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miércoles, 7 de febrero de 2018

"FOR EVER"

"Bahía Blanca for ever: Sus grandes progresos de ayer a hoy". Bajo ese título el diario La Nueva Provincia anunciaba, el 1° de agosto de 1905, la inminente construcción de los talleres ferroviarios Coronel Maldonado. La edificación de estos talleres era saludada como un "gran progreso" que correspondía celebrar en el idioma de su dueño: el Buenos Aires and Pacific Railway.

113 años más tarde, el mismo diario comunica el cierre de Maldonado y el despido, o jubilación anticipada, de la mayoría de sus trabajadores. Al menos 70 personas que quedan en pampa y la vía. ¿Qué pasó de aquel entonces a hoy? ¿Cómo fue que un emblema del "progreso permanente" terminó por convertirse en símbolo de crónica decadencia?



La actividades en Maldonado cesan con el cierre de Ferrobaires, la empresa que luego del desmantelamiento de Ferrocarriles Argentinos, a comienzos de la década de 1990, quedó a cargo en la provincia de Buenos Aires de los trenes de pasajeros de media y larga distancia, es decir, de aquellos servicios que, a diferencia de los trenes de carga, no representaban un buen negocio para los concesionarios privados.

Pero la historia de este taller es mucho más extensa que la de última empresa de la que formó parte. Maldonado fue en sus orígenes un galpón de alistamiento de locomotoras. Allí trabajaron desde su apertura, en 1907, maquinistas, foguistas, carpinteros, engrasadores, llamadores, limpiadores, cortaleñas, pasaleñas y lavacalderas -personal de tracción-, a la par de mecánicos que, en los papeles, formaban parte de los Talleres Bahía Blanca Noroeste, el establecimiento de reparaciones generales que el ferrocarril Buenos Aires al Pacífico poseía en la ciudad.

En 1925, cuando la empresa pasa a manos del Ferrocarril Sud, Maldonado fue paulatinamente convertido en un taller dedicado la reparación periódica de locomotoras de vapor. Así continuaron las cosas hasta 1941, momento en que el Ferrocarril Sud consideró la posibilidad de clausurar el taller y concentrar sus actividades en Ingeniero White. Según testimonios, Maldonado llegó a cerrar durante algún tiempo. Sin embargo, luego de la nacionalización de los ferrocarriles, en 1948, fue refaccionado para adecuar sus instalaciones a la reparación de las locomotoras diesel eléctricas que incorporaba por entonces el Ferrocarril General Roca.



Junto al galpón de principios de siglo se levantó, en 1949, un nuevo edificio de 25 metros de largo por casi 9 de ancho, con techo de chapa ondulada de fibrocemento y piso de hormigón, al que se destinaron las vías 1 y 2 del predio. También se instaló flamante maquinaria. Tornos, fresadoras y rectificadoras que hacia 1953 funcionaban a pleno en el alistamiento y revisión de 17 locomotoras Baldwin Lima Hamilton que el gobierno peronista importó de Estados Unidos.

A pesar de que, de allí en más, Maldonado se ocupó de la reparación periódica de las locomotoras diesel eléctricas residentes en la zona, desde el punto de vista administrativo, siguió perteneciendo a la División Tracción del Ferrocarril Roca. Recién en 1973 adquirió la categoría de Taller General de Reparaciones. Para 1985, sus secciones eran "Materiales", "Eléctrica", "Montaje" y "Taller". Y hacia ellas peregrinaron, como un ejército en derrota, los obreros que quedaron en el Estado luego de que los concesionarios tomaran posesión, en los noventa, del Galpón White, los talleres Bahía Blanca Noroeste y los talleres Spurr.

Durante sus últimos años, Maldonado envejeció junto a un parque rodante que había que hacer malabares para mantener en marcha. Cuando lo visitamos, allá por 2007, empezaba a parecerse a una ruina que un plantel menguante se esforzaba por sostener, canibalizando piezas de unas locomotoras para salvar la vida de otras. Una ruina rodeada por un cementerio de maquinaria donde se acumula la evidencia material de casi medio siglo de desmanejo del patrimonio público.

Decenas de trabajadores se acercaron al museo para donar documentos, objetos o su testimonio sobre la actividad de estos talleres, tal vez con la esperanza de que los tiempos que corren no vuelvan a repetirse. La historia que con su ayuda intentamos reconstruir parece contradecir las palabras de aquella nota publicada en la prensa local hace más de un siglo. Nada es "for ever". No lo es el progreso. Tampoco la decadencia. Pero también desmiente a quienes hoy insisten en presentar como "inevitable" un final que es resultado de una política sistemática de destrucción de los ferrocarriles sostenida, por acción u omisión, desde hace décadas. No hay ningún porvenir trágico o de grandeza al que estemos predestinados, ninguna ley evolutiva que sancione la imposibilidad de contar en este país extenso con un sistema integrado de transportes al servicio del conjunto de la población, y no sólo de los grupos vinculados a las actividades económicas de raíz extractiva. Como escribió alguien, allá en la era del vapor, habemos personas, con intereses en pugna, haciendo nuestra propia historia bajo circunstancias que, en general, no elegimos. De nosotros depende que la destrucción y sus responsables no imperen "para siempre".


Gracias a los amigos de la Biblioteca Rivadavia por permitirnos acceder al ejemplar microfilmado del diario La Nueva Provincia al que nos referimos en esta entrada.

jueves, 27 de noviembre de 2014

DAILOFF


Los protagonistas de la foto tomada a fines de 1975 en Talleres Maldonado, imagen que el sábado vamos a descubrir en la muestra de Ferrowhite, no dejan de aparecer. Andrés Dailoff, junto a su señora Tita (Petrona Elena Zarich), se reconoce en ella de inmediato, enumera todos los nombres de los compañeros de trabajo (los vivos, y también los que ya han fallecido) y se reencuentra con su propia historia, una historia que, como todas, está llena de vicisitudes, tensiones, alegrías y también decepciones profundas. De eso se trata este trabajo: no de mistificar el pasado, edulcorándolo con nostalgia y clichés encantadores, sino de elaborarlo y resignificarlo y transformarlo en potencia para seguir adelante.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

OJO DE ÁGUILA


- A ver si te encontrás acá en la foto, le digo a Daniel Aguila (mecánico y soldador en Talleres Cnel Maldonado desde 1970).
- Pero si esta foto la saqué yo, mamita!

Así, sin proponérnoslo, dimos nada menos que con el fotógrafo que tomó la imagen que el día 29 de noviembre será oficialmente inaugurada en la muestra de Ferrowhite (museo taller). Daniel llegó a los 17 años de Chile, trabajó en la construcción, en el campo (en Pedro Luro como cosedor de bolsas de alfalfa y tractorista) y como ferroviario, hasta hace unos pocos meses, en Talleres Cnel Maldonado. Pero no fue solamente ferroviario. Durante diez años se dedicó también a la fotografía: cumpleaños, casamientos, bautistmos, y desde ya, las fiestas y reuniones con sus compañeros de trabajo en el Taller y en el Club La Armonía. Muchas de las fotos que tenemos en nuestro archivo fotográfico ahora venimos a saber que fue él quien las sacó. ¿Habrá más dando vueltas por ahí?

miércoles, 5 de noviembre de 2014

VAN APARECIENDO

De a poco van apareciendo los protagonistas de la foto de la fiesta en Talleres Maldonado. Vino a visitarnos Roberto Buiani, quien todavía trabaja en los Talleres y, para nuestra sorpresa, se encontró a sí mismo en la imagen, "con más pelo que ahora".


viernes, 31 de octubre de 2014

LA FIESTA









En noviembre Ferrowhite cumple diez años y lo festejamos el sábado 29, día en que presentaremos una reproducción gigante de esta foto. ¿Quién estuvo en aquella fiesta en Talleres Maldonado el día de Navidad de 1975? ¿Nos ayudan a encontrar a quienes aparecen en ella?

viernes, 19 de julio de 2013

EL ZAPATAZO


Tres ex compañeros de Talleres Maldonado, Guillermo Forster, Miguel Fragolini y Fabián Inostroza le trajeron a Pedro Caballero varias piezas de locomotoras diesel GT22 General Motors, que actualmente están en desuso. Estas piezas acaban de ser incorporadas a la colección del museo.

La zapata pertenece al equipo de freno de los bogues de la locomotora; cada bogue lleva seis zapatas de freno. Cuando el maquinista aplica el freno desde la locomotora, cada zapata -ubicada sobre cada una de las llantas- ejerce una presión tal que las ruedas se detienen y la locomotora se frena. Estas zapatas con el tiempo se van desgastando, entonces hay que reemplazarlas. En la foto se puede ver el desgaste fruto de la fricción de la rueda contra la zapata.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¡QUE VIVA MÉXICO!



Los cortos documentales producidos por Ferrowhite participarán, entre el 27 de septiembre y el 7 de octubre de este año, de la XXIV Feria del Libro de Antropología e Historia, a realizarse en el Museo Nacional de Antropología de México.

Seleccionados por el Ministerio de Educación de la Nación, los videos del museo integran la muestra "Documental Etnográfico Argentino". Se trata de tres series de películas breves: "El rebusque", dedicada a los saberes de oficio en su adaptación a las crisis, "El puerto", sobre las experiencias de vida de los vecinos de Ingeniero White en relación con la transformación de su espacio costero y "El ferroviario", que extiende al mundo de la imagen la tarea de documentación encarada desde el archivo oral de la institución.

Los organizadores del envío destacan la singular estrategia de producción y difusión puesta en práctica a través de estas realizaciones que, con recursos mínimos, buscan establecer un dialogo entre el "arte del audiovisual" y los objetos que el museo exhibe, integrándose a fiestas, visitas escolares, charlas o funciones de teatro documental.

Los videos de "El rebusque", "El ferroviario" y "El puerto" pueden verse en nuestras salas todos los sábados y domingos, entre las 15 y las 19 hs. Algunos se encuentran on line en: https://vimeo.com/user1834893/videos

domingo, 17 de junio de 2012

LA DIESELIZACIÓN

LAS PRIMERAS LOCOMOTORAS DIESEL ELÉCTRICAS
DEL FERROCARRIL NACIONAL GENERAL ROCA

En viaje de prueba llega a Bahía Blanca Sud (B.B.S.), procedente de Plaza Constitución (P.C.), con el tren de pasajeros vía Pringles, el día 15 de julio de1.953 a las 21,55 hs., la primera locomotora diesel eléctrica Nº 5002, fabricada por Baldwin-Lima-Hamilton. Esta locomotora formaba parte de la compra de un lote de 50 unidades del mismo tipo (numeradas 5001 a 5051) a esa firma norteamericana.


La primera Baldwin-Lima-Hamilton que llegó a Bahía Blanca (foto diario El Atlántico)

La compra de las locomotoras era una de las realizaciones que enumeraba el 2do. Plan Quinquenal del presidente Perón.

Autoridades del F.C.N.G.R., entre ellos el representante del Administrador General, sr. Juan D. Traversa y numeroso público esperó en el andén el arribo de la nueva locomotora, que había sido conducida en parte del trayecto por un vecino de Bahía Blanca, el sr. Antonio Tarca, Jefe de Instructores, para personal diesel – eléctrico. En ese tren viajaban, en un coche reservado, el Ing. Bernardini, del Ministerio de Transportes, el 2do. Jefe de Talleres de Escalada, Sr. Angiolini, el Sr. Dionisio Ghindella, de la Jefatura de Tracción Plaza, y el Sr. Del Giovano, ayudante del Superintendente con asiento en Maldonado.

Detrás de la locomotora, venía acoplado el coche dinamométrico, para realizar las correspondientes pruebas, a cargo de los Ingenieros Zatorre y Naón, con el personal auxiliar designado.

Las nuevas locomotoras comenzarían a desplazar a las máquinas a vapor en nuestra zona ya que, el total de las diesel, se utilizarían para toda clase de servicios en la zona sur : Bahía Blanca – Zapala y Bahía Blanca – Bariloche; teniendo como bases a Maldonado en Bahía Blanca, en la provincia de Neuquén a la ciudad del mismo nombre y a Bariloche en la provincia de Río Negro.

Con esta importante compra de locomotoras el F.C.N.G.R. comenzaba su etapa de dieselización
Las Baldwin-Lima-Hamilton llegaron al país entre 1.952 y 1.954.
Fueron numeradas 5001 al 5051 y más tarde renumeradas del 7001 al 7051.

Estas máquinas estaban dotadas de un motor Baldwin, diesel, de 8 cilindros en línea, modelo 608 A, de 4 tiempos, que producían 1.625 HP brutos, siendo 1.500 HP netos para la tracción. El carrozado, con una sola cabina de conducción, presentaba líneas aerodinámicas, destacándose su frente con forma de "nariz de tiburón".

Hacia octubre de 1953, diecisiete locomotoras Baldwin-Lima-Hamilton estaban en servicio en el FCNGR afectadas a nuestra ciudad, Neuquén y Bariloche.

Las flamantes Baldwin en Talleres Maldonado (foto diario El Atlántico, octubre de 1953).

El alistamiento y revisación de estas máquinas se realizaba en Maldonado, que también cumplía la función de Taller de reparacíones diesel-eléctrico, tarea para la cual se habían adecuado las instalaciones y capacitado al personal correspondiente.

Algunas Baldwin terminaron sus días como pilotas en la estación Bahía Blanca Sud (B.B.S.).
Una de ellas fue preservada por el Ferroclub Argentino, sede Escalada, que la restauró como en sus mejores épocas, se trata de la Nro. 5037 (7037).

En la actualidad en el taller Maldonado a cargo de Ferrobaires se encuentra una Baldwin – Lima – Hamilton que en los últimos tiempos realizaba tareas de pilota, es la Nº 7044.

Publicado por Héctor Guerreiro en Caminos de Hierro en Bahía Blanca.

lunes, 4 de abril de 2011

PERFECTOS EXTRAÑOS

Estos son Fabián Rodríguez y su hija Jeniffer delante de María Agnelli, bañista eterna de la ría.


Y acá, de izquierda a derecha, asoman la cabeza Oscar Gallegos, su yerno Claudio Umbert, y su hija Alejandra.



El papá de Fabián, Domingo Rodríguez, fue herrero en Maldonado, el mismo taller ferroviario en el que Oscar trabajó como mecánico entre 1960 y 1992. Oscar, Claudio y Fabián, Alejandra y Jeniffer, no se conocían hasta hoy. Los domingos este museo puede ser la casa de esa familia paradójica: un lugar lleno de extraños, con mil historias en común.

martes, 30 de noviembre de 2010

IL CAPO DI TUTTI I CAPI

Año 1990: una comitiva llega desde Japón a Talleres Bahía Blanca Noroeste para evaluar la posibilidad de comprarlos. Sus anfitriones los reciben y posan con ellos para la foto.

 Di Matteo, Temperini, De Simón, Martínez y Rial, y los japoneses visitantes


Hace un tiempo, mirando esta foto, caigo en la cuenta que ya los había entrevistado a todos: a De Simón  (Jefe de Talleres Bahía Blanca), a Di Matteo (Jefe de la oficina de Control de Calidad), a Martínez (Jefe de la oficina de Personal), y a Rial (Jefe de Almacenes Bahía Blanca). ¿Y quién es ese señor, de camisa celeste y lentes, que está parado tercero desde la izquierda, entre Di Matteo y De Simón?

Hoy fuimos a verlo. Y resultó ser nada menos que Darío Aldo Temperini, quien en el momento de la foto se desempeñaba como Coordinador de Mecánica del Ferrocarril Roca, y que había sido Superintendente, Jefe de zona y Subgerente del ferrocarril Roca-Sarmiento.

Darío Temperini y su señora Juana Costanzi

A lo largo de casi tres horas de conversación, recorriendo los TBBNO, el Galpón de locomotoras de Ing. White, Taller Maldonado, el ferrocarril Patagónico en Puerto Madryn, el taller del Maitén, y Olavarría, una idea volvió una y otra vez sobre la mesa: desde la época del plan Larkin el error fue pensar que el ferrocarril tiene que ser solamente un lucrativo negocio: el ferrocarril presta también un servicio público y parte de sus ganancias, son como las ganancias que deja un hospital, o una escuela.

Y una anécdota, de Talleres Noroeste: un oficial le pide a su aprendiz que adose una percha metálica en la puerta de su taquilla. El aprendiz clava y remacha. Cuando el oficial se acerca protesta: 
- ¿por qué la clavó, y no le puso un tornillo?
- Con el clavo queda más firme, respondió el aprendiz.
- Pero si me voy, puedo desatornillar y llevarme la percha.
- ¿Cómo? ¿Usted planta un árbol y cuando se va, lo arranca y se lo lleva?, replicó el aprendiz.
El oficial calló. Y luego dijo:
-Usted me acaba de dar una lección.

sábado, 21 de agosto de 2010

CARROUSEL


Hace un tiempo mirábamos con Cacho Montes de Oca una multitudinaria foto en la que se ven 150 operarios junto a una locomotora de vapor encendida tomada en Taller Maldonado, calculabamos alrededor de 1952. Me señaló a uno de sus compañeros. Fuimos a verlo (cuando tenga la foto a mano la agrego).

Antonio Diez fue tornero en Talleres Maldonado, durante diez años hasta 1961. Después de la huelga grande, salió del ferrocarril. El mismo adecuó los mecanismos de la calesita, e hizo el trencito que funcionan ahora en el Parque de Mayo.

domingo, 4 de julio de 2010

GALICCHIO



Rafael Galicchio, corredor de a pie, ajustador en Talleres Bahía Blanca entre 1967 y 1993, supervisor en Taller Maldonado hasta 2003 y actual entrenador de juveniles en el Club Libertad, de Bahía Blanca.

jueves, 28 de mayo de 2009

FW EN LOS TALLERES MALDONADO CON CACHO MONTES DE OCA

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Esta vez no se trató de caminar entre los escombros. Los Talleres Maldonado siguen funcionando, a cargo del servicio ferroviario provincial: guinches, grúas, tornos, máquinas soldadoras.

Y no fue necesario que Cacho Montes de Oca tuviera que evocar a sus compañeros y amigos. Al volver al taller en el que se jubiló hace 25 años abrazó a varios que fueron compañeros suyos, saludó a los hijos de otros conocidos de toda la vida, se presentó ante unos muchachos muy muy jóvenes que trabajaban encaramados a la locomotora.

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Recorrimos juntos la nave central, el taller, la fosas donde se arreglan los bogues; y nos contó la anécdota del supervisor que se cayó del puente grúa sin hacerse nada, nos llevó a la que fue durante muchos años su oficina, nos mostró los tornos húngaros que llegaron al taller cuando él recién entrabra. Todavía están funcionando.
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Como si después de un apocalipsis, uno encontrara con sorpresa que un pequeño reducto de la vida precedente sigue en pie, con un aire de otro tiempo, con una fortaleza siempre a punto de desmoronarse: estos edificios parecen sí, sobrevivientes; quienes trabajan ahí lamentan todo el tiempo la falta de recursos suficientes; la canibalización de máquinas y locomotoras para que otras puedan seguir en marcha.
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Pero hay algo que increíblemente parece ser una rémora de un pasado no tan distante en el tiempo, algo que a nosotros ya nos había impresionado en nuestra visita anterior, y que ahora Cacho no deja una y otra vez de remarcar mientras recorremos las secciones y conversamos con los operarios: el trabajo en conjunto, el compañerismo y la camaradería, el orgullo de tener un trabajo como ese, de empeñarse hasta que las cosas salgan y funcionen, a pesar de las dificultades.

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Esta vez sacamos pocas fotos porque el objetivo de la visita fue preparar el registro para uno de los videos que Nicolás Testoni prepara para el museo.

sábado, 27 de septiembre de 2008

UNA FIESTA EN MALDONADO

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Cuando hace unos días le mostré la foto de la fiesta a Cacho Montes de Oca, en seguida se acordó. Y dijo: esta es la fiesta que organizó Fontanella. Lo tenemos que invitar a él.

Helos aquí, entonces, a Carlos Montes de Oca y a Oscar Fontanella, lupa en mano, reconociendo a sus viejos compañeros de trabajo, y contándome entre los dos, un montón de historias.



UNA FIESTA EN MALDONADO

Cuando estuvimos en los Talleres Maldonado el viernes 5 de septiembre, nos regalaron esta foto:


¿Cuándo fue esta fiesta? ¿Cómo la organizaron? ¿Quiénes son los que aparecen en la foto?
Una cosa, sí, podemos reconocer claramente: el edificio de la nave central del taller, bajo los puentes grúa.
Y la ropa nos lleva a conjeturar que esto ocurrió probablmente entre 1974 y 1976.

La idea sería entonces tratar de saber los nombres, de encontrarlos, y si fuera posible, reunirlos de nuevo.
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lunes, 8 de septiembre de 2008

FW EN TALLERES MALDONADO

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El 5 de septiembre fuimos con Analía Bernardi y Pedro Caballero a recorrer los Talleres Maldonado.


A la izquierda, el edificio construido a fines de siglo XIX por la compañía Bahía Blanca al Noroeste; a la derecha, la nave con estructura de hormigón y grúas pórtico hecha en 1948, para transformar el viejo galpón de locomotoras en taller para reparaciones periódicas de locomotoras diesel. Actualmente está en manos de la Unidad Ejecutora, dependiente de la Provincia de Buenos Aires. (Ferrobaires)



Cambio de bogues: los gavilanes elevan las 100 toneladas de la locomotora de su base y controlados desde el puente grúa la desplazan hacia izquierda y la apoyan sobre los bogues recién preparados.

En el taller, una máquina cepilladora transforma una zapata de freno de vagón en zapata de freno para locomotora: el trabajo consiste en hacer una ranura de un centímetro y medio de ancho.


El tornero; por las ventanas del taller entran las enredaderas que cubren la pared exterior.


El motor de la Balwin Lima Hamilton 7044 que se usa como pilota en el taller: el regulador Woodward, las ocho culatas, el árbol de cremallera, el múltiple de gasoil,las bombas inyectoras de aceite, los caños de aceite lubrificadores de balancín de culata,
los caños de alta y adelante, en primer planto, el gobernador eléctrico.



Un recorrido por el cementerio de locomotoras en la playa posterior del taller.

Más imágenes en Archivo Caballero

viernes, 23 de marzo de 2007

NO TENEMOS LOCOMOTORA (PERO LA ESTAMOS TRAYENDO A PEDACITOS)

Guerreiro, Farinacio (jefe del taller Maldonado), Martínez, Peralta y Caballero
en éxtasis contemplativo

Aquí lo tienen, recién bajado de la camioneta, el corazón de una locomotora diesel. Un conjunto motor (pistones, camisa, cilíndro y culata) de una General Motors GT 22, preparado especialmente por el personal de los talleres Maldonado para ser exhibido en el museo. Ahora nada más faltan el generador, los motores de tracción, las ruedas, la cabina...