martes, 29 de septiembre de 2009

COMEDOR DE LA SECCION MONTAJE TALLERES BAHIA BLANCA NOROESTE


Una cocina económica para los churrascos.
Un círculo cerrado para comprar televisores color.
Un círculo cerrado para comprar mercadería al por mayor.
Rifas durante un año para comprar una heladera cuatro puertas, las cacerolas, los cubiertos para sesenta.
Las estanterías para armar la despensa.
Los pelapapas.
La máquina para hacer puré fabricada en el taller.
Las Medias reses o vacas enteras.
La mortadela.
14 mesas de a 4.
Los sesenta o setenta "socios", compañeros del taller que comen ahí.
El dinero recaudado mensualmente que tiene que alcanzar para hacer todas las compras.
Las arandelas con el apellido de cada uno para las botellas de vino o gasesosa que se guardaban de un día para otro en la heladera.
Los turnos para lavar los platos y limpiar.
200 gallinas en el gallinero detrás del galpón (con aserrín del aserradero para que queden ahí los huevos).
Dos veces por semana milanesas.
La sopa con hueso, chiquisuela, zapallo, papas, zanahorias, batatas, con fideos o arroz.
Guiso.
Pastel de papa.
Marineras.
Tortilla al horno.
Los sábados, bife o asado a la parrilla con papa al horno.
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Los organizadores, administradores y cocineros del comedor de la sección montaje en Talleres Bahía Blanca Noroeste: Reginaldo Castro, Carlos Mérigo, y Antonio Galié.
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Juguadores de fútbol
Socios y dirigentes de sus respectivos clubes: Mérigo del Club Dublín, Galié,en el Club La Armonía y Castro en el, Club Porteño
Compañeros y amigos desde hace más de cincuenta años. 
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Esto es lo que queda de una de las paredes del comedor. Observen cómo está pintada.

lunes, 28 de septiembre de 2009

EL PORTON DEL INGENIERO PERSICHINI


Foto: Analía Bernardi
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Fui a preguntarle por la puerta del taller Noroeste, al Ingeniero Alberto Persichini, y por ahí, a través de ese portón que él proyectó y que fue hecho con tubos de locomotora en la sección calderería a fines de la década del 50 entramos al taller, a la sección tornería, y a la promoción fundadora de la Universidad Obrera (después de 1955, la Universidad Tecnológica Nacional), y a la construcción de puentes grúas, y a la instalación de agujereadoras, fresadoras, tornos húngaros, checoslovacos y rusos en Talleres Bahía Blanca Noroeste, y a los talleres de Spurr, en 1965, proyectando y supervisando la instalación de todas las maquinarias (tornos, balanceadoras dinámicas, impregnadoras de bovinados, máquinas de agujerear, cuatro grúas puente de fabricación nacional) hasta 1974, en la oficina de Control y Método.

De los edificios quedan solo ruinas, pero la puerta hacia el taller, hacia todo lo que constituyó el taller, sigue abierta.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

COMO CIRCULA UN LIBRO DE HISTORIA

¿Para quién se escribe un libro de historia? ¿Quiénes lo leen? ¿Cómo lo reciben?

Antonio Martínez visita a sus amigos y les lleva una fotocopia del capítulo del libro de Juan Carlos Cena, Ferroviarios..., sobre la huelga de 1958 en Bahía Blanca e Ingeniero White.

sábado, 12 de septiembre de 2009

PERSONAL TBBNO


Ahora que todos se preocupan por los (ya desmantelados) edificios de los Talleres Bahía Blanca Noroeste, nosotros nos preguntamos por el taller.

El taller no era solamente (ni mucho menos) los edificios de los galpones, la playa y las herramientas.

¿Qué eran, cómo funcionaban estos talleres?
¿Cómo funcionaba esa formidable "maquinaria" humana de 1200 personas?

Para hablar de estas cosas el viernes 11 estuvimos con quien fue durante 30 años jefe de la Oficina de Personal de TBB, Antonio Martinez y con Mario De Simón, en el museo, mirando (lo que sobrevive de) los libros de registro de aprendices, peones, oficiales, capataces, revisadores de vehículos, jefes y ordenanzas de los Talleres Bahia Blanca Noroeste (registros que van desde que estuvo a cargo el BAP (1904-1925), pasando por el Ferrocarril Sud (1925-1948) hasta que fue Ferrocarriles Argentinos (con varias denominaciones hasta 1992).

A ellos les pregunté:

¿Cómo se manejaba el equilibrio entre la letra de los reglamentos, y la realidad de cada una y del conjunto de esas 1200 personas?
¿Cómo se ingresaba? ¿Cómo y por qué causas algunos se (o los) iban?
¿Qué rol jugaban las comisiones de reclamo y el gremio en estas cuestiones? ¿Cuál era el grado de autonomía con respecto a la gerencia de la empresa ferroviaria para la toma de decisiones referidas a cuestiones de personal?
¿Qué pasó con los contratistas privados?
¿Por qué el plantel de personal se fue reduciendo cada vez más?

¿No será que el desmantelamiento de los edificios es consecuencia del desmantelamiento del taller como estructura humana y de trabajo?

domingo, 30 de agosto de 2009

30 DE AGOSTO - DIA DEL FERROVIARIO


Un homenaje para todos los ferroviarios, los de antes y los de ahora.

sábado, 22 de agosto de 2009

UN CAPITULO QUE NO ESTA CERRADO: LA HUELGA DE 1958 EN BAHIA BLANCA E ING. WHITE


1) Ayer, Antonio "Chiquito" Martinez, de Talleres Bahía Blanca Noroeste, ferroviario desde 1947 hasta 1994, hojeaba el capítulo "La (larga) huelga de 1958 en Bahía Blanca e Ingeniero White" en el libro de Juan Carlos Cena, Ferroviarios, iba leyendo algunas partes, y entonces me empezó a contar cómo fue que él también estuvo ahí, que los presos les tiraban los colchones y que cuando llegaron a la Base les dieron soja con agua para comer (detalle que hasata ahora nadie había mencionado).

2) Hoy encuentro este comentario en la entrada "1 de diciembre 1958: Concentráronse..."

Cuando yo tenia 7 años, mi padre fue detenido por este hecho, primero lo llevaron a la base naval de Puerto Belgrano, y luego fue trasladado a la Escuela Mecánica de la Armada, donde paso 8 largos meses detenido, a mi viejo le decian NEGRO y el apellido era Depietri. 22 de agosto de 2009 10:23


Fueron 4000 (calculan) los ferroviarios que caminaron por alem hasta el regimiento, muchos más los que tuvieron que trabajar en los talleres, galpones y estaciones militarizados, otros (cuyos nombres aun no conocíamos, como De Pietri) que estuvieron presos durante todo ese tiempo. ¿Quiénes son los que todavía no han contado su historia?

¿Y en la huelga de 1961, la de los 42 días, qué pasó, cómo lo pasaron los ferroviarios de Bahía Blanca e Ingeniero White?


Entre la anécdota individual, aislada, y circunscripta a detalles como el calor, el viento sur, el amontonamiento en la celda tal o cual, el "matecocido a la mañana", y la referencia abstracta y general a las huelgas y al proceso de paulatino desmantelamiento del sistema ferroviario, ¿es posible pensar un espacio común para la construcción de una historia local que se articule, cada vez con más precisión y presencia, en algunos de los relatos más abarcativos de la historia de los ferrocarriles, del movimiento obrero y de las transformaciones de la sociedad argentina de los últimos cincuenta años?

viernes, 14 de agosto de 2009

FERROVIARIOS, EL ULTIMO LIBRO DE J. C. CENA

Juan Carlos CENA,
Ferroviarios: sinfonía de acero y lucha,
La nave de los locos, Bs As, 2009, 512 páginas.

Una historia de las organizaciones sociales y gremiales ferroviarias y de las huelgas ferroviarias entre 1896 y 1992, dedicada por Cena "a todos mis compañeros ferroviarios que lucharon y luchan por un ferrocarril al servicio del pueblo".

Cuando a fines de 2006 Juan Carlos Cena, ex ferroviario y autor de El guardapalabras (1998) y El ferrocidio (2003) leyó en el blog Archivo White uno de los textos relacionados con la primera experiencia de teatro documental "Nadie se despide en White", en particular lo que cuenta Hugo Llera sobre la huelga de 1958, nos invitó a participar de su libro sobre las organizaciones y las huelgas ferroviarias.

Así, como pasajeros invitados al tren de este libro, raudamente conducido por Cena, aportamos el texto "La (larga) huelga de 1958 en Bahía Blanca e Ingeniero White", que forma parte del capítulo "Las primeras resistencias ferroviarias".

En cuanto pueda posteo el índice y un párrafo de la introducción que me gustó mucho:

"Esa tradición nos llega desde los socavones de la historia del movimiento obre­ro. En 1896, cuando estalla la primera huelga general ferroviaria, que comenzó en los talleres de Tolosa y tuvo como redactor de las proclamas de la huelga a José Ingenieros, los ferroviarios rechazaron, con firmeza, introducir en el convenio colectivo de trabajo el problema de la competitividad, en esa época se llamaba "tarea", porque creaba dentro de los trabajadores una división. Era la introduc­ción de conductas egoístas a través de la competencia en el trabajo."

jueves, 6 de agosto de 2009

PALABRAS CRUZADAS (Y EN EL MUSEO TALLER EL TRABAJO NO SE DETIENE)



Otra instancia del debate, en Un documental en vivo.
Mientras tanto, en el museo taller, el trabajo no se detiene.

martes, 21 de julio de 2009

OH, BAJA EL DEDO DIDACTICO!

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En un artículo publicado hace poco más de una semana en la revista virtual Planta, Lucía Bianco y Luciano Campetella evalúan tres experiencias culturales en comunidades del sur de la provincia de Buenos Aires. Entre ellas se encuentra Archivo White, el proyecto de teatro documental que desarrollamos en el museo.

Dado que discutir en detalle el texto de Lucía y Luciano excede las dimensiones habituales de un post, preparamos una página especial con nuestras notas de lectura, a la que se puede acceder haciendo click acá.
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jueves, 9 de julio de 2009

ROMULO MANDOLESI: 9 de marzo de 1920 - 8 de julio de 2009

Las tres cosas al mismo tiempo: tornero en Talleres Bahía Blanca Noroeste, activo militante del Partido Comunista y dirigente de Unión Ferroviaria.

Era un excelente tornero, y una persona absolutamente recta, al frente de la comisión reclamos, recuerda quien en esos años era el segundo jefe del taller.

Estaba siempre preso, recuerdan algunos de sus compañeros. En los registros de personal de los Talleres Noroeste las fechas de su ingreso, cesantías y reincorporaciones nos permiten sospechar cuándo y en qué circunstancias pudo haber estado en la cárcel o prófugo, escondido, a causa de sus ideas y su militancia: ingresó al taller en 1942 pero quedó cesante en 1954; fue reincorporado al servicio en el taller el 15 de octubre de 1955, pero el 29 de noviembre de 1958, cuando ya se preparaba la movilización militar del personal ferroviario a causa de la aplicación del plan Conintes, quedó cesante de nuevo; cuando se levantó la militarización de los talleres volvió, en agosto de 1959, pero en febrero de 1972 quedó nuevamente afuera; fue reincorporado en 1974. Su última y definitiva cesantía fue firmada en 1976.

Estuve conversando con él hace dos años en la puerta de su casa, en mayo de 2007. No quiso que le saque fotos, pero me regaló algunas de cuando era muy joven.

A dos lugares volvían una y otra vez sus palabras: a la sede del Partido un día (no podía precisar cuál) que llegó de improviso la policía federal y revolvió todos los papeles; y a la celda de una cárcel (no podía precisar cuál, aunque sí recordaba la estructura radial de los pabellones) con una ventana muy, muy pequeña desde la que veía el cielo y los pájaros que pasaban volando.

lunes, 22 de junio de 2009

jueves, 18 de junio de 2009

¿QUÉ ES EL PATRIMONIO?


La mayoría de los objetos que aloja este museo no fueron donados por el -hasta 1992- Ferrocarril Nacional General Roca. Tampoco por los concesionarios privados que vinieron después. Estas cosas están acá, hay que reconocerlo, porque algunos ferroviarios supieron tomarlas del lugar en el que estaban y con, o sin, el visto bueno de sus jefes inmediatos, lograron llevárselas a su casa. A nadie se le ocurriría decir, sin embargo, que las robaron. Estiraron la mano cuando ya se veía cuál iba a ser el destino de la empresa estatal, es decir, cuando fue evidente que el verdadero robo era aquel que ocurría con firma de ministro y a la vista de todos. Es cierto, no todo el que se llevó algo lo trajo al museo después -hay demasiados faroles de guarda adornando quinchos y fogones-, pero también es cierto que si en el museo no exhibimos una locomotora se debe, en definitiva, a que nadie encontró la manera de hacerla caber en un bolso. Al menos por ahora.

Una de mis primeras tareas en Ferrowhite consistió en acompañar a Cristian Peralta y a Adolfo Repetti en busca de un lote de herramientas arrumbado en el Hotel de Inmigrantes de calle Saavedra. Me acuerdo porque traerlas costó. Esos fierros pesaban. Fue durante una de aquellas excursiones que ayudando a cargar una bigornia sobre la camioneta de la Delegación, sentí por primera vez el dolor de cintura que cada tanto me recuerda la trágica obviedad de que no seremos jóvenes ni estaremos vivos para siempre. La bigornia podría haber terminado en una fundición y mi cintura, junto con mi sentimiento de eternidad, hubieran permanecido a salvo, al menos por un tiempo. Pero no, vino a parar acá. TAN, TAN, TAN, martillan con empeño los chicos de las escuelas que Ana guía. TAN, TAN, TAN, los visitantes domingueros que llegan al museo para descubrirse mortales. Y acaso resultó así porque quienes en los años noventa lograban la pequeña proeza de robarle al ladrón, entendían además que la porción escamoteada del botín no formaba parte exclusiva de su interés o memoria personal, sino que funcionaba también como el nexo necesario con una historia considerablemente más amplia.





En una Argentina en la que el significado de “lo público” sufría un giro tenebroso, en la que el desguace de la empresa ferroviaria estatal se llevaba a cabo -esto también hay que decirlo- con la anuencia de buena parte de la "familia ferroviaria" y la abierta complicidad de sus cúpulas sindicales, ferroviarios como Adolfo Repetti nos dejaban, con su tesoro, una pregunta difícil de responder: ¿De qué somos dueños en este lugar? Pregunta complicada, porque en tanto sobre los objetos sí se puede, sobre el interrogante no parece posible colgar ninguna etiqueta de inventario. De su vitalidad, se me ocurre, depende el modesto potencial político de este museo estatal. De la capacidad de bocetar lo común a partir de cuestionar el destino supuesto, el descontado natural reparto de los bienes producidos por nuestra sociedad.

Lo digo por si alguien todavía no lo notó: algunas de las llaves de locomotora que Pedro Caballero saca del depósito de Ferrowhite para contar su vida, se parecen mucho, pero mucho, a signos de pregunta.

viernes, 12 de junio de 2009

miércoles, 10 de junio de 2009

ARCHIVO CABALLERO


Ferroviario del Galpón del Locomotoras Ingeniero White, dj y locutor en la pileta del Club Comercial, Pedro Caballero arma los artefactos de su patio en escena, lista el nombre de presidentes y ministros del ‘55 para acá, y traza, con tuercas y bulones de nuestro depósito, el mapa de su infancia en Puerto Galván. Todo bajo la mirada atenta de Natalia Martirena.

Lo que sigue es un fragmento de "El éxodo inmóvil", texto de Marcelo Díaz publicado en el último número de la revista "Otra parte".

Sobre el final de Archivo Caballero, segunda obra del proyecto Archivo White, Pedro Caballero reconstruye en escena parte de su patio: sobre un pie de ventilador (tres patas con rueditas) acomoda una cubierta de automóvil, luego un caño de ventilación de aproximadamente metro y medio sobre el que calza un fierro oxidado en cruz; en cada brazo de la cruz coloca un par de tapas de cacerolas, una azul, una verde oscura, y en el extremo superior una lata blanca con un estampado de pequeñas manzanitas rojas, rematadas con un casco de seguridad industrial y un gorro azul para protegerse de la lluvia. El artefacto parece de lejos una señal ferroviaria, o, según se lo mire, una especie de autómata. Pero los contornos antropomorfos del objeto se desvanecen cuando Caballero agrega al conjunto un viejo monitor de computadora, que no se apoya sobre su soporte, sino que lo hace sobre la pantalla, que da directamente contra el piso. Luego coloca sobre el monitor un cubre llanta plateado de Fiat Siena y hace salir de uno de los costados una gruesa manguera de aspiradora que se conecta al pie del ventilador y viene a establecer un extraño circuito por el que habría de circular no sabemos bien qué.


En medio de esta instalación Pedro Caballero se sienta sobre una silla también intervenida (el respaldo se encuentra cubierto por un saquito de mujer de lana azul con motivos blancos en puños y bolsillos), y dice: - Todas las tardes me siento a leer algún tomo de la Historia de la Segunda Guerra Mundial, o repaso en mi memoria todos los presidentes argentinos y sus ministros… me siento entre los adornos. Los adornos son Artefactos. Y la definición que se nos da de artefacto es, más o menos: - artefactos que hago yo, en el patio, y me acompañan. Acabamos de asistir al montaje de uno.

Pedro Caballero, jubilado ferroviario, vive en un par de casillas de chapa y madera de las antiguas colonias ferroviarias de Ingeniero White. Su verdadero hábitat, sin embargo, es su patio, que recuerda de algún modo el Merzbau de Kurt Schwitters. A la manera del Merzbau, el patio es una suerte de ensamblado en expansión que, como un organismo, crece desde el interior de la manzana hacia la calle, y llega a reproducirse en Ferrowhite. A golpe de vista es un depósito de chatarra, sin embargo, si se lo mira con detenimiento se descubre que la promesa de un orden vincula a los objetos. Por algún motivo que se nos escapa y a la vez nos interpela, es evidente que el lugar de la cubierta es sobre la pata de ventilador, y el de la tapa de llanta de Fiat Siena sobre el monitor boca abajo, aún cuando la tapa insista en deslizarse una y otra vez interrumpiendo la obra. La instalación es precaria e inestable. Como las performances de los intérpretes del proyecto Archivo White de teatro documental, se encuentra bajo permanente amenaza: la posibilidad del error está presente de principio a fin, es un elemento de tensión continua.

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El próximo sábado 13 de junio, a las 19 hs., se realizará en el museo una nueva función de “Archivo Caballero”, segunda obra del proyecto de teatro documental “Archivo White”, en el que trabajadores del ferrocarril y el puerto llevan sus vidas a escena.

martes, 9 de junio de 2009

TALLER DE DOMINGO: BOLSOS Y PARCHES

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Un taller Express donde Maira, Mica, Pao (que vino con su hermanito, Darío), y Mica (la prima de Mari) enseñaron lo que habían aprendido en el Taller. Usando stencils, con plantillas que habíamos hecho entre las chicas y nosotras, se invitó a todos los pequeños visitantes a participar de la actividad: sobre un parche estampaban con esponjas y después se los llevaban para poner en algún almohadón, en alguna remera, en donde gusten.



La consigna también fue que llevaran sus propias prendas para estampar y algunos chicos sí lo hicieron: remeras y buzos con castillos, locomotoras y "FERROWHITE".

Maira, Pao y las "Mica" nos ayudaron un montón explicando a los más chiquitos y ayudándolos pegando las plantillas, buscando los colores y arremangándolos. En los ratos que podían, estamparon ellas también sus futuros bolsos (que la tía de Maira va a coser).

Sofi sostiene su obra.

El taller fue un éxito.

domingo, 7 de junio de 2009

RETRATOS DEL TALLER EN EL NUEVO BLOG

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Hace poco lanzamos el nuevo blog del Taller de Vestuario Crítico: "Vasaescucharmiremera". Con la idea de poder irles contando todo lo que va pasando en el horario del taller, de las cosas que sucedan por fuera de cada encuentro, quiénes son las chicas y, sobre todo,poder ir entendiendo por qué un TALLER-de-VESTUARIO-CRITICO-en-BULEVAR.

Ahora, está actualizado con los "perfiles" de Maira y Mica, con textos escritos por ellas.

Quién es quién (en el Bule y en el taller).

Pasen y vean, lean y comenten si quieren,en vasaescucharmiremera.blogspot.com

jueves, 28 de mayo de 2009

FW EN LOS TALLERES MALDONADO CON CACHO MONTES DE OCA

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Esta vez no se trató de caminar entre los escombros. Los Talleres Maldonado siguen funcionando, a cargo del servicio ferroviario provincial: guinches, grúas, tornos, máquinas soldadoras.

Y no fue necesario que Cacho Montes de Oca tuviera que evocar a sus compañeros y amigos. Al volver al taller en el que se jubiló hace 25 años abrazó a varios que fueron compañeros suyos, saludó a los hijos de otros conocidos de toda la vida, se presentó ante unos muchachos muy muy jóvenes que trabajaban encaramados a la locomotora.

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Recorrimos juntos la nave central, el taller, la fosas donde se arreglan los bogues; y nos contó la anécdota del supervisor que se cayó del puente grúa sin hacerse nada, nos llevó a la que fue durante muchos años su oficina, nos mostró los tornos húngaros que llegaron al taller cuando él recién entrabra. Todavía están funcionando.
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Como si después de un apocalipsis, uno encontrara con sorpresa que un pequeño reducto de la vida precedente sigue en pie, con un aire de otro tiempo, con una fortaleza siempre a punto de desmoronarse: estos edificios parecen sí, sobrevivientes; quienes trabajan ahí lamentan todo el tiempo la falta de recursos suficientes; la canibalización de máquinas y locomotoras para que otras puedan seguir en marcha.
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Pero hay algo que increíblemente parece ser una rémora de un pasado no tan distante en el tiempo, algo que a nosotros ya nos había impresionado en nuestra visita anterior, y que ahora Cacho no deja una y otra vez de remarcar mientras recorremos las secciones y conversamos con los operarios: el trabajo en conjunto, el compañerismo y la camaradería, el orgullo de tener un trabajo como ese, de empeñarse hasta que las cosas salgan y funcionen, a pesar de las dificultades.

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Esta vez sacamos pocas fotos porque el objetivo de la visita fue preparar el registro para uno de los videos que Nicolás Testoni prepara para el museo.

martes, 26 de mayo de 2009

4 HORAS EN 24 SEGUNDOS Y 3000 CARACTERES

El 16 de mayo, durante la última Noche de los Museos de Bahía Blanca y recordando al 1 de Mayo, Ferrowhite se propuso agasajar a quienes trabajaron en los talleres ferroviarios, en la ex usina Gral San Martín y en el puerto, con una noche de tango, teatro documental, sorteos y picada ferroviaria.




La actividad se inició a las 20 hs. con la presentación de ARCHIVO CABALLERO, un documental en vivo, la más reciente producción de Archivo White, el taller de teatro documental que se desarrolla en el museo desde 2006 con el asesoramiento de Vivi Tellas. Tras cuarenta minutos de vida en escena, de ver cómo se materializaba un plano de Puerto Galván con herramientas del depósito del museo, de escuchar la programación de la radio de Comercial con la publicidad del Bar La Colorada y seguir el ritmo de Zapatos rotos de Francis Smith, los asistentes aplaudieron a rabiar a Pedro Caballero, ferroviario, mecánico ajustador en Galpón White y Talleres Maldonado, dj y locutor del Club Puerto Comercial, intérprete de la obra, y a Natalia Martirena, directora de la misma.
Mientras tanto, en el taller, en un escenario levantado tras un miriñaque de locomotora, el maestro Aníbal Vitali interpretaba tango tras tango, algunos a pedido, conversando con la gente, creando un clima especial, como el que supo generar en los talleres Spurr, cuando trabajó como ferroviario y tocaba el bandoneón para sus compañeros. Otro que trabajó en un taller (en su caso Galpón White) y mostró su arte a la concurrencia fue Hugo Llera, que llevó al museo herramientas, relojes, asistentes y palomas. No, Hugo no es mago, es colombófilo, y eso es más o menos lo que estuvo explicando: cómo desde una modesta casa en el Bulevar es posible criar palomas que ganan premios a nivel nacional.
La llegada a las mesas de la abundante picada ferroviaria y los pingüinos con vino blanco y tinto fue recibida con aplausos, los que se redoblaron y alcanzaron el climax con la entrada triunfal y muy celebrada de las empanadas de carne. Momento propicio para recibir a La Puñalada, que caldeó el ambiente con su repertorio de tangos reos y milongas. Como dijo Roberto Orzali “había sed de cultura... y de vino, y bastante hambre también”. Con el arribo de los colectivos de turismo el taller alcanzó el pico de público, alrededor de trescientas cincuenta personas, y se realizó un sorteo de remeras estampadas por el grupo de chicas de la Escuela 21, que martes y miércoles concurren a Ferrowhite para participar del Taller de Vestuario Crítico. En la Noche de los Museos se mostraron, a través del sorteo, las primeras producciones del taller, pero habrá más.
Finalmente, el dúo Mansilla – Canale, guitarra y bandoneón, acompañó a Pedro Marto que cantó un vals y La Cumparsita, mientras algunos visitantes se animaban a sacarle viruta al piso de madera del taller bailándose unos tangos, y otros se acodaban a la barra para probar el vino caliente con canela y jugo de naranja que hizo que nadie se acordara del frío. Tan bien se pasó la noche y tal fue el efecto del vino caliente, que una vez que se bajaron las persianas de Ferrowhite la fiesta siguió en la Casa del Espía con la estrella whitense Sarita Capelletti, que acompañada por Patricia Martínez le dio a la noche el cierre de lujo que se merecía.

domingo, 24 de mayo de 2009

KILÓMETRO 55,180


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El pasado sábado dos de mayo Julia y Esteban cargamos el baúl del auto, subimos al perro y partimos rumbo a la ruta 35 en viaje de excursión ferro arqueológica. Después de media hora de marcha, a la altura en que el arroyo Sauce Chico atraviesa la ruta, bajamos por los caminos vecinales de tierra.

Desde allí se divisa la vía del Noroeste a Bahía Blanca (BBNO) y un edificio abandonado – Kilómetro 55,180- que en otros tiempos sirviera de parada para las locomotoras y trenes de carga (carga de cereal y ¿hacienda?). También se perciben las alcantarillas, debajo de las vías, hechas para evitar posibles inundaciones ante las crecidas del arroyo. Allá fuimos.

Cruzando a campo traviesa llegamos al antiguo complejo: un edificio sin techo pero con las paredes de pie, un árbol que reposa sobre una de ellas, un pozo de agua y un juego de cambios hecho en Liverpool.

Una vez allí descubrimos entre el pajonal una mínima playa de maniobras con algunos desvíos. Caminando la vía principal dimos con otro pozo de agua (o aljibe), con las señales respectivas, las alcantarillas y un puñado de tornillos, remaches y trozos de vía que han sido renovados. Las inscripciones que allí aparecen revelan los vaivenes del capital a lo largo del tiempo: BAP, NO, FCS, FCGR, FM, FA.

El día se apaga y decidimos retornar con los bolsillos cargados de tornillos y remaches. Justo antes de emprender la vuelta a Bahía sentimos el sonido del tren y vemos cruzar, sobre estas mismas vías que parecían dormidas, un carguero de Ferro Expreso.
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miércoles, 13 de mayo de 2009

lunes, 11 de mayo de 2009

DIA INTERNACIONAL DE LA VIANDA FERROVIARIA



En adhesión al Día Internacional de los Museos, Ferrowhite tiene el agrado de invitar a ud/s. a compartir UNA NOCHE EN EL TALLER.

Habrá sorteos, picada ferroviaria, brindis y los retratos ferroviarios de Hugo Llera, Pietro Morelli, Manuel Montes, Pedro Marto y Pedro Caballero. Amenizarán la velada la estrella whitense Sarita Capelletti junto a Patricia Martínez, el dúo de guitarra y bandoneón Mansilla - Canale, y el cuarteto de tangos reos La Puñalada.

Los esperamos en el museo el Sábado 16 de mayo a las 20 hs.

miércoles, 29 de abril de 2009

LOS CANGREJOS POR LAS CALLES DEL BULEVAR

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El primer afiche textil quedó adentro de la escuela, esperando que en los recreos los chicos se empiecen a enterar: la directora de la escuela dijo que las chicas de 7mo iban a tener que empezar a contarles a los demás compañeros.
El segundo, en la garita de la 500 cerca de la escuela. Los clavos no querían clavarse.
Y el tercero, en la salita médica de Bulevar.




miércoles, 22 de abril de 2009

LAS TINTAS SE ASOMAN POR EL TALLER...

¡y los cangrejos empiezan a aparecer!

Los afiches textiles están casi listos: las impresiones en serigrafía de las chicas salieron muy bien, todas se animaron a probar.




Ahora sí, solo resta salirlos a pegar por Bulevar y White.

domingo, 19 de abril de 2009

LA MAZA EN LA CARTUCHERA


Ferrowhite invita a alumnos y docentes de todos los niveles a recorrer el museo para trabajar con la historia del ferrocarril, el puerto y la ciudad.

Galpón Locomotoras de Ing. White, Mecánica Muelle, Talleres BBNO, Maldonado, Spurr... ¿Dónde estaban los talleres ferroviarios?
¿Cómo se organizaba esa estructura “fabril”?
¿Qué herramientas se usaban?
¿Cómo se organizaba un reclamo? ¿y una huelga?
¿Por qué los talleres se redujeron, reconvirtieron o cerraron?

Para empezar entonces, Ferrowhite propone recorrer un taller: el espacio, el olor, la textura del piso, la luz, la temperatura, las bases de las máquinas, los caños de los cables eléctricos, el almacén, la ventana de la oficina del jefe en el piso superior de este edificio que fue el taller de mantenimiento de la usina.

Y para seguir, herramientas, fotos y planos, proyecciones, entrevistas y testimonios, para trabajar todos juntos poniendo manos y cabeza en funcionamiento.

viernes, 17 de abril de 2009

UNA REMERA, DOS AFICHES

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¿Qué taller es aquel donde un encuentro se dibuja un colectivo y al siguiente se empapela una caja con el lugar que más les gusta? ¿Qué tipo de taller? ¿Es un taller de plástica? ¿Es un taller de miradas? ¿Es uno o son muchos talleres?

De a poco, vamos a ir contando.

El martes y el jueves, Maira, Mariana, Stefy, Mica, Paola y Sabrina (el equipo del taller)estuvieron diseñando y confeccionando los afiches textiles para dar a conocer el taller.


Pensaron las consignas, dibujaron letras gordas (calables), recortaron las plantillas, y, cuando las tijeras pudieron descansar un rato, las telas, las esponjas y los acrílicos tomaron protagonismo.

Entre mates y dedos manchados con pintura, los primeras telas empezaron a terminarse (decoradas con corazones de paño y parches de cuadrillé). Cuando los afiches textiles estén listos (quizá ya el martes empezamos a imprimirles los cangrejos en serigrafía) saldremos a colgarlos por el barrio,en la escuela y en algunas paradas de la 500.




viernes, 10 de abril de 2009


Mientras a fines de siglo XIX los periodistas sueñan un futuro maravilloso para Bahía Blanca y su puerto, un italiano que viene a trabajar aquí como peón de campo y ferroviario anota en una libreta día por día qué hace, qué come, cuánto dinero ahorra, quiénes son sus compañeros de trabajo, y quién el capataz que los maltrata.
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Frente a la Bahía Blanca que periodistas e intelectuales imaginan llena de fuentes de agua cristalina, parques frondosos, fábricas y miles de prósperos agricultores, aparece la Bahía Blanca por la que deambula Giretti buscando alguien que le acomode su hueso roto, alojándose en fondas atestadas de inmigrantes dispuestos a trabajar de lo que sea.
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Frente a esos sueños en los que la riqueza fluye "naturalmente" y sin conflictos, la tensión de las relaciones de trabajo: peones, chacareros - arrendatarios, contratistas, capataces, máquinas que se rompen, jornales que no se pagan, abusos que no se toleran así no más.
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Frente a la letra de molde, la escritura manuscrita.

Con estos dos libros publicados en 2008, “Cómo era Bahía Blanca en el futuro” y “Las libretas de Geniale Giretti”, Ferrowhite invita a leer, a pensar y a recorrer la ciudad y el museo rastreando:

- en el presente los restos de la ciudad soñada,
- en el pasado los sueños, los que hoy nos constituyen y los que nunca llegaron a concretarse
- y en los sueños del presente un espejo para tratar, aunque sea a contraluz, de ver y entender cómo son las cosas hoy.
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