19/7/2010: La secretaría de Obras y Servicios públicos de la Municipalidad confirma que el gobierno nacional entregará $3.000.000 destinados a la recuperación del edificio. También se plantea la necesidad de retirar los transformadores de EDES. La concreción de dicho aporte queda en suspenso hasta tanto EDES y la Municipalidad acuerden el traslado de los transformadores y el reemplazo del cableado subterráneo aún funcionamiento en el frente de la ex usina.

6/10/2011: Se inicia la demolición del muro perimetral del contrafrente de la usina y se reemplaza por un cerco de alambre olímpico, permitiendo la vista al canal principal de la ría. Esta obra es realizada en el marco del Plan Director de obras de Ingeniero White.

24/11/2011: El Concejo Deliberante de la ciudad de Bahía Banca aprueba por unanimidad, dentro del presupuesto municipal para el año 2012, la partida de $350.000 para el retiro del asbesto y el cerramiento del edificio de la ex usina Gral. San Martín.

03/12/2011: Se celebra en el predio de la usina el festival Rock in Ría organizado por un grupo de jóvenes de Ingeniero White bajo el lema “Salvemos al castillo”.

03/2012: La municipalidad cuenta con $4.000.000 (derivados de la ordenanza 12.633) para obras públicas. Entre el listado de trabajos figura el “saneamiento de la ex usina Gral. San Martín” por un importe de $100.000.

23/02/2012: En referencia al proyecto de recuperación de la usina con fondos del gobierno nacional, el Distrito Sur de la Dirección Nacional de Arquitectura presenta la NOTA DS Nº 013/2012 dirigida al Intendente de la MBB Gustavo José Bevilacqua, donde se solicita documentación complementaria actualizada.

25/6/2012: Con relación a la operación de dragado del canal principal y refulado del humedal próximo al castillo, la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos recomienda que "cualquier proyecto a ejecutar en el sector ribereño contiguo al monumento Ex Usina Gral. San Martín (marisma y cangrejal), preserve adecuadamente las condiciones de amortiguación del edificio y su entorno inmediato".

19/07/2012: Se actualiza el presupuesto para la obra de recuperación de la ex usina a $5.200.000.

20/10/2012: En el hall de acceso al castillo se lleva a cabo “Hasta que las velas no ardan”, celebración multitudinaria en conmemoración de los 80 años de la inauguración de la usina.

La nave central de la usina hoy.











Algunas acciones de la Asociación Amigos del Castillo

2004-2006:
  • Recuperación y colocación del portón de ingreso principal a la usina.
  • Reparaciones parciales en la torre (herrería, colocación de vidrios).
  • Cerramiento de huecos en la losa de la nave central.
  • Retiro de los motores del ascensor y de la grúa puente.
 2007-2008:
  • Participación en las reuniones mensuales de la subcomisión de Medio Ambiente del Concejo Deliberante por el asunto de la limpieza de los restos de asbesto (2007).
  • Entrevistas y pedidos formales con el intendente municipal y con el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB) para informar sobre el otorgamiento del subsidio por parte de Nación y solicitar la contraparte necesaria para que el subsidio se efectivice. 
2010-2012:
  • Retiro de escombros y residuos, limpieza y nivelación de los terrenos aledaños al edificio de la usina en función de constituir la Rambla de Arrieta. 

miércoles, 3 de abril de 2013

EL CASTILLO DE LA ENERGÍA

El próximo domingo 7, a las 16 hs., presentamos "El Castillo de la Energía", libro de Nicolás Angel Caputo, ex trabajador de la usina General San Martín. Y lo hacemos subiéndonos a la balsa que construimos junto a él este verano, réplica de aquella que utilizaba con sus compañeros del equipo de buceo de la usina, allá por los años sesenta. Texto y artefacto invitan a entender el pasado como una construcción compartida en la que el decir y el hacer intentan darse la mano.


El “Castillo de la Energía” cuenta una historia de la usina General San Martín, ese edificio que tantos señalan a la hora de pasar lista a los “monumentos arquitectónicos” que engalanan nuestra ciudad. La mirada, sin embargo, no está puesta en los arcos y las almenas que ornamentan su fachada. Atraviesa las inmensas puertas del castillo para interesarse, en cambio, por todo lo que allí se hizo, año a año, día tras día, para que la central marchara y con ella el puerto, Bahía Blanca y buena parte de la región. Porque esta es una historia de la usina contada desde el punto de vista de unos de sus trabajadores, Nicolás Ángel Caputo, Angelito, como lo llaman sus amigos, quien fuera mecánico y buzo de la central por más de 30 años.

En un museo taller hacer un libro supone, claro, escribir, que Ángel agarre la birome para volver visibles, sobre los renglones de unos cuantos cuadernos “Maratón” y “Potosí”, palabras en mayúscula que cifran y expresan lo que recuerda, pero también implica grabar horas y horas de entrevistas, buscar fotografías, corroborar nombres de compañeros en las listas del sindicato, dibujar el eje de una turbina, salir en un programa de tele, ensayar una canción con los muchachos de ‘Salvemos al castillo’ o fabricar una balsa con tambores industriales.

Todo eso hicimos junto a Ángel durante un año entero de labor, confiados en la idea de que más allá de las características de un edificio, no hay patrimonio sin un colectivo que se reconozca como su propietario y guardián, es decir, sin una historia que establezca un sentido de conjunto y de continuidad que nos vincule como sociedad con todo aquello que de otra manera no sería más que un “montón de cosas viejas”.

Ángel habla y escribe para sus compañeros, pero también por ellos, en el sentido de “en su nombre”. Porque si bien esta es una historia de la usina contada desde la experiencia particular de un trabajador, esa experiencia no hubiera sido posible sin la de sus 150 compañeros. Y eso parece estar claro no sólo para el autor de estas páginas, sino también para muchos de sus colegas que con un “Traémelo” reservaron un ejemplar cuando este libro era todavía una expresión de deseos.

viernes, 28 de diciembre de 2012

INOCENTES

En el año 1988 se estaban manteniendo las calderas de la usina General San Martín con presión, estando el compañero Fonollosa. Justo era el Día de los Inocentes y él recibe la órden de La Plata diciendo que se apagaban las calderas porque quedaban fuera de servicio y también el virador de la máquina 4 porque no iba a funcionar más.

28 de diciembre a las 10 horas.


Fragmento del libro en preparación "El castillo de la energía" de Nicolás Ángel Caputo.

martes, 23 de octubre de 2012

EL CASTILLO DE LOS DESTINOS CRUZADOS



El último sábado celebramos los 80 años de la inauguración de la usina General San Martín, el "castillo de la energía". Damos testimonio con un montón de fotos y otros tantos abrazos: a las bandas Los Nonos de Atilio, Polaroid y Bendita Sal, a los músicos Sarita Cappelletti, Patricia Martínez, Flor Hardoy e Ivan Cors, al coro Canto Libre, a los chicos del taller de percusión de Spurr y de la Orquesta Escuela de Ingeniero White, a las chicas de la agrupación Espontánea de Artes del Movimiento y a los bailarines del Centro de Jubilados del puerto, a los que se comieron una hamburguesa en el carrito de San Expedito, a los que bailaron, a los que se quedaron tirados en el pasto, a los cantaron y a los que se quedaron mudos, a los que rieron y a los que lagrimearon sin pudor, a quienes trabajaron acá toda una vida y a los que ni siquiera sabían que esto era una usina, a cada uno de los que se acercaron a prenderle una vela a San Atilio, ese "santo de barrio" con más fe en la acción que en los milagros, a todos, en fin, gracias por las luz.