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lunes, 19 de agosto de 2013

AFICHES


La Red Comunitaria Whitense invita a todo el puerto a festejar el Día del Niño en el Parque de la Locomotora (Guillermo Torres y Belgrano) el próximo domingo 25, desde las 14 hs. Entre tanto, en el Taller de Serigrafía de Ferrowhite, junto a Miriam, Joana, Yuliana y Yanett del Envión Saladero Bulevar, imprimimos los afiches del evento.

viernes, 2 de agosto de 2013

EN RED




Ayer se reunieron en el museo los integrantes de la Red Comunitaria Whitense en plenos preparativos para los festejos del Día del Niño, el próximo domingo 25 de agosto.



Y hoy en nuestro taller de serigrafía comenzó la impresión de los afiches del evento.

martes, 16 de julio de 2013

UNA FIESTA QUE AGARRA ENVIÓN

La Red Comunitaria Whitense ya está organizando los festejos del próximo Día del Niño, así que en el taller de serigrafía del Envión Saladero Boulevard nos pusimos a trabajar en un afiche para que la noticia de la fiesta llegue a cada calle del puerto.   



 







  
Una fiesta que agarra envión  en Flickr.



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jueves, 27 de junio de 2013

EN EL FONDO HAY LUGAR


El próximo sábado 29/6, a partir de las 16 hs., "Cómo funciona la cosa", el taller de serigrafía de Ferrowhite, se suma a "En el fondo hay lugar", el festival y feria del Fondo Municipal de las Artes, para mostrarte todo lo que se hace por acá e invitarte a imprimir sobre morrales y remeras. Te dan una mano los participantes del taller de este año: las chicas y los chicos del Envión Saladero Boulevard.

miércoles, 26 de junio de 2013

DE LA PARED A TU REMERA

Desde principios de abril, "Cómo funciona la cosa", el taller de serigrafía del museo, viene trabajando en la sede del programa Envión Saladero Boulevard. Junto a un grupo de pibes y madres estamos armando un taller de impresión con la idea de que quede funcionando en el barrio.








Graffiti en el interior de la ex usina General San Martín

En junio salen las primeras producciones: diseños para buzos y remeras que toman los graffitis trazados por los chicos que entran a escondidas en la usina castillo, como punto de partida para contar de qué va ser joven hoy en este puerto.

miércoles, 2 de enero de 2013

NO QUEDÓ NI UNO


Con el último día del año que pasó se fue el último ALMANAQUE del año que comienza.

martes, 4 de diciembre de 2012

GIGANTE

Cómo funciona la cosa”, el taller de serigrafía de Ferrowhite, presenta su ALMANAQUE GIGANTE INGENIERO WHITE 2013, con espacio para organizar hasta el último minuto del año que viene.


Destinado a vecinos de Bulevar, Saladero e Ingeniero White, “Cómo funciona la cosa” es un taller para imprimir sobre papeles, telas, cartones, plásticos y cualquier otra superficie que se nos cruce por el camino. En lo que va de 2012, aprendimos a construir shablones (matrices de trabajo), a revelar y a imprimir, pero además de adquirir una técnica, nos propusimos retratar la identidad de los espacios que transitamos. Por eso este almanaque no solo cuenta los días del año por venir. Cuenta, en dibujos que no vas a ver en ningún otro lado, el lugar en el que vivimos y sus transformaciones, los cambios que nos atraviesan.

El ALMANAQUE GIGANTE está a la venta en el museo, por la módica suma de 40 pesos, a beneficio de la Asociación Amigos del Castillo. Si nos llamás al 154254329 te lo mandamos a tu casa.



Coordinado desde el año 2009 por Silvia Gattari y Malena Corte, el taller “Cómo funciona la cosa” es posible gracias a un subsidio del Fondo Municipal de las Artes.

domingo, 19 de agosto de 2012

INGENIERO BLUE

Así se ve Ingeniero White a través de un shablón de serigrafía:



Andrea, Carla, Cristian, Marcela, Noe y Nicolás se juntan, acá en Ferrowhite, todos los miércoles a la tarde. Les gusta dibujar. Por eso tienen los dedos llenos de tinta. Quien sabe si lo primero que convendría ver en este museo no son las manos de quienes lo sostienen. Un museo taller deja marcas, crea una mancha identitaria que viaja debajo de las uñas. La serigrafía es una forma de organizar ese contagio. En estos meses, Andrea, Carla, Cristian, Marcela, Noe y Nicolás aprendieron a imprimir sobre papel y tela, y ahora van por todo: madera, chapa, vidrio, cerámica, polietileno... Pero el oficio tiene sus mañas. Requiere, en principio, ser capaz de ver las cosas "en negativo". Saber observar, por ejemplo, a una lancha de flota amarilla como una mancha blanca envuelta en una mancha azul, allí donde, convengamos, ni el mar ni el horizonte suelen exhibir ese color. Dibujar para el shablon requiere síntesis y capacidad para invertir el aspecto inmediato de las cosas. Serigrafiar es, en cierta medida, radiografiar las apariencias. Y también un modo alternativo, el que los artesanos encuentran, de entender la producción en serie, esa clase de actividad que en nuestro mundo corre por cuenta de las máquinas, o mejor dicho, de aquellos que deben subordinarse a sus ritmos. Porque a diferencia de las impresiones industriales, en la serie serigráfica no hay reproducciones exactas. Cada copia resulta, en su imperfección, una huella que señala hacia la persona que la produjo. El pigmento que ralea o desborda sobre cada pieza de tela difumina los bordes netos entre lo idéntico y lo desemejante. Diez remeras recién impresas, todas iguales, todas distintas, parecen preguntar a coro: ¿En qué nos parecemos, en qué somos singulares? Y la pregunta se transfiere, como la tinta a través de la trama finísima del shablón, al grupo de "aprendices" y "maestros" que se reúne en este museo a pesar de que el trabajo y la familia casi no dejan tiempo para otra cosa. Porque si la cultura presupone la tarea de un colectivo, no hay práctica cultural que valga la pena, creemos, si no es capaz de interrogar y transformar, aunque sea un poco, al colectivo que la pone en marcha. Para eso estamos acá. Para eso están ellos, con los dedos manchados, listos para dejar su impronta sobre el blanco que cubre tanto el nombre de esta ciudad como el de su puerto, juntos y a la vez únicos, parte de un mismo equipo con camisetas todas diferentes.



Coordinado por Silvia Gattari y Malena Corte, el taller "Cómo funciona la cosa" levanta la persiana todos los miércoles, a las 14 hs., gracias a un subsidio del Fondo Municipal de las Artes.

miércoles, 15 de agosto de 2012

APOCALIPSIS WHITE


"Apocalipsis White", boceto para serigrafía elaborado por Noe Maceratesi en el taller "Cómo funciona la cosa".

miércoles, 16 de mayo de 2012

EN MARCHA



Lo dicho: Ferrowhite es un museo que ocupa un taller, pero que además intenta funcionar como uno. “Cómo funciona la cosa” es justamente el nombre del taller destinado a chicxs y grandes de Ingeniero White, que realizamos en este lugar todos los miércoles. En marcha gracias a un subsidio del Fondo Municipal de las Artes, el taller propone el aprendizaje de técnicas de impresión y confección, y a través de ellas, la elaboración de prendas y objetos que den cuenta, en alguna medida, de los intereses y el particular punto de vista de sus hacedores, vecinos de este puerto. Hoy nos juntamos a las 2 de la tarde. ¿Venís?

jueves, 29 de marzo de 2012

CÓMO FUNCIONA LA COSA




En Ferrowhite le damos manija al tercer año del taller de impresión y confección ¨Cómo funciona la cosa¨, dedicado a chicxs y grandes de Ingeniero White y la Bahía toda.

Si querés dejar tu marca en remeras, mochilas, pañuelos, cuadernos, banderas, pancartas... este es tu lugar. Además, a lo largo de 2012, daremos nuestras primeras puntadas en el oficio de la costura, de la mano de Ida Muhamed, ex trabajadora de la fábrica de bolsas para cereal C.A.D.E.

El taller es gratuito. Arrancamos el miércoles 28 de marzo. Podés inscribirte acercándote al museo (Juan B. Justo 3885, Ing. White) o llamándonos al 4570335, de lunes a viernes de 8 a 13 hs. ¡Vacantes limitadas!

miércoles, 6 de julio de 2011

CON LA CAMPERA PUESTA



Buen día. Puede que Ferrowhite sirva, en ocasiones, para contar la historia del trabajo en el ferrocarril y el puerto, o para repensar las formas en que esa historia se cuenta, pero puede que otras veces, simplemente, sirva. Dentro de sus posibilidades modestas, este museo taller busca desarrollar herramientas para mejorar la vida de la comunidad de la que forma parte a partir de organizarse con otros en el hacer. Durante estas jornadas de frío bajo cero, Malena Corte, Silvia Gattari y Guillermo Beluzo, nuestros maestros serigrafistas, estuvieron trabajando en el estampado de más de 50 equipos de gimnasia destinados a los pibes que juegan al fútbol en las inferiores del Club Huracán. Pantalones y camperas que, salvo por la tela que viene de China, fueron confeccionados íntegramente en el Bulevar Juan B. Justo. Vanyna Vena, mamá de uno de los chicos, nos dejó está carta cuyo comienzo transcribimos a continuación.
  
HOLA!!! Quisiera contarles que somos un grupo de MAMÁS trabajando para nuestros hijos que están en el CLUB ATLÉTICO HURACÁN. Ellos juegan al futbol en las inferiores de dicho club, mi nombre es Vanyna y me acompañan Karen, Teresa, Miriam, Mary, Claudia y Mimi.

Hace un tiempo fui a ver a mi hijo jugar porque después de unos años habían logrado el ascenso a la categoría Primera A, ellos estaban súper contentos, pero es un año difícil, es una categoría que hay que mantener, y mi club es de gente muy humilde que está en un barrio de ferroviarios y portuarios castigados a veces por el mar. Aquí todos son fanáticos de HURACÁN y tendría mil anécdotas para contar, en fin, son 96 años de historia de este club. Como les decía, fui a ver a mi hijo jugar, era un día soleado pero muy fresco, jugaban contra un gran equipo de la ciudad y al verlos sentaditos en el banco de suplentes, con sus pantaloncitos cortos tiritando de frío, esperando el momento en que su DT diera la señal para entrar a jugar, mi cabeza hizo un click y mi corazón se estrujó, no sé si era de angustia, de tristeza, de enojo… creo que fueron muchas las emociones en ese momento y dije: hay que hacer algo! ¿Qué estoy esperando?

La carta completa acá.

miércoles, 4 de mayo de 2011

HECHOS BOLSA

Este domingo lanzamos una nueva edición de la Vera Bolsa Libre de Trust, una bolsa para hacer los mandados y, de paso, poner el ojo en los que mandan.

 Ida Muhamed con las bolsas que cosió en su casa del barrio 26 de Septiembre

Un día alguien notó que buena parte de las donaciones de material ferroviario que llegan a Ferrowhite, usualmente en manos de los propios trabajadores ferroviarios, lo hacen adentro de bolsas para las compras. De golpe fue evidente que el acervo patrimonial de este museo había dependido siempre de ese tráfico hormiga y de su particular camuflaje. En lugar de 1 paquete de yerba, 2 docenas de huevos y 100 gramos de mortadela, 20 kilos de fierros oxidados.

Así, nos pusimos a pensar qué contienen, de dónde vienen y a dónde nos llevan todas esas bolsas que a diario llevamos en la mano. Comenzamos entonces un itinerario que nos condujo del almacén “El Globito”, en el Bulevar, a los grandes supermercados ubicados en el norte de la ciudad, y del Polo Petroquímico al relleno sanitario de Grünbein, pasando por la formula química del polietileno [(CH2-CH2)n], las discusiones en torno al cálculo del costo de vida medido en canastas (¿Quién hace hoy los mandados con una canasta?), los proyectos para la instalación de un Polo Plastiquero en la zona, y los informes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) sobre el potencial impacto ecológico de las nuevas bolsas “oxobiodegradables”.

Pero como en un museo taller reflexionar es hacer (y viceversa), nos propusimos convertir todo este divague en un artefacto concreto, y ahí nació la idea de confeccionar nuestras propias bolsas. La “Vera Bolsa Libre de Trust”, primera de la serie, se agotó rápido. Todavía se pueden ver algunas dando vueltas por los comercios de White y Bahía. De su armado participaron los chicos del taller de serigrafía (edición 2009), sus coordinadoras Silvia Gattari, Malena Corte y Lucía Cantamutto, el diseñador Carlos Mux, el director de Ferrowhite Reynaldo Merlino, y las vecinas costureras Susana Cardoso, Titi Trujillo, Maruca Sbaffoni y Rosa Ortiz.

Marta en la carnicería del almacén El Toro, Bulevar Juan B. Justo 

Titi, Maruca y Rosa trabajaron en las fábricas de bolsas para cereal que funcionaron en el puerto hasta los años setenta. Ellas nos contaron cómo era coser más de tres mil bolsas de arpillera en un solo día trabajando adentro inmensos galpones en los que no había un solo calefactor “porque la arpillera arde que da miedo”. De allí que la “Vera Bolsa” no venga vacía sino acompañada por un cuaderno que reúne sus testimonios. 

Esta nueva tanda de bolsas contó con la colaboración inestimable de otra “bolsera”, Ida Muhamed. Ida nos habló de las bolsas que se hacían en su casa. Bolsas no descartables confeccionadas a partir de materiales de descarte: bolsas hechas con retazos de tela, con redes de pesca, con sachets de leche o con el cotín de un colchón de lana. Una manera de hacer economía en un mundo en el que el “use y tire” de la sociedad de consumo aún no había reemplazado al mandato familiar de “que nada se desperdicie”.

“Trust” es una palabra un poco anticuada, aunque su significado, creemos, no ha perdido vigencia. Traducida del inglés al castellano vendría a significar “confianza”. En economía, alude al acuerdo o la unión de empresas bajo una misma dirección con el objetivo de repartirse el mercado, establecer precios (pensemos en las exportadoras de granos instaladas en este puerto, pero también en las cadenas de supermercados), fijar salarios o modos de producción. La expresión “Libre de Trust” puede apreciarse, por ejemplo, en las propagandas de cigarrillos “Particulares” que se conseguían en nuestra ciudad en los años 20. El slogan de la marca remataba así: “Para que no emigre tanto oro argentino”.

Chichín en el almacén El Globito. 

En nuestro día a día, las bolsas materializan sistemas clasificatorios completos. “Poner en bolsas separadas” o “meter todo en la misma bolsa” representan gestos epistemológicos precisos, de los que, podría decirse, se siguen concepciones del mundo contrapuestas. Derivados de la gran industria trasnacional y concentrada (1), las bolsas plásticas organizan el consumo doméstico, el ir y venir de las mercancías. De ellas dependemos para hacer las compras durante el día y para sacar la basura ya entrada la noche. Y ellas, que no se degradan, son una de las marcas más visibles del impacto de nuestro modo de vida sobre el ambiente. Por eso, quizás tampoco el habla, la conversación cotidiana, puede prescindir de su figura. De la Bolsa de Valores a las bolsas de empleo, de las viejas bolsas de arpillera para cereal al desarrollo de los "revolucionarios" silos bolsa que permiten especular mejor con las cosechas, del gran saco de Papá Noel a los bolsones del Plan de Seguridad Alimentaria, las bolsas están en boca de todos, nominando una realidad compleja. Cada bolsa resulta, en definitiva, la punta de un ovillo. La “Vera Bolsa”, cualquier bolsa, es como ese hilo que asoma en la costura de la prenda que llevamos puesta. Ese cabito inocente del que no podemos resistirnos a tirar y que revela, de repente, la trama escondida de las cosas.

(1) Según un informe del CREEBA del año 2006, el 100 % del polietileno de alta densidad, baja densidad y baja densidad lineal que se produce en Argentina es fabricado por la planta que Dow Chemical posee en Ingeniero White. 

lunes, 20 de diciembre de 2010

UNA FÁBRICA DE LO COTIDIANO



Por estos días nuestro taller "Cómo funciona la cosa" funciona, valga la redundancia, a mil. Primero fue la Noche de los Museos, que tuvo a "los chicos del ferro" como anfitriones de otros emprendimientos comunitarios con los que el taller colabora. Después, una jornada de construcción de cabezotas para el carnaval que, les vamos adelantando, se viene en La Rambla de Arrieta el próximo marzo. Y la semana pasada, la impresión por encargo de 84 remeras para las divisiones infantiles del Club Huracán. Los pibes las llevaron a la cancha, durante el último clásico entre Comercial y el globo (del resultado que hablen ellos). Entre tanta cosa, nos olvidamos de contarles, salió esta nota en Ecodías la semana pasada. Click en la imagen para agrandar y leer.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

CÓMO FUNCIONA LA COSA


En Ferrowhite la Noche de los Museos arranca a las cuatro de la tarde (aunque no sabemos cuando termina). Música celestial, serigrafía crítica, dulces para chuparse los dedos, imágenes que no se pueden creer!

Te esperan: la Orquesta Escuela de Ingeniero White, el taller de "Los chicos del Ferro", el Taller de Fotografía para Niños y el taller del Hospital de Día del Penna. Y a partir de las 21 hs., a cantar y bailar con Sarita Cappelletti y Rosana Soler (tango y bolero), Raquel Carvalho y su grupo de samba carioca, y las bandas de rock "Bulevar XX" y "Los Asuntos".

Tren desde la Estación Sud a las 20:15 hs.

Cronograma

16:30 hs. Inauguración de la muestra del "Hospital de Día" del Servicio de Salud Mental del Hospital Penna.
18:00 hs. Inauguración de la muestra del “Taller de Fotografía para Niños”.
18:30 hs. Concierto de la Orquesta Escuela de Ingeniero White.
19:30 hs. Actividad del taller de producción de objetos de uso cotidiano “Como funciona la cosa”.
20:00 hs. Concierto de la Orquesta Juvenil del Club Argentino.
21:00 hs. Tangos y boleros con Sarita Cappelletti en la Casa del Espía.
22:00 hs. Danza brasilera con el grupo de danza de Raquel Carbalho.
22:30 hs. Rock cangrejo con Bulevar XX.
23:00 hs. Blues y rock con Los Asuntos.

“Cómo funciona la cosa” es un taller de producción e impresión de prendas y otros objetos de uso cotidiano que se realiza en Ferrowhite desde hace dos años, y del que participan pibes de entre 12 y 18 años. ¿Qué se propone este taller? En principio, invertir la forma habitual de trabajar con la identidad y la historia de un pueblo. Es usual que la historia de un lugar se cuente a través de determinados artefactos solemnes: estatuas, libros, museos y monumentos, cosas de gran escala o tiraje, destinadas a perdurar en el tiempo tal cual son. El taller de “los chicos del Ferro” parte de la premisa opuesta: ¿Por qué no inscribir esa identidad en cosas de menos peso, de uso y desgaste asegurado? ¿Por qué no producir remeras, buzos y mochilas que nos permitan llevar en el cuerpo –con lo que nos gusta y lo que queremos cambiar-, nuestro barrio, nuestra ciudad?

jueves, 22 de julio de 2010

RUMORES



¿Vos vas a volver a este museo?, preguntó alguien a alguien más, mientras con hojas agujereadas y resortes de plástico construía una libreta para llevarse a casa.

Es que el domingo 18 de julio, para estrenar las vacaciones de invierno, insistimos en hacer del museo un taller. Esta vez, un taller de armado de libretas en el que esponjas, acrílicos de colores y esténciles de llaves, tuercas y cangrejos fueron nuestras herramientas.

De él participaron algunas de las chicas del taller Cómo funciona la cosa, varios de los chicos y chicas que son parte del Periférico Cultural de Villa Nocito (que vinieron especialmente a visitarnos) y un montón de niños y niñas que aprovecharon a trabajar mientras los Amigos del Taller charlaban con los mayores y les contaban historias de antes.

Pero también hicimos del museo un escenario, en el que Maestro Aramis y Lotus, integrantes del grupo de circo Le Periquete, compartieron sus malabares y demostraron a los incrédulos que un serrucho también sirve para hacer música.

Para algunos, subir y bajar las escaleras para ver y volver a ver los trenes de la maqueta Pago Chico fue un buen ejercicio para espantar el frío. Otros, en cambio, prefirieron arrimarse al salón de usos múltiples a mover el esqueleto en la selva de La Mar en Coche. Y hubo quienes no se perdieron de nada.

Así, lleno de pequeños operarios del papel, la risa y la canción, el viejo taller de la vieja usina tuvo una tarde muy distinta de aquellas otras en las que había que reparar alguna turbina o algún generador.

Y ahora que te contamos todo esto, vos, ¿vas a venir a este museo?

martes, 9 de junio de 2009

TALLER DE DOMINGO: BOLSOS Y PARCHES

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Un taller Express donde Maira, Mica, Pao (que vino con su hermanito, Darío), y Mica (la prima de Mari) enseñaron lo que habían aprendido en el Taller. Usando stencils, con plantillas que habíamos hecho entre las chicas y nosotras, se invitó a todos los pequeños visitantes a participar de la actividad: sobre un parche estampaban con esponjas y después se los llevaban para poner en algún almohadón, en alguna remera, en donde gusten.



La consigna también fue que llevaran sus propias prendas para estampar y algunos chicos sí lo hicieron: remeras y buzos con castillos, locomotoras y "FERROWHITE".

Maira, Pao y las "Mica" nos ayudaron un montón explicando a los más chiquitos y ayudándolos pegando las plantillas, buscando los colores y arremangándolos. En los ratos que podían, estamparon ellas también sus futuros bolsos (que la tía de Maira va a coser).

Sofi sostiene su obra.

El taller fue un éxito.